Zaffaroni: “Lo peor que podría pasar es condenar a un inocente”

La semana pasada, el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Raúl Zaffaroni, participó del programa Línea de Tiempo, en la TV Pública. Les comparto la entrevista que le hizo Matías Martin.

Aquí un punteo de algunas de las reflexiones del magistrado con respecto a la Justicia:

  • “En el ámbito penal hay una selectividad, sociológicamente está verificado, vas a una cárcel y lo que vas a encontrar son los más vulnerables, los que tienen menos poder, pueden ser los pobres. Y que son los autores de las cosas más groseras y más tontas. Esto se produce por un fenómeno natural: ¿qué es lo más fácil de detectar’: eso”.
  • “El que crece en determinado medio aprende una cierta tecnología. Sabemos hacer ciertas cosas, otras no. El que te puede sacar la billetera en el colectivo, no puede fundar y fundir un banco. Y es mucho más fácil detectar al que te roba la billetera que al que funda y funde un banco. Estos no entran porque es más difícil pescarlo”
  • “La policía funciona como burocracia y la burocracia hace lo más sencillo. Eso es llevarse alguien que va por la calle, tiene cara de ladrón, camina como ladrón, se viste como ladrón y roba. Funciona el estereotipo, sacando la minoría de psicópata que puede haber”
  • El poder es decidir sobre lo que van a hacer los otros. Se siente mejor cuando uno lo ejerce lo menos posible.
  • En penal hay una cosa que es importante: cuando uno lee los expedientes de atrás para adelante, se queda tranquilo. Ahora si razonás en que vas a perseguir y a vengar ahí sí puede ser que alguna noche no pueda dormir.
  • En las instancias superiores como juez lo que tenés que pensar es que lo que te llega es alguien que ha tenido siempre todo en contra, entonces ver que no se le haya pasado algo a alguien. Lo peor que podría pasar es condenar a un inocente

Algunas desafíos de la Justicia:

  • Hay que ampliar la base de acceso a la justicia
  • Reducir el nivel de selectividad
  • Evitar que la intervención de la justicia sea estigmatizante y condicionante de carreras criminales

 

Sin comentarios

El regreso de Bonnie & Clyde

La pareja de criminales más famosa de los años 30 vuelve. Se trata de los míticos Bonnie & Clyde, cuya historia de amor y delincuencia fue recreada en formato mini serie y puede verse hoy lunes a las 21 en History Channel.

Aquí una interesante entrevista a dos de los actores (publicada en Página 12)

“Las dimensiones de este mito siguen resultando atractivas”

La nueva versión sobre el mito de los amantes y delincuentes será emitida como miniserie por History Channel, mañana y el lunes a las 21. “No intenta ser fiel a los hechos históricos sino más bien una ficción basada en algo que pasó”, dicen sus protagonistas.

Si fuera posible reducir cada una de las actuales ficciones televisivas a sus conceptos más básicos, el amor, el odio, la locura, la vida y la muerte serían –algunos más, algunos menos– los factores comunes que atraviesan la pantalla. Con la obligación de exhibir calidad y buenos números desde el comienzo, uno de los caminos más transitados por los realizadores es el de adaptar historias ya conocidas, suponer precuelas o secuelas, idear remakes o, sin más, volver a contar la misma historia, pero con otros elementos. Con varias de estas anotaciones en carpeta, History Channel estrena mañana y el lunes 3 a las 21 (en formato miniserie o telefilm largo) una nueva versión de Bonnie & Clyde, que supone una actualización del mito de la pareja de delincuentes que se hizo de fama, notoriedad y admiración popular en plena Depresión de los años ’30. Pero, ¿cómo lograr que una historia que fue escrita hace ochenta años resulte interesante a los ojos actuales? Las caras bonitas y talentosas de Emile Hirsh (Clyde Barrow) y de Holliday Grainger (Bonnie Parker) resultan magnéticas, y se complementan a la perfección con el oficio y solvencia de Holly Hunter y William Hurt, ambos en papeles secundarios, pero fundamentales. El combo se agranda y gusta cuando la sangre parece sangre, los Ford son reales y no maquetas, y esos componentes abstractos ya mencionados están presentes en cada minuto.

