Impresiones del back de un catálogo entre hardcore y new romantic

Segundo día de shooting del catálogo Denimolition  de Not to be Understood, en el estudio de los Val-Musso. Hay percheros, cámaras, computadoras y varios que andan de aquí para allá con looks llamativos. No son modelos, son los asistentes de producción, maquilladoras, peinadores, que hacen de la moda un culto, una religión. Ellos cuidan con celo cada detalle. Se nota que aman su trabajo, a todas luces. Detrás de un perchero cargado con toda la nueva colección otoño-invierno 2016 se adivina el vapor de una plancha, otra pieza fundamental del catálogo. La ropa tiene que estar impecable. No hay Photoshop que salve desprolijidades. Jessica Trosman está sentada en un sillón, frente a la computadora, pensando más allá del catálogo, que está en las mejores manos (Luciana Val y Franco Musso no se mueven del set). Es que el martes que viene presenta en BAF su colaboración con Lee. Atiende los llamados, habla con el organizador, sus colaboradores, está en más de un lugar. Mientras tanto, los asistentes preparan a las modelos para la próxima toma. Una se pone los zapatos sin moverse demasiado y da un paso hacia adelante como los chicos para que les aten los cordones. No es comodidad ni presunción. La ropa debe seguir planchada.  

 “Con este nuevo proyecto, Not to be understood, lo que hicimos fue trabajar en base a una colección cápsula que hicimos con Lee. Se me ocurrió desarmar los jeans, para volver a armarlos en otras prendas. Seguir leyendo

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