
Mauro Roll
Nada mejor que un salón llamado María Antonieta para hacer un curso sobre protocolo con chicos. Es que en tiempos de fast food, cada vez menos las buenas costumbres se sientan a la mesa. ¡Y mucho menos a tomar el té de las five o’ clock!
Aunque a todos nos tienta hacerlo, se sabe: no es nada elegante mojar las medialunas en el té. Sin embargo, hay otras normas menos obvias. Las explica la experta Karina Vilella, consultora en etiqueta corporativa, imagen y protocolo internacional, invitada por el hotel Alvear para contarles a los chicos cómo comportarse correctamente. A la mesa, un grupo de nenas (la invitación incluida varones, pero brillaron por su ausencia), acompañadas por abuelas o mamás, llegaron seducidas por la idea de jugar a ser princesas por un rato.
¿Sabían qué…?
-El té antiguamente se tomaba sin azúcar. Ahora se permite agregarla, pero lo correcto es primero probarlo en estado natural y luego pedir el azúcar, el limón y la leche, en caso de desearla.
-Soplar la infusión no está bien visto. Hay que esperar hasta que esté a buena temperatura (todo un reto para la ansiedad infatil).
-La cucharita se utiliza sólo para revolver, nunca para tomar de a sorbos.
La mesa
-Hay que estar bien sentado. Prohibido hamacarse en la silla…
-Las manos tienen que estar apoyadas en la mesa. ¡Los codos nooo!
-La taza se toma con una sola mano y del asa.
-Siempre los líquidos (jugos o agua) van en la mesa a la derecha. Las copas se toman del pie para que las manos no calienten el líquido.
- Sobre la mesa, el filo de los cuchillos va para adentro.
-Durante la espera entre un plato y otro, los cubiertos se apoyan sobre la mesa. Se colocan en el plato cuando se espera un recambio y se cruzan para señalar que no se comerá más.
La comida
Cuando la merienda está servida, primero se prueban los bocados salados (primero los fríos y luego los calientes). Por último, lo dulce.
La servilleta
-La servilleta nunca debe ir colgada en el pecho (manía de madre para que los chicos duren más tiempo limpios). Lo correcto es colocarla sobre la falda y utilizar la cara interna para dejar oculta la suciedad de la comida.
-Si hay que ausentarse de la mesa por un ratito, la servilleta se deja sobre la silla. En cambio, si uno abandona el lugar, se coloca sobre la mesa.
Aunque a la hora de enseñales a los chicos cada uno tenga sus propias metas y muy seguramente deje en el camino muchas de estas normas protocolares, es importante volver a rescatar la mesa como un lugar de encuentro para compartir, donde los buenos modales hacen a la buena convivencia.
Claro que para eso los adultos tenemos que hacer un esfuerzo para que la familia coincida aunque más no sea durante la cena, usar menos la mesa ratona y, por supuesto, apagar el televisor: clave para que los protagonistas de este encuentro estén en la casa y no en pantalla
28.02.2011
12:50 pm
me gustaria recibir informacion de cursos para adultos y niños gracias
25.07.2011
1:41 am
Me gustaría recibir información de cursos sobre protocolos con chicos. Gracias