“El gran problema de las películas es que uno no puede olerlas”, reflexiona Hurt, mientras intenta adaptarse al cablerío enredado que presupone una charla conjunta entre él (desde su casa de Portland), Grainger (desde México) y Página/12 (desde Buenos Aires). Hurt, varias veces nominado y una vez ganador de un premio Oscar, se refiere a la excesiva perfección del producto final, que parece incomodarlo un poco, al igual que la conferencia telefónica. “No hay transpiración, mugre bajo las uñas, barbas a medio crecer y caminos imperfectos –explica—, y eso lo vuelve un tanto surrealista, pero aun así todo forma parte del estilo, y el estilo es lo más importante que tiene una realización”, cierra, con oficio y diplomacia. En el otro vértice del triángulo, la joven actriz británica (ya curtida en esto de las ficciones históricas, en Los Borgia y Anna Karenina) suena más relajada y conforme con el aspecto realista de la miniserie, y recuerda lo divertido que fue disparar armas de verdad, aunque con cierta culpa: “En mi vida real soy antiarmas”, dice.

–La historia de Bonnie & Clyde es casi una tradición en Estados Unidos, pero usted es británica. ¿Ya la conocía desde antes?

Holliday Grainger: –Crecí escuchando versiones sobre Bonnie & Clyde, como si fueran dos personajes icónicos, tipo Romeo y Julieta. Conocía la historia, pero no tanto la leyenda que hay por detrás; y una vez que empecé a investigar, recién ahí estuve al tanto de lo que realmente pasó.

–Hurt, en su caso, ¿qué tan de cerca la conoce?

William Hurt: –Bueno, nunca le disparé a nadie, ni robé un banco, pero mi madre vivió durante la Gran Depresión y, aun así, fue romántica, idealista, corajuda y supo enfrentar los problemas que tuvo; así que sé algo sobre el dolor y sé entender a esas personas que encuentran el amor y tienen que afrontar presiones y situaciones. Puedo entender los conceptos básicos del drama de Bonnie & Clyde. Todos queremos amor y todos tenemos que lidiar con injusticias, y ahí es donde reside el interés de esta historia: en la simpatía que tenemos con la gente que siente un amor verdadero que es arruinado por circunstancias externas.

–Ambos saben que hay muchas versiones sobre la misma historia. ¿Hubo algo que los haya sorprendido o que no era como lo conocían?

H. G.: –Creo que no sabía realmente quién era Bonnie hasta que leí el guión, porque fue entonces cuando me di cuenta de que ella era el personaje fuerte de la pareja; un tanto descarada, egoísta y con una determinada manera de pensar. A eso le agregué algunas investigaciones y la biografía que escribió su madre, y pude darme cuenta de que también era una chica con cierta inocencia, mucho más vulnerable de lo que muestra el guión, así que pude tener una visión bastante amplia, a mitad de camino entre la vulnerabilidad y el atrevimiento.

W. H.: –Está todo basado en una historia real, pero que es más que eso, porque es un mito, y las dimensiones de ese mito son atractivas para cualquier cultura en las que el romance y las injusticias tengan un lugar. Siempre hay sorpresas, porque los estilos, las culturas y las tecnologías cambian, y eso influye mucho en la manera en que un hecho es mostrado.

–¿Encontraron algún tipo de inspiración extra para interpretar a sus personajes?

W. H.: –Leí bastante sobre la historia personal de Frank Hamer, pero mi trabajo es hacer lo mejor sólo con el guión. A veces uno se decepciona cuando un guión no es justo con los hechos históricos, pero éste se sostiene por sí mismo. Igualmente creo que ninguna de las versiones de Bonnie & Clyde intenta ser fiel a los hechos históricos sino más bien una ficción basada en algo que pasó.

H. G.: –Cuando era más chica, vi la versión que interpretó Faye Dunaway, pero me resultó primordial intentar mantenerme limpia e interpretar lo que el guión decía, y no intentar emular alguna otra versión.

–¿Y le gustó cómo quedó ese retrato final?

