Después del disco con los dos conciertos para piano de Franz Liszt, Daniel Barenboim y Pierre Boulez vuelven, uno como solista y el otro como director de la Staatskapelle Berlin, con la versión en video de esas mismas obras. La edición, por el sello Accentus, está anunciada para el 20 de febrero. Ignoramos si se distribuirá en Argentina. Mientras tanto, aquí pueden verse dos fragmentos, especie de trailers, de ese DVD.
10.02.2012
10:46 am
Estimado Pablo, la versión del CD no puede faltar de la discoteca, más allá de que sea una compradora casi compulsiva de música clásica. En cuanto al DVD la verdad es que no me interesa, porque más allá del indiscutible genio de Boulez como compositor y director, a mi me importa mucho la gestualidad del director. Karajan, Bernstein, Abbado, Rattle, Muti, Mehta, Maazel tienen una gestualidad que da placer verlos. Insisto, Boulez es indiscutible, pero no me gusta verlo dirigir. Me pasa lo mismo con Kurt Masur. Cariños de Alexia.
11.02.2012
1:17 am
Totalmente de acuerdo sobre la gestualidad de Boulez y con tu lista de preferencias, a la que me permitiría agregar a Furwängler y Celibidache. Muchos saludos.
14.02.2012
8:06 pm
Abbado, elegancia y expresividad en grado sumo.
Bernstein: al borde del exceso siempre, pero qué docente para la audiencia…
Karajan…bueno. Las grabaciones de los años setenta con sinfonías enteras dirigidas con los ojos cerrados son, cuando menos un artificio difícil de ver (ni que hablar de la dirección de arte, que nunca hace un plano general).
Mehta sí que es sobrio, enérgico y elegante en su técnica (escuela de Viena, al fin y al cabo, compañero de Abbado, si mal no recuerdo).
Dudamel es un híbrido entre Bernstein y este último a veces.
Da para comentar y comentar el post de Alexia
15.02.2012
8:16 am
Estimado Cristián, agradezco que se molestara en contestar mi post. Lo bueno y lindo de este blog de Pablo es que estamos hablando de temas interesantes, enriquecedores, nada de política ni de cosas aburridas de todos los días. Comparto su opinión sobre Dudamel, aunque tiene un espaldarazo monumental de Abbado y de Rattle que demuestra que “algo debe tener este chico”. Cariños de Alexia.