Alta costura, la puntada perfecta

 

En cada edición, la pasarela de Alta Costura de París nos tiene acostumbrados a la espectacularidad de los vestidos. Y no podía ser menos en esta primavera-verano 16. Los directores artísticos de las firmas pueden cambiar, pero los equipos de laboriosos modistas siempre logran lo imposible a fuerza de dedicación, oficio y visible talento. Puede renovarse el estilo, pero la calidad es siempre lo que destaca y no puede faltar. Cada prenda involucra incontables horas de trabajo de quienes -con seguridad- miran con orgullo la tarea cumplida desde el back. Las mejores puntadas se ven en primer plano ante centenares de cámaras. Y de ahí en más se replican en miles de programas de Tv, diarios, revistas de moda, canales de You Tube y blogs como éste, en todo el mundo.

Los exquisitos bordados de la japonesa Guo Pei

Géneros ricos en texturas sobre la pasarela del libanés Elie Saab

Bordados y apliques sobre transparencias en Valentino

  Los nombres de los directores creativos pueden cambiar, también la modelo del momento, las celebrities de pasarela y los periodistas de primera fila. Pero está claro que las marcas alcanzan el estatus de leyenda por la calidad de trabajo artesanal. El tan valioso hand made, el hecho a mano, que se transmite de generación en generación, es lo que convierte en únicas. Un trabajo muy valioso, que se distingue a simple vista. Crear y bocetar es una parte del trabajo que no llega a buen término si no hay oficio del otro lado, el de los realizadores. Un buen ejemplo para imitar. 

Batas/vestido de encaje en Alexis Mabille

Tramas muy elaboradas en Chanel

Plisados, recortes y volados en un vestido con mucho movimiento de Vauthier

Cascadas de tul colorado en Giambattista Valli

Juego de plisados perfectos en Stephane Rolland

Agencias: EFE y AFP