Belén Ortega, diseñadora de experiencias

 

Conocí a Belén Ortega hace unos cuantos años, cuando ella trabajaba en Clarín, época en que coincidimos en un par de coberturas periodísticas del San Pablo Fashion Week. Siempre reflotamos alguna anécdota de esos viajes y todavía nos reímos. Años después ella se convirtió en una de las primeras blogueras del país, dedicada a la belleza, su fuerte y ahora vuelve a convertirse en pionera de otra actividad que me dio mucha curiosidad: diseñadora de experiencias. ¿De qué se trata? Me lo contó todo una noche en el bar MAD, donde a pesar del ruido, no le perdí el hilo.

-Fuiste una de las primeras blogueras en el mundo de la belleza y hoy Beauty Hunter superó el formato de blog. ¿A qué atribuís el éxito, cuando hay tanta competencia de contenidos en la web? ¿Y cómo definirías tu actual trabajo?

-¡Es que a mí me cuesta definir mi trabajo! (se ríe). Pasé de periodista a blogger y ahora a diseñadora de experiencias. Creo que es un mix de todo eso. Pero con el rol de periodista es con el que me siento más cómoda. Y si, Beauty Hunter fue uno de los primeros blogs de la Argentina. En ese momento me sentaba con las marcas a contarles de qué se trataba un blog. Tampoco existían las redes sociales.  Así que estuvo bueno ese proceso hasta que creo que se masificó demasiado. Y hoy por hoy todo el mundo tiene un blog. No importa si es bueno o malo el contenido. Aparece una chica mostrando su outfit (mal o bien) y eso ya es un blog. Hay algunos que están muy buenos y cuidan el contenido pero son los menos. Cuando vi eso, decidí dar un paso más y pensar a Beauty Hunter como una plataforma 360 donde no sólo el contenido se vea en el on line, sino que quise llevarlo a la experiencia. Viajé bastante para traer ideas, lo trabajé mucho con un consultor y escuché el feedback de mis lectoras. Así nació Beauty Circuit, porque creo que la mujer necesita un espacio para vivir toda la información que recibe on-line. Empezó como algo chico, en espacios de lujo donde se cuida cada detalle y hoy se expandió. Reúno entre 70 y 80 mujeres por cada Beauty Circuit, y siempre hay listas de espera para los próximos. Participan las mejores marcas cosméticas, otras de life style o bodegas y los hoteles más prestigiosos de Buenos Aires como el Duhau, Sofitel o Alvear, entre otros.  Creo que el éxito es moverse de lugar y estar en tu mundo. Viajar para abrir la cabeza y crear cosas diferentes todo el tiempo.  Innovar y hacer lo que no hay. Para mí la clave fue siempre estar actualizada en mi expertise. Eso te da una impronta y lo podés adaptar a distintos formatos y cambiar todo el tiempo.

-¿Cómo nacieron los Beauty Circuits?

-El año pasado en un viaje que hice a Milán. Yo venía trabajando con un consultor (un genio que fue como mi psicólogo laboral) por esto de que quería darle una vuelta al on line. Y en Italia vi una experiencia beauty y observé la expresión de esas italianas. Y me dije: “esto es lo que quiero que vivan mis lectoras en Argentina“. Y lo adapté al lujo y a la realidad local con todo lo que venía trabajando.

 -¿En qué consisten los encuentros? ¿Existía algo parecido en la Argentina?

-En los 15 años que trabajo como periodista de belleza, nunca vi esto en la Argentina. Es muy bueno lo que se genera. Yo creo que es la nueva alternativa al day spa. Las mujeres viven esta experiencia casi seis horas. Llegan al hotel y se abstraen de todo. Vienen grupos de amigas de distintas partes. En el último vinieron de Cañuelas, Salta y hasta Ushuaia. Es la suma de muchas experiencias con distintos espacios, dinámicas y actividades como catas olfativas, talleres de make-up, de autopeinado, tratamientos para la cara, cata de vinos, chocolates o tendencias como la alimentación para la piel, los beauty drinks, los hallazgos cosméticos y  talleres sensoriales. También hay experiencias gourmet, charlas y experiencias de moda. La mayoría de las mujeres tienen entre 30 y 55 años, son profesionales y toman a la belleza como una herramienta más de su marketing personal. Y es una edad donde la mujer vive la moda y la belleza con otra seguridad.

-¿Siempre cambia de lugar? ¿Cambian las propuestas?

-Sí, son todos diferentes, cambian los espacios, la propuesta gourmet y la temática según la temporada. Lo trabajo como a una revista y cada experiencia es una nota. Hay reuniones de sumario con mi equipo, los expertos y mucho trabajo previo antes de crear una experiencia. Participan muchos expertos de renombre. Para mí es básica la seriedad y los años de trayectoria que tengan en el mercado.

 ¿Cómo se accede? ¿Es de capacidad limitada? ¿ Por qué?

Te enterás en el sitio www.beautyhunter.com.ar , donde se puede comprar la entrada. Es de capacidad limitada porque trabajo mucho para cuidar cada detalle y que la experiencia sea personalizada. Es una experiencia de lujo, que además incluye un regalo especial. Generalmente cuando termina uno ya hay lista de espera para el siguiente. El próximo es el 5 de septiembre. Va a estar enfocado a adelantos de primavera, con talleres de automaquillaje, charlas de moda, asesoramiento en peinados, piel y tratamientos corporales. También habrá una experiencia gourmet y talleres de perfumes.

-¿Te gustaría que el Beauty Circuit trascienda las fronteras?

- Sí en algún momento pero bastante a futuro. Tengo una propuesta para hacerlo en Chile. Porque ahora disfruto mucho de que esté creciendo acá y poder ampliarlo a un fin de semana entero para que puedan venir más mujeres del interior del país.

-¿Trabajás en tu casa? ¿Hacés todo lo recomendás en tu blog? Compartí alguna de tus rutinas de belleza.

-Sí, trabajo bastante en casa. Aprendí a escuchar mis tiempos y trabajar cuando estoy más inspirada. No recomiendo nada que no haya probado. Lo hago solo con lo que creo que funciona o que sé que involucra profesionales serios. El tema de belleza es muy border y hay de todo (…y mucho truchaje dando vueltas). Por eso, hay que ser por de más de rigurosa. No existe la magia en belleza. Ni los tratamientos milagrosos. ¿Mi rutina? Le doy mucha importancia a la alimentación. Sigo una dieta ayurvédica. Medito dos veces al día. Hago power jump y baile.  Duermo mucho. A todas esas rutinas les doy mucha más importancia que a las cremas que me pongo porque se refleja sí o sí en cómo te sentís y en cómo te ves. Nadie se puede ver bien si esta estresado o irritado. Los gestos arrugan la piel. El mejor antiage es dormir bien. La alimentación es más importante que las cremas hidratantes que usas. Hay alimentos que tienen tantas vitaminas y minerales que nutren la piel por dentro (y eso es lo que permanece). Las nueces, la palta, la zanahoria, hay miles. Tomo mucho jugo de frutas a la mañana en ayunas. Ahora hay una tendencia mundial donde los beauty drinks pisan cada vez más fuerte. Y es eso justamente: jugos a base de frutas y verduras que nutren la piel por dentro. Además también lo hago porque tengo mucha más energía para el día a día. Después uso serums antiage (porque no me gustan las cremas pesadas) y hago un tratamiento facial que se llama Venus Freeze(es una radiofrecuencia potente) que tonifica la piel.