Snowpiercer: Todos a bordo

Hoy en Cinescalas escribe: Ezequiel Saul

Pueden venir cuantos quieran, 
que serán tratados bien. 
Los que estén en el camino, 
¡bienvenidos al tren! 
Sui Generis – “Bienvenidos al tren”

Primer vagón

Para poder hablar de Snowpiercer antes que nada hay que contextualizar un poco la película. En el año 2014, se suelta un químico en la atmósfera que va a hacer que la temperatura del planeta baje para así poder contrarrestar el calentamiento global. El experimento falla y todo el planeta queda, literalmente, congelado. Diecisiete años después, los pocos sobrevivientes permanecen en un tren que da la vuelta al mundo sin detenerse nunca.

Segundo vagón

Ahora que ya contamos brevemente la trama de la película, podemos pasar al siguiente vagón, porque no todos los habitantes del tren son iguales, ya que el mismo está dividido en clases. Los de la cola del tren son los pobres y los de adelante, la clase alta. Créanme cuando les digo que las diferencias entre los dos sectores son notorias. Los ricos se dan todos los gustos, tienen saunas, escuelas y boliches; los pobres sólo comen unas barras gelatinosas que es preferible no saber de qué están hechas. Los ricos usan a los pobres como si fueran sus esclavos, como si fueran parte de un bien propio del que pueden disponer cuando quieran. Antes de seguir avanzando en el tren quiero decirles algo: el creador y chofer de este ferrocarril es un hombre llamado Wilford, una figura mítica a quien todos veneran como a un dios.

Tercer vagón

Acá es cuando el tren se pone interesante. Los pobres, cansados de su situación, comienzan una rebelión y así avanzan vagón por vagón hasta llegar a Wilford, para poder cambiar las cosas. La película no solamente se vuelve más atractiva porque en este instante es cuando estalla el conflicto, sino también porque es cuando la historia empieza a tener varias capas. Una rama de la ciencia ficción contaba historias en sociedades de futuros lejanos pero a través de esas sociedades desnudaba los problemas de su actualidad y Snowpiercer hace precisamente eso: nos muestra la miseria, la desolación y la desesperación de la clase más baja y nos las compara con todos los rasgos de la superficialidad de la clase alta.


Cuarto vagón

En este vagón nos vamos a dedicar a observar el paisaje, que es hermoso, porque Snowpiercer no es una película que sólo tiene una buena historia, ya que visualmente es también increíble. La fotografía y la dirección de arte son sublimes, cada toma es una obra. Asimismo, el vestuario y la ambientación están muy bien trabajados, haciendo que una inocente escuela nos de miedo y que un grupo de soldados armados con hachas provoque aún más terror del que ya de por sí puede generar. Por lo tanto, les recomiendo que vean Snowpiercer con los ojos bien abiertos.

Quinto vagón

En este vagón está la lista de pasajeros (y qué pasajeros). El primero al que vamos a nombrar es a Curtis (Chris Evans), protagonista casi absoluto de toda la película y quien logra estar muy a la altura de las circunstancias. Otra pasajera que llama la atención es Mason, interpretada por Tilda Swinton, quien hace uno de esos rarísimos pero increíbles personajes a los que nos tiene acostumbrados. Por otro lado, el resto de los pasajeros también son importantes, desde una joven promesa como Jamie Bell hasta consagrados como John Hurt y Ed Harris.

Último vagón

Así como al final de Snowpiercer se encuentra Wilford, la persona responsable de que el tren está siempre en movimiento, acá está Joon-ho Bong al frente del film, un director que nos había dado otra película llena de una extraña belleza llamada The Host, un film excelente e inclasificable ya que por momentos parece cine catástrofe, luego comedia, después aventura y finalmente drama. Esta es la primera película estadounidense que él dirige y lo hace conservando su estilo, contando una gran historia de la mejor forma posible.

Yo les recomiendo que vean Snowpiercer. En serio: no dejen pasar este tren.

Por Ezequiel Saul 

………………………………………………………………………………………..

► [ESCENA] Uno de los grandes momentos de Snowpiercer:

………………………………………………………………………………………..

¡BUEN LUNES PARA TODA LA MUCHACHADA! Arrancamos esta nueva semana del blog con dos consignas: 1. Los que vieron Snowpiercer pueden explayarse sobre la misma (por mi parte, ya entró en mi Top Five del año) 2. Ezequiel les pregunta: ¿cuáles son las peores experiencias que han tenido viajando? Los invitamos a compartir sus anécdotas en este post; como siempre, ¡los leo! Que comiencen muy bien la semana, nos reencontramos el jueves con la sección SERIES y el viernes seguramente con un post de GONE GIRL; ¡buen lunes!

