Cinco años, el mismo desmonte

 

¿Qué es peor no tener ley o no cumplirla? En una nueva prueba de que en la Argentina la letra impresa no se cumple, vemos cómo ha avanzado un fenómeno nocivo para el ambiente y el desarrollo sustentable como el desmonte.

Acostumbrados ya a que los fondos especiales que se crean no sean respetados ni previsto su abastecimiento, vemos cómo se siguen perdiendo hectáreas de bosque nativo en detrimento del monocultivo de la soja.

A cinco años de la sanción de la Ley de Bosques Nativos (26.331), Greenpeace, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y la Fundación Vida Silvestre Argentina elaboraron un informe en el que advierten pocos avances en la implementación de la norma, y reclaman el cumplimiento.

Los ambientalistas advirtieron que la moratoria a nuevos permisos de desmontes establecida por ley no fue respetada. El informe “Ley de Bosques: 5 años con pocos avances” indica que desde la sanción de la Ley de Bosques el promedio de deforestación anual disminuyó casi un 20 por ciento, al pasar de aproximadamente 280.000 a 230.000 hectáreas al año. Pero esos números siguen siendo muy altos según las organizaciones ambientalistas, dado que sólo entre 2008 y 2011 se desmontaron 932.109 hectáreas en las jurisdicciones relevadas por los expertos.

En Santiago del Estero fueron eliminadas 399.660 hectáreas de bosques nativos; en Salta se “limpiaron” 222.868; en Formosa fueron taladas 113.109; y en Chaco se desmontaron unas 102.592 hectáreas.

Las organizaciones estimaron, en base a información oficial y de otras organizaciones sociales, que desde la sanción de la ley hasta fines de 2012 se deforestaron 1.145.044 hectáreas.

Los ambientalistas destacaron que veinte provincias han realizado el Ordenamiento Territorial de sus Bosques Nativos y los han refrendado mediante una ley provincial, y que “desde su aprobación en las provincias de Chaco, Misiones y San Luis la deforestación disminuyó aproximadamente un 50 por ciento”.

Sin embargo, advirtieron que los ordenamientos de Córdoba, Corrientes y Formosafueron muy cuestionados por organizaciones sociales e instituciones académicas por no cumplir varios artículos y criterios de la ley nacional.

Las provincias donde mayores desmontes se registran son Santiago del Estero, Salta, Formosa y Chaco, afectadas estas por un abrupto cambio en las condiciones climáticas en los últimos años y por una sequía que afecta con dureza a la producción agropecuaria.

En paralelo, las provincias que aún no los han sancionado mediante una ley provincial son Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.

Foto: Greenpeace

  • http://www.facebook.com/emilio.gaviria.9 Emilio Gaviria

    Destino de los países colonizados, que siguen haciendo los mismo que hace 200 años, depredando el medio ambiehte por la ganancia inmediata. De los quebrachales norteños, utilizados como durmientes, quedaron salitres y desiertos. Del oro quedaran los cerros volados y el agua contaminada. Y de la soja, se está por ver.

  • indio007

    El informe de advertencia de estas ONGs está basado en un informe de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación para el periodo 2006-2011.
    http://ambiente.gov.ar/archivos/web/UMSEF/file/LeyBN/monitoreo_bn_2006_2011_ley26331.pdf

    Es interesante el hecho de que el informe de la Secretaría de Ambiente menciona a la soja como un ejemplo, pero no como causa única del desmonte.
    Copio:
    “La República Argentina posee aproximadamente 30 millones de hectáreas de bosque nativo, el cual ha sufrido un importante proceso de cambio del uso de la tierra en los últimos años, debido principalmente al avance de la frontera agrícola.
    La sostenibilidad de los altos precios internacionales, en los últimos años, posibilitó la perdurabilidad e incluso la intensificación en la producción de productos de consumo masivo, como la soja avanzando territorialmente sobre nuevas tierras antes impensadas . .”
    “Las imágenes satelitales ponen de manifiesto la existencia de nuevos cultivos, que en varias oportunidades corresponden a soja”

    El informe de las ONGs omite algunas consideraciones importantes que tienen que ver con ¿Qué es peor no tener ley o no cumplirla?
    Copio del informe de la Secretaría de Ambiente:
    “Es importante aclarar que la prohibición expresada en el artículo 8 de la Ley 26.331 no es aplicable a aquellos permisos de desmonte otorgados con anterioridad a la sanción de la mencionada ley”
    “Aunque se observa que el proceso de pérdida de bosques nativos continúa debe considerarse que la Ley Nº 26.331 no prohíbe los desmontes, sino que los regula, principalmente a través de la generación de los OTBN (Organización Territorial de Bosques Nativos) de cada provincia. Por otra parte, es importante tener en cuenta que los OTBN y sus normas asociadas son de reciente implementación, y dada la complejidad y la falta de antecedentes en el país de la implementación de este tipo de leyes de presupuestos mínimos que exigen una fuerte interacción entre organismos provinciales y nacionales, es esperable que los resultados de su aplicación no se vean de manera inmediata (…). Cuando las autoridades provinciales y nacional de aplicación de la ley cuenten con todas sus capacidades para poder encarar las distintas tareas que implican conducir un manejo forestal sustentable así como una fuerte acción de control de las actividades forestales en amplios territorios, los tiempos administrativos se adecuen a los requerimientos que este tipo de actividades amerita y que toda la comunidad haya tenido acceso a lo que la ley demanda y posibilidad de integrarse a ella, se comenzarán a ver los logros de la norma”