H. G.: –Sí, definitivamente. Aun habiendo leído todo lo que leí, traté de respetar esa visión de mujer fuerte y determinada que marcaba el guión. Después de todo era la protagonista, y no siempre una puede obtener ese tipo de papeles, porque suelen estar destinados a un hombre fuerte que tiene a una mujer como apéndice.

–¿Y Frank Hamer es un héroe o un villano?

W. H.: –Bueno… creo que fue un hombre confundido con un héroe, porque estuvo en una situación bastante difícil. El nunca quiso estar por encima de nadie, aunque eso no se nota demasiado en el producto final. El programa lo muestra como un juez, y él fue tan justo como pudo. Hamer parecía un tipo genial, que no disfrutaba matar y nunca lo hizo estando enojado sino por su afán de capturar criminales. Hay una gran diferencia entre las personas que disfrutan la violencia y las que no les queda más remedio que usarla.

Para leer la nota completa, hacé click acá

Más sobre esta mítica pareja:

Cartas de amor de Bonnie & Clyde

Sin comentarios

¿Quién es el mayor asesino de la historia reciente?

Asesinos seriales hubo muchos. Y seguramente muchos no han salido a la luz. Pero de entre los que sí se hicieron conocidos, la revista Muy Interesante destaca a uno como el mayor asesino de la historia reciente.

Se trata de Harold Shipman. Al igual que a Jack Kevorkian, a Shipman le decían “El doctor muerte”.

El hombre acabó con la vida de 218 personas en 27 años, aunque algunos estiman que sus víctimas fueron muchas más. Incluso que llegaron a ser 1500. La mayoría de las víctimas eran mujeres mayores de 75 años y solían morir solas y por la tarde. Shipman, que nunca se mostró arrepentido de sus crímenes, ni los reconoció, tenía sin embargo la habilidad de entrar en confianza con sus pacientes antes de matarlas. Por esto también se ganó el apodo de “Doctor Friendship” (Doctor Amistad).

Shipman se instaló en la localidad británica de Hyde en 1977. Allí instaló su consultorio y con sus modales paternalistas se ganó el aprecio de todos los pacientes.

La que comenzó a dudar de su carisma fue la dueña de una empresa fúnebre.  Tal como publicó LA NACION, Susan Booth notó que mientras otros facultativos traían a su negocio un máximo de 20 o 30 pacientes por año, Shipman pasaba los 90 y recomendaba siempre a los familiares que emprendieran una cremación.

La trampa de la codicia

Tal vez Shipman hubiera seguido asesinando por más tiempo si no fuera que se dejó llevar por las garras de la codicia; una de sus víctimas fue una ex alcaldesa de Hyde, Kathleen Grundy. La mujer murió súbitamente tras hacerle una visita. Una firma de abogados recibió por correo un testamento en el cual Grundy dejaba a Shipman más de un millón de dólares y tres propiedades.

Para desgracia de Shipman, pero para el bien del resto de las mujeres que podrían ser sus pacientes, la hija de su víctima, Angela Woodruff, era abogada. Woodruff descubrió que el texto y la firma del testamento eran falsas.

Esta investigación tuvo como consecuencia el pedido de exhumación de otras pacientes. Y allí comenzó a salir a la luz el verdadero accionar del Doctor Amistad.

La cuestión es que el asesino fue descubierto, y en el año 2000 fue condenado a 15 cadenas perpetuas. El 13 de enero de 2004 apareció muerto en su celda de la prisión británica de Wakefield. Dicen que se suicidó.

Sin comentarios

El recuerdo del Clan Puccio

El caso de la mujer secuestrada y abusada durante tres meses en Coronel trae a la memoria a una familia que se hizo famosa por su dedicación al secuestro y asesinato.

¿Se acuerdan de “El Clan” Puccio?

Nélida Bollini de Prado fue la única de las víctimas de esta familia que logró salir con vida de esa película de terror. Cuando la encontraron, la noche del 23 de agosto de 1985, llevaba más de un mes en cautiverio. Estaba atada al piso del temible sótano de los Puccio, en la vivienda ubicada en Martín y Omar al 500, en San Isidro.

Otras tres víctimas no tuvieron la misma suerte: fueron asesinadas. El líder de esta familia, Arquímides Puccio, pasó a la historia como uno de los más famosos criminales de la Argentina.