…………………………………………………………………………………………………….

—> La última vez escribió José Tripodero sobre… RELATOS SALVAJES

…………………………………………………………………………………………………………

…………………………………………………………………………………………………………

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS

Only Lovers Left Alive: El tiempo no para

Hoy en Cinescalas escribe: Natalia Paez

“…yo veo al futuro repetir el pasado, veo un museo de grandes novedades y el tiempo no para, no para” - “El tiempo no para” (Bersuit Vergarabat)

*Atención: se revelan algunos detalles del argumento

El tiempo es tirano dicen, y a veces pienso cuánta razón hay en esa afirmación. Lo que hoy está, mañana puede no estarlo, y así tan preocupados como estamos (estoy, lo reconozco) en llegar a horario al trabajo, en tomar el subte diez minutos antes y no viajar parados; en trabajar y que pasen más rápido las horas para salir, para volver a casa y rebobinar el día hablando de lo que nos pasó e hicimos. En dormir, y nuevamente empezar el mismo preciso guion al otro día, como si nada. Repetir, barajar y volver a dar hasta que sea el momento final. El paso del tiempo es inexorable, de eso no hay ninguna duda. Ni siquiera es posible detenerse y apreciar el cambio del color de las hojas de los árboles, o cómo es que de pronto el cielo se torna plomizo, y el viento enfría nuestras caras y manos sin piedad, pero también como invitándonos al abrigo de ese abrazo que transmite, sin decirlo, cuánto te quiero. No hay tiempo de regodearnos en estas pequeñas contemplaciones. Sin embargo, podemos mirar las noticias desde el teléfono, o reírnos con un tuit o algún video gracioso en Facebook. Mirar para abajo se convirtió en el nuevo mirar hacia adelante. Quien nos viera de afuera pensaría que somos zombies, con la mirada perdida e inmersos en la automatización rutinaria de llegar del punto A al B.

Ese es el conflicto que ve Adam (Tom Hiddleston como un rockero de alma torturada) en Only Lovers left Alive, mientras observa a sus fans por la ventana de su casa en la destruida Detroit, en ese cuarto tapiado y atestado de discos de vinilo y guitarras clásicas, como la Hagstrom eléctrica de 1966 o la Silverstone acústica de principio de los sesenta. Adam no tiene tiempo de regodearse en la adulación de esos otros que no lo conocen, esos otros que le repugnan. Los zombies, les dice, esos que escuchan melodías pre-producidas y editadas en formato digital, despojando a la música de la contribución creadora y la sensibilidad del artista. Él así lo siente, y por eso se aísla hacia un ambiente lleno de reliquias, mientras toca su violín. Adam parece apreciar la reclusión más que a ninguna otra cosa en esta vida, aun a pesar de necesitar de Ian (Anton Yelchin) y sus servicios. Ah, y la sangre. Fundamentalmente, Adam necesita la sangre para seguir viviendo.

Adam es un vampiro, sí, pero fundamentalmente es un defensor acérrimo de todo aquello que la modernidad se llevó puesto en la carrera por eso que llaman progreso. Paradójicamente, Adam podría ser un espejo directo del director de la película, Jim Jarmusch, quien lucha desde hace años la pulseada contra el cine industrial. Aquel que, por caso, transfiguró  a los vampiros y los disfrazó de drama juvenil sólo apto para mayores de 13. Jarmursch, quien tardó siete años en conseguir la financiación para esta película, nunca se planteó reconvertirla en algo quizás más atractivo para los consumidores actuales, poco impresionables y acostumbrados a que la historia tenga un punto concreto al cual llegar. Por el contrario, y como él mismo lo explica, se demoró por no traicionar sus convicciones ni su estilo personalísimo (“The reason it took so long, is that no one wanted to give us the money. It took years to put it together. It’s getting more and more difficult for films that are a little unusual, or not predictable, or don’t satisfy people’s expectations of something. Boy, I wish I had an answer why it took so long. But we’re here now.”). Como Adam, Jarmusch no permite que el tiempo dicte la manera en que puede expresar sus deseos más profundos y plasmarlos en la pantalla. A diferencia del director, Adam tiene esa paradoja completamente acorralada: el tiempo no pasa para él, se detuvo y lo dejó joven y hermoso para siempre. Afortunadamente, tampoco lo dejo solo, porque donde hay un Adán no puede faltar una Eva. Luminosa, ecléctica, profunda Eva, vestida de luna y  absorbiendo el conocimiento en cada objeto y persona que encuentra a su alrededor. La primera vez que el lente de Jarmusch se posa sobre Eve (la gloriosa Tilda Swinton), uno no puede evitar deslumbrarse. No es hermosa, la belleza es un concepto que la excede completamente. Es sublime, se cuela por los poros y te atraviesa con su mirada felina y su melena blanca.

