Anna Karenina: Como mirar el Sol

 

“I made it to a dinner date, my teardrops seasoned every plate, I tried to dance but lost my nerve…”

Atención: se revelan algunos detalles del argumento

Cada vez que Sue Bridehead aparece en la vida de Jude Fawley, Thomas Hardy hace salir el Sol. Lo que podría tratarse de una metáfora lisa y llana sobre el efecto que tiene esa mujer en la vida de su primo gana otra dimensión por todo lo que se está tejiendo detrás de ese vínculo. Sí, el Sol tiene correlación inmediata con el temperamento de Sue, quien se empecina en traer de vuelta a la vida a un hombre quien pensaba que no podía tenerlo todo. Sin saberlo, es ella quien lo va alejando de esa mediocridad en la que él falsamente se siente embebido para luego, con la misma facilidad, empujarlo de vuelta hacia las tinieblas tan solo porque puede. O porque las circunstancias los llevaron a advertir que su relación nunca podría tomarse de las manos con la sociedad de la que ellos intentaron, fracasando en el intento, excluirse por completo. El amor es un concepto indefinible y ya lo había escrito León Tolstói: “Creo que si es verdad eso de que hay tantas mentes como cabezas, entonces debe haber tantos amores como corazones”. Sin embargo, sí creo que el amor puede emparentarse con esa idea de omnipotencia, de creer que, cuando hay alguien a tu lado que te está sosteniendo, que te está haciendo cobrar brillo, entonces todo parece altamente conquistable. En Jude, Thomas Hardy vuelve a poner en el centro a una de sus heroínas – esas Nuevas Mujeres como se las terminó denominando -. quienes obsesamente buscan encontrar la felicidad, aunque las posibilidades nunca estén a su favor. Eso es curioso, porque no estamos hablando de personalidades débiles o susceptibles ante los impedimentos. Estamos hablando de mujeres que tienen una mentalidad tan poderosa que arrastran a los demás consigo en ese torbellino de ideales. “¡Voy a amarlo! Es terco y complejo, pero sería una locura no permitirme amarlo tan solo por eso. No quiero ser una esclava del pasado, quiero amar donde yo elija hacerlo”, exclama Sue. Exclama. Jamás susurra. No podríamos pedirle a una heroína de Hardy que desnude sus sentimientos con medias tintas. Todo, absolutamente todo en ellas está regido por lo ingobernable, indefinible, inevitable: ese amor que está condenado, pero al que se lo quiere padecer igual. Y ahora hablo de padecer y no, por ejemplo, de disfrutar. Porque en todas las novelas de Hardy al amor se lo sufre, no solo por el destino trunco que sabemos que es inherente a él sino por las caras visibles de ese sentimiento. Personas que se ven desbordadas por nuevas sensaciones, palpitaciones, reacciones. Personas que quieren, casi caprichosamente, que el Sol siempre se pose sobre ellos, aunque la realidad los conduzca a las penumbras.

“If it’s not asking too much, please send me someone to love”