Hace un tiempo hice esta nota sobre los Puccio, que les comparto acá:

Clan Puccio: el secuestro como “negocio” de familia

Eran conocidos en el barrio. Tenían un local de artículos de deportes náuticos en la planta baja de su vivienda, y un bar en el edificio de al lado. Al jefe de familia, cuentan los vecinos, se lo veía permanentemente barriendo la vereda, a cualquier hora. La suya y la del frente, conducta que sorprendía pero no develaba lo que había literalmente debajo de todo esto: tres muertes y una historia de terror.

Es que el negocio de Arquímedes Puccio que ningún vecino conocía era el que mantenía en el sótano de la vivienda ubicada en Martín y Omar al 500, en San Isidro. Era el negocio del secuestro extorsivo, en el que se vio involucrado al menos uno de sus hijos y otras personas allegadas. La prensa los denominó el Clan Puccio, teniendo en cuenta que Arquímedes, un contador público que llegó a ser vicecónsul, era el líder.

Tres muertes. Corría la década del 80. Alejandro Puccio, uno de los 5 hijos del matrimonio de Arquímedes con Epifanía Angeles Calvo, era un renombrado jugador del Club Atlético San Isidro (CASI). Repentinamente, un conocido suyo, Ricardo Manoukian, de 23 años, desaparece el 22 de julio de 1982. Poco después su familia recibe un pedido de rescate de US$ 250.000, que paga con la esperanza de recuperar al joven con vida.

Pero eso no iba a suceder. El 30 de julio de ese mismo año, tres disparos en la cabeza acabaron con la vida de Ricardo Manoukian.

Seguir leyendo

Sin comentarios

Cartas de amor de Bonnie & Clyde

Pasaron a la historia tal vez como la más famosa pareja de bandidos. Durante más de dos años protagonizaron un raíz durante la Gran Depresión norteamericana. Robaron, secuestraron, asesinaron.

Su leyenda quedó inmortalizada en el cine por Faye Dunaway y Warren Beatty.

Pero detrás de la vida ruda de bandidos, se esconde una historia de amor. En el libro Wanted Lovers, se hace una recopilación de las cartas enviadas entre Bonnie & Clyde en momentos en que debieron estar separados, porque Clyde estaba en la cárcel.

Además de esas cartas de un amor desesperado y posesivo de ambos lados, Bonnie escribía también poemas. Seleccioné algunos de estos escritos. Para leer todo el material, el libro Wanted Lovers puede conseguirse en algunas librerías de Buenos Aires. Yo lo encontré en Libros del Pasaje.

Carta de Bonnie a Clyde

Waco, Texas. 3 de marzo de 1930

Hola cielo:

Sólo unas líneas esta noche, porque me siento muy triste y sola. Piénsalo, cariño, hoy te he visto por primera vez en dos semanas, y apenas sólo unos minutos. Pero ha sido muy tierno verte por fin. Estos polis han resultado ser muy agradables, cariño. No son como los de Denton. Seguir leyendo

Sin comentarios

Recordando a Emilio Petcoff

“Emilio Petcoff era, a un mismo tiempo, periodista y erudito. En una profesión donde todos somos expertos en generalidades y formamos un vasto océano de diez centímetros de profundidad, Emilio resultaba exótico y admirable. No se lo recuerda mucho, pero fue uno de los grandes periodistas argentinos de todos los tiempos”.

Con esas palabras define Jorge Fernández Díaz en uno de sus artículos a Emilio Petcoff, uno de los grandes maestros del periodismo policial.

En un recorrido por el archivo de LA NACION, encontré algunos recortes. Los comparto con ustedes para recordar a quien inspiró a varias generaciones de cronistas.

Un artículo del 4 de mayo de 1959

Seguir leyendo

Sin comentarios

Carta de Manson a Manson

Desde la cárcel, el famoso asesino serial Charles Manson le envió una carta al Manson cantante, el otro Manson: Marilyn Manson. El Manson que en realidad se llama Brian Warner, pero se inspiró en el criminal para su apellido artístico, y en Marilyn Monroe para su nombre.

Según publica ABC, la carta se filtró en Internet y fue recogida por varios medios en sus ediciones digitales.

