Si alguien tuviera que ser Holden, que no sea Tobey

fuente: risaa.deviantart.com.ar

“No tiene pinta de que Holden vaya a desaparecer; el eco de su voz flota sobre los ejemplos omnipresentes de hipocresía, allí donde éstos se atreven a aparecer. Su sombra se proyecta sobre todas y cada una de las pintadas obscenas que hay garabateadas en millones de lugares públicos. Para Holden no existe abismo generacional. Es el superadolescente de ayer, de hoy y de mañana”. La descripción que hace la crítica literaria Nancy C. Ralston sobre Holden Caulfield de algún modo explica cómo la carencia de una adaptación cinematográfica de The Catcher in the Rye termina siendo, en cierta medida, irrelevante. Por muchos años, directores como Elia Kazan, Billy Wilder y Steven Spielberg convirtieron en su empresa personal el persuadir a J.D. Salinger para obtener los derechos de su única novela (a Franny and Zooey no la podemos considerar como tal). De más está decir que nunca lo lograron. La negativa de Salinger es materia prima de las más diversas especulaciones, pero acaso el disparador no haya que buscarlo en ningún otro espacio más que en la mente del propio Holden. Su espíritu antisistema, su necesidad imperiosa de rebelarse contra todo lo que sonara falso e impostado y su manifestación a favor del ahora (“¿cómo sabe uno lo que va a hacer hasta que llega el momento? Es imposible”) encuentran su paralelismo en la mirada que Salinger tenía de su creación, una cuyos manuscritos llevaba consigo a todas partes, tal como ese muchacho errante que encontraba refugio en una calesita que giraba sin detenerse. Salinger se salvó momentáneamente al concebir a Holden e incluso se refería a ese joven como si realmente existiese, como si fuese su amigo y al mismo tiempo su doopelgänger literario. Por lo tanto, lo irrelevante de que Holden no exista como personaje cinematográfico está anclado en una verdad indiscutible: así como Holden se salvó de sí mismo por un rato en el final de la novela, así como Salinger se salvó por un rato gracias a Holden, muchos autores y cineastas se salvaron por un rato gracias al adolescente que se autodefinía como la antítesis de David Copperfield. La cadena, a su vez, llega a nosotros. En mi caso, me salvé leyendo tanto las palabras de Holden (“a veces hablo y actúo como si fuera más joven de lo que soy”) como las de Matías Vicuña en Mala onda (“así es el mundo: inversamente proporcional a las necesidades y deseos de uno”), como escuchando las de Oliver Tate en Submarine (“in many ways I prefer my own company, it gives me time to think”). Lo que afirma Ralston, entonces, es profundamente verdadero. La sombra de Holden se proyecta sobre el arte en todas sus dimensiones y su voz se enriquece al ser completada por otras figuras que integran esa cantera de jóvenes emblema de todos aquellos que están rotos pero en vías de recomponerse. En consecuencia, como en su momento necesitaba que Zooey fuera Franny, mi peor pesadilla cinéfila no solo sería que Tobey Maguire fuera Holden sino que directamente existiera un Holden unívoco en pantalla grande. Porque yo lo sigo prefiriendo así, casi casi como una presencia caleidoscópica, como ese superadolescente que trasciende tiempo y espacio, y que gracias a eso obtiene que su máxima plegaria sea atendida: no extrañemos tanto todo. Por su efecto en los demás y por cómo sobrevuela la literatura y el cine de manera persistente, es imposible extrañar a Holden. Lo encontramos en cada rincón, en cada calle desierta, en cada calesita imaginaria. 

………………………………………………………………………………………….

► [DE YAPA] Un excelente análisis de Edward Norton sobre The Catcher in the Rye de J.D. Salinger:

………………………………………………………………………………………….

¡BUEN MARTES PARA TODA LA MUCHACHADA! En este día, una sola consigna: ¿Cuáles son sus peores pesadillas cinéfilas? Puede ser que un director que no les guste co-dirija con uno de sus favoritos, que un actor arruine una adaptación que están esperando o lo que se imaginen; ¿algunas de esas pesadillas ya se hizo realidad?; como siempre, ¡espero sus ingeniosos aportes! El mejor va a recibir de regalo un afiche apócrifo de su película temida; por otro lado, les cuento que el blog volverá a la normalidad el lunes 20 ya que esta semana ando con algunos problemas familiares que requieren mi absoluta atención; ¡gracias por la paciencia! un saludo grande para todos y los veo la próxima semana con posts de Laggies, Mommy, concursos y otras cosas más; ¡que tengan un excelente martes!

 …………………………………………………………………………………………

¿MI PEOR PESADILLA? TOBEY COMO HOLDEN…

…………………………………………………………………………………………….

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!