Anna Karenina salió de la pluma de Tolstói, pero se me hizo imposible no asociarla a la pluma de Hardy. En ambos autores, las/sus mujeres son presas de una fijación. Es ese carácter de Anna – compartido con el de Sue Bridehead – el que la lleva a sucumbir a Vronsky, a sucumbir a esos encuentros donde Tolstoi halla en la luz, en el Sol y en todo ese campo semántico infinitamente explorable la mejor manera de describir cómo la presencia de otro puede calar tan hondo en la de uno, invitando a la fusión irremisible de ambos: “Cada vez que lo veía, su alma se iluminaba con el mismo sentimiento de ánimo del primer día que lo vio en la estación de tren. Sentía la alegría brillando en sus ojos y sus labios formaban una sonrisa, le era imposible extinguir esa expresión de alegría”. Iluminarse. Brillar. Extinguir. Todos conceptos ligados entre sí. Si Tolstói creía que había tantos amores como corazones, por consecuencia debía creer que había tantas maneras de describirlos como palabras existentes. Sin embargo, y a pesar de que la historia de Anna no es la única en la novela en reflejar lo que es el amor, sí es cierto que Tolstói eligió un modo unívoco de narrar. Eligió definir al amor como algo vinculado a una suerte de ceguera, de iluminación del propio cuerpo, de incendio. Un incendio generado por el contacto físico, por el arder de una lengua sobre unos labios; o un incendio generado por los celos, por la desconfianza que hace que las chispas se multipliquen hasta que ya no quede nada más con vida. Ese extinguir sobre el que escribió el autor. Pero el iluminarse tampoco está necesariamente relacionado con lo pasional y desbocado, con lo que parece fuera de control (como ese caballo que se cae cuando unos ojos lo penetran). El iluminarse no tiene por qué llegar a tal grado de fogosidad. Puede, como el bello relato de Kitty y Levin, representar una vida más simple pero no por eso menos sentida; puede, en efecto, representar la candidez en todo su esplendor, otra de las cualidades que pueden desprenderse de esa luz, de ese mirar al Sol, siendo el Sol el rostro de la persona amada. Sabemos que no hay ni un solo rasgo de arbitrariedad en las palabras de un autor, y menos en las palabras, en los detalles tan extraordinarios que se desprenden de la prosa de Tolstói. Porque así como describe el sentimiento de Anna por Vronsky como si conociera la sensibilidad femenina como la palma de su mano (rasgo que indudablemente comparte con el Flaubert de Madame Bovary), remarcando esa iluminación del espíritu; también hace lo propio cuando es hora de contar el desenlace que elige Anna, ya completamente consumida por su miedo a la pérdida de alguien que, paradójicamente, la condujo a perder. “La luz de las velas cerca de las cuales había estado leyendo ese libro se llenó de ansiedad, de decepción, de dolor, demonios, y se encendió más que nunca, encendiendo también todo lo que alguna vez estuvo en la oscuridad; esa luz primero se esparció, luego se volvió sombría, y después se apagó para siempre”. Así, la historia se resume a cómo Tolstói describe la existencia de Anna, una tan tormentosa como plagada de contrastes: “todas las variaciones, todo el encanto, toda la belleza de la vida está conformada tanto de luces como de sombras”.

“Your presence dominates the judgments made on you”

Presumo que a Joe Wright no se le debe haber escapado el concepto de que las luces y sombras están fuertemente ligadas al teatro, a escenas que cobran vida cuando el telón se levanta y que fallecen cuanto éste se cierra, o cuando esas luces son momentáneamente atenuadas. Su ambición, la de adaptar, con guión de Tom Stoppard, la novela de Tolstói mediante una puesta teatral es no solo fidedigna al espíritu de la novela (y no únicamente por ese juego de luces y sombras ya remarcado) sino también una verdadera relectura, término del que a veces es imposible no abusar. Sin embargo, acá la relectura es evidente, insoslayable. A Wright le interesa experimentar con las temáticas que hay de fondo, moldeándolas a su antojo (y al antojo de la historia). Y aquí es donde reside la diferencia entre la ambición vacía o la mera provocación. Lo suyo siempre está vinculado al enorme respeto por el material de base. Respeto que lo lleva a ponerse inventivo, hallando en distintas formas de expresión los vehículos ideales para que las palabras de los autores, como Karenina al observar a Vronsky, puedan cobrar vida. En Orgullo y prejuicio (su base: Jane Austen), Wright opta por omitir los besos entre Elizabeth y Darcy, y lo hace porque él sabe que para esa época un roce de manos era mucho más tormentoso, gráfico y movilizador que un beso. En Atonement (su base: Ian McEwan), configura una escena pesadillesca y dolorosa porque sabe que, mediante esa estructura, mediante el abordaje de un plano onírico, va a poder llegar a la raíz de todo: la imaginación de un mundo paralelo donde Cecilia y Robbie obtienen su final feliz. En Anna Karenina la apuesta es más grande porque el film se inicia con un telón que se abre y que exhibe un ámbito en el que todo parece más asfixiante y confinado, en contraposición con la escena final, mucho más luminosa y delatora, mucho más abierta y, en definitiva, con muchos más interrogantes activados. Al director le encantan los contrastes, le encanta el poder que puede tener la correlación de las secuencias, se regodea en ellas. Así como en Orgullo y prejuicio Lizzie apagaba una vela y la siguiente toma era la de una noche que se encendía con un baile, en Anna Karenina el primer beso (en una mano, porque Wright es un fetichista de las manos y sus planos detalle) es sucedido por un terrible accidente, cuyo ruido ensordece cualquier tipo de sensación de bienestar que los labios de Vronsky sobre la mano de Anna pueda llegar a generarnos. Pero con esa economía de recursos, el director lo dice todo.