Eve, que vive en la ciudad de Tanger, en Marruecos, no tiene que sobrepasar el espacio personal de Adam para demostrarle su amor eterno, unido en matrimonio hace quién sabe cuánto tiempo atrás. Solo vuelve porque Adam se lo pide, mientras habla por videoconferencia. Contemplando parar su reloj, Adam prepara una bala de madera y la mete en la pistola que le consiguió Ian (Jarmusch explica que el mito original de Nosferatu habla de balas de madera para matar a los vampiros no de plata como se cree, y claro, él quiere seguir con la concepción tradicional de la historia) y con eso desata el viaje de vuelta de Eve, quien deja atrás a su mejor amigo Marlowe (John Hurt, en un papel alejadísimo del dictador que compuso en V de Venganza). En avión, con anteojos de sol, guantes y por la noche únicamente, con una valija llena solo con los tesoros más grandes de la historia moderna de la humanidad: libros, decenas de ellos (Don Quijote, Endgame, Infine Jest, entre otros títulos). Eve carga con la sabiduría zombie en sus manos al momento de rescatar a su amor.

Ese amor se consume con mayor pulso que si estuvieran vivos los dos. Amor animal, lúgubre. Velado por un juego de luces y sombras, pieles blanquísimas y una cuota del silencio más dulce, ese que lo dice todo cuando no hay lugar para los conceptos cerrados. El idilio que experimentan Adam y Eve no podría haber sido transmitido mejor por Hiddleston y Swinton, quienes parecen haber estado predestinados para representar a los amantes eternos. “Shall I tell you again about Einstein’s theory of spooky action at a distance?”, le susurra Adam a su Eve. Y uno ya podría morir feliz, porque ¿qué cosa vale más la pena que los susurros dulces después de enlazarse con otro en la intimidad más perfecta, y jurarle amor por siempre? Bailar, dice Eve, mientras escuchan a Denise Lasalle quien también está atrapada en esa cosa llamada amor. Sin embargo, a toda acción le corresponde una reacción, y la vuelta de Eve trae la aparición de Ava (Mia Wasikowska) su hermana más chica, que llega para trastocarlo todo. Para Adam, Ava representa la decadencia de su estirpe: descuidada, irresponsable, llena de deseos de experimentarlo todo. De hecho en la ceremonia que es para ellos tomar la sangre para seguir viviendo, Adam reprende a Ava y su impulsividad por tomar demás, y le advierte a Eve que las cosas no van a terminar de buena manera. No hay goce real en Ava, no se deja llevar tranquilamente por el éxtasis como sí lo hacen ellos dos, los amantes eternos, al compás de la música de  que los envuelve en un aura esotérica.

Es el propio Jarmusch quien musicaliza muchas partes de este relato, con canciones de su banda SQÜRL. El mérito, compartido con el compositor danés Jozef van Wissem (quien ganó el premio a la mejor banda de sonido por la película, en el festival de Cannes en 2013), es llevar a los oídos del espectador la atmosfera sensual y densa, perfumada y cautivante en que se mueven los personajes de Only Lovers Left Alive. Esto hace que la experiencia sensorial se dé por partida doble, como si uno pudiera alucinar con ellos, luego de tomar la sangre en copas de cristal. Renovando el rito de vivir un día más, pudiendo observar el paisaje sin necesidad de pensar cuándo se acaba.

Por Natalia Paez

………………………………………………………………………………………….

 ► [TRAILER]: Algunas imágenes de Only Lovers Left Alive:

  

Trailer - Only Lovers Left Alive from quadroporquadro on Vimeo.

……………………………………………………………………………………………………

 ► [SOUNDTRACK]: Las canciones que suenan en la película de Jarmusch:

  Only Lovers Left Alive by Cinescalas on Grooveshark

………………………………………………………………………………………….

