Retratos reales

Una toma tras otra no hacen a un video. O, por lo menos, no deberían hacerlo. Y ésta es una premisa que todos los fotógrafos tendrían que tener en cuenta a la hora de editar: valerse de una línea de tiempo y combinar las partes que formarán el todo con un criterio preciso. Porque, en definitiva, la edición es otro elemento de significación, como la composición, el encuadre, la luz, el desenfoque, el audio.  Este factor, que para algunos puede parecer tan ajeno como el sonido, resulta muy importante para la realización de cualquier pieza multimedia.

Ahora me gustaría acercarles un excelente trabajo de David Francis –publicado por Philip Bloom- sobre la boda de William y Kate, de hace una semana. El autor no solo filmó con una cámara HDDSLR, sino que incorporó una manera de hacer retratos proveniente de la fotografía tradicional.

Francis logró que algunas de las personas que se acercaron a presenciar la ceremonia real posaran mirando a cámara, como si lo estuvieran haciendo para una foto fija. Y a estas imágenes, en la edición, les incorporó el testimonio en off de los mismos personajes, inclusive en las escenas que se ven en cámara lenta. Además, como en ese momento no contaba con un grabador de audio, el fotógrafo colocó la Canon 7D en un trípode y utilizó la cámara como micrófono para registrar las entrevistas.

Ficha técnica: cámara Canon Eos 7D; objetivos Canon 50mm, 16-35mm y un Tamaron 70-300mm ; trípode manfrotto 290 series.