Sarmiento, la mujer y la ortografía

 

El 17 de octubre de 1843, Domingo Faustino Sarmiento presentó un polémico trabajo en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile. Sugería eliminar letras del abecedario y modificar la ortografía. ¿Cómo eran esos cambios que proponía? Podemos verlos en una carta que escribió en diciembre de ese año a su primo, Domingo Soriano Sarmiento, quien acababa de contraer matrimonio con Laura Salcedo.

La carta -que publicó por primera vez la revista Nosotros en noviembre de 1921- es elocuente respecto de la ortografía que proponía Sarmiento. Además, incluye curiosas revelaciones (algunas son anacrónicas) sobre sus ideas acerca del matrimonio. Aclaramos que el sanjuanino tenía 32 años al escribir esta carta y que aún no se había casado. Lo haría en 1847. Pasemos a la carta:

Señor Dn. Domingo S. Sarmiento

Santiago Diciembre 2 de 1843

Qerido tocayo:

Con el mayor plaser e sabido que se a casado U. con la prima Laura. Era esta una niña por qien tenía una predilecsión espesial, i no dudo que ara la felisidad de U. Rrecuerdo aora no sin lisonjearme de ello qe cuando nos bimos aqi le rrecomendé qe no abandonase esa familia, qe necesitaba de su apoyo. A llenado U [aquí, un par de palabras ilegibles] qe la naturalesa le imponía i qe lo rrecomienda mas a mi afecto. Esto no qita qe este un poco sentido de qe no me aya dado parte, después de ejecutado, para llenar esa formalidad de estilo.

Tentasiones me dan de predicarle un sermón sobre los deberes conyugales, i sobre sierta línea de conducta qe yo me propongo guardar cuando tenga mujer, porqe a de saber U. qe por peresa i por estar casi siempre mui ocupado no e salido a buscar una mujer de qe sábelo Dios, tengo suma nesesidad.

Bea U. sin embargo como miro yo el matrimonio.

No creo en la durasion del amor, qe se apaga con la posesión. Yo definiría esta pasión asi: un deseo por satisfaserse. Parta U. desde aora del prinsipio de qe no se amarán siempre. Cuide U. pues de cultibar el apresio de su mujer i de apresiarla por sus buenas calidades. Oiga U. esto, porqe es capital.

Su felisidad depende de la observansia de este presepto. No abuse de los goses del amor; no traspase los limites de la desensia; no haga a su esposa perder el pudor a fuersa de aserla prestarse a todo jenero de locuras. Cada nuebo gose es una ilusión perdida para siempre; cada fabor nuebo de la mujer es un pedaso qe se arranca al amor. Yo e agotado algunos amores i e concluido con mirar con rrepugnansia a mujeres apresiables qe no tenían a mis ojos mas defecto que aberme complasido demasiado. Los amores ilejítimos tienen eso de sabroso, qe siendo la mujer irtas independiente agijonea nuestros deseos con la rresistensia.

Deje a su mujer sierto grado de libertad en sus acsiones i no qiera qe todas las cosas las aga a medida del deseo de U. Una mujer es un ser aparte, qe tiene una ecsistensia distinta de la nuestra. Es una brutalidad aser de ella un apendise, una mano para rrealisar nuestros deseos.

Cuando rriñan i esto a de aber susedido antes de qe resiba esta, guárdese por Dios de insultarla. Mire qe e bisto cosas orribles: la primera palabra injuriosa qe la colera del momento sujiera deja una idea en el espíritu: si en la primera rriña le dise U. bruta; en la segunda le dirá infame, i en la quinta puta. Tenga U. cuidado con las rriñas i tiemble U. no por su mujer sino por la felisidad de toda su vida. En fin no qiero ablar mas de esto.

A otra cosa. Le rremito un ejemplar de la Memoria qe leí a la Unibersidad, i qe es causa de un alboroto de dos mil diablos en los diarios [se refiere al trabajo sobre la nueva ortografía]. Todabia sige. Le rremito asi mismo muchos de los escritos qe se an publicado, i mis defensas. Oi salen nuebos artículos mios qe no se los mando porqe son prinsipio de otros qe le segiran bien pronto. Mando a todos los diarios de America i dentro de algunos meses tendremos el tiroteo en todas partes i los elojios i los bituperios.

Me urjen porqe acabe i solo tengo tiempo para ablarle un poco de asuntos de dinero, del cual estoi in puribus [significa desnudo]. Se qe U. qiere comprar un piano de casa qe tiene en su poder. ¿Lo qiere por 100 pesos? Tómelo. ¿Le parese caro? Abisemelo i proponga el presio qe le paresca eqitatibo; esto qe sea pronto.

Démele un fuerte abraso a Laura.

A Dios pues.

Domingo F. Sarmiento.

Entregemele la inclusa al Señor Obispo i agamele una bisita cuando buelba de su escursion pastoral. Yo le escribiré con el primero qe baya.

  • luis

    Y después criticamos a los adolescentes por los sms, jajaja

    • Daniel

      El SMS esta cambiando el idioma (mejor dicho la mensajeria instantanea). Es increible como se esta adoptando un idioma nuevo. Hay que aceptarlo.

  • Norma Graciela

    Naaaaa, es una broma!!! jajajaja, Sarmiento lo hizo de puro bromista que era….

  • vanina

    Sarmiento era un convencido de que la ortografia española era una estupidez, escribia asi deliberadamente, porque el consideraba que este era el adecuado uso de la lengua.

    • Daniel

      La ortografia espanola no es una estupidez, lo que se distorsiona es el acento argentino. O sea nosotros lo distorsionamos. Para un espanol, la c la s y la z son 3 letras que tienen un sonido totalmente distinto, lo mismo que la b y la v. Lo que pasa que para nosotros es lo mismo, poqrue lo pronunciamos mal. La unica que no tiene mucho sentido es la hache, aunque se necesita para escribir che.

