Santiago del Estero lidera el ranking mundial de desmontes

 

Una provincia argentina tiene un triste record. Se trata de Santiago del Estero que lidera el ranking mundial de desmonte. Así lo informa un estudio realizado por la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba). “La expansión de la frontera agrícola aceleró la deforestación en la ecorregión del Chaco semiárido, que representa la segunda cobertura boscosa más grande y continua de Sudamérica después del Amazonas, hasta alcanzar un record poco feliz: la mayor tasa de desaparición de bosques nativos de todo el mundo“, sostiene el comunicado.

“Durante el período 2000-2012 la tasa de transformación de bosques nativos por cultivos en Santiago del Estero fue mayor a la producida en la ecorregión entera, en Sudamérica e incluso en el mundo”, advierte el informe publicado en la página de divulgación científica Sobre la Tierra, en base al trabajo elaborado por Gonzalo Camba, técnico del Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección (LART) de la FAUBA, quién investigó el caso en su tesis para recibirse de Licenciado en Ciencias Ambientales.

En total, se calcula que en Santiago del Estero se desmontaron 4 millones de hectáreas en las últimas décadas. Los números son alarmantes: Entre 2000 y 2012, esta provincia presentó una tasa de transformación de cobertura vegetal natural por cultivos y pasturas 13 veces superior a la de los bosques tropicales, 39 veces superior a la de los subtropicales y 45 veces superior a la de los bosques templados de todo el mundo.

“La importante proporción de territorio que representa Santiago del Estero dentro del Chaco semiárido, sus características socioeconómicas, los conflictos territoriales existentes y las particularidades de su legislación en lo que refiere a la conservación de sus bosques, hacen necesario un análisis exhaustivo de los procesos de deforestación y su relación con la Ley de Bosques, particularmente sobre su cumplimiento”, detalla el trabajo de la FAUBA, dirigido por el investigador José Paruelo en base a sistemas de información geográfica (SIG) y que se reproduce en la nota publicada.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Sudamérica se perdieron unas 40 millones de hectáreas de bosques nativos durante la primera década del siglo XXI. Los cambios en la región ocurrieron principalmente sobre El Cerrado (Brasil), la selva de Chiquitanos (Bolivia) y el Gran Chaco Americano (que comparten Argentina, Bolivia y Paraguay) y fueron equivalentes al 76% de los desmontes que se produjeron en todo el planeta.

Hacia 2012 cerca del 20% de la superficie del Gran Chaco Americano se transformó para dar lugar a la agricultura. Según el estudio de Camba, de aquí en adelante se espera que este proceso se intensifique, poniendo en jaque la estabilidad de los ecosistemas y afectando la provisión de servicios ecosistémicos de los cuales la sociedad obtiene beneficios clave para su bienestar.

Se estima que con tasas similares a las actuales, tomará entre 30 y 100 años para que se invierta el paisaje. O sea, que los cultivos reemplacen por completo las coberturas naturales, compuesta por bosques y pastizales. Por esta razón, en la Fauba piden aumentar los esfuerzos en la aplicación de la Ley de Bosques.

En 2007 se sancionó la Ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos (Ley Nacional N° 26.331), a partir de cual le tocaba a cada provincia elaborar su propio ordenamiento territorial, caracterizando sus bosques nativos en zonas de alto, mediano y bajo valor de conservación. Santiago del Estero reglamentó su Ley provincial de bosques en 2008, dividiendo a la provincia en 11 zonas en función de su potencial productivo y de conservación, y determinando las tres categorías de bosques. Al respecto, el informe de la Fauba sostiene que tampoco en esta normativa existió un criterio de sustentabilidad.

El estudio de la Fauba reconoce que a partir de la sanción de la ley provincial de Bosques, en 2009, se redujeron la superficie y las tasas de deforestación anuales en Santiago del Estero. Sin embargo, asegura que la efectividad de la legislación fue parcial porque se presentaron fuertes irregularidades en la determinación de las zonas de conservación, sobre las cuales no se permite desmontar. En concreto, se permitió deforestar en zonas de categoría II (amarillo) que la legislación nacional no admite.

El reemplazo de bosques en la ecorregión también provocó una disminución del contenido de materia orgánica, debido a las diferencias en la cantidad de residuos que se depositan sobre el suelo de un bosque y un cultivo, y desencadenó un proceso de compactación. Además, la pérdida del hábitat impulsada por los cambios en el uso del suelo tiene consecuencias sobre la biodiversidad.

