La mejor serie sobre adolescentes

Hoy en Cinescalas escribe: Cristian Germán Rueda

No fue un éxito comercial. No vendieron pósters, ni CDs, ni llenaron conciertos (ni siquiera cantaban en el programa), ni salieron en revistas de teenagers y sólo duraron una temporada de 18 capítulos, pero Freaks and Geeks, producida por Judd Apatow y creada por Paul Feig, es la serie que mejor narra todo eso que implica ser adolescente. Freaks and Geeks se emitió entre 1999 y 2000 por la cadena estadounidense NBC y luego fue repetida con tres episodios inéditos en Fox Life. La cancelaron al término de la primera temporada, aunque recibió nominaciones para varios premios, entre ellos, para tres Emmys. Con el tiempo, y con ayuda de las repeticiones y de las nuevas tecnologías de comunicación, fue cosechando más y más seguidores que nunca habían visto la emisión original del show pero que elevaron esta serie al status de culto. El trabajo de los guionistas es maravilloso, salen airosos del peligro de caer en lugares comunes de la adolescencia y trazan historias ricas tanto en dramatismo como en comedia, con un resultado fresco y natural. Pero con sólo un buen guión no alcanza, los intérpretes son fundamentales y éstos cumplen con creces a pesar de su escasa experiencia. Vale agregar que esta serie significó un semillero de grandes artistas del medio: Linda Cardellini (luego en las películas live action de Scooby Doo, también en ER), John Francis Daley (Bones), Seth Rogen, James Franco, Busy Philips y Jason Segel. También hay cameos de Rashida Jones, Ben Stiller, Leslie Mann y Jason Schwartzman, entre otros reconocidos actores.

La historia transcurre durante el año 1980 y se centra en los hermanos Lindsay (Linda Cardellini) y Sam Weir (John Francis Daley). Lindsay cursa el último año de la secundaria y está algo cansada de ser sólo una estudiante del cuadro de honor. Entonces, luego de la muerte de su abuela, comienza a hacerse amiga de los “freaks”, es decir los “fumones” del colegio, quienes están muy apartados los estudiantes populares. Sam, por otra parte, está en el primer año y sus amigos son los “geeks”, a.k.a. “nerds”, también dejados de lado por los chicos populares. Cada uno desde su lugar marginal y con la compañía de sus amigos, irá sobreviviendo a ese momento crucial de la existencia que es la secundaria. Hay una especie de dualidad en las historias de los hermanos Weir: mientras Sam es un púber de 13 años que va dejando su infancia poco a poco, Lindsay representa a la chica que se está convirtiendo en mujer y tiene que comenzar a tomar ciertas decisiones sobre su vida. Sam es un nerd fan de Star Wars y está orgulloso de ello. Lindsay intenta despegarse de a poco de la imagen de niña buena y empieza a experimentar un estilo de vida distinto. Sam está descubriendo de a poco la vida en el colegio secundario y su hermana está saliendo de ese lugar aunque siente incertidumbre acerca de lo que vendrá. El punto en común es que ambos están transitando por un momento determinante en sus vidas. Freaks and Geeks refleja, entonces, esa crisis de identidad propia de la adolescencia pero a la vez nos muestra cómo estos personajes van formando su personalidad adulta con obstáculos que molestan y con amigos que ayudan.

Busy Phillips, Seth Rogen, Jason Segel, Linda Cardellini y James Franco, reunidos años después

Más allá de escenas con cheerleaders, pasillos con casilleros y la práctica del bullying (casi inexistente en nuestros años de adolescencia), los conflictos que se tratan son universales y fácilmente reconocibles para todos los que fuimos adolescentes (es decir, todos los seres humanos). Freaks and Geeks, por otra parte, está plagada de referencias culturales, de esas que te sacan una sonrisa. Por ejemplo, en el episodio de noche de brujas los chicos se disfrazan de Groucho Marx y Gort, el robot del film The Day the Earth Stood Still, mientras que en otra historia otro personaje se viste de Doctor Who. Sam y sus amigos son fieles seguidores de Saturday Night Live, sobre todo de Bill Murray. En un capítulo se menciona la muerte de John Bonham, baterista de Led Zeppelin y, en otro, Ken (Seth Rogen) reta a Lindsay porque se refiere a “Baba O’Riley” de The Who como “Teenage Wasteland”, que es la frase que se repite en el estribillo de la canción. La banda sonora elegida es básicamente rockera: The Who, Queen, Styx, Led Zeppelin, música disco de la época, entre otros sonidos, y el tema de apertura es “Bad Reputation” de Joan Jett.