      • javitec

        Daniel, usted asume que los españoles hablan todos exactamente igual y que pronuncian todos perfactamente bien. Pues eso es tan cierto como suponer que todos los habitantes de Gran Bretaña pronuncian el idioma inglés de la misma forma. En España existen diferentes regiones que tienen marcadas diferencias culturales y variaciones idiomáticas. No es lo mismo como habla el castellano un catalán que un vasco que un gallego o que un andaluz.

        • daniel

          Seguro que cada uno tiene su forma de hablar, pero la mayoria pronucia las consonantes como debe ser. No como en la mayoria de los paises de latinoamerica. Es notable escuchar como los espa#oles no saben como nosotros podemos cometer errores de ortografia. Para ellos los errores son minimos, ya que hay diferencias entre las consonantes. Para nosotros es lo mismo.

  • prado

    desués de leer esto, voy a salir peor con la orto-grafía- ay qe modernisar la culografía i acerla más sensiya, al alcanse de los dosentes rebolusionarios

  • Ruben

    Esto que acabo de leer me ha resultado ilegible y engorroso de entender. Si lo hago yo, soy considerado un “animal”, pero no, el que lo ha hecho es Sarmiento; entonces, cabe la duda: es un chiste, una ocurrencia o algo, que seriamente, elucubraba tamaña celebridad. Siempre entendí que lo bien o lo mal de una cosa, el hombre, lo determinaba, usaba, aceptaba, ya sea por conveniencia, costumbre, imposición de una mayoría, etc. Una vez reconocida como tal, ¡ qué es lo que nos hace permanentemente buscarle pelos a huevo?…,es decir, el por qué esta bien y el por qué esta mal. ¿Un inconformismo, entiendo, que va de la mano con ese sentimiento de incompleto, el cual nos embarga, será?. Es posible que el prócer, por lo señalado, haya hecho mella en mí.

  • javitec

    La ortografía no es el raro capricho de una sola persona, cada palabra tiene su origen que justifica cómo se escribe y a eso sumamos las reglas ortográficas que funcionan perfectamente excepto una que otra excepción. El hecho que pronunciemos mal no nos debe conducir a escribir como hablamos o a unificar el uso de letras que suenan parecido. Si así lo hiciéramos, las palabras se escribirían diferente según la región del hablante y el idioma se fragmentaría en muchísimos dialectos. En lugar de unirnos, los hispanohablantes estaríamos cada vez más lejos los unos de los otros y el idioma terminaría por desaparecer. Si a algunas personas les da pereza aprender a escribir bien, bueno, es problema de la gente.

  • Maria Teresa

    No estoy segura que sea totalmente auténtico y si lo es tenemos que considerar la época en que fue escrito.y si lo es tengo que agradecerle a Sarmiento el hecho de que pueda darme cuenta de los errores porque gracias a él pude formarme en la escuela Con los sabios de ahora lo único que habría aprendido era a robar

  • Tomás Alfaro

    Se aprende a leer y escribir cuando uno es muy niño. La constante lectura y escritura que se realiza año por año, queda registrada, como un robot, en nuestro cerebro. De ahí que se hace, casi imposible cambiar la metodología empleada en todo ese tiempo. A mí, me costaría, mares, cambiar la ortografía. Así como otras costumbres que se adquieren con los años. Los cambios que proponía Sarmiento, no estarían mal, si se hubieran comenzada a aplicar, en aquella época.

  • Morita19

    Más allá de la ortografía que todos critican (para bien o mal), qué excelentes consejos podía dar este “hombre” de 32 años, mientras que para el mundo de hoy, los 32 años es la juventud, que lleva implícita la inmadurez, y ciertos “permisos” para actuar erróneamente, irresponsablemente. Es sorprendente.

    • Ruben

      Morita19, comprendiendo y compartiéndo perfectamente tu observación, en parte, digo: no seamos tan terminantes en lo que nos pueden entregar de sabiduría ciertas edades. Hoy, igual que ayer y allá a lo lejos, habrá habido personas de una gran lucidez. No siendo ni pertenecido ésta, a una época en particular, entiendo. La lozania del pensar o el saber creo, no es privativa de cierta edad. Cuanto adulto que se supone debería haberla alcanzado, no la tiene; y otros de mediana edad sí. Aprovechemos los que la contemporadidad nos da, si no estaremos viendo el pasado añorando o deseando lo que consideramos la actualidad no nos entrega. Algo, que en mi humilde opinión, no es cierto.

  • http://twitter.com/EvaRow Eva Row

    El profundo sentido de la Reforma Ortográfica de Sarmiento no está a la vista para el que no la conoce. Sarmiento explica todo su afán y esfuerzo por lograr apoyo, en el libro Educación Popular. Está en Internet en PDF. Es muy conmovedor.
    Sarmiento estaba obsesionado por que los niños aprendieran a leer, pero la realidad hacía que cerca de los diez años los padres de familia pobre retiraban a los niños de la Escuela porque los necesitaban para trabajar. Dado lo complejo de la ortografía castellana, esa defección temprana del colegio, hacía que los niños nunca supieran escribir sin faltas de ortografía, dejando una marca de clase entre las personas para siempre. La escritura con mala ortografía conspiró siempre para la movilidad de clase social y lo que se llamaba entonces “el progreso”. Aquel que supiera escribir bien, con buena ortografía, podía aspirar a un destino mejor, como escribiente, que era necesario en todo orden privado o estatal. Por otro lado la correcta ortografía permitía una mejor comprensión de textos, aumentar la cantidad de palabras, de conceptos y la profundidad del pensamiento.