La única vía para llegar a la isla de Tierra del Fuego por “tierra” es cruzando el emblemático Estrecho de Magallanes en balsa. El viaje dura apenas 20 minutos, pero es una experiencia única la de navegar por las bravas aguas del estrecho. Para llegar a Ushuaia desde la Argentina, sí o sí, hay que atravesar la frontera chilena y desde allí tomar un ferry en “la primera Angostura”. Les dejo todos los detalles para llegar y disfrutar el cruce hacia la isla.
Por ahora, la única forma de llegar a Ushuaia, la ciudad más austral del mundo, por tierra, es haciéndolo por suelo chileno. Ello implica salir de Argentina por el paso fronterizo Paso Integración Austral-Monte Aymond, ubicado a 67km de Río Gallegos sobre la Ruta Nacional 3 y luego de recorrer 70 km por rutas chilenas en perfecto estado, donde encontraremos el desvío que nos llevará hasta la “balsa”. La demora en la frontera, que ahora esta funcionando en forma integrada, dependerá de la época del año. Yo pasé a la ida el Jueves Santo y la cola de argentinos viajando a Chile era interminable.
Un detalle a tener en cuenta. Desde el 1 de abril, la frontera atiende en horario reducido de 8 a 22 horas. Una vez hecho los trámites de la aduna, ya estamos más cerca de nuestro cruce en balsa.
En Chile, hasta los letreros dicen “balseo” para referirse al paso que se puede realizar a través de los ferry que la empresa Transbordadora Austral Broom tiene en el enorme Estrecho de Magallanes, aquel hallazgo geográfico que le permitió a Magallanes encontrar la salida al otro lado del mar para dar vuelta al globo terráqueo.
El viaje es único. Dura apenas 20 minutos y poder tomar el ferry dependerá del espacio disponible que quede en el barco de 69 metros de eslora y 15,2 metros de manga. El costo del viaje varía según el vehículo pero si viajan en auto como lo hice yo pagarán 116 pesos argentinos o bien 13.900 pesos chilenos, a bordo reciben las dos monedas en forma indistinta. Al subir, en un día con buena visibilidad vemos la isla de Tierra del Fuego ubicada a 4.690 metros.
Según me contaban los operadores del ferry, la capacidad del barco Patagonia -un de los tres que operan allí- es de 66 autos, o de 8 camiones en 4 vías, que se van ordenando por los balseros, quienes con precisión de playeros de estacionamiento indican como y donde dejar el auto. Una vez abajo todo será muy rápido. Cada pasajero deberá ir a una oficina para realizar el pago, el control es por cantidad de vehículos y si alguno se demora, empiezan a convocarlo al pago a través de altos parlantes.
Todo en el barco funciona a la perfección. Se puede disfrutar el viaje desde cubierta, si nos bancamos la fuerza y el frío del viento, y descubrir algunas toninas que atraviesan las aguas profundamente turquesas del estrecho. Cormoranes y petreles también acompañarán el viaje. Si el frío se torna muy duro en cubierta, se puede completar el trayecto adentro de la cabina, comiendo un pancho delicioso por 8 pesos y mirando el mar desde los ventanalaes.
Estos barcos-ferry-balsas- según como los llaman son el único servicio con frecuencia para unir el continente con el mar. A bordo viajan colectivos de línea regular, camionetas, camiones con animales, autos de turistas, motos de turistas intrépidos, camiones de 4 x 4. Todo es aceptado. Lo único que determinará el viaje será la fuerza del viento: cuando alcance la fuerza de los 80 km/h el cruce se suspende porque el oleaje del mar torna peligroso aventurarse.
Si el día está tranquilo como me tocó a mí, los 7 nudos con los que se desplaza el ferry nos llevará en un suave bamboleo. Arriba apenas tenemos tiempo para un pancho y tomar algunas imágenes, cuando llega a la costa del frente “Bahía Azul” el ferry llega con el frente desplegado y los autos empiezan a descender según las indicaciones.
El viaje terminó. Estamos en la isla de Tierra del Fuego, en la Comuna Primavera, Chile. Antes de viajar, se puede visitar el cálido parador ubicado a la salida del barco, allí un lomito al plato exquisito se puede comer por 20 pesos argentinos. Estamos en Chile, pero las fronteras se desdibujan, se mezclan los modismos, y todos estamos embelesados por la belleza del paisaje.
Sugiero tomar algo calentito, comer, y demás, aún nos restan 140 km hasta San Sebastián, el paso fronterizo que nos depositará otra vez en Argentina. Pero esa, es otra historia.
Ver Cruce en Balsa en un mapa más grande
04.04.2010
6:08 pm
Hola! soy de santa fe y lo puse en el facebook!! buscame como CANDACE.
02.04.2012
5:08 pm
nO TE ENCUENTRO EN EL FACE COMO CANDACE
04.04.2010
6:45 pm
La cosa es que los argentinos seguiremos pagando para poder pasar de una provincia nuestra a otra, con el continuo peligro latente de que los hermanos chilenos cierren la tranquera cuando se les ocurra, como si fuera imposible construir dos precarias, como esas, rampas de hormigon, para que atraque una balsa y bajen-suban los vehículos, y unos kilómetros de ruta de ripio, como las que se usan allá, para empalmar con las existentes en la Isla…, muchos gobiernos lo prometieron, siempre con proyectos faraónicos, y mientras seguimos como en la época de Magallanes…
04.04.2010
8:05 pm
Muy buena la nota. Cuando se habla de este tema siempre hay que aclarar que ambas márgenes del Estrecho de Magallanes son Chilenas. Recién con el tratado por el cual las famosas tres islas (Nueva, Pincton y Lennox) quedaban en poder de Chile a cambio del reconocimiento de que LA BOCA DEL ESTRECHO hacia el Atlántico quedando firme que Chile renunciaba a su pretensión de ser pais
“bioceánico”. Igualmente, de quererse ir en forma directa de un puerto argentino a otro similar en la isla, deberían construirse puertos en Punta Dungeness y en Cabo Espíritu Santo, lo que demandaría 1 día de alta mar.
04.04.2010
10:33 pm
Vivo en la “isla” y claro todas las vacaciones son la misma cosa, sufrir la burocracia para poder entrar al continente. El sistema se torno obsoleto, el tiempo de espera puede superar los 60 min en cada puesto sin contar que cada tanto uno se topa con un gendarme/carabinero de mal humor y justo te falto un sellito y hay que volverse. Agradezcamos que por lo menos ya se esta pavimentando la ruta y queda menos tramo de ripio. Que se le va hacer por ahora a aguantar, o tomarse un vuelo por Aerolineas Argentinas,claro si es que se consigue por que solo hay una frecuencia al norte de la “isla” y es bastante dificil acceder a un asiento.
06.04.2010
12:27 pm
Gracias Dany por la difusión!
Carlos, muy bueno el aporte, hace unos años existió un proyecto en la legislatura de Santa Cruz para concretar ese cruce y quedó en la nada. Y es totalmente cierto lo de las distancias.
En realidad el problema no creo que sea pasar por Chile, sino lo engorroso de los trámites de las cuatro aduanas que hay que pasar y los que mas sufren esa situación, como bien graficaba Cpart, son justamente quienes viven en la isla.
Lo que pienso esque se debería facilitar los trámites de los controles para estos casos de ciudades fronterizos,
Gracias a todos por los comentarios,
saludos
Mariela
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