El duelo fallido

 

El peruano Zacarías Reyna había tenido una actuación destacada en la batalla de Ayacucho (que vemos en la imagen) donde recibió el ascenso a Capitán de Caballería. En 1825 regresó a Lima donde fue recibido como héroe. Allí lo esperaba su novia, una adolescente muy atractiva oriunda de Guayaquil quien había llegado a la ciudad en compañía del padre de Reyna.
Zacarías vivía en el cuartel mientras que su padre y su novia se hospedaban en lo de una tía del soldado. Pero había un problema: en la casa también vivía un primo de la misma edad de Reyna que no tardó en comenzar a cortejar a la hermosa joven.
Aunque la joven lo rechazaba una y otra vez, el primo no abandonaba sus intenciones. Reyna, enterado de la situación, fue a recriminarle su actitud. Como respuesta recibió un cachetazo de su primo, es decir, un reto a duelo.
Convinieron el lugar y las armas (espadas) y el horario del encuentro. Pero ocurrió lo inesperado. El valiente capitán Reyna no acudió a la cita y hasta lo vieron a la hora del duelo caminando en compañía de su padre y su tía.
Cuando la novedad llegó al regimiento, el coronel ordenó que se lo degradara por cobarde. Se formó al soldado frente al batallón, se hizo replicar el tambor y el jefe le arrancó las charreteras, le quito la espada, la rompió y lo expulsó del cuartel.
Reyna se emborrachó y quedó tendido en la calle, donde un cura franciscano lo recogió para llevarlo a su convento. Humillado partió a Salta y se convirtió en arriero. En 1830, se estableció en un campo de Buenos Aires y formó familia con una paisana del pago.
Así culmina la historia del hombre que pudo tener una carrera militar brillante destacado por su coraje hasta que su vida tuvo un giro inesperado por un acto de cobardía. ¿Por qué rehusó aquel duelo? Porque esa mañana en que debía batirse, su padre y su tía le revelaron que su primo era en realidad hijo de ellos dos, es decir, su hermano.

  • Maria angeles

    Que linda historia Daniel! Todo lo que contas me resulta interesante!