Las palabras del crimen

Como todo, las palabras que usamos para designar a los homicidas y sus variantes tienen un origen. En el caso de “homicidio“, viene del latín homicidium. Esta palabra está compuesta por dos partes: homo (hombre) y cidium (acción de matar).

Cidium viene del verbo caedere que significa matar o cortar. De ahí surge la raíz cid que a nosotros llega como cidio, terminación que vamos a encontrar en varias palabras usadas para nombrar distintos tipos de homicidios:

-Parricidio: el homicidio de la madre o el padre

-Genocidio: el exterminio de un grupo social o raza

-Filicidio: cuando el padre o la madre matan al hijo

-Fratricidio: cuando un hermano mata a otro

-Infanticidio: cuando se mata a un niño

-Suicidio: es cuando uno se mata a sí mismo

-Regicidio: el asesinato de un monarca

-Uxoricidio: es cuando el hombre mata a su esposa. En la Argentina, fue incorporado recientemente al Código penal como Femicidio, que es el asesinato de la mujer.

 El origen de Asesino

El origen de la palabra “asesino” es todavía más interesante. El término es árabe y quiere decir “adicto al hachís“. En la época de las Cruzadas había una secta musulmana que cometía crímenes en nombre de Alá siempre bajo el efecto del hachís. La secta se conoció como Hashsh Ashín (los que consumen hachís)..

Según cuenta la leyenda, eran guerreros suicidas, dispuestos a morir por el Islam. Sus rituales incluían el consumo de hachís.

 

 

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El homicidio, según el Código Penal

Cuando leemos o vemos en la TV noticias sobre crímenes, escuchamos a los abogados y funcionarios judiciales hablar de homicidio doloso, culposo, agravado, etc. ¿Qué siginifca cada una de estas figuras? A continuación, un breve repaso de lo que dice el Código Penal sobre el homicidio.

  • Homicidio simple o doloso: Es cuando existió intención de matar

Homicidio calificado

Por agravación: (la sanción penal es mayor)

El Art. 80 del CPN determina que se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua al que matare:

  1. a su ascendiente, descendiente o cónyuge, sabiendo que lo son; (agravado por el vínculo)
  2. con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso;
  3. por precio o promesa remuneratoria;
  4. por placer, codicia, odio racial o religioso;
  5. por un medio idóneo para crear un peligro común;
  6. con el concurso premeditado de dos o más personas;
  7. para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procurar la impunidad para si o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito. (criminis causae)

Por atenuación: (la sanción penal es menor)

  1. Cuando es cometido bajo emoción violenta
  1. Cuando es preterintencional: cuando el ataque a otra persona con el propósito de causar un daño en el cuerpo o en la salud, “produjere la muerte de alguna persona, cuando el medio empleado no debía razonablemente ocasionar la muerte” (Art. 81 CPN)

 

  • Homicidio Culposo: Cuando el homicidio es producido por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo (art 84 CPN)

Art. 84.- Será reprimido con prisión de seis meses a cinco años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco a diez años, el que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes de su cargo, causare a otro la muerte.

El mínimo de la pena se elevará a dos años si fueren más de una las víctimas fatales, o si el hecho hubiese sido ocasionado por la conducción imprudente, negligente, inexperta, o antirreglamentaria de un vehículo automotor.-

Avenimiento: libertad a un violador

El homicidio de Carla Figueroa, la joven pampeana que se había casado con su violador, generó conmoción y sobre todo preocupación. ¿Cómo es posible que una persona que fue denunciada y encarcelada por un delito tan grave como un abuso sexual pueda quedar en libertad y, como si esto fuera poco, casarse con su propia víctima?.

Lo que sucedió en este caso fue una decisión de un Tribunal de hacer lugar a una propuesta de avenimiento planteada por la defensa de la víctima y del acusado. Esta posibilidad existe en el Código Penal:

Art. 132.- En los delitos previstos en los artículos 119: 1°, 2° y 3° párrafos; 120: 1° párrafo; y 130 la víctima podrá instar el ejercicio de la acción penal pública con el asesoramiento o representación de instituciones oficiales o privadas sin fines de lucro de protección o ayuda a las víctimas. Si ella fuere mayor de dieciséis años podrá proponer un avenimiento con el imputado. El Tribunal podrá excepcionalmente aceptar la propuesta que haya sido libremente formulada y en condiciones de plena igualdad, cuando, en consideración a la especial y comprobada relación afectiva preexistente, considere que es un modo más equitativo de armonizar el conflicto con mejor resguardo del interés de la víctima. En tal caso la acción penal quedará extinguida; o en el mismo supuesto también podrá disponer la aplicación al caso de lo dispuesto por los artículos 76 ter y 76 quater del Código Penal.-

El Art. 119 es el que establece las penas para los casos de abuso sexual. En tanto el Art. 130 determina las penas para el que “el que sustrajere o retuviere a una persona por medio de la fuerza, intimidación o fraude, con la intención de menoscabar su integridad sexual”.

Es en estos casos en los que el/la denunciante puede proponer el avenimiento, es decir, renunciar a la acción penal. Así ocurrió con Carla Figueroa. Dos de los tres jueces del Tribunal de Impugnación Penal pampeano aceptaron la propuesta, y Marcelo Tomaselli, el violador, quedó en libertad.