  • reyjombe

    Probada está la inutilidad de estas leyes. Los presupuestos mínimos son un mero aumento del papeleo sin perderse el objeto de las extracciones en un país feudal, no federal. La “evaluación de impacto ambiental” como medida central en estas leyes es lo mejor que puede pedirse para hacer cada uno lo que le conviene.

  • indio007

    Los biocombustibles y el precio del petróleo deben incluirse en ese “análisis exhaustivo” que propone FAUBA. En Santiago del Estero se deforesta para dar lugar a la agricultura, pero fundamentalmente para la producción de soja (50% del área cultivada).
    La tasa de deforestación disminuyó hace unos años coincidiendo con la caída en la exportación de biodiesel debido a la caída en el precio del crudo.

    La noticia puede presentarse desde otro enfoque:
    ¡Enhorabuena!, en Santiago del Estero se produce biodiesel que cumple con los estándares de calidad requeridos por la norma ASTM 6751, EN 14214 y la resolución 828/2010 de la Secretaría de Energía de la Nación. Su alta calidad lo convierte en un producto de exportación por lo que ingresa mucha mosca (u$s) al país (¿Ley de bosques?).

    Paradójicamente mantener los bosques se convierte en una lucha contra el movimiento ambientalista. Una lucha que comenzó en Europa y puede extenderse y hacerse global.
    El eje del conflicto es que el volumen de las cosechas está aumentando en todo el mundo excepto en Europa. Un artículo de The Times titulado “Brussels blight is damaging our food supply” (que necesita suscripción) se refiere a como los activistas ambientales están creando problemas al oponerse a los pesticidas y a las modificaciones genéticas, las dos cosas que necesariamente implican una mayor área de siembra (y de desmonte).

    Dice en una parte (resumiendo) que si los rendimientos gracias a la aplicación de nuevas tecnologías continúan aumentando al ritmo actual y se abandona el uso del maíz como biocombustible, a pesar del aumento proyectado de la población una superficie equivalente a la India podría ser “devuelta a la Madre Naturaleza” en los próximos 50 años.
    Agreguemos la superficie que podría ser devuelta si además del maíz tenemos en cuenta la soja.

  • reyjombe

    Al errado paso que vamos vamos a necesitar una ley para cada “bosque” (dicho
    como metáfora de las unidades a las que podemos reducir el complejo campo de la
    biología y la geología del territorio nacional); luego de cada “rama” y
    finalmente una leyecita para cada “hoja”. Así tendremos bosques, glaciares,
    humedales, riberas marinas, lobos marinos,…, completamente desprotegidos por las
    normas que los protegen. Nuestros políticos redactores de estas leyes son en su
    mayoría analfabetos y ladinos. Suplen su ignorancia con astucia. Y no digo analfabetos de la biología o la geología del territorio, digo analfabetos de la política superior que resume el concepto de Estado. Y con astucia llevan las protecciones a la ejecución de las extracciones que les proporcionan su buen vivir. Hay que ser idiota o muy perezoso en las lecturas para no darse cuenta que la ley de Bosques Nativos es la vía de su destrucción. Luego sigo.

  • Roberto Lapuyade

    Yo recorrí Santiago del Estero hace 50 años, y en gran parte era semidesértico, con un muy bajo régimen de lluvias. A partir de los 70 comenzó a llover mas, y hacerse fértiles terrenos que antaño no servían para nada, ni siquiera para criar cabritos. Al igual que en La Pampa y San Luis, las fronteras agropecuarias pudieron expandirse, y como coincidió con un buen período para la agricultura, campos vírgenes comenzaron a ser explotados. En muchos de esos campos, los montes que se desmontaron son de poca antiguedad, pues antes del cambio de lluvias sólo había pastizales. Por otra parte: ¿cuántos árboles por hectárea definen un “monte”? Y de que tamaño?. Yo he visto expandirse montes sobre campos de cría en muy pocos años en Entre Rios, y cambiar drásticamente su imagen.

