Hollywood los prefiere british

Hoy en Cinescalas escribe: Florencia Romeo

Gran Bretaña es la madre patria de los Estados Unidos y si bien el gran país del norte es una potencia mundial, su ligazón con la cultura inglesa mantiene plena vigencia. Lo que resulta, como mínimo, curioso, es la recurrencia de los productores norteamericanos en convocar actores ingleses para sus producciones, un poco en cine y cada vez más en TV, pero no para hacer de ingleses, sino de norteamericanos.

Una foto de la presentación de la nueva temporada de la serie norteamericana Homeland disparó este título y este post. En el centro, Claire Danes era flanqueada por Damien Lewis y Rupert Friend, dos actores ingleses. Mily sostiene que esta serie es una historia de amor, pero si de algo habla Homeland es del leit motiv de los EE.UU. en los siglos XX y XXI: su política exterior y su altísimo nivel de paranoia. Sin embargo, para encarnar al marine yankee eligieron a un actor inglés. Su ¿oponente?, el personaje de Peter Quinn, también le fue confiado a otro británico. Esto en el mismo año en que el también británico Daniel Day Lewis ganó el Oscar y varios premios más por interpretar a Abraham Lincoln, el padre de la patria… ¡norteamericano! y que al inglés Henry Cavill le confiaron el relanzamiento de la franquicia de Superman, el héroe norteamericano por definición.

Lo curioso, insistimos, es que en algunas ocasiones esto lleva a que el actor convocado tenga que modificar su acento. Le sucedía a Hugh Laurie cuando encarnaba al doctor Gregory House – que transcurría en New Jersey – y le sucede ahora a su compatriota Andrew Lincoln, quien en The Walking Dead encarna a un sheriff, otra figura que, como Superman, es ADN norteamericano en estado puro. Su némesis desde la última temporada es The Governor, personaje siniestro y misterioso interpretado por David Morrissey. Sí, inglés también.

Hugh Laurie como Gregory House

Una de las series que más ruido hizo este año (al principio, por cómo llamó la atención; luego, por su caída en el interés general) es The Following, donde brilla  Kevin Bacon, en lo que es su primer protagónico televisivo. ¿Su enemigo, el dueño de sus pesadillas? Joe Carroll, encarnado por el híper ultra británico James Purefoy, a quien ni siquiera le pidieron que adaptara el acento. Por otro lado, la serie inglesa Sherlock tiene adeptos en el mundo entero y Estados Unidos, para no ser menos, tiene en el aire una versión absolutamente menor, como es Elementary, protagonizada por Jonny Lee Miller, otro inglés que trabaja un poco en su tierra natal y otro tanto en la TV estadounidense, donde protagonizó Eli Stone y descolló hace pocos años en Dexter. A Freddie Highmore, tan londinense él, lo vimos crecer en la pantalla grande… y ahora vemos cómo en la serie Bates Motel se quedó con un personaje mítico de la cinematografía norteamericana: el Norman Bates que hizo famoso Anthony Perkins en Psicosis. Por último, a fines de octubre, la cadena NBC  estrenará Dracula, protagonizada por Jonathan Rhys Meyers. Pero acá debemos hacer una excepción: no se trata de un inglés, sino de un irlandés, pero… el acento es el acento.

Es cierto que para encarnar a Bridget Jones, los ingleses convocaron a Renée Zellweger, pero basta mirar con atención Love Actually para ver la inquina que los ingleses tienen para su ex colonia. Al revés, la historia es otra. Por último, y como es altamente probable que este post tenga unas cuantas omisiones, ahora les toca a ustedes: ¡fill in the blanks! 

Por Florencia Romeo

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► [COMPILADO]: Porque a no todos les sale bien: los peores acentos británicos del cine: 

  

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► [DE YAPA]: Ross pretende ser británico en Friends: 

  

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¡Buen lunes para toda la muchachada! Dos consignas para el post de hoy: 1. Como propuso Flor al final de su nota, ¿cuáles les parecen las mejores interpretaciones de actores británicos en papeles donde deben modificar su acento? ¿Y a la inversa? 2. Vamos a lo más general: ¿cuáles son, a su criterio, los mejores actores que ha dado Gran Bretaña? ¡Como siempre, los invito a dejar sus comentarios! Que tengan todos un excelente comienzo de semana ;)

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—> La última vez escribió Sebastián Vivarelli sobre… EL CINE DE TERROR (ANALIZADO DESDE SUS AFICHES)

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¿Y ahora qué?

“You are the smartest and the dumbest fucking person i’ve ever known”

* Atención: si no vieron Homeland y planean hacerlo no lean el post ni vean los videos, salten directo a la consigna 

