Sandra, mi hermana mayor, me daba de comer papel higiénico cuando yo era una beba y mi mamá no la veía.
Mica, mi hermana gemela del corazón, se vengaba de las maldades de su hermano mayor escondiéndole el cuaderno de comunicaciones y disfrutando al ver cómo se ponía loca su mamá con él porque el dichoso cuaderno no aparecía.
Mi prima Roberta perdió un mechón del flequillo por asomarse a la latita en la que había puesto -encendido- un petardo para averiguar por qué no explotaba… Por suerte sólo perdió el pelo y mi tía nunca se enteró del incidente.
Más de primos y pirotecnia, pero en versión trágica: mi primo Marcelo junto a sus amigos, lanzando una cañita voladora, incendió una terraza repleta de objetos inflamables…
Yo misma, una tarde de verano en el que estaba “guardada” por culpa de la varicela, me bajé un pote entero de dulce de leche y lo negué a pesar de que la evidencia me incriminara: no se puede negar algo así y tener la cara llena de dulce de leche.
Otra mía y de mi hermana menor, Natalia, que, creo, haber contado: nos habíamos quedado solas en la cocina para terminar de comer nuestro plato de fideos con manteca. Las dos hicimos un pacto de silencio y optamos por “vaciarlo” tirando un poco por la ventana, metiendo algunos en la jarra del jugo, etc.
Todos, en algún momento de nuestra infancia, nos mandamos alguna macana que nunca confesamos (o, al menos, no en ese momento): una maldad hacia algún hermano, amigo o familiar, la rotura de alguna cosa frágil, etc.
Por eso, les propongo arrancar esta semana purificados, alivianando el peso de la conciencia: ¿por qué no aprovechan este espacio para confesar alguna travesura de entonces?

I didn’t do it! / Mercedes (flickrcc)
12.10.2010
12:22 pm
a ver…recuerdo que junto a mi primo, tirábamos tierra por el balcón a los pobres transeuntes…en una oportunidad invitamos a mi pobre hermana menor a hacer lo mismo y cuando arrojó un pedazo de tierra a la pobre víctima desprevenida, le cerramos la puerta del balcón para que no escape y la vieran desde abajo.
Recuerdo también, haber roto y tirado un boletín con varios aplazos a un terreno baldío. Cuando era muuuy chicooo agarre un talco del baño y comence a agitarlo hasta que se destapó y quede cubierto con la totalidad del mismo, cuando mis viejos me descubrieron me sacaron una foto!.
ahhh y cuando mi hermana menor tendría 2 años yo le ofrecía un pan para comer (flautita) y mis padres decían: que liiindo como le convida a la hermanita! pero cuando ellos se deban vuelta se lo metía en el ojo!!! bueno como siempre excelente el blog. Saludos!
12.10.2010
2:28 pm
Podes creer que era tan politicamente correcta hermana mayor que no recuerdo ni una??? Sí, me acuerdo que mis hermanos más chicos jugaban a los indios atándome a una silla!!!!
12.10.2010
2:37 pm
Recuero haber desarmado un cajón de verdura y poner una de las tablitas en mitad de la calle. Desde una ventana de mi casa vi como un colectivo la pisó. Hizo tanto ruido esa tablita girando en el cubreguardabarro que frenó al instante. Mi viejo salió a ver que pasaba y ayudar al chofer. Al día de hoy nunca lo había dicho! Y no creo que mis padres recuerden el “incidente”.
12.10.2010
2:37 pm
Ah! Olvidé poner que los clavos quedaban apuntando hacia arriba.
12.10.2010
3:06 pm
me acabo de acordar que una vez le tire una bolsa de porotos para germinar en la cabeza a la directora del colegio, desde el segundo piso, y sali corriendo y además con un compañero habiamos fundado “el club de maldades” donde, x ejemplo, poniamos en la calle porquerias para que los autos se pinchen las ruedas,una vez pusimos una palangana que encontramos en la calle y un auto se la llevó enganchada en la rueda jajaj…malvadienteos y malosos!!!
12.10.2010
6:28 pm
Cuando tenia 12 años y viva en mataderos, ibamos a una cancha de golf sobre avenida cruz, obviamente no para jugar, si no que nos colobamos en la misma y buscabamos pelotitas perdidas. Me sentia en la gloria habia conseguido la naranja fosforesente, hasta que un jugador me corrio cuando saltaba la reja para el descampado me agarro del tobillo, queriendo escaparme le pegue sin querer en la cara, lo que corri ese dia no lo corri mas en mi vida…..LAMENTO LA PERDIDA DE LA PELOTITA
14.10.2010
5:45 pm
Cuando tenia 8años , mi amiga MONICA me pregunto si sabia hacer buñuelos,por supuesto le dije que si, ya que veia a mi abuela hacerlos.Cuestion es que los prepare,pero el aceite para freir estaba tan caliente , que se me quemaron por fuera y adentro quedaron crudos. Rapidamente los revoleamos para el baldio que teniamos al lado. Siempre lo recordamos, y nos seguimos riendo.