El director nos dice que ese amor está inevitablemente condenado a la tragedia. La reescritura, entonces, sigue mirando, si se me permite la redundancia, hacia las miradas. En Anna Karenina todos observan y son observados. Nosotros observamos la propulsión de historias sentados en una butaca, mientras que Anna observa un baile, mientras Vronsky la observa a Anna observar un baile, mientras los demás los observan a ellos observar. Por eso, el primer baile, otro verdadero festín de contrastes (Anna viste de negro, mientras que Kitty permanece de blanco), es una maravilla absoluta. Como aquel de Orgullo y prejuicio donde la luz solo iluminaba a Lizzie y Darcy, aquí el resto de los asistentes se quedan en pausa, se quedan detenidos, mientras el movimiento está solo circunscripto a ese episodio clave en la relación de Anna y Vronsky.  El roce, nuevamente, cobra un sentido mayor, el roce también está visto como un arma de doble filo, el roce, como en la novela, puede eventualmente lastimar: “En sus sentimientos hacia ella no había más elementos de misterio, y por eso su belleza, aunque lo atraía mucho más que antes, también le estaba provocando una herida”. Wright, acompañado de intérpretes que tan bien supieron reflejar todas esas aristas de un mismo sentimiento inabordable – especialmente un enorme Jude Law, y la dupla Alicia Vikander-Domhnall Gleeson -, se queda con esa pregunta que plantea Tolstoi en la novela (“¿Es realmente posible decirle a alguien lo que uno siente?”) y despliega las respuestas con distintas armas, desde Vronsky penetrando a Anna, pasando por Karenin y un beso en la mejilla, hasta la declaración de amor de Kitty y Levin mediante el juego literal con las palabras. Entonces, el explicitar el sentimiento no está solo ligado a lo verbal sino también a lo gestual y, por ende, a la propia concepción que uno tiene del amor y de sus límites. “Es posible elegir a una sola persona que cumpla todas nuestros deseos” asegura un imperturbable Levin, mientras alguien lo tilda de ingenuo. En otra realidad se encuentra Anna, quien cree encontrar en una sola persona su propia salvación, y no su propia condena, quien ama apasionadamente y sufre en consecuencia. Y si sufre es, también, porque su idealización le tapó la vista: “Ella lo había imaginado mucho mejor de lo que él era en realidad. Tenía que descender a la realidad para disfrutarlo como era”. Pero no lo logra, no logra escaparle a su complejidad, a su tempestad interior, como trágicamente muestra Wright en una ventanilla de tren que se ilumina con el pensamiento tormentoso de Anna traducido en una imagen que la perturba y la lleva a la muerte.

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Es en esos detalles donde percibimos que Anna Karenina es más que una apuesta. Es un triunfo. Es una obra calculada y al mismo tiempo apasionada, que se presenta a través de las palabras de la Condesa Vronsky en respuesta al interrogante primigenio de Anna (“¿Fue por amor?” – “Siempre”) y arriba de un tren, otro elemento clave (“otra vez mirando las vías del tren, si poder volver atrás pero extrañando volver…”). El film, orquestado como una pieza teatral, nunca se olvida de que es siempre el amor lo que lo atraviesa, y que ese amor implica el poder o no poder perdonarse a uno mismo (“no tiene solución, la respuesta es que uno debe perdonarse y aceptarse día a día”), el poder o no poder aceptar realmente al otro (“siempre te amé, y si alguien ama, lo ama al otro en su totalidad, tal y como es, no como quisiéramos que lo sea”) y el poder o no poder apaciguar/dominar la llama. Como escribió A.S. Byatt en Posesión: “Ningún ser humano puede ir hacia el fuego y pretender no consumarse”. Pero quizás no se trate de ir hacia el fuego con perfecta noción de lo que eso implica, quizás el verdadero amor, ese que busca y anhela perdurar, es el que te toma de imprevisto cuando no estabas prestando atención, cuando la vista estaba en otro lado, cuando, como escribió Tolstói en relación a Vronsky, “él trataba de no mirarla, como si ella fuera el Sol, y sin embargo, como al Sol, pudo verla igual: sin siquiera estar mirando”. 

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► Les dejo una escena de Anna Karenina:

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 DE YAPA: Todas las Anna Karenina del cine:

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¿Vieron Anna Karenina? ¿Qué opinan de la peculiar adaptación de Joe Wright y Tom Stoppard? Los invito a explayarse sobre ella y a mencionar otras protagonistas fuertes del cine (y la literatura) que más los hayan cautivado; ¡Espero sus comentarios! ¡Buen miércoles para todos! ¡Hasta mañana!