  • reyjombe

    Sigo. José María Paruelo representa muy bien al conocimiento sistemático de las distintas disciplinas que abordan nuestro territorio en sus respectivos campos. Pero el problema que plantea acerca del cumplimiento de los objetivos de la ley de bosques no radica, a mi juicio, en la mala aplicación de la ley (ya sea respecto del conocimiento de los ecosistemas o de los vericuetos reglamentarios para
    realizarlos) sino en la ley misma: en su lógica, que pretende ser “ambiental” y no política; en su método, que es consultivo, jurisdiccional y ambiguo, y no imperativo, nacional y unívoco. Y en su filiación, que procede de una declaración fallida de nuestra Constitución solicitando a un Congreso, siempre de composición circunstancial, los presupuestos territoriales. Excepto, y de palabra nomás, en la cuestión aborigen (que los pialó por el lado de los derechos) constituyentes y legisladores han ignorado el territorio público y el común. Y con el nuevo Código Civil han hecho lo mismo, borrando la propiedad comunitaria que existía en el proyecto y habilitando la legislación especial para que suprima los bienes públicos allí donde quisiere el gobierno de turno (incluido el mar y lo que se les ocurra). El Estado con derechos reales ha desaparecido. Mi postura en esta materia es política, cercana a la lógica de Vélez (que trae referenciales de siglos) y opuesta a la del nuevo código. Y no ecológica o científica argumentando servicios ecosistémicos o depósitos de carbono, ni mucho menos climática según llueva más o llueva menos. Política viene del griego polis: ciudad (donde nace históricamente el Estado como forma asociativa de los ciudadanos). Por extensión aplicable al país. Los bosques nativos, los caracteres fisiográficos, los ríos, etc, son entidades análogas de las plazas urbanas. Su razón primera de ser o permanecer es política: una realización de la voluntad común por darle permanencia a ciertos valores y punto. Mientras la plaza no deje de ser plaza, el vendedor de globos puede instalar allí su venta, pero no al revés, que la venta de globos quede en lugar de la plaza. La misma lógica para el propietario particular en cuyas tierras hay un río o un bosque nativo. Pero nada de esto existe hoy, que ni para las plazas hay certeza de ley. Y los valores comunes, que no forzosamente deben ser explicados por las ciencias, tales como la biodiversidad o un árbol en la vereda, al carecer de Estado corren el riesgo de ir perdiendo las voluntades por sostenerlos.

    • Roberto Lapuyade

      Y qué dice su postura sobre los cambios climáticos que favorecen la cobertura arbórea?. Campos de pastoreo invadidos por arbustos que en quince o veinte años son árboles, pasa a convertirse en bosque? Y eso no puede invertirse? Porque eso es lo que ha pasado en gran parte del norte del país. Los grandes bosques de la Patagonia no tienen mas de 10.000 años, porque antes esa zona estaba cubierta por glaciares. Y una buena parte de los bosques en San Luis, Córdoba, Entre Rios y Santiago del Estero no tienen mas de un par de milenios. Cómo establecer leyes que pretenden mantener rígidos ecosistemas dinámicos? Y dónde se ubican los intereses y la presencia humana? Velez Sarsfield introdujo el concepto de camino de sirga, porque no conocía el potencial del ferrocarril, y pensaba que el comercio se haría con lanchones arrastrados por caballos en canales y riachos del país. Y por supuesto, ni siquiera podía imaginar tractores y cosechadoras mecánicas.

      • reyjombe

        Respondí arriba para no hacer tan largo el texto. No hago referencia a los 10.000 o 2.000 años porque carece de sentido o no lo entiendo. Tampoco lo de leyes rígidas y ecosistemas dinámicos.