¡BUEN COMIENZO DE SEMANA! En este día, tres consignas propuestas por la autora de esta nota: 1. ¿Vieron Only Lovers Left Alive? ¿Qué opinión tienen de la película de Jarmusch? 2. ¿Recuerdan otros soundtracks que sean de la autoría del mismo director del film al que pertenecen? 3. Por último, ¿son proclives a hacer cualquier cosa por amor, como Adam y Eve? Yo pregunto: ¿Cómo son cuando se enamoran? Nati y yo aguardamos sus comentarios; ¡buen lunes para toda la muchachada, que les sea leve! ¡hasta mañana!

…………………………………………………………………………………………………….

—> La última vez escribió Tais Gadea Lara sobre… LO MEJOR DE NUESTRAS VIDAS

…………………………………………………………………………………………………………

…………………………………………………………………………………………………………

[OFF TOPIC] Quería agradecerles tanto a Mili Barcala y Caro Torfano como a todos los que contribuyeron a mi entrevista para el documental de Cinescalas con sus preguntas; ya filmamos mi testimonio y en este post podrán ver fotos y videos alusivos; asimismo, nos queda una jornada doble de rodaje y en junio comienza el largo proceso de edición de la película; como siempre, los voy a ir manteniendo al tanto y, como siempre, gracias ;)

…………………………………………………………………………………………………….

…………………………………………………………………………………………………………

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!

Tema de sábado: Thickets

Lo canta: Patrick Wolf (con narraciones de Tilda Swinton)

Del disco: The Bachelor

Del año: 2009

La letra es esta: “Just a little further up the hill, boy, you’ll be home soon enough.” / All along the river pedaling fast as I could / Watch as the wasteland flowers, old cars and rubbish flourish with blackberries and red berries / Sweet blackberries, take your red berries, berries / Went looking for my tower off all the rails and the roads / In need of resurrection as my desires and powers grow in thickets tall all round me, tall all around me. all around me… / Have I been traveling so long that I forgot how to stop? Why are my brakes all broken? Wheels spinning out of control / And in the mirror pale and deathly have become / Look… what have I become? Become? Become? Become now? / As all my wastelands flower and all my thickets grow, and all my wastelands flower, and all my thickets grow taller and taller still, taller and taller still / Pale and deathly as all your wastelands flower and all your thickets grow as all your wastelands flower and all your thickets grow /

El mejor papel de…Tilda Swinton

“We have to carry on (together)”

Hoy iba a escribir un post sobre Tilda.

Un post sobre su irrupción en La playa, la primera película donde la vi y me sentí cautivada. También iba a escribir un post sobre El amante, film donde demuestra que la expresividad no solo pasa por la profusión verbal sino también por el modo en el que pueden contraerse unos labios. Sí. Iba a escribir todo eso. Y el post se los dejo. Para el que realmente quiera escribir sobre ella. Pero yo voy a escribir sobre otra cosa. Como saben, cuando se publican mis notas para lanacion.com, por lo general hay un grupo de comentaristas que siempre se embanderan en la agresión sin fundamentos para contraatacar determinados análisis subjetivos. Como también saben, trato de no leerlos y siempre agradezco tener mi blog como lugar donde el ida y vuelta se lleva a cabo con respeto por las opiniones ajenas. Pero, ayer, en el blog, y en un post que pretendía ser lúdico y divertido, un comentarista – no de los habituales – inició una discusión que perduró hasta la madrugada y que se fue de las manos. Tanto así, que tuve que eliminar toda la cadena de comentarios vinculados a ella, cosa que no suelo hacer porque no creo que sea el camino para solucionar nada. Pero no quedó otra opción. Las agresiones, ya sea con tono irónico, con tres palabras sin sentido, con tres párrafos, con amenazas, con respuestas a esas amenazas, no van a tener lugar en este espacio. Yo me sentí incómoda y, si algunos consideran que este descargo es darle entidad a esa clase de enfrentamientos, les aclaro que la idea es otra. La idea es que si quieren seguir una charla que ya, desde el vamos, no parecía ser fructífera o si quieren “imperiosamente volver a pelear”, lo hagan por vías personales y no en Cinescalas. Creo que a esta altura no tengo que aclarar que cualquier otro tipo de discusión con altura sí es interesante de ser leída. Lo que no suma, por otro lado, no me interesa. Saludos a todos y, quienes quieran escribir de cine, tienen una consigna debajo, como siempre.

¿Cuál les parece la mejor interpretación de Tilda Swinton? Como siempre, propongan un actor o actriz para futuros posts de viernes; ¡Espero sus comentarios! ¡Buen Finde!

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ. Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” ¡GRACIAS!