Casación hizo lugar al Habeas Corpus por la desaparición forzada de Luciano Arruga

 

Cinco años pasaron y la familia de Luciano Arruga no tiene aún respuestas sobre la desaparición del adolescente. Pero ahora la justicia dio un paso hacia adelante.
El viernes pasado la Sala IV de la Cámara de Casación Penal, integrada por Carlos Gemignani, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, hizo lugar al hábeas corpus presentado por la familia de Luciano, APDH- La Matanza y el CELS.
“Toda vez que haya motivos razonables para sospechar que una persona ha sido sometida a desaparición forzada debe iniciarse una investigación”, sostuvo en su voto el juez Hornos.
“Los jueces reconocen la responsabilidad del Estado en la desaparición del joven y las graves deficiencias que hubo en la investigación realizada en la provincia de Buenos Aires que, en cinco años, no le dio ninguna respuesta a su familia”, informaron desde el CELS.
En el fallo, los camaristas sostienen que: “Atento al carácter imprescriptible de los delitos denunciados, el titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nro. 1 de Morón, debe desplegar toda actividad investigativa conducente al esclarecimiento de los mismos, removiendo al efecto todo obstáculo, administrativo o judicial, que impida una acabada y efectiva reconstrucción histórica de los hechos, permita una pertinente sanción de los responsables, y en virtud de la acción promovida por las recurrentes, deberá adoptar todas las medidas correspondientes a fin de conocer el destino o paradero de Luciano Nahuel Arruga.”
En tanto, en su voto, el juez Mariano el juez Borinsky citó el “Caso Bulacio”, por el que el Estado argentino fue condenado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y recordó el “derecho de la víctima y sus familiares a saber la verdad”.
Luciano Arruga tenía 16 años cuando salió de su casa de Lomas del Mirador, partido de La Matanza, cerca de las 21 del 31 de enero de 2009, con 1,50 pesos en el bolsillo. Nunca regresó. Desde entonces su familia comenzó una lucha incansable para hallarlo y para lograr justicia. Ellos denuncian que Luciano fue asesinado por la policía por haberse negado a robar para ellos.
Vanesa Orieta, hermana del joven desaparecido, contó que a Luciano le habían ofrecido armas, autos y dejarle liberadas algunas zonas para que cometiera robos bajo “protección” policial. Como el joven se negó, comenzaron a detenerlo sistemáticamente. Lo golpeaban, lo llevaban a la comisaría y lo amenazaban diciéndole que iba a aparecer en un zanjón.
La propia Vanesa lo había acompañado al destacamento de Lomas del Mirador en una de estas detenciones. Allí escuchó la golpiza y las amenazas. “Sacame de acá que me están moliendo a palos”, le había suplicado su hermano en aquel momento. Vanesa tuvo el coraje de enfrentarse con la policía cada vez que su hermano era detenido injustamente.
En enero de 2012 abrió sus puertas el Espacio para la Memoria Social y Cultural Luciano Arruga , que funciona donde antes lo hacía el destacamento policial de Lomas del Mirador, lugar en el que, según relata su familia, el joven fue detenido y golpeado meses antes de su desaparición.