  • reyjombe

    Mientras, durante el gobierno anterior, algunos intelectuales (aquellos que respeto por sus conocimientos) aplaudían la intervención del Estado, lo que
    yo sentía era olor a quemado y un fuerte ruido de muebles que cambiaban de lugar la normativa civil en detrimento del Estado. Quemaban el Código de Vélez. ¿Por qué?, si nunca antes se había procedido de ese modo, si siempre (salvo los seguidores de aquel emperador chino que abolió el pasado quemando los libros para proclamarse el Primero del Tiempo) los juristas reforman, actualizan, pero no destruyen por completo la compleja arquitectura que entrelaza en forma sistemática miles de normas que se corresponden con las necesidades y los conflictos que vivimos todos los días. Una respuesta sencilla es que de la habitación de los Derechos Reales eran desplazados los bienes del Estado, permaneciendo allí únicamente los privados. Hecho incompatible con el sistema anterior de Vélez. Hemos asistido a la más trascendente de las privatizaciones aturdidos por el discurso opuesto.
    La cuestión de la propiedad (dominio público y dominio privado) ocupa el centro de los conflictos entre el interés particular y el interés común respecto a las tierras. Vélez no incluyó los sistemas boscosos entre los bienes públicos porque no conoció su exterminio. Pero escribió la ley de humedales en sus trazos principales. Francisco de Amorrortu necesita y apela al Código Quemado para sus propuestas de solución a los graves problemas en las cuencas de llanuras extremas, como la del Río Luján. Nos hemos quedado sin nada a qué apelar, ni Código, ni jurisprudencia. Basta una ordenanza para que cualquier bien público deje de serlo. Liberalismo extremo.

  • reyjombe

    Roberto Lapuyade: Indíqueme una zona específica con bosque nuevo de especies nativas así me ubico mejor en su planteo. Respondo igual lo que me parece atinente a la nota de Laura y a mi rechazo al camino emprendido de proteger con leyes especiales cada cosa (tipo oso panda) y abandonar la lógica de los bienes públicos en el Código Civil.
    La Constitución es para toda la Nación ¿qué hay allí respecto al territorio? Prácticamente nada, excepto la prohibición de ingresar residuos peligrosos o radioactivos. Teóricamente sí hay algo, pero es declarativo. Luego está el traspaso a las provincias del dominio de los recursos naturales. Con lo cual toda ley nacional respecto a territorio se divide en 24. Divide y reinarás. Barrick o Franco Macri no lo hubieran escrito mejor en 1994. Perdón por nombrar personas jurídicas y físicas, pero son sólo ilustrativas de la inutilidad de la Ley de Glaciares y de Bosques respectivamente.
    Luego de la Constitución, la siguiente categoría nacional para estos temas es el Código Civil. El cual muere territorialmente en 2014. El tiro de gracia es la palabra excepto del art. 235 (lo que motivó su extracción del Libro de los Derechos Reales donde tenía el número 2.340, digo para hacer más visible el bruto cambio)
    Ahora a su pregunta inicial. Lo que llamo lógica de Vélez, la que han eliminado, se puede resumir diciendo que nuestra sociedad divide sus intereses particulares respecto a los bienes territoriales mediante el derecho de dominio o propiedad, permaneciendo los bienes “que tengan o adquieran la aptitud de satisfacer el interés general” en el dominio público del Estado. Los bienes públicos naturales no son incompatibles con la propiedad privada ni con las variaciones que
    pudieran acontecerles, sea por acciones lícitas o ilícitas o bien evolutivas o meteorológicas. Son públicos o no lo son. Hay delito o no lo hay. La gran cuestión es cuando se pasa de vegetación natural a cultivada, donde en ningún caso debería haber arrasamiento de la biodiversidad nativa y ello se logra con el tipo de parcelado, su extensión y los espacios entre parcelas. Nada de esto tenemos. Por último, en el territorio se reconocen tipos de vegetación como selva, bosque, estepa, pradera, etc; distribuidos en regiones, dominios, provincias y distritos fitogeográficos que no han cambiado de lugar. Lo que caracteriza a estos ámbitos son las especies vegetales nativas, los suelos y los climas. No solamente las lluvias. Y éstas no son homogéneas tampoco. Donde había bosque xerófilo por ejemplo, en la provincia fitogeográfica “Chaqueña” (Formosa, Chaco, este de Salta, de Jujuy, de Tucumán, de Catamarca y de La Rioja, todo Santiago del Estero, norte de San Luis, de Córdoba y de Santa Fe, y noroeste de Corrientes), las precipitaciones varían entre 500 mm y 1200. No tiene nada de extraño que renazcan los árboles si las lluvias o la inactividad lo favorecen.