16.10.2010
2:58 am
Cuando éramos muy chicos, mi prima y yo nos mirábamos con malicia y decíamos: ¿Jugamos a la araña? Y ahí buscábamos hilo de coser negro, le hacíamos un bollo en la punta y desde el balcón (un primer piso) dejábamos caer el hilo con la “araña” en la punta. Cuando pasaba alguien se lo hacíamos pasar por la cara y la gente pegaba unos gritos bárbaros.
Una vez nos vieron desde abajo y tocaron el timbre. Nunca aceptamos que éramos nosotros. Seguro que nuestros padres sabían, pero les debe haber causado tanta gracia que nos perdonaron.
16.10.2010
3:01 am
Con la barrita de amigos, en épocas en que se podía, nos reuníamos en la vereda de uno de ellos y si pasaba alguna persona perdida y nos preguntaba por alguna dirección le indicábamos cualquier cosa y los pobres perdidos quedaban más perdidos todavía. La crueldad personificada. Esta maldad nunca salió a la luz.
16.10.2010
3:04 am
Con los mismos amigos, cuando estábamos aburridos, mirábamos a la gente que pasaba por la vereda y según cómo caminaban le hacíamos el sonido de sus pasos; siguiendo el ritmo, claro. Por ejemplo, si pasaba un gordo, empezábamos: POMM-POMM-POMM… Si pasaba alguien caminando ligerito le hacíamos: pli-plin-pli-plim.pli-plim.
Algunos se avivaban y nosotros disimilábamos con cualquier cosa. No había compu.
16.10.2010
3:07 am
Ah. La foto del pibe es genial.
16.10.2010
3:08 am
Quiero decir: La foto del pibe está un kilo y dos pancitos.
28.10.2010
5:40 pm
con mi primo tirabamos en Navidad esos confites duros a los transeuntes…uno nos denuncio pero lo negamos a muerte…ah y nos comiamos el TANG en polvo
05.11.2010
11:39 pm
Ah… pero ¡cuántas maldades!!!
Y después decimos que la niñez de antes era más sana… jajajaja!
Gracias a todos por “purificarse”!!!
10.11.2010
11:03 pm
Jajajaja, cómo me reí con el cuento de la araña!!!
Cuando éramos chicos, con un primos nos escapábamos de la siesta que nos obligaba a dormir mi abuela y nos íbamos a la pileta. Pero para poder salir de la habitación, nos habíamos aprendido el sonido de cada una de las maderitas del parquet. Porque si sonaba una, nos retaban tres días seguidos!!! Así que ya teníamos un silencioso recorrido armado estratégicamente jajaja.
30.12.2010
11:50 pm
I didn’t do it?? ¿porque no poner “Yo no fui”? ¿Acaso queda mal usar nuestro idioma?
31.12.2010
12:01 pm
Canis Lupus: en mi caso, el uso de nuestro idioma, es y siempre será mi primera opción.
Con “I didn’t do it” sólo estaba reproduciendo -textual- el epígrafe de una foto que no me pertenece. En los epígrafes no se estila la traducción, pero tal vez hubiera estado bien ponerla.
Gracias por tu comentario.
Saludos,
Lorena
02.01.2011
12:13 am
JA! por lo que veo, la seccion “maldades” es la que tiene más éxito.Bart queda hecho un ángel!(Pero cómo nos divertíamos…)
13.08.2011
5:41 pm
Desde el pulmón de manzana ví que la señora de la planta baja estaba lavando ropa. LE empecé a tirar bombitas desde mi casa (piso 3) y la vieja no sabía a quién culpar porque miraba para arriba y no sabía de qué piso era. pero después llamó al portero y cuando me asomé a tirar una nueva, el portero estaba en la terraza y me vio y gritó “ahí la vii“ entonces me metí en mi cama, me hice la domida y en unos minutos sentí el timbre, y entró mi papá y me tiró de las orejas y al baño en penitencia!!!! una cagada!!
13.08.2011
5:43 pm
Salimos a pescar con mi prima y pescamos como 60 pescados que no sabíamos cocinar, no sabíamos que haces con ellos (eran mojarritas) encima ya se habían muerto, entonces los tiramos al jardín del vecino!!!!