Rocío Marengo, acosada por un fan chileno

Hace cinco años, Rocío Marengo conoció en chile a Jameston Ricardo Herrera Lazzús, un fanático suyo. El se le acercó, le pidió una foto y ella accedió (la pueden ver acá arriba), porque es común que se den estas situaciones entre famosos y admiradores. Pero Jameston no era un fan común y corriente. Desde el año 2006 vive obsesionado con Marengo. Sabe absolutamente todo sobre su vida, mira los programas en donde aparece, le manda regalos, mensajes, le saca fotos y hasta abrió una página en Facebook donde se lee, en su estado civil, “tiene una relación con Rocío Marengo”. Jameston se tomó el trabajo de armar un perfil falso de la rubia para figurar como su novio. También, usa su cuenta de Twitter para escribirle textos de amor. Leer su timeline da un poco de miedo. “Mi amor te extraño y echo de menos lo único que quiero es que estemos juntitos”, dice su último tweet.

A Rocío todo esto siempre le pareció inofensivo… hasta la semana pasada. En esa oportunidad, Jameston quiso entrar de prepo al estudio de televisión donde se estaba grabando Coliseo Romano, un programa humorístico de la televisión chilena donde Marengo participa como jurado y que debuta hoy en el canal Mega. Como la gente de seguridad no lo dejó entrar, el fan se enloqueció y comenzó a gritar. Después, amenazó a Rocío por teléfono. Según contó ella, dijo: “Te voy a matar a vos y a tu novio”. Entonces Rocío, asustada, hizo públicas las amenazas y el acoso.

Hoy viajó a Chile para el estreno de Coliseo Romano (sí, por eso en esta foto esta vestida así). Apenas llegue, hará la denuncia policial por acoso y amenazas. Quizás con la Justicia detenga a Jameston. O con el disfraz, quién sabe.

 

 

El sorpresivo viaje de Rocío Marengo a Hong Kong

Rocio Marengo en Hong Kong

Una cosa es Miami. O Nueva York. Incluso puede ser Los Angeles y hasta Londres, como algo sumamente exótico. Pero que alguien de la farándula argentina anuncie su viaje a Hong Kong merecería ser tapa del New York Times. Salvo raras excepciones (Juan Cruz Bordeu y su viaje introspectivo a Tailandia, Dolores Barreiro y sus excursiones a la India, Paola Krum y su travesía como mochilera al Sudeste asiático…), los famosos locales rebotan en los Estados Unidos, más precisamente en Miami, adonde van tan seguido como nosotros al chino de enfrente.
Rocío Marengo viajó a China y el motivo es más extraño aún que el mismísimo viaje: una empresa de parlantes la invitó a una feria de electrónica internacional porque ella hizo la campaña gráfica de la marca. Esta es una de las fotos gracias a las cuales Marengo consiguió un viaje todo pago a Hong Kong.

Rocio Marengo thonet & vander

Sorprendida con todo lo que ve, Rocío no para de hacer comentarios en su cuenta de Twitter. Allí subió algunas fotos. Síganla que la rubia también es una rareza en la red social: no tiene faltas de ortografía.

Rocio Marengo en Hong Kong 1

Rocío Marengo: “Por ahora no me caso”

Hace muchos meses (en marzo o abril, no recuerdo bien), me encontré de casualidad con Rocío Marengo en un barcito de Las Cañitas. Estaba desayunando con un señor canoso, buen mozo, al que me presentó como “Fernando”. Supuse que era un touch and go y por eso me olvidé del tema inmediatamente.

Tiempo después leí en algunos sitios de espectáculos noticias que daban cuenta del “misterioso novio de Rocío Marengo” y me pregunté si sería el mismo hombre. La llamé para chequear. Me dijo que sí, que era el mismo, que no lo podía creer, que estaba entusiasmadísima, que habían cumplido cuatro meses juntos, pero… ¡que por favor no diga nada! Ese día me contó que Fernando era viudo y tenía tres hijos, que por eso prefería mantener su noviazgo en secreto.

La relación se afianzó y eso le dio a Rocío más valor para contarlo e incluso presentarlo públicamente. La primera vez que lo hizo fue en el recital de Chayanne, en octubre. Se supo que Fernando era Fernando Espósito, que tenía 41 años, que era empresario (¡obvio!), que se lo habían presentado unas amigas y que era conocido de Marcelo Tinelli y Alejandro Gravier. Por esos días, Rocío comenzó a fantasear con un casamiento. Lo dijo en Twitter y se lo comentó a sus íntimos.

Hoy leí en el sitio de Laura Ubfal que, el día de Año Nuevo, Fernando y Rocío habían puesto fecha y que se casarían algún día de este año.

Quise saber cuándo.

Hace un ratito hablé con ella y me lo desmintió: “por ahora no me caso”. Pero sí me contó que estaba feliz como perro con dos colas. “A este hombre me lo mandó Dios”, me dijo. Todavía no viven juntos y ahora no se verán por quince días porque él se fue con sus hijos a veranear a Punta del Este mientras ella protagoniza con Florencia de la V la comedia Y dónde está el mafioso. “Estoy tan enamorada que no me importa pelearme con nadie, ni ser la chica del verano, ni nada. Sólo quiero estar con él.”

Al final, Rocío me tiró una frase inquietante cuando le pregunté por qué no había dejado todo y se había ido con Fernando. “Ya tenía arreglado con Flor, pero si él me lo pide seriamente no dudaría en alejarme del medio para estar juntos. De verdad.”

Rocío y su novio Fernando.

Rocío y su novio Fernando. El tiene 41 años, es empresario, viudo y tiene tres hijos.

Quién contra quién en el mundo de las vedettes

todas contra todas

Las chicas son jóvenes, lindas, simpáticas y… bravas. En el mundo de las vedettes no se sobrevive sin una pelea mediática. La que no está dispuesta a librar aunque sea una batalla frente a cámara tendrá destino de cuerpo de baile, nada de destaque, menos que menos cartel francés. Nadie sabrá de ella a menos que busque con lupa su nombre en los programas de las obras de teatro. Ellas, las que se pelearon, lo saben perfectamente.

A continuación, un panorama de cómo viene la guerra de vedettes… hasta ahora.

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