  • reyjombe

    Civilización y barbarie
    Hay que ver los desmontes y la extensión de las explotaciones (miles de hectáreas por unidad). Hay que ver los propietarios y sus vínculos con los gobiernos. Ver el precio que han pagado por las tierras (muchas de ellas fiscales), la capitalización y los ingresos. Hay que ver también que ninguna entidad propietaria está obligada a sostener la explotación (sea con riego o sin él) si no le satisface la renta. Y lo que más hay que observar es la inexistencia de viviendas y habitación en la mayor parte del parcelario. Para ver que se trata de un modo incivil de ocupación y renta, apoyado en una logística de tecnologías diseñadas para lo grande y lo despoblado. El modo de ocupar las tierras es conmutativo del habitar. La ley de bosques y, más en general, la separación normativa de ambiente y persona, a mi entender degrada e impide la civilización del país. La relación de las personas, familias y comunidades con la tierra, el agua o el bosque, es una relación que pertenece al orden civil, el cual no admite como es obvio distinción de clase. La creación de un orden ambiental aparte es la vía empresarial (o de clase) para la tala legal en este caso que igual vale para todos los bienes territoriales. Estas grandes unidades de explotación primaria, atractivas para la inversión de capitales, determinan los modos de vida, de empleo, los accesos al agua y a la tierra, las migraciones… de la población general. El concepto del indígena, como único humano aceptado por la ley para habitar el bosque rojo, nos da una idea del disloque normativo y del incivilizado propósito de no poblar ningún espacio.
    La barbarie utiliza nombres y procedimientos engañosos como los que se leen en esta ley. Ordenamiento territorial es uno de ellos. Las categorías (rojo, amarillo y verde) de bosque nativo se definen con petición de principio. Las dos segundas respecto a la primera. Y la primera pide el principio de valor biológico de conservación, el cual puede tener un significado biológico, pero no el que se pretende que es meterlo dentro de un área circunscripta. El significado de “reserva” no es otro que el de habilitar la explotación en lo no reservado. Y la morosidad en el ordenamiento sería en todo caso para ir viendo lo que queda y elevarlo a reserva. Y una vez circunscripta, deberá solicitarse la comparecencia allí de las distintas especies vegetales o animales que se consideren amenazadas, las cuales acudirán gustosas espero.

  • Mariano T.

    Estoy de acuerdo con la ley de bosques, y con su concepto.
    La agricultura y ganadería no existen en forma natural, hace más de 7000 años el hombre las generó de la única manera posible, modificando los ambientes naturales, quemando bosques, desecando pantanos (aka humedales) con canales, etc. Aún los pastizales naturales sin árboles son ecosistemas, por suerte aún no se ha buscado protegerlos, son las mejores zonas agrícolas.
    La ley establece áreas donde se puede desmontar sin problemas, áreas de explotaciones que mantengan total o parcialmente los árboles y áreas protegidas (rojas), uno debe esperar que las dos últimas tengan la justificación fundamentada para su existencia (y las hay en muchos casos).
    Toda Europa era boscosa hace 3000 años, cuando la agricultura llegó proveniente de medio oriente. Hoy quedan algunos bosques, en el resto se creó una Civilización.

    • reyjombe

      La ley no establece nada en los hechos. Estos corresponden a los gobiernos de provincias con los criterios abstractos e inexistentes que la ley menciona, tales como suponer que las especies de valor, raras o poco frecuentes están reunidas en un espacio determinado y circunscripto del bosque xerófilo. Europa es un ejemplo de civilización en materia de habitación y parcelado. A propósito, salvando las diferencias y teniendo en cuenta solo el parcelado y la habitación ¿qué localidad se parece más a Europa, Gdor. Garmendia o Nueva Esperanza?

      • Mariano T.

        Establece los hechos que hacen falta: Hay bosques, o montes, o fachinales sin un valor intrínseco que haga imprescindible su preservación(nacientes de ríos, laderas, valor turístico irreemplazable, etc), y otros que no tienen valor en si mismos y podrían desmontarse e incorporarse productivamente en agricultura o ganadería. También casos intermedios.
        Las provincias son en el fondo el dueño originario del recurso y su misión es irreemplazable y legítima. Como soberanas, a ellas les corresponde determinar el equilibrio entre desarrollo productivo y preservación. Sería trágico que les fuera impuesto desde Capital.
        Para volver al ejemplo Europeo, hoy hubiese sido imposible, pensado desde Berlin o París, desecar y canalizar el mayor humedal de Europa. Pero los habitantes de ese humedal lo hicieron entre el año 1000 y el 1700. Hoy es el Reino de Holanda.

        • reyjombe

          Bueno, felicitemos entonces a Santiago del Estero por el equilibrio y la población de sus campos.

