La nueva economía del plástico y la pelea por las bolsitas

 

Después de varios meses de ausencia, vuelvo a escribir en el blog. El tema no será cambio climático, al menos en lo que se refiere a la cuestión política, pero sí está relacionado: el uso del plástico.

Hoy en la ciudad de Buenos Aires se ha desatado una polémica ya que el gobierno porteño impulsa una fuerte campaña de reducción del uso de bolsas livianas en los supermercados que, desde hace dos semanas, ya no entregan en las líneas de caja. Sin embargo, hay un par de cadenas que siguen entregándolas; pesan más de 50 micrones y son gratuitas. No están violando la ley ya que un fallo de la justicia lo permite, incluso supone que pueden seguir comercializándose aquellas más livianas, ya no gratuitamente. Las ONG ambientalistas respaldan ampliamente al gobierno y valoran este primer paso.

El ingeniero Mario Tonelli, director Ejecutivo de Ecoplas aclara: “Deben ser consumidas de manera racional, poniendo en práctica hábitos responsables como la reducción, la reutilización y el reciclado, que benefician al tanto ciudadano como al medio ambiente”.

Y aquí siguen varias preguntas: ¿El problema somos nosotros? ¿El problema es el consumo? ¿El problema es el plástico? ¿Eliminar las bolsas soluciona el problema ambiental? ¿La resolución de inicio a una nueva discusión?

En el gobierno porteño arrojan números que asustan:

* Se producen 10.000 kilos diarios de plástico en formato de bolsas camiseta, sólo para abastecer al sector de supermercados, hipermercados y autoservicios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

* Es más económico fabricar bolsas con materia prima nueva, por lo que solo se recicla el 5 por ciento del volumen fabricado a nivel mundial.
* Una bolsa de 50 micrones requiere el triple del plástico que se usaba para fabricar las verdes y negras que se implementaron en 2012
*La Ciudad de Buenos Aires producía 500.000.000 de bolsas plásticas por año hasta diciembre de 2016
* Estudios internacionales de primer nivel concluyen que la mejor opción en términos ambientales es la de reutilizar la bolsa de compras la mayor cantidad de veces posible. 
*Se estima que, en el 2050, habrá la misma cantidad de toneladas de peces y de plástico en el mar.
A miles de kilómetros de aquí, en la famosa Davos, grandes empresas también se comprometieron a reducir el plástico. Se lanzó así la denominada Nueva Economía del Plástico. Si se promulga, en el plan marco se reutilizarían y reciclarían el 70 por ciento de los envases de plásticos a nivel mundial, cinco veces más que el porcentaje estimado que se recicla actualmente.
El plan de acción aprobado en Davos en 2017, que se basa en el concepto de la economía circular, dice que el 20 por ciento de los envases de plástico del mundo podría reutilizarse y ser rentable, y otro 50 por ciento podría reciclarse en lugar de convertirse en residuos.
Es hora de que comience una discusión seria sobre los envases en nuestro país. Un debate que tiene años de retraso por los lobbies que impiden que se avance. Que la bolsita sea el inicio de ese diseño de política pública será una gran noticia. Quedarse sólo con la medida en la línea de caja de los supermercados, sólo marketing.
  • indio007

    Un tema clave es que las alternativas al uso de bolsas camiseta apuntan, como todo lo que tiene que ver con salvar al planeta, a productos de mayor valor agregado. Por este motivo es lógico preguntarse en cuáles de las dos cosas se pone mayor énfasis.
    Las bolsas de papel sin manijas (kraft o sulfito) con fuelle compiten en precio con las camisetas, y las de malla (red) plástica son cómodamente transportables en la cartera de la dama y el bolsillo del caballero. Pero en lugar de proponer estas cosas (regresar en el tiempo unos 40 años) se presentan alternativas pomposas y muy poco prácticas.

    ¿El problema somos nosotros?
    La culpa humana es el recurso sistemático que utiliza el ecologismo para justificar su razón de ser. Pero desde un enfoque bien meditado el ser humano es el ser más noble, más altruista, más caritativo y más piadoso de todos los seres del universo.

    ¿El problema es el consumo?
    El uso del plástico tiene que ver más con la modalidad del consumo que con el consumo en sí mismo. Fundamentalmente mucho tiene que ver con el envasado que ha permitido una notable reducción en el deterioro y pérdida de alimentos.

    ¿El problema es el plástico?
    Los grandes avances logrados por nuestra sociedad en los últimos 40 años no habrían sido posibles sin el plástico. Fundamental en sectores como el transporte, la alimentación, la agricultura, la industria, la medicina, las telecomunicaciones, informática, . . .
    El desafío actual es la necesidad de encontrar un equilibrio entre esas ventajas y la protección del medio ambiente.

    ¿Eliminar las bolsas soluciona el problema ambiental?
    Las bolsas camisetas pueden ser de polietileno de alta densidad (Resin Identificaction Code:2) o de baja densidad (Resin Identificaction Code:4). En los dos casos su densidad es menor a la del agua por lo que flotan en los océanos.
    Más peligrosos son otros plásticos como el poliestireno (Resin Identifiation Code:6) más densos que el agua. Por ejemplo, las micropartículas producto de degradación del telgopor (poliestireno expandido) que ya no poseen aire atrapado. El poliestireno puro es duro, frágil y de aspecto vítreo, se utiliza por ejemplo en copas y vasos descartables. También el politereftalato de etileno (PET- Resin Identification Code:1) que se usa habitualmente para botellas de bebidas carbonatadas y de agua tiene mayor densidad que el agua.

    ¿La resolución da inicio a una nueva discusión?
    La discusión no es nueva y así seguirá. Reciclar bolsas es antieconómico, se trata de un material que a las plantas de reciclado llega muy sucio o con restos de alimentos, etc. Es difícil de lavar, manejar y movilizar. Pero fundamentalmente la discusión seguirá como hasta ahora pues a las bolsas camiseta las agarraron de punto (las usan como bandera)
    ¿Una manera de aparentar que se hace algo cuando en realidad no se hace nada?
    ¿Por qué con el mismo énfasis no se las agarran contra las botellas y demás envases plásticos fácilmente reemplazables por cartón y vidrio?
    -El dulce de leche era más delicioso cuando se comercializaba en potes de cartón-

  • http://www.mitosyfraudes.org/Articulos.html Eduardo Ferreyra

    Un solución al problema de las bolsitas camisetas con que sacamos las cosas del supermercado es el más incómodo uso de bolsas de tela que ya se venden en los super. En Córdoba hace varios años que se usan, y aunque la prohibición de entregar bolsitas es provincial, la mayoría de los super y almacenes las entregan, pero las cobran 40 o 50 centavos cada una.
    La parte de este tema que me causa mucha gracia -aunque el fondo de la cuestión debería de indignarme- es que del supermercado la gente sale con 6 bolsitas de plástico menos pero con las bolsas de tela cargadas de mercadería, en un 90% embalada en plástico, como dulces, leche, cremas, yogures, salchichas, la carne envuelta en polietileno y en bandeja de telgopor, paquetes de fideos, sachets de salsa, de puré de tomate, paquetes de café, frascos de edulcorantes, en fin, cientos de productos que vienen rodeados de plástico. Se evita tirar a la basura 10 gramos de 6 bolsitas de plástico pero se sigue tirando a la basura varios kilos de envases de plástico.
    Pero los políticos y burócratas, siguiendo la moda, promulgan leyes y regulaciones y quedan contentos y felices por estar salvando planeta. No les quitemos esas pequeñas alegrías, aunque sean más pequeñas que la que sienten cada vez que meten sus manos en la lata del tesoro nacional.