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  • http://strangelovebloger.blogspot.com/ João Paulo Rodrigues

    Muchas veces, cuando estamos delante a un texto tan profundo y tan sentimental, sentimos la necesidad de compartir ese mismo sentimento. Tengo que buscar esa pelicula ahora mismo.
    Me gusta el trabajo de Wright y un buen recuerdo esta en Atonement que Keira brilla de una singularidad impar que al final de la pelicula, es dificil no tener un tipo de contacto.

    Es una impresion mia o el cine de Wright junto con Keira es un duo que rompe todo asi como Martin y Leo o Michelle y Kelly?

    Abrazos Milly!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Gracias :) / Y no, no es solo tu impresión, coincido con eso!

      • http://strangelovebloger.blogspot.com/ João Paulo Rodrigues

        Searching the movie!

        • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

          Good! :)

  • Carolain22

    Ahora tengo que volver a verla para notar esos detalles: miradas, roces, colores. La vi sin saber mucho de ella (como muchas veces hago) y cuando en los créditos vi el nombre de Stoppard tuve la intuación de que algo me iba a sorprender. Y lo hizo esa puesta tan extraña para cine, al menos para mí, en donde nos dejan pispear entre bambalinas.
    Para terminar solo quero decir ¡cómo sufre Keira con este director! jaja
    Saludossss

    • http://strangelovebloger.blogspot.com/ João Paulo Rodrigues

      No sufre muchoooo … Ya que es con el, que la mina brilla como una estrella en el cielo … justo jejejej

      • Carolain22

        Obvio que el tipo saca lo mejor de ella… igual la masoquista es ella que vuelve a trabajar con él ;)

  • Laura

    Ay, ay, ay como sufrí con esta película. Desde que vi el primer trailer que la quería ver! Pero la primera vez que la vi me costó meterme en la historia. Me descolocó el tema del escenario, las escenas tras bambalinas. Después cuando me sentí mas cómoda, amé la escena del baile, esa danza en grupo, con esa coreografía tan complicada y que a mí me pareció que lo interpretaban tan bien. Creo que es todo una simbología. Es una película que necesité ver dos veces para quererla en su totalidad. La primera vez que la ví, el amor que más me llego es el de Kitty y Levin, me llegó hondo toda su historia.

    No se que me pasa ultimamente, pero necesito ver dos veces las películas, por que siempre siento que me falta algo. ..

    PD Ay, Amondaray, esos links “ocultos” que hcen que empiece a leer y no termine masss.!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      jajaja, al menos espero que te hayan gustado, mucho Fiona :) – y me está pasando lo mismo que a vos, en mi caso porque tengo que escribir sobre ellas, pero también siento la necesidad de ver determinadas películas más de una vez

      • Laura

        Me encantó!! y los otros links también!

        con eso de ver dos veces las películas, ya no tengo tiempo (¡que antes tampoco me sobraba!) para las nuevas. pero Por ejemplo, con Life of Pi la ame, y le encontre explicación de una. LLegó directo al centro

    • EmmaZunzyaestabaocupado

      coincido en lo de los links, el ultimo me mató, no conocia esa cancion, es hermosaaaaa!!

      • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

        Te gustó? Qué bueno! “Never is a Promise” de Fiona es hermosa también

  • Lujan20

    Hola a todos!!! No he visto aún Anna Karenina, pero con seguridad pronto lo haré. Más que nada porque me gusta mucho la dupla Wrigth-Knigthtley.

    Pero contestando la consigna podría menciona a Laurence Olivier. Tengo que admitir que tengo una pequeña obsesión con este actor, pero es una muy bien fundada. Laurence Olivier fue el mejor Heathcliff en “Cumbres borrascosas”; fue uno de los primeros Mr Darcy también en aquel “Orgullo y prejuicio” del año 1940; fue el mejor “Hamlet” (por el cual ganó un oscar); fue Maxim de Winter en “Rebecca” dirigido por Alfred Hitchcock ; fue Craso en “Espartaco” dirigido por Stanley Kubrick, fue el rey Enrique V de Inglaterra en “Henry V”, fue “Othello”, y podría seguir…

    Saludos para todos.