  • indio007

    El aceite de palma es todo un tema.
    ¿Es significativo el impuesto adicional sobre el aceite de palma que mencioné en este comentario que publiqué en otro post?
    http://blogs.lanacion.com.ar/ecologico/econoticias/preocupa-al-gobierno-el-uso-del-glifosato/#comment-2577447556

    El aceite de palma lidera la producción mundial de biodiesel y este es el punto de partida que tiene que ver con deforestación y biodiversidad. Gran enemigo de los ecologistas que han condenado el aceite de palma como una de las principales causas de deforestación y emisión de gases de efecto invernadero (en particular metano) en algunos países tropicales.

    Europa es uno de los principales importadores de aceite de palma del mundo, producido en países tropicales ha sido un factor importante que contribuye a la degradación de los recursos forestales y la biodiversidad. En Indonesia el aceite de palma es la principal causa de deforestación, desalojos forzosos, el trabajo infantil y la esclavitud moderna.

    La producción ilegal financiada por bancos europeos:
    http://www.euractiv.com/section/development-policy/news/report-illegally-produced-palm-oil-is-financed-by-european-banks/

    Los grupos ecologistas han condenado la decisión de la Comisión Europea de aprobar un sistema de certificación para el aceite de palma. Dicen que el biocombustible está impulsando la deforestación en Indonesia y otros países, y debe ser prohibido en la Unión Europea.
    http://www.euractiv.com/section/energy/news/eu-palm-oil-approval-threatens-indonesia-s-forests-ngos-say/

    Pero si bien el aceite de palma lidera la producción mundial de biodiesel, muy importante es la demanda mundial para la producción de jabón, lápices labiales, como ingrediente de chocolates y aceite de cocina.

    Se estima que entre 2005 y 2010 una tercera parte de los bosques de turba del pantano en Malasia fueron destruidos para dar paso a las plantaciones de aceite de palma. La importancia la explica el siguiente artículo:
    https://ccafs.cgiar.org/es/blog/bosques-tropicales-pantanosos-de-turba-%C2%BFc%C3%B3mo-afecta-el-cambio-de-uso-de-la-tierra-las-emisiones#.VuyeKfl96Uk

    • reyjombe

      Parece haber un error en el primer enlace mencionado porque corresponde a la nota sobre glifosato

  • indio007

    Respecto a la explotación ilegal del aceite de palma, ver comentario anterior, se trata un delito ecológico, estos para el crimen organizado son una de las principales fuentes de ingresos. Junto con el tráfico de drogas, de humanos y de armas, la explotación ilegal del aceite de palma lidera el ranking de estos delitos. Así se expresó André Viau, presidente honorario del Foro Internacional sobre Tecnología y Seguridad (FITS).

    Para referencias buscar en Google: “After drugs, human and arms trafficking, this is the fourth most important source of revenue for organised crime,”

    En 2014, un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) juntamente con Interpol estimó los delitos ecológicos entre 70 y 213 mil millones de dólares anuales. Se trata de un informe muy completo e interesante, abrir PDF en español desde este enlace:
    http://www.grida.no/publications/rr/crime/

    El tráfico ilegal de residuos es otro delito ambiental muy importante:
    http://www.lanacion.com.ar/1823826-el-trafico-de-residuos-electronicos-nueva-fuente-de-dinero-de-las-redes-criminales-en-europa

    http://www.unep.org/environmentalgovernance/Portals/8/documents/rra-wastecrime.pdf

    Un tráfico que no siempre es internacional. En Italia se da un caso Norte-Sur. El entierro de residuos contaminantes en Nápoles origina una elevada incidencia del cáncer.
    http://www.journaldelenvironnement.net/article/a-naples-les-decharges-illegales-tuent,65649

    En el caso del aceite de palma una solución prometedora es la utilización de microalgas para la producción de biodiesel. En etapa de prueba los derivados de este nuevo aceite ya han impulsado aviones y barcos de la armada norteamericana, también utilizados como componentes en jabones, cosméticos y alimentos:
    http://ensia.com/features/how-did-palm-oil-become-such-a-problem-and-what-can-we-do-about-it/

    Específicamente en cuanto a desmontes en Argentina, si bien son considerados daños desde el punto de vista del Código Civil, no constituyen un delito para el Código Penal.