Gianero solitario

Libros hechos cartera

Comentá (4)

La primera noticia fue, por lo menos para mi casi nulo conocimiento del mundo y las “tendencias” de la moda”, la foto que se ve arriba de Natalie Portman con el sobre (carterita) hecha con la réplica de la tapa de la primera edición (aquella de Olympia Press) de Lolita de Vladimir Nabokov.

Pero ahora descubro esta foto de Michelle Williams, tomada el 25 de febrero en la entrega de los Independent Spirit Awards, en la que se la ve con otra carterita, ahora con la tapa de The Catcher in the Rye de J. D. Salinger.

Pero no habría que entusiasmarse. Tal vez lo que esté de moda sean las tapas de los libros –de ciertas tapas, la de volúmenes publicados, según se advierte con mirada vintage, en la década de 1950– y no las hojas que están entre las tapas. Es decir, no el libro mismo.

Imaginemos, sin embargo, carteras semejantes pero con tapas de la literatura argentina. Ya mismo doy una idea: la primera edición de Rayuela sería un éxito.

 

Posts relacionados:



Publicado el 26.02.12 en Bitácora.
4 Comentarios de los lectores
  1. Sebastián Lalaurette

    Creo, en efecto, que no es para entusiasmarse en exceso: el libro antiguo siempre fue una marca del esnob, y llevarlo como cáscara para guardar dentro cosas (cosas que no son palabras) no se traslada a un interés específicamente literario. Una cartera es eso, una cartera, un elemento práctico que además sirve para hacerse ver.

    Sin embargo, está bueno (limitadamente bueno, diría: bueno con reservas) que aparezca nuevamente, de esta forma inesperada, el fetichismo por los libros. Qué sé yo, los caminos del interés y la pasión son extraños, y si el hábito se multiplica a lo mejor a la gente le dan ganas de agarrar los ejemplares de verdad, los que vienen con hojas adentro.

    Gracias por compartir, yo tampoco sabía de esta moda (también vivo en un termo en ese aspecto).

    • Pablo Gianera

      Claro, tenés razón en lo siguiente: es evidentemente preferible el fetichismo del bibliófilo o del coleccionista al completo desinterés por el emblema de la cultura letrada. Sin embargo, lo que inquiera en el objeto es, en verdad, un libro sin palabras entre tapa y contrata (es más, sin hojas) no es ni siquiera un libro sino una especie de huella del libro ausente. Están sus elementos exteriores pero no aquello que lo define como tal. Saludos.

  2. Sebastián Lalaurette

    ¿Entró mi comentario anterior? Grrrrrr.

  3. Srta. Delirante

    Una mezcla de emociones me generó este post. Sí la idea es novedosa, llamativa, estéticamente agradable. Por otra parte, me genera un halo de tristeza por lo que han sido y serán retratos del alma humana de diversas épocas y latitudes. Siendo la tapa algo nimio cuando lo importante es su contenido. Te invito a pasar por mi blog http://www.delirios-cosmicos.blogspot.com.ar (Allí básicamente doy recetas pero he sido en algún momento una estudiante de Letras)

Escribí tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

El comentario aparecerá en linea luego de unos minutos