    • Lujan20

      Continuando con el tema de adapatciones, y teniendo muy presente el post del lunes, no sabía que en el 2012 hicieron una nueva adaptación de “Grandes esperanzas” con Ralph Fiennes y
      Helena Bonham Carter en el reparto.

      • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

        Tenés razón! No la vi todavía! Superará a la de Cuarón que es hermosa?

        • Lujan20

          Habrá que verla, aunque la dupla protagonista aún se está haciendo conocer (Holliday Grainger y Jeremy Irvine, al que vi en “Now is good” y “War horse”), pero supongo que hay que darles la oportunidad, además cuenta con un buen reparto. Y es una adaptación distinta a la de Cuarón.

      • http://www.facebook.com/EcchiS Ezequiel Saul

        Cuando salió la de Cuarón, estaba fascinado con esa película y con la canción que habían usado para el trailer. Me trajiste grandes recuerdos.

  • http://twitter.com/enjoyjessica Jessica Johanna

    Tremendo post. La verdad, a mí Anna Karenina a primera vista no me gustó demasiado, me costó introducirme, me descolocaban esos escenarios teatrales (por momentos era el escenario de un teatro, pero por momentos nos alejaba incluso más -esos escenarios pequeños como un teatrito, y de repente otros mucho más inmensos, como para subrayar la sensación de soledad o marginalidad). También esas escenas coreografiadas (y no me refiero sólo a los bailes -que encima es igual al de Orgullo y Prejuicio- sino por ejemplo a algunas con matthew MacFadyen que me resultaron un poco ridículas). Pero tras repensarla un poco más, me fue convenciendo. No leí la novela (mal ahí yo, y pienso remediarlo) así que no puedo pensarla mucho como adaptación, aunque sí supongo que Tolstoi indaga un poco más en el contexto y en esos personajes como el de su marido, que para mí acá le faltaban un poco más de desarrollo, incluso Vronsky. También creo que el director estaba a veces más preocupado por lo estético (la dirección de arte y el vestuario son preciosos). Creo que si me gustó la película es por Keira Knightley, no sólo porque es hermosa, sino por todo lo que puede expresar, sus cambios de ánimos, a veces percibía en ella cierto histeriqueo pero después lo pensé como su razón y su corazón luchando por dominar (deberías irte con Kitty….no te vayas; no siento vergüenza de lo que soy….si me hubieses amado lo suficiente me hubieses encerrado). La escena del beso en primer plano me encanta, es deseo puro. SPOILER Me gusta cómo el tren marca el destino (trágico) de Anna, le trae a este ¿amor? y luego es quien se lleva su vida. Anna para mí no tenía otro final posible. FIN SPOILER

    Es una película rara, supongo. Me gustó, pero insisto en que todo esa teatralidad me distanció un poco del relato. Igual seguiré apostando siempre a esta dupla.

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Interesante análisis Jessi, me encantó lo que decís del tren, y creo que Wright saca lo mejor de Keira, hace poco vi un video donde él cuenta que a los 19 (!) hizo Orgullo y prejuicio, no sabía que era tan joven cuando la filmó

  • http://twitter.com/enjoyjessica Jessica Johanna

    No contesté la consigna! voy a mencionar Jane Eyre, porque la descubrí hace poco y me fascinó, aunque, como dije hace un par de días en el blog, sólo he visto la adaptación con Mia Wasikowska y Michael Fassbender.

    • EmmaZunzyaestabaocupado

      Fassbender?? dondeeeeee??? aaaaa si, en Jane Eyre si si…ya la vi…jejeje

  • EmmaZunzyaestabaocupado

    Buenas!!

    Te salió hermoso el poooooost!! Que acierto esa asociacion con Jude, no me habia dado cuenta pero al empezar a leerte, me di cuenta que era tal cual!! Coincido en toda tu apreciacion de Anna Karenina porque sin tanta oscuridad ni planteamientos tambien logra transmitir lo mismo que el libro.

    Yo no habia visto trailer de esta peli, solo los afiches pero con solo el nombre moria por verla, fue asi que cuando empezó me sorprendió la puesta en escena y me divirtió de entrada, esas primeras escenas mientras la visten a Keira son absolutamente prometedoras, asi que le presté mucha atencion porque me dí cuenta que no estaba por ver una adaptacion del dramon ruso lisa y llana, que la presentaban de otra manera, mas artistica, ponele, y con esos recursos teatrales tan bien logrados.