    “Al realizar un análisis comparativo del proceso de deforestación entre los distintos periodos comprendidos entre los años 2006 y 2011 en cada provincia, se pudo observar una tendencia generalizada a la disminución en el ritmo de pérdida de la superficie de bosque nativo, pero que no se manifiesta en el balance nacional al evaluar el periodo 2006-2011 por dos fenómenos particulares. El primero de ellos debido a un aumento muy marcado en el ritmo de pérdida de bosques en los meses previos a la sanción de la ley 26.331 en algunas provincias, posiblemente por la incertidumbre generada alrededor del debate previo a la sanción de la ley. El segundo se corresponde a la gran pérdida de bosques que han manifestado un pequeño grupo de provincias que previamente presentaban ritmos muy bajos de deforestación”

    Por lo anterior la situación no es mala, es la del vaso medio lleno (¿o
    medio vacío?)
    Las ONGs se apresuraron en vender el vaso medio vacío ¿otra cosa no
    tienen para vender?

  • Jorgee

    Aqui las ONG “ambientalistas” propugnan que no se saque un solo arbol nativo. Cual es el beneficio? Esta bien que no se talen bosques para hacer carbon, pero si reemplazo 25000 hectareas de bosque fragil y sin vida por esa superficie de olivos como paso en Catamarca, indudablemente que hay un valor enorme, y la deforestacion esta ampliamente justificada en lo economico y lo social. Sucede que los que impulsan estas cosas viven comodamente en los paises centrales o en las capitales. Yo les pediria que vayan a vivir un mes en esos montes donde la gente no tiene agua, servicios sanitarios, escuelas ni medicina y despues a ver si no les gustaria que haya un poco de progreso para ellos y sus hijos. . Imaginemonos donde estariamos si en el siglo XIX hubiera habido alguna ONG de estas que se hubiera opuesto a la siempre de trigo en la llanura pampeana para no afectar los pastizales naturales! Se trata lisa y llanamente de impedir el desarrollo y nada mas, bajo la fachada de preservar el ambiente.-

  • indio007

    Las ONGs hicieron exhibicionismo en base a datos no propios con un informe que no es totalmente representativo de la realidad, como explico en el comentario anterior. La fuente principal de los datos es la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, también tomaron información de algunas ONGs, entre ellas Guyra Paraguay.
    El exhibicionismo y su efecto sobre el ciudadano “Doña Rosa” me hizo recordar palabras de Paul Watson
    http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Watson
    sobre lo que el mismo define como una corporación internacional:
    “Hoy, Greenpeace es una corporación internacional de 300 millones de dólares al año. No hacen mucho: van al océano y se sacan fotos, venden un producto que, si lo comprás, te hace sentir bien (. . . .) Hoy, la preocupación de Greenpeace es hacer dinero. Creamos Greenpeace como un organismo de acción directa ….. “
    http://www.barrameda.com.ar/articulo/plwatson.htm

    “El secreto del éxito de David McTaggart, es el secreto del éxito de Greenpeace: no importa cuál sea la verdad, lo único que importa es aquello que la gente cree que es la verdad.”
    http://www.solucionesnaturales.es/la-familia-rockefeller-accionista-de-exxon-financia-a-greenpeace/

  • Fernando

    Esta vez no coincido ni con Gaviria, ni con Jorge. Si acuerdo con Indio en cuanto a la “contaminación” de los datos. De todas maneras, el desmonte sigue.

    Con Jorge no coincido porque los ecosistemas tienen otros valores aparte del valor económico que puede aportar el factor suelo. De todas maneras es una discución que se justificaria si nos encontraramos en un país que no produce alimentos.

    Desarrollar más la agricultura expandiendo la frontera agrícola, en un contexto biotoecnológico de mayor productividad, creo que no tiene sentido. Como estrategia de gobierno solo se entiende por las retenciones o los saldos exportables fáciles de obtener. Las areas de desarrollo deben ser otras: sector energético, transporte, mineria, etc.

    Tenemos baja densidad de población y escaso crecimiento poblacional: no hace falta más comida, hace falta distribución de la riqueza que se va en burocracia, centralización del estado y posibilidad de los que gobiernan de hacer lo que se les canta con el dinero de todos.

    Esto en términos generales. En situaciones más particulares hay que reconocer que la deforestación se practica en ecosistemas distintos: no es lo mismo la selva misionera, que el matorral, que el espinal periestépico (estoy diciendo una verdad de Perogrullo, pero que no siempre se tiene en cuenta en esta temática). Con la prohibición de no deforestar no se gana nada si antes no se definen claramente areas naturales a conservar y si no me equivoco esto no se hizo.

    En cuanto lo que dice Indio. El tiene la misma desconfianza que yo en estas organizaciones. En realidad, me inclino más a tener casi siempre la certeza de que mienten, exageran o dicen verdades a medias. En eso ya desarrollamos anticuerpos. Lamentablemente todos estos temas se han ideologizado e incluso “partidizado” entre los K y los no K. Tenemos hacer esfuerzos para salir de este pantano.
    Saludos.

  • gpapazian@tostado.com.ar

    Me parece que el autor de esta nota no conoce la realidad de las zonas desmontadas. La cuestión no es hacer de la Argentina una reserva natural en toda su extencion. Que se declare diferentes zonas de reservas y el resto que se aproveche para el desarrollo de las región y la gente.
    Tampoco el Sr. Gavira sabe del tema porque en las partes que había quebracho colorado y blanco, hoy hay hermosos cultivos de trigo, maíz soja etc.. Basta con ir al Chaco y ver. En loas miles de hectareas de salitrales que hoy se ven, nunca hubo una sola planta de quebracho.