El viernes pasado, el Teatro Colón difundió su temporada de este año. No sabemos (nadie sabe) si esa programación, en un clima dominado hasta ahora por las incertezas, se realizará íntegramente. En el caso de que sí, van aquí cinco funciones que no habría que perderse. La programación completa, con sus fechas, está disponible en la página del Colón.
*) El Gran Macabro, la ópera de György Ligeti, en la puesta de La Fura dels Baus. (Marzo/abril)
*) Keith Jarrett, y sus improvisaciones en piano solo. (Abril)
*) La flauta mágica, la obra maestra de Mozart (y mi preferida entre todas sus óperas) en una puesta de Sergio Renán, que vuelve a trabajar en el teatro. (Mayo)
*) Sainte Nitouche, la ópera para mezzo y ensamble del argentino radicado en Francia Luis Naón. (Agosto)
*) Pabellón Philips: con la curaduría de Martín Bauer se va realizar ese proyecto compartido por Le Corbusier, Iannis Xenakis y Edgar Varèse. (Noviembre)
El Teatro Argentino de la Plata, en cambio, anunció su temporada en fechas más normales, ya hacia fines del año pasado. De esa programación se destacan:
*) Tristán e Isolda, de Wagner, con dirección musical de Alejo Pérez y régie de Marcelo Lombardero. (Agosto)
*) La ciudad ausente, de Gerardo Gandini, en una nueva puesta de Pablo Maritano, con dirección musical de Erik Oña. (Septiembre)
*) Studi per L’intonazione del Mare, la obra de Salvatore Sciarrino para cien saxofones y cien flautas. (Abril)
*) La pianista Ingrid Fliter y su versión del Concierto en la menor de Schumann, con dirección de Alejo Pérez. (Septiembre)
*) La historia del llanto, ópera de Carlos Mastropietro sobre la novela de Alan Pauls. (Septiembre)