México: del narcotráfico a los rituales con órganos humanos

 

El Chayo habría obligado a sus súbditos a comer órganos humanos

El pasado mes de marzo, las autoridades mexicanas anunciaron la captura del capo narco y líder de Los Caballeros Templarios, Nazario Moreno “El Chayo”, que fue abatido en un enfrentamiento con fuerzas de seguridad.

Se trataba de uno de los líderes del narcotráfico de la región de Michoacán, al oeste de México, que había sido dado por muerto en 2010. Diás después de su muerte, el gobierno mexicano informó que obtuvo testimonios que acreditaban que El Chayo se dedicaba también a realizar rituales con órganos humanos. Se trataría de ritos de iniciación o pruebas de obediencia para sus seguidores.

Esto salió a la luz cuando las autoridades del estado de Michoacán informaron la detención de Manuel Plancarte Gaspar, sobrino de Enrique “Kike” Plancarte, uno de los principales líderes templarios. Plancarte Gaspar es investigado por la muerte de menores de edad, a quienes se cree que extraía sus órganos para venderlos.

“Habíamos tenido una línea de investigación en donde como un proceso de iniciación también utilizaban los órganos, en este caso el corazón, en donde obligaban a las personas, en este proceso de iniciación, a comérselos, y podría ser en ese sentido el tema de los órganos”, informó , el comisionado federal para la seguridad y el desarrollo integral de Michoacán, Alfredo Castillo, según consigna El Universal.

“Hay declaraciones de personas que dicen que llegaron a estar presentes cuando Nazario Moreno (El Chayo) llegó a decirle a personas, sea por iniciación, sea por formar parte o como ritual, y que su consideración era ‘hoy vamos a comer el corazón de una persona’, y que los obligaban a comer el corazón”, explicó Castillo.

De todos modos, Castillo indicó que por el momento sólo se sabe con certeza que el grupo criminal extraía órganos de niños, pero aún no está claro con qué fin, ni cuántos menores fueron asesinados.

Los Caballeros Templarios, que tomaron su nombre de una orden militar cristiana de la Edad Media, surgieron en 2011 en Michoacán como sucesores de la mermada Familia Michoacana y actualmente se les considera una de las organizaciones del crimen organizado más violentas en México.