    Por supuesto que la escena del baile me encantó y varias mas que no voy a decir asi no sigo spoileando. Tambien reconocí la firma del director, esos tics tan propios de él y a la vez tan efectivos.

    Capaz que a algunos les parezca sosa la adaptacion pero porque no es una adapatcion en si, para mi obvio, yo creo que es una libre interpretacion del libro, mas ornamentada, pero super original y que logra transmitir la escencia de la novela.

    Yo adoré esta pelicula, me pareció muy rica en toda su forma. Creo que desde ahora se convierte en otra de las pelis de Wright que puedo ver mil veces, como Orgullo y Prejuicio, y suspirar todas las veces que la vea :)

    De los actores destaco a Jude, (ni la nombro a Keira porque es una obviedad) a Mcfyden y a la chica que labura en Downtown Abbey, pobre, nunca me voy a acordar de su nombre :P
    Lo unico que no me gustó fue Vronsky, creo que el actor no dá para el papel, dá muy pendex….que se yo…

    Genial genial tu post Mily, que sigan las nauseas si este es el resultado, jajaja :P

    Buenas noches para todos!!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      jajajaja! las malditas náuseas pre-críticas :P – Coincido con vos Lore, es una libre interpretación que para mi cumple en transmitir todo lo que hay en la novela y la dirección de actores es igual de buena, impresionante cómo se readaptaron McFadyen y Keira a hacer de hermanos ahora! Y la chica que mencionás es Michelle Dockery. Me encantó Kelly McDonald también :)
      PD. Insisto en el tema de las velas, no sé qué tengo con ellas, pero me encanta cómo las usa Wright en la puesta en escena, tanto acá como en Orgullo y prejuicio, más todo el simbolismo que hay detrás de ellas

      • EmmaZunzyaestabaocupado

        esa misma!! la escena donde estan en la reunion todas chusmeando, es genial :)

      • Lujan20

        O bien Wrigth con el uso de las velas no hace más que resaltar esos “trágicos” labios que tiene Keira (#envidiasana), para que produzcan su efecto ;)

        • EmmaZunzyaestabaocupado

          si, las velas y ese tema de las luces y sombras, que tan bien pegan con esta peli….porque ya lo usó en otra pero mas que nada como metafora :)

  • Cat

    ay Mily… you did it again. tus palabras son tan representativas de todo lo que quiero decir que me impresiona. amo profundamente como joe nos muestra sus fetiches. es tan delicado, emotivo y sensual que me enloquece.
    no leí el libro (i will) pero quedé paralizada con la película, la vi en casa pero esta semana tengo cita con la pantalla grande porque quiero pasarla bien… como en el post de ayer.
    por último, un libro que me encantaría ver llevado al cine (nuevamente) es La insoportable levedad del ser de Kundera. el libro me provoca demasiadas cosas que la película no, y por eso me gustaría ver una nueva versión.
    gracias una vez más por darnos alegrías como esta. admito que se me escapó alguna lagrimita leyéndolo. será porque estoy sensible o porque simplemente sos una grande.
    un beso, y buen miércoles a tutti.

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Ay, Cat, muchas gracias! espero que te haya conmovido positivamente y que estés bien! “emotivo” es un gran adjetivo para definir a Wright :)

  • Mariana M

    Hola! Uau. Punto. Super post. Punto. Anna: ya la vi dos veces!! Admiración.

    Coincido en todas estas lecturas que hacés. Una cosa más, no sé como hizo Joe Wright para hacer que uno de los tipos más buenmozos del cine contemporáneo termine siendo un aburrido pusilánime buena gente y muy capaz -seguramente- pero que genera ganas de revolearle una botella por la cabeza como fue en esta peli el papel de ¡¡Jude Law!! Impensado. Cuando vi el trailer pensé “es chiste”, pero no, el tal Aaron logró brillar y seducir tanto y más como en las mejores épocas de Jude, no?

    [Merece indagar más en la carrera de este muchacho Aaron Johnson quien lleva el apellido de su esposa Sam Taylor, sí ¡de su esposa! también directora de cine...]

    Personajes, y siguiendo fiel a Jane (Austen, quién mas?) me quedo con cualquiera de “Sensatez y sentimientos” pero la serie de 3 capítulos de la BBC del año 2008 (no la peli de Emma Thompson claramente…) ¡Super recomendable!

    Abrazo ;)

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Muchas gracias Mariana! Me encanta Jude en este papel, y muy loca la historia de Aaron con la mujer, algo había leído de la diferencia de edad y cómo se conocieron en una película, no?

