Polinesia submarina

“La situación era ideal: la luz, perfecta, y el agua tan transparente que casi me olvidé que estaba sumergida”. Así recuerda Soledad Aznarez, autora de este video waterproof, la divertida experiencia de filmar en el mar. La fotógrafa de La Nación viajó a la Polinesia francesa a realizar una nota para la sección Turismo y, como no se conformó con fotografiar los paisajes paradisíacos de la isla, se metió en el Pacífico Sur con un snorkel y unas patas de rana y capturó imágenes submarinas.

“Fue increíble tener la posibilidad de nadar en esos paisajes y con toda esa fauna. Es tan fuerte la conexión con la naturaleza que se pierde el miedo, se hace todo muy natural. Los tiburones Black Flip eran maravillosos y aunque estaban cerca logré disfrutarlos. Las rayas, que son muy grandes, daban un poquito de impresión y había que tener cuidado con no pisarlas. Pero yo les podía tocar el lomo y ellas me rozaban al nadar”, revive esta experiencia extraordinaria.

En relación con el aspecto técnico, la autora comentó: “Puse en prioridad de velocidad la medición –el diafragma se fija automáticamente en relación con la cantidad de luz– y usé el autofocus. Eso fue excelente porque en el agua es todo muy incómodo y manejar la menor cantidad de controles es lo mejor”. Para poder sumergir la Canon 5D mark II, Soledad utilizó una funda acuática Dicapac y en la edición del audiovisual resolvió conservar el sonido original.

“Es muy difícil hacer fotos y video a la vez, sobre todo si se quiere hacer todo bien”, concluye.

Ficha técnica: cámara Canon Eos 5D mark II; objetivo Canon 16-35mm 2.8; funda Dicapac.