Su muerte fue más imperceptible, silenciosa, de lo que suele serlo su instrumento. Hace dos días, a los 78 años, murió en Bayonne Maurice André, uno de los trompetistas más notables de esta época y quizás de cualquier otra. Grabó muchísimo, sobre todo para la filial francesa de EMI y tuvo un éxito inesperado (un millón de discos vendidos) con la grabación de Cuatro conciertos para trompeta (Vivaldi, Telemann, Leopold Mozart y Hummel) con Herbert von Barajan y la Filarmónica de Berlín. Según infirma la revista Gramophone la experiencia no fue sin embargo del todo buena. “¡Hizo la grabación en una única sesión! Era como un hombre de negocios. ¡Si hubiera trabajado en Renault, la empresa habría vendido diez veces más autos!
En el video de arriba, se lo puede escuchar en el primer movimiento del concierto de Hummel.