¿Quién tiene más tendencia a la psicopatía, los hombres o las mujeres?

 

El origen de la psicopatía tiene varias hipótesis. Se habla de factores genéticos que indican que hay personas que nacen con una predisposición a manifestar rasgos psicóticos. En general las investigaciones coinciden en que los psicópatas activan con menor frecuencia las zonas del cerebro relacionadas al procesamiento de las emociones. Pero no es sólo esta alteración la que puede dar lugar a un comportamiento psicópata.

Según Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, los niveles de testosterona también son elevados en un psicópata. “La testosterona es la hormona sexual principal masculina que se ha relacionado consistentemente con una mayor frecuencia de comportamientos agresivos”, dice Fernández en un artículo de la revista Muy Interesante.

¿Significa esto que los hombres tienen más tendencia a la psicopatía que las mujeres? No necesariamente, aunque las estadísticas suelen manifestarlo así. “Lo que sucede es que hombres y mujeres parecemos usar tácticas diferentes. Mientras los hombres utilizan la agresión directa, las mujeres tienden a preferir estrategias como el engaño o los rumores dañinos para hacerlo indirectamente”, dice la neuropsicóloga.

Es el área pre frontal del cerebro la que se encarga de modular los comportamientos agresivos. Una alteración en dicha zona puede convertirnos en personas con predisposición a la psicopatía. Pero son los factores ambientales (las relaciones familiares, las vivencias de la infancia, etc) los que terminan definiendo que esa predisposición se concrete, o no.

Tal como explica Hugo Marietan, especialista en psicópatas, “La personalidad psicopática se da en individuos que deben satisfacer necesidades especiales y para ello hacen un uso particular de su libertad, valiéndose de códigos propios y utilizando a las otras personas como cosas”.

Marietan indica también que  “la psicopatía se da en mayor proporción de hombres que mujeres”. “Se calcula que los psicópatas representan el 3% de la población, de 40.000.000 de argentinos, 1.200.000 son psicópatas, de los cuales, 900.000 serían varones y 300.000, mujeres,  y se habla siempre de la relación psicópata-complementaria, porque la relación es 3 varones, 1 mujer”.

El complementario

En uno de sus trabajos, el especialista explica que el psicópata tiene al menos tres formas de relacionarse psicopáticamente con otra persona. Esos modos son los siguientes:

El asociativo: es cuando un psicópata entra en relación con otro psicópata. Este tipo de asociación se da cuando el proyecto que debe realizar lo supera ampliamente como individuo. La relación es tensa y el equilibrio se mantiene mientras persista el objetivo. Hay que recordar que estamos hablando de personas altamente narcisistas, egocéntricas; en consecuencia, el apego que puedan tener sólo lo justifica el objetivo.

El segundo modo de relacionarse con el otro es el tangencial, es decir, cuando el psicópata se encuentra con la víctima ocasional; cuando ejerce su psicopatía en función de una acción de tipo delictiva, una violación, una estafa, por ejemplo. Es un encuentro ‘puntual’.

Otro modo de relacionarse es el complementario: cuando el psicópata encuentra su complementario, o el complementario encuentra su psicópata. La relación es de doble vía y está lejos del preconcepto víctima-victimario; ambos participan activamente para mantener el vínculo. Considero que la persona que logra permanecer junto a un psicópata, no es otro psicópata, como habitualmente se entiende. Yo creo que el que más chance tiene de relacionarse y permanecer con un psicópata, es un neurótico. Estas relaciones son metaestables, se mantienen, pero con explosiones y desequilibrios a lo largo de todo su desarrollo”.

Este último sería, por ejemplo, el tipo de relación entre un psicópata y su pareja.