Prohibido bañarse desnudo

 

Fue la Meca del vacaciones del siglo XX. Pero como todo gran emprendimiento, tuvo sus primeros paso. La ciudad de Mar del Plata se fundó en 1874. Su popularidad y el intenso tráfico de turistas en sus playas hizo necesario dictar normas de conducta. Por encargo del presidente Miguel Juárez Celman, en enero de 1888 se estableció el “Reglamento de baños para el Puerto de Mar del Plata”:

Artículo 1º-Es prohibido bañarse desnudo.

Artículo 2º-El traje de baño admitido por este reglamento es todo aquel que cubra el cuerpo desde el cuello hasta la rodilla.

Artículo 3º-En las tres playas conocidas por del Puerto, de la Iglesia y de la Gruta no podrán bañarse los hombres mezclados con las señoras a no ser que tuvieran familia y lo hicieran acompañando a ella.

Artículo 4º-Es prohibido a los hombres solos aproximarse durante el baño a las señoras que estuvieren en él, debiendo mantenerse por lo menos a una distancia de 30 metros.
Las primeras bañistas

Artículo 5º-Se prohíbe en las horas del baño el uso de anteojos de teatro u otro instrumento de larga vista, así como situarse en la orilla cuando se bañen señoras.

Artículo 6º-Es prohibido bañar animales en las playas destinadas para el baño de familias.

Artículo 7º-Es igualmente prohibido el uso de palabras o acciones deshonestas o contrarias al decoro.

El próximo artículo trata de las penas: multas de dos a cinco pesos o arresto de 24 a 48 horas. Reincidentes: 5 a 10 pesos o arresto de 48 a 96 horas. Una nueva falta le provocaría al infractor la expulsión de la playa durante un mes.

Hubo multas, detenciones y expulsiones. Pero tal vez el caso más comentado fue el del hombre que en el verano de 1901 se disfrazó de mujer y se metió al agua en la Bristol, en la zona de damas.