Te saqué la ficha

“En realidad, la teoría del autor no es tanto una teoría como una actitud, un cuadro de valores que convierte la historia del cine en autobiografía de directores”, escribió el crítico Andrew Sarris para aludir, claro, a su famosa Teoría de autor. Me entristeció mucho el fallecimiento de Sarris hace unos meses, fundamentalmente porque es uno de mis críticos-referentes (junto a Pauline Kael), y siento bastante cercana su visión sobre los mundos concebidos por los cineastas y la necesidad del crítico de analizar los corpus autorales, detectando rasgos en común en las obras, y observando también cómo a veces una película puede funcionar como respuesta a otra, siendo el realizador quizás el primero en reconocer su naturalea obsesa, poniendo esa autoconsciencia en la práctica. Hace poco pensé en todo esto cuando en la casa de una amiga alguien puso de fondo una película promocional para Dior titulada Lady Blue Shanghai. Desde el primer minuto que no hubo dudas: eso era Lynch. Sin estar al tanto de este film, la música, el clima asfixiante y esos ecos a Terciopelo azul y Mulholland Dr. no podrían haber sido concebidos por otro autor. La idea del post de hoy es que sumen otros directores cuyas películas sobresalen, denotan pertenencia, impronta, estilo. Creo que más de una vez comenté por acá que la búsqueda de estilo es el (micro)proceso de la escritura que más me apasiona y el que, a la vez, más complejo me resulta. De ahí mi admiración por quienes dicen algo siendo fieles a sus ideas y logrando lo que pocos pueden: convertirse, más allá de la obviedad, en creadores únicos que se destacan por su coherencia.

Miren un fragmento de Lady Blue Shanghai:

¿A qué directores reconocen con solo ver un fotograma de sus películas? Los invito a sumar ejemplos de realizadores y rasgos característicos (ejemplo: Woody Allen y la tipografía de sus créditos); ¡comenten!

……………………………………………………………………………………

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!

Un regalo de película

Post dedicado a Lore

Ya de por sí me había llamado la atención ver en una vidriera una remera de ese personaje. Los troncos y ella. La mujer de los troncos. The Log Lady. ¿Cómo? ¿Un personaje de los secundarios de una creación de Lynch (si es que podemos reducirlos a esa categoría) antes que cualquier otro? Sí, así fue. Pero después, cuando quise volver a comprarla, ya no estaba. O confundí el lugar donde la había visto o no lo sé. Lo que sí sé es que él se acordó y me la regaló para mis flamantes 29. Sin que yo dijera nada. Por eso, más allá de que atesoro mi kit de El gran Lebowski, de que Ezequiel Acuña me regaló sus películas (y las bandas sonoras de las mismas), y de muchos otros obsequios cinéfilos más, siempre voy a privilegiar que nuestra conexión lo haya llevado a él a comprarme una remera de un personaje de Twin Peaks sin la necesidad de que yo verbalice el ¿capricho? de querer tenerla.

¿Cuáles fueron los mejores regalos vinculados al cine que les hicieron?; ¡Dejen sus comentarios!

………………………………………..

OFF TOPIC: El viernes el blog volverá renovado y de festejo; debido a esto, mañana no se podrá publicar; así que nos reencontramos en un par de días ;)

………………………………………….

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ. Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” ¡GRACIAS!

El mejor papel de…Naomi Watts

Siempre pienso en Mulholland Dr. de dos maneras, siempre así la recuerdo. Por un lado, la asocio directamente a esa primera visión confusa y narcotizante en la que me vi envuelta, años atrás, en una sala de cine. Entonces, en lo que me detengo es en ese monster from dumpster, en ese cowboy de medianoche, en ese café escupido durante una reunión. Sin embargo, por otro lado, Mulholland Dr. va a representar, para mí, una historia de amor simultáneamente hermosa y tortuosa. Entonces, en lo que me detengo es en esa mujer cuyos músculos se contraen al ver cómo su novia besa a otro hombre al reconocer dolorosamente que ya no la ama y me detengo en esa mujer que se masturba llorando, en pleno arrebato de furia. Porque por más que Lynch incluya en su película escenas fascinantes que descolocan (como la de la pareja de ancianos viajando en taxi, con una sonrisa que resume todo lo que sucederá en la historia), Mulholland Dr. es la tristeza de una mujer abandonada y esos demonios que la llevan al peor resultado posible. Lynch plantea su película desde una dualidad y desde esa misma dualidad nosotros la interpretamos y la padecemos. Pero ese desdoblamiento constante no podría encontrar un vehículo mediante el cual manifestarse si no fuese por Naomi Watts. Betty bajando del avión dispuesta a emprender el camino de los sueños. Diane preparando un café a duras penas, atormentada por los pensamientos. Desde el instante en el que la llave entra en esa caja azul, entra la oscuridad a Mulholland Dr. y desde la escena del casting en el plano onírico hasta la escena en la que ve cantar a Rebekah Del Río junto a Rita, Watts se convierte, de manera pertubadora, en esa muchacha que le dio su corazón a alguien que no lo quiso, un corazón que terminó solo, llorando, y que finalmente se ahogó en el silencio.