      • Mariana M

        Tal cual! se llevan 20 años y se conocieron en “Nowhere boy” ¡loquísimo! Lo del apellido es mortal!

        • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

          cierto! lo del apellido no lo sabía, jaja!

  • EmmaZunzyaestabaocupado

    Me olvidaba de mencionar la escena final!! me encantó, bella visualmente y muy significativa, re bien lograda….preciosa!! :)

  • http://www.facebook.com/EcchiS Ezequiel Saul

    Este post me toca muy de lejos. Las películas de Joe Wirght no son de las que más me llame la atención ver. Perdón, a veces soy un hombre básico. En cuanto a mujeres fuertes de la literatura, me encanta Rosario Tijeras, la protagonista de la novela con el mismo nombre. Se hizo peli del libro, pero no está muy buena. Para despedirme me quedo con una frase del libro “la vida sólo vale la pena ser vivida, si se conocen mujeres como Rosario Tijeras”

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Me acuerdo de la película! no sabía que estaba basada en un libro

      • http://www.facebook.com/EcchiS Ezequiel Saul

        SI si, y es mucho mejor que la peli. Cuando quieras hay prestamo.

  • http://www.facebook.com/luz.quilis Luz Quilis

    Hola, aún no vi AK y es por eso que hoy prefiero no leerte. Pasé para saludarlos y para contarles que vi en ISAT una peli francesa llamada Stella, la recomiendo es hermosa. Beso.

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Anotada Luz! Gracias por la recomendación ;)

    • monica

      Stella es una pelicula muy interesante..hermosa como vos decis…yo tambien la recomiendo!

  • Magdalena

    Hola Mily! buenisima pelicula, mejor libro! por favor! sufro con Anna Karenina, sufro con su ingenuidad al principio cuando salia pensando que nadie la iba a juzgar, por momentos no la entiendo, como por ejemplo que elija un tipo a su hijo!…
    Me encanto! y como siempre leerte es un LUJO!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Tal cual, nos hace pasar por todos los estadíos con ella! Gracias por tus palabras Magui :)

  • Claudia Marés

    Milagros, dejá este blog y ponete a escribir una novela ya! Podemos “llenarnos de plata”, cada vez escribis mejor!

    Esta película no la vi, anoche la bajé (estem… de unj lugar legal y pago) y planeo verla esta noche.

    Hay una estación del subte de St Petersburgo donde pensé que yo misma podía ser Anna Karenina: Avtovo, la pueden ver acá: http://www.sanpetersburgo.com/metro.htm

    No le hagan caso al cepo, ahorren y vayan a Rusia!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      jajaja! es la idea, es la idea, en eso estamos! (aunque no en dejar el blog, jajaja) gracias Clau! :)

      • Claudia Marés

        me encantó el cambio en la edición!
        ;)

        • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

          jajaja :)

    • Claudia Marés

      ay me olvidé, mi protagonista fuerte del cine/literatuta: Catherine Earnshaw, de Cumbres Borrascosas y me parece que no tuvo aún una buena actriz que la personifique!

  • http://www.facebook.com/rochi.polo Rocío Victoria Polo

    Hola! Muy lindo post!
    Hermosa la película! Me gustó mucho que usara recursos del teatro, todo parecía una obra, parecía que los personajes actuaban una obra para los otros; por momentos vivían, pero por momentos eran, como decís, observados por otros personajes. Debían convivir con gente, pero en realidad actuaban, pretendían sus vidas para esas personas. estaban continuamente expuesto, sobre un escenario.
    Muy linda la historia de Kitty y Levin, me encantó la escena de los dados.
    Besos!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Gracias Rocío! La escena de los dados es una de mis favoritas, por eso no podía dejarla afuera en el post

      • Jessica Johanna

        También me encantó esa escena!