Sentimientos inocentes, rock, nerdismo, incertidumbre, diversión… en fin, adolescencia en estado puro. Desde que descubrí esta serie que no paro de recomendarla. Además de pasar buenos momentos en cada episodio, podés ver a tus actores favoritos de jóvenes o de niños. Y, por otro lado, reconozcámoslo: todos tenemos un poco (o mucho) de freak y un poco de geek.

Por Cristian Germán Rueda

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► [DE REGALO]: El primer capítulo completo de Freaks and Geeks, para que comiencen a verla (si no lo hicieron ya):

  

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¡Buen comienzo de semana para todos! Este lunes lo iniciamos con nada menos que cuatro consignas: 1. ¿Vieron Freaks and Geeks? ¿Qué opinión podrían dejar sobre la creación de Paul Feig? 2. ¿Qué otras series sobre adolescentes sumarían al post de hoy? 3. ¿Cuáles son los mejores personajes “freaks” y “geeks”/”nerds” que dio el cine y la televisión? 4. a nivel personal, ¿cuánto de freak y cuánto de geek podrían decir que tienen? ¡Los leo, muchachada! ¡Que tengan un excelente día! 

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—> La última vez escribió Ignacio Fernández Santamaría sobre… INTO THE WILD

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La mejor película para…una noche delirante

This Is the End es una película fácil de desacreditar, ya con el preconcepto de que se trata única y exclusivamente de un vacuo ejercicio onanista. En un punto, se la puede comparar con Jay and Silent Bob Strike Back de Kevin Smith, otra comedia donde se parte desde un mismo lugar: el hacernos ingresar a una fiesta donde podemos quedar como outsiders y donde quienes entienden los chistes son únicamente quienes la organizaron. Es cierto, en ambos casos hay una autorreferencialidad ineludible, pero a diferencia de la película de Smith (la cual me sigue resultando brillante), This Is the End empuja un poco los límites y emplea esa acción de mirarse el ombligo con múltiples propósitos. En este aspecto, Seth Rogen y su co-guionista Evan Goldberg hilan más fino que Ben Stiller con Tropic Thunder, y se meten con los estereotipos con la mirada más enfocada en casos particulares. Así, los protagonistas del film son ridiculizados a partir de la visión que el espectador o la crítica puedan tener sobre ellos, trastocando esa visión o llevándola al extremo. Así, Michael Cera no es el chico bueno de Juno y sus derivados: es un cocainómano misógino que toquetea a Rihanna sin pudor. Así, Jonah Hill es el pretencioso del grupo luego de su nominación al Oscar por Moneyball, mientras que James Franco es el alma de la fiesta, para el desconcierto de Jay Baruchel, la cara menos “conocida”. This Is the End está propulsada por una sucesión de episodios, si se quiere, inconexos, pero igualmente efectivos. Hay un segmento en el que Hill es poseído cual Linda Blair en El exorcista y otro en el que el Apocalipsis deriva en puesta a prueba de la generosidad del Hombre. El punto culmine es ese final, donde el delirio deviene en fantasías pop y donde se entiende con mayor claridad algo que Rogen y Franco conversan en el inicio del film. Las mejores ideas – como una secuela para Pineapple Express – no necesariamente surgen de una habitación con máquina de escribir y la serenidad marcando el ritmo. A veces, las mejores ideas, como casi todas las de This is the End, surgen de una charla entre amigos, con ambos riéndose, tirados en el piso.

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 ► [TRAILER] El adelanto de This Is the End:

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 ► [ESCENA] Les dejo un hilarante momento de la película:

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La consigna para este viernes: Nombrar cuáles fueron las películas más delirantes que vieron en sus vidas, ya sea las que los hayan divertido mucho como aquellas que les hicieron decir, en más de una oportunidad, la frase “what the f…?”; a ver con qué salen, muchachada; ¡espero sus comentarios! ¡nos reencontramos en la canción de mañana! ;)

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La última vez hablamos sobre la mejor película para… VER CON TU MAMÁ

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Spring Breakers y la estética de videoclip

