¡Qué bello es vivir!

“I wanna go to the sun,
hold my life like I’ve never done”

Cuando terminé de leer Huckleberry Finn, me acerqué a la profesora y le comenté mi primera impresión: hay todo un subtexto que no estoy captando. Con los años, y releyéndolo ya en el terciario, con todo el universo de Salinger incorporado y un correlato histórico del que era más conciente, la novela de Twain cobró otro valor y ese lenguaje, en apariencia simple, coloquial, mundando, tenía detrás una oscuridad alarmante. Larry Crowne es una película con la que hay que establecer una relación similar. Se vende a sí misma como una comedia increíblemente naïf y simplona, pero está lejos de serlo. El hombre del título atraviesa por una crisis cuando es despedido de su trabajo y, para asegurarse un futuro en otro lugar, decide estudiar por primera vez. En paralelo, se nos cuenta la historia de Mercedes, una profesora desencantada con su profesión, con un marido vividor que mira fotos eróticas todo el día.

El imaginario que crea Tom Hanks (cuya segunda película como director se hizo desear tras la maravillosa That Thing You Do!) es un imaginario de difícil ingreso. Los personajes que ayudan a Crowne a superarse (una joven motoquera, sus compañeros de estudio, sus vecinos, etc.) no tienen ni un atisbo de maldad, y en el film no sucede nada ni demasiado grave ni demasiado sórdido. Sin embargo, Hanks lo hace adrede. No es casual que el primer beso entre Larry y Mercedes sea más torpe que pasional. No es casual, tampoco, que sus gestos para con un ex compañero de trabajo sean excesivamente benévolos. La película es una gran fantasía que esconde, muy por debajo y a través de ciertos planos reveladores, todo un dolor generado por la crisis de mediana edad, los divorcios, la falta de oportunidades. Pero lo que diferencia a Larry Crowne de otros films es cómo Hanks pone el ojo en esos conflictos sin cinismo y con una inocencia que le costó malas críticas y una incomprensión generalizada. A fin de cuentas, su segunda película nos está forzando a que miremos los hechos con una predisposición distinta, celebrando la irrealidad, lo cual la convierte, por sobre todo, en una encantadora rareza.

¿Qué películas los pusieron de buen humor y los dejaron con una sensación de optimismo al terminar de verlas? ¡Dejen sus comentarios!

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