¿Qué le dice Manson a Manson?

Una serie de delirios. En el sitio Loudwire se puede ver una parte del supuesto manuscrito (no se pierdan la caligrafía del Manson asesino). En ABC están reproducidos los siguientes fragmentos de la supuesta carta del asesino al músico:

«Para Marilyn Manson, me ha llevado mucho tiempo llegar hasta donde podía tocar a M. Manson. Ahora tengo una carta que jugar – puedes mirar dentro de mí sin ánimo de lucro, ATWA*, y darle a Manson lo que crees que se merece del Agua, Árboles, Agua, y tú. O le pagaré a Manson por lo que crees que no se merece – la música que ha convertido a Manson en el Diablo Abraxas, y estoy SEGURO de que querrás algo de lo que te tengo reservado. Está muy lejos del equilibrio»

«Por encima del bien y del mal, de lo correcto y lo incorrecto. Lo que tú no haces es lo que yo haré – lo que hiciste cantando en solitario, y dejarlo sonar y decir cómo me salvaste de dar muchos pasos– No lo necesito, no es una necesidad o un deseo. Bailarines fantasmas matan juntos y tú estás en mi tumba Sunstroker Corona-coronas-coronae – ¿me has visto debajo, todos sobre mí? Son dos camiones volcados haciendo lo mismo que CMF 000007. Charles Manson».

Ok, se aceptan libres interpretaciones. ¿?

*ATWA: En inglés, son las siglas de “Air, Trees, Water, Animals and All The Way Alive”. Manson y su “familia”, se referían con esto a las fuerzas vitales que mantienen el equilibrio en la tierra.

Sin comentarios

Antropólogos forenses: de Argentina a Vietnam

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), cuyo gran trabajo ayudó a encontrar e identificar a víctimas de la última dictadura Argentina, ahora colaborará con Vietnam para ayudar a identificar a soldados caídos en la guerra que ese país mantuvo contra los Estados Unidos (1964-1975).

Según publicó el diario El Mundo de España, alrededor de 450.000 soldados vietnamitas siguen enterrados en tumbas masivas.

Imagen de una Infografía realizada por Carlos Bonardi y Maia Jastreblansky para LA NACION

El EAAF ya comenzó con las capacitaciones teóricas y luego continuará con el trabajo de campo para ayudar a identificar a estos caídos anónimos.

¿Querés conocer más sobre el trabajo del EAAF? Te recomiendo esta nota que hizo mi colega y amiga Maia Jastreblansky.

Forenses, de la Argentina al mundo

 

Sin comentarios

La valija de Jon Lee Anderson

En el Festival Azabache, tuvimos el placer de contar con la presencia de uno de los grandes cronistas de nuestros tiempos, Jon Lee Anderson, quien compartió con nosotros varias anécdotas sobre su amplia experiencia en cobertura periodística de zonas de conflicto en todo el mundo.

En uno de los paneles, que compartió con Josefina Licitra, le preguntaron qué es lo que lleva en una valija cada vez que hace uno de sus viajes -lo que sucede bastante seguido-.

Estos son los elementos infaltables en la valija de Jon Lee Anderson:

-Un chaleco antibalas

-Gafas balísticas

-Un casco

-Una linterna

-Botas

-Una bolsa de dormir

Sobre los elementos básicos para llevar a cabo sus entrevistas, Jon Lee Anderson cuenta que por lo general no le gusta usar grabadora. “Uno se vuelve un poco flojo si sólo graba sus entrevistas”, dice.  Este cronista, que se define como una persona “muy inquieta”, dice que cada vez que sale de viaje le “vuelve la sensación de aventura y eso es volver a vivir“.

Sin comentarios

El Cofre, el corto del Festival Azabache

Finalmente, está disponible en la web el corto presentado en el Festival Azabache 2012, con la actuación de grandes personajes de la literatura policial y otros personajes, como Fernando del Rio, Carlos Balmaceda, Javier Chiabrando, Juan Carrá, Rodolfo Palacios, Javier Sinay, Reynaldo Sietecase, Kike Ferrari, María José Sánchez y ufff son muchos, vale la pena verlo!! Se van a divertir!

 

Sin comentarios