Mirá esta pielgallinesca escena de Mulholland Dr.:

¿Cuál les parece la mejor interpretación de Naomi Watts? De yapa, cuenten de qué actor o actriz quisieran ver post; ¡Gracias a todos y Buen Finde!

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ. Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” ¡GRACIAS!

¿Me la explicás, por favor?

BLOG

Terminó la película, pasaron los créditos, se apagaron las luces. En un estado semi-hipnótico miré a mi acompañante y le pedí, por favor, qué me dijera qué fue eso que habíamos visto. Era Mulholland Dr., sí. Era Lynch. Se suponía que no tenía que entender todo en ese preciso momento y se suponía que no era tan importante tampoco. No todo estaba ahí para ser desmenuzado. Gran parte del encanto de su cine es que existe para ser padecido de todas las formas posibles. Sin embargo, cuando concluyó esa historia de amor (hermosa, tortuosa), necesité que me explicaran escenas. Necesité volver a verla y comprenderla. Para mi asombro, mi acompañante estaba igual de desconcertado (e igual de hipnotizado) que yo.

¿Qué película no entendieron la primera vez que la vieron? Vamos, animense a confesarlo acá

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ. Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” ¡GRACIAS!

La escena del día: Mulholland Dr.

NOTALYNCH

* Escena propuesta por: MT, Fito Mendonca y Sebastián Z

En su estudio crítico de Terciopelo azul Charo Lacalle narra el itinerario estudiantil de David Lynch y explica cómo éste terminó incidiendo en lo que sería una filmografía desconcertante. Lacalle dice: “De su paseo por todos esos diferentes lugares podría proceder la importancia que Lynch concede a la representación del espacio, en cuanto marco sociológico donde se configuran el carácter y las relaciones de quienes lo habitan. De igual modo, su estancia en diferentes ciudades norteamericanas de provincias parecen haber forjado su firme convicción de que un profundo abismo separa la apariencia de las cosas de todo aquello que se esconde por debajo de su superficie”.

Siempre me gustó que El mago de Oz sea una de las películas favoritas de Lynch y la escena del día de hoy tiene mucho de eso, de mirar por detrás, de dar la vuelta y enfrentarse cara a cara con la realidad (o irrealidad). También me gusta que Mulholland Dr. sea una historia de amor (en el infierno, donde suelen transcurrir sus historias de amor) y que el director te la pueda contar sumergiéndote de a poco en un mundo, sin que vos sepas cómo lo hizo. Recuerdo vívidamente la experiencia de ver este film en cine y de sentir como, a medida que pasaban los minutos, me iba narcotizando. Lynch es uno de los pocos directores que, con diálogos que parecen inconexos, y con escenas que te asaltan, le da un sentido a esa narración. En Mulholland Dr. especialmente, nada está puesto al azar y cuando termina, luego de haberte sacudido intelectualmente y hasta casi físicamente, te deja buscando explicaciones pero, sobre todo, preguntándote, siempre con fascinación: “¿Qué carajo acabo de ver?”. Quiero volver a preguntarme eso.

Aclaración: como algunas escenas no se consiguen subtituladas, debo subir el video en idioma original. Espero que eso no les impida sumar propuestas. Si consiguen videos subtitulados, bienvenidos sean. Gracias a todos.

Mirá la escena “Monster from the Dumpster” de Mulholland Dr.:

Contá cuál es tu película favorita de Lynch