Hoy en Cinescalas escribe: Lautaro Garcia Candela

En el cine hay lenguajes: muchos, variados, flexibles. Un primer plano puede significar una cosa u otra según el contexto u otra infinidad de variables. En el cine, también, hay modas. Ya sea un género, un procedimiento técnico o incluso una estética, son etapas de apogeo de las cuales muchas películas se terminan contagiando. Esto no es es algo peyorativo: ningún film sale de la nada. Lo más interesante es cuando se producen mixturas, actualizaciones, reinterpretaciones. Entonces, si hablamos de modas, ¿con qué nos vamos a encontrar cuando vayamos al cine mañana? Creo que se puede esbozar, a grandes rasgos, un estilo con en el que las películas industriales dialogan. La cámara moviéndose todo el tiempo, la música extradiegética que regula el ritmo del montaje, el uso de la cultura pop para provocar identificación, ralentis y toda clase de pirotecnia visual. Ejemplos: la cámara en mano de Proyecto X y The Hangover, la música de todos los derivados de tanto el drama como la comedia americana (It’s a Kind of a Funny History, Funny People), las infaltables referencias a The Smiths en (500) Days of Summer y The Perks of Being a Wallflower. Nótese que las películas que cito tienen estilos y públicos diferentes, pero todas están atravesadas por esta coyuntura.

Tomemos el ejemplo de 50/50. Luego de enterarse de que padece cáncer, Joseph Gordon-Levitt se toma un colectivo a su casa. Sentado, mirando por la ventana, suena “High and Dry” (Radiohead no tiene la culpa de hacer grandes canciones y que los demás se “cuelguen” de ellas). ¿Estas imágenes editadas al estilo videoclip de una canción pop pueden realmente transmitir los sentimientos que puede generar la noticia de una enfermedad? ¿No hay una cierta pereza narrativa al tomar una canción previa al film (que es arte en sí mismo: no necesitó de otra cosa para provocar identificación) y usarlo para establecer un estado de ánimo general? ¿No les parece que esos tres minutos de canción pop son pocos como para hablar de algo tan grave como una muerte inminente? No estoy diciendo que esta estética símil videoclip sea algo contra lo que se deba luchar, pero hay que remarcar el riesgo de la cristalización de este lenguaje. Es decir, que si bien hay ejemplos felices (Juno, Adventureland) hay películas, antes citadas, en las que se pone en una coctelera todos estos elementos para lograr un resultado aparentemente moderno.

A priori, pareciera que Spring Breakers, la flamante película de Harmony Korine, cumple con todos los requisitos para ser una más de todas las que se nombraron. Sin embargo, hay algo que no cierra. En la primera escena (con ralenti, con música, con todo lo descrito anteriormente) no sentimos lo mismo que en otras películas de ese estilo. Esos cuerpos descontrolados están enrarecidos: la cámara se queda más de lo que debería en lugares incómodos y a nosotros como espectadores no se nos mete dentro de la escena: hay algo que anda mal. Mediante la puesta en escena, la maestría en pequeños detalles es lo que nos permite tomar distancia crítica de lo que vemos. Y esa misma fiesta es repetida a lo largo de la película con distintos contextos, provocando al comienzo incomodidad y después, repulsión.

Entonces, ¿es Spring Breakers una película fallida, mal filmada? De ninguna manera. Hay conciencia de todo esto de lo que estuve hablando y una reinterpretación. Porque toda la primera hora del film es un fucking videoclip: se olvidaron el trípode en casa y le ponen música para bailar al compás. Porque no por nada eligen a chicas Disney para hacer esta película. No por nada cantan canciones de Britney Spears. Todo está sacado de contexto, cambiado de orden, pervertido. La clave de la película es la crítica a la estética (que también es ideología) del cine industrial estadounidense. ¡Y todo dentro de Hollywood!

Sí. El cine tiene lenguajes y la historia del cine es la evolución de éstos. Spring Breakers, por lo tanto, debería tener su lugarcito allí.

Por Lautaro Garcia Candela

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► [TRAILER] Algunas imágenes de Spring Breakers:

  

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► [DE YAPA] Harmony Korine habla sobre Alien, el personaje interpretado por James Franco:

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¡Buen lunes para todos! Hoy con Lautaro les dejamos dos consignas: 1. ¿Vieron Spring Breakers? ¿Les parece una genialidad o una película completamente fallida? ¿Qué postura tienen respecto a ella? 2. Además, ¿cuáles son los films con la denominada “estética de videoclip” que les parece que funcionan y no se quedan en lo superfluo? Como siempre, muchachada, sus comentarios son más que bienvenidos ¡Nos reencontramos mañana!

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—> La última vez escribió Natalia Paez sobre… KEVIN SPACEY y HOUSE OF CARDS

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