Escribir acerca de Homeland como una historia de amor puede resultar algo descabellado. En primer lugar, porque fue concebida para que un único personaje protagónico (la agente de la CIA Carrie Mathison) lleve adelante una cruzada (su lucha contra el terrorismo, con objetivos que van variando), cruzada en la cual tiene aliados (su familia y su mentor y figura paterna, Saul) y un enemigo personal (su propia cabeza). Sin embargo, sobre el final del cuarto capítulo (Semper I) el rumbo de Homeland cambia. Es importante aquí contextualizar: Carrie vive para su trabajo. No hay otra cosa en su micromundo que no esté circunscripto a la búsqueda obsesa y desesperada del terrorista Abu Nazir. Como parte de esa búsqueda, los primeros capítulos de la serie focalizan en el monitoreo que hace Carrie de un marine de los Estados Unidos que fue prisionero de guerra de Al-Qaeda y en quien ella ve una posible amenaza, un soldado convertido en terrorista. El monitoreo es literal. Carrie observa a Nicholas Brody desde el living de su casa, con pantallas que muestran la intimidad de ese hombre, las interacciones con su familia tras ocho años de ausencia, los momentos de estrés post-traumático, cualquier instante privado. Carrie, en ese fascinante prólogo a todo lo que iría a suceder luego, se alimenta con lo que puede, se queda en pijamas, apenas logra pintarse las uñas, pero nunca quita los ojos de la pantalla y nunca deja de anotar cada anomalía que percibe en la conducta de Brody. De todos modos, como ya mencioné, luego se produce un quiebre. Nada parece indicar que ese soldado es terrorista y ya no hay un permiso legal para invadirlo, para poner la lupa sobre él. Así, se quitan las cámaras y Carrie queda sola, sin incentivo, en el sillón de su casa. Lo que hace después de un tiempo de meditar (y en esto reside el talento de Claire Danes: en expresarlo todo con gestos) es cambiarse, subirse al auto y encontrarse “casualmente” con ese hombre al que pasó un mes observando. La atracción es instantánea y esa charla bajo la lluvia no sólo vuelve a Homeland una serie con un romanticismo (disfuncional y retorcido, sí) que iría a persistir, sino también una serie sobre una relación dependiente y compleja de abordar, totalmente irracional si la (sobre)analizamos.

“You know how people say you are crazy? You are crazier than that”

“Las dependencias, supongo, son vicios difíciles de quebrar. Siguen y siguen y aunque sean malas y laterales, la sola idea de vivir sin ellas, de quedarse solo y en medio del vacío, es demasiado fuerte como para optar por lo sano y mandarlo todo a la cresta” escribió Alberto Fuguet. Esto me recordó a Carrie de manera inevitable. Luego de una escena en la que Brody se aparece en su casa para pedirle que no le cuente a su esposa del encuentro que tuvieron (en el capítulo eje de la primera temporada, The Weekend, que sienta las bases de este romance maldito), Carrie tira el vino de las copas que había preparado, y a los pocos minutos le hace una pregunta retórica a Saul (la del gif), que se convertiría en una suerte de presagio. “Este hombre te ha envenenado el cerebro” le dice su mentor (interpretado por un enorme Mandy Patinkin). Y es cierto. Si bien luego de dos temporadas aún se mantiene la ambigüedad acerca de Brody y sus actos (algunos confirmados, otros sin la seguridad de que él haya sido cómplice), no hay dudas respecto a que cualquier futuro entre ambos está imposibilitado desde el inicio. Como bien le dice Saul en el último capítulo (hasta el momento) de la serie, Brody siempre va a ser el hombre que se puso una bomba en un chaleco, por más redención que haya intentado encontrar luego. Aún así, solo esta serie puede lograr que una conversación entre un terrorista y quien fue su persecutora suene plausible, especialmente aquella que tiene lugar antes de la gran tragedia, cuando ambos repasan qué tienen a favor para lograrlo, para empezar de cero, y qué les juega en contra (“you do scare me, Brody”). La actuación de Damian Lewis es tan contenida y enigmática, que jamás realiza un gesto que revele por completo si su personaje es efectivamente quien dice ser. Por lo tanto, es Carrie quien más se expone y es en Carrie en quien vemos las secuelas de los fugaces momentos románticos, como en esa desgarradora escena de la primera temporada, en la cual mientras la anestesia hace su efecto, solo puede recordar los paseos con Brody por el bosque. Es ella quien dice “I also love…” y él quien responde “careful”. Es él quien dice “maybe this all will end up in tears” y ella quien responde “we might make it”. Hay quienes se resisten a creer que Homeland muestra, entre muchas otras cosas, una historia de amor condenado. Para quien les escribe, parte del encanto de la serie es esa batalla que libra Carrie contra sus impulsos (impulsos a los que siempre cede, salvo en la última disyuntiva), contra el miedo a quedarse vacía. Por ende, así como en la primera temporada todo giraba en torno a la captura de Abu Nazir y en la segunda, a la captura del propio Brody, el nuevo incentivo de Carrie para la tercera es probar (aunque no haya certezas al respecto) la inocencia de ese hombre que habló sobre ellos en pasado (“this was love”, “we came so close”) y que nunca se permitió emitir una palabra de más. ◄  

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► [ENTREVISTA] Alex Gansa, el creador de Homeland, explica el final de la segunda temporada:

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► [DE YAPA] Claire Danes y Damian Lewis en una de las mejores escenas de Homeland, del episodio The Weekend de la primera temporada:

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Seguimos con la sección SERIES y dos consignas: 1. ¿Cuáles fueron los mejores finales (de temporada o finales absolutos) de series que hayan visto y que mayor ansiedad/shock les hayan generado? (ojo porque indudablemente habrá SPOILERS! así que pongan primero el nombre de la serie en mayúscula en sus comentarios, así el que no quiere leer sobre ella puede abstenerse) 2. ¿Cuáles fueron esas series que vieron y/o están viendo maratónicamente por la adicción que provocan?; por supuesto, quienes hayan visto Homeland pueden explayarse al respecto ¡Dejen sus comentarios así armo otra galería con sus aportes!

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