Errores del FBI condenaron a muchos inocentes

 

Errores del FBI en los análisis de evidencias afectaron a miles de casos de personas condenadas en los Estados Unidos

Durante varios años, la unidad de análisis forense de cabello del FBI cometió un error que afectó a cientos de casos, en muchos de los cuales fueron condenadas personas inocentes.

Según relata la BBC Mundo, las revisiones  de casos comenzaron en 2013 tras la exoneración de Kirk Odom, un hombre que estuvo preso 22 años acusado de una violación que no cometió, y de otros dos reclusos, Donald Gates y Santae Tribble, cuya inocencia se pudo demostrar gracias a pruebas de ADN.

“Los casos revisados se remontan a la década de los 70 y se extienden hasta el año 2000, cuando se introdujo el análisis genético de forma rutinaria en la investigación criminal”, explica la BBC.

“De los 28 funcionarios que trabajaban en la unidad de comparación microscópica de muestras de cabello en el laboratorio del FBI, 26 dieron testimonios exagerados o enviaron a la fiscalía análisis con errores utilizados para probar la acusación en 257 casos de los 268 casos revisados hasta ahora”, detalla el informe.

El New York Times asegura que el problema no se limita al análisis de cabello. “El mes pasado, el estado de Alabama liberó a un hombre condenado a pena de muerte, que había sido sentenciado hace 30 años basado sólo en evidencia balística. El Estado admitió ahora que las balas en cuestión no coincidían con el arma utilizada para el crimen”, explica el diario neoyorquino.

También relata que hace unos años Mississippi liberó a dos hombres que habían sido condenados por diferentes homicidios por evidencia que decía que sus dientes coincidían con las marcas de mordidas en las víctimas. Luego de que el verdadero asesino fuera identificado por una prueba de ADN, los expertos concluyeron que las heridas no eran mordidas humanas, sino que habrían sido causadas por cangrejos e insectos que mordisquean en los cadáveres.

“Ningún experto debería poder testificar sin tres elementos: una base de datos pública de los patrones de muchas muestras representativas; criterios precisos y objetivos para declarar coincidencias y estudios revisados y publicados que validen los métodos”, sostiene el NYT.

Ahora la justicia norteamericana está revisando cientos de casos, junto a la organización Innocent Project, que ayuda a personas condenadas injustamente a probar su inocencia.

Para más información sobre este tema, recomiendo leer este artículo del New York Times: Fix the Flaws in Forensic Science

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