  • luli81

    Hola! No, no vi Anna Karenina todavía y estoy esperando que la estrenen por estos lados para poder ir. Pero hoy tu análisis me dejó pensando en lo que yo interpreto de esta obra y lo que Wright quiere transmitir.
    Para mi Tolstoi no solo habla del amor, sino de la cruel sociedad donde Anna estaba inmersa – porque no nos olvidemos que Anna es adúltera y deja todo por Vronsky, incluso a su hijo Sergio; que es su gran debilidad. Se banca el oprobio y la desaprobación de sus pares por no divorciarse y se siente inhumanamente culpable por el dolor que le provoca a su marido. En mi entender, el desenlace de Anna no solo es provocado por la desilusión de haber elegido el ideal de alguien sino también por el castigo que tuvo que soportar por haber elegido el amor. Uno amigos los rusos!
    Beso
    Lu

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      “Unos amigos los rusos!” jajaja, tal cual; espero que puedas verla pronto porque eso que remarco de cómo se observan o cómo la sociedad observa y condena está muy presente en la película también

  • http://twitter.com/CarolinaCarrizo Caro Carrizo

    Hola Mili, excelente analisis! Me gusto mucho esta adaptacion. Yo habia visto la version de 1997 con Sophie Marceau, pero esta gana en direccion y en creatividad. Adoro a Joe Wright, el estudio arte antes de direccion, por lo que se puede ver que de cada plano hace una pintura. Soy fan de sus plano secuencia, (Me estoy acordando el de los soldados en la playa en Atonement). Sumo al fetiche de las manos, los cuellos de las protagonistas. En una entrevista dijo que estaba obsesionado con el cuello de Keira, ja! Y de la señorita Knightley debo decir que no entiendo por que no la vuelven a nominar para un Oscar. Estara en la misma black list que Leo Di Caprio?
    Respecto a libros, me encantaria que hicieran una adaptacion para cine de The Thorn Birds, de Colleen McCullough. Produjeron la miniserie alla por el `83, pero Rachel Ward era malisima para el personaje de Meggie.
    (Perdon por la ausencia de acentos, pero escribo desde el celular)

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      No sabía que había dicho eso del cuello de Keira! jajaa, genial dato, Caro :)

  • anitapado

    Quiero verla, quiero verla… adoraría verla en cine. Pero todavía no estoy ni por la mitad del libro! Lo estoy leyendo en la computadora, el horror! Fui a una librería de por acá y no tenían nada de Tolstoy, NADA. Digo, cerrá y ponete una ferretería…
    Me gusta Wright, me gustan sus adaptaciones, me gusta Stoppard (hace excelentes adaptaciones – vieron Parade’s End?), me gusta Keira.

    Off topic: debería invertir en un dispositivo para la lectura virtual? Qué opinan?

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      El libro es casi imposible de conseguir!

  • http://www.facebook.com/carolinatorfano Carolina Torfano

    Maldita sea, no la vi a Anna Karenina todavía! Así que aunque cueste voy a hacerle frente a la tentación de leerte Mily!
    Sí voy a contestar la parte de la consigna sobre las protagonistas que más me cautivaron (y con las que suelo identificarme). En literatura, Keira rápidamente me trajo a la memoria a Lizzie Bennett, personaje que amo con toda mi alma porque me encanta cómo desafía límites, y obviamente, porque se ganó a Mr. Darcy.
    En The hours, hay tres protagonistas complejos que me cautivaron por completo, en cuanto cómo enfrentan cuestiones tales como la muerte, la sexualidad, y los roles que desempeñan: la Señora Brown, Clarissa Vaughn y la mismísima Virginia Woolf.
    También a mi querida Bridget. Me encanta su forma de ser, su sinceridad volcada en papel es maravillosa, realmente es una mujer única y como todas. Y la tercera que menciono, es Lisbeth Salander. También me identifico con ella en cuanto a lo difícil que le resulta a veces darse a conocer o a confiar en las personas (aclaro! no soy hacker ni estoy toda tatuada jaja), y esa capacidad extraordinaria que tiene para el análisis y para atar cabos, me fascina. Nunca vi un personaje como ese, es único.

    Y pasando al cine (las anteriores también entrarían en esta categoría, aunque las prefiero en papel), primero menciono a dos interpretadas por Hilary Swank: dos mujeres que luchan por lo que más quieren ser en sus vidas: una quiere ser el niño Brandon (Boys don´t cry), y por el otro lado está Maggie que quiere convertirse en una gran boxeadora (Million dollar baby).
    Menciono también a mi heroína Ellen Ripley, porque es una grosa. Y otros dos que me gustaron mucho, son el personaje de Carolyn que hizo Annette Bening en American Beauty, y el personaje de Sammy de mi ídola Laura Linney en You can count on me.

    Por último, tengo voy a mencionar a casi todos los papeles que hizo Keira, a quien adoro y a la cual parece que le gusta mucho hacer mujeres que sufren por amor.

    Saludos para todos!!!!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Nooo