Paulina Lebbos: a pesar de los obstáculos, la causa comienza a avanzar

 

La semana pasada se conocieron novedades en la causa que investiga el crimen de Paulina Lebbos, la joven tucumana asesinada en 2006. Finalmente la justicia decidió llevar a cabo una medida fundamental: hacer un cotejo de ADN entre los rastros genéticos hallados en el cuerpo de la víctima y los 11 hombres mencionados en el expediente como posibles autores o partícipes del crimen.

Entre las personas citadas por la justicia están Gabriel Alperovich, hijo del gobernador tucumano, y Sergio Kaleñuk, hijo del secretario privado del gobernador. Ellos forman parte del expediente en el marco de la pista llamada “los hijos del poder”, que habla de una supuesta fiesta en la que habría estado Paulina y de la que habrían participado ellos. La toma de muestras se iba a llevar a cabo hoy, pero Alperovich pidió que se postergue por “razones laborales”.

También se pidieron muestras de ADN del novio de Paulina, Víctor Soto, que es además padre de la hija de la víctima. Por otra parte la justicia citó a un remisero, un barrabrava del Club Atlético Tucumán, y a otros seis hombres que figuran en la causa.

Las medidas llegan tarde… pero al menos llegan. Tarde porque los rastros genéticos que se encontraron en el cuerpo de Paulina están en manos de la justicia hace ocho años, casi el mismo tiempo que llevan los nombres de los 11 hombres en el expediente. El año pasado, el fiscal López Ávila, que se hizo cargo de la causa luego de que se apartaran dos fiscales, realizó otra medida que no se había hecho correctamente en los 7 años anteriores. Se trata de una prueba técnica que permitió determinar que el celular de Paulina fue utilizado con dos chips diferentes la misma mañana de su desaparición. Esta pericia permitió realizar las primeras dos detenciones en la causa.

“Por fin la justicia está haciendo lo correcto”, dijo Alberto Lebbos, padre de Paulina, en una comunicación con el programa de radio Quiero Vale Cuatro (Radio Palermo).

Antes del crimen de su hija, Lebbos era funcionario de Alperovich, pero renunció tras el asesinato en medio de críticas al gobernador y a sus funcionarios y denuncias de encubrimiento y entorpecimiento de la investigación.

A pesar de la lentitud de la justicia, Lebbos hoy se siente más optimista. “Preferimos 10 culpables libres que un inocente preso”, dijo, y recalcó que todas las medidas que está realizando López Ávila deberían haberse llevado a cabo hace 8 años.

El caso de Paulina es uno de los tantos crímenes impunes del país. Su historia está contada en un libro que hicimos con Javier Sinay, María Helena Ripetta, Federico Fahsbender, Cecilia Di Lodovico y Claudio Marazzita. El libro se llama Ángeles, mujeres jóvenes víctimas de la violencia (Editorial Del Empedrado).

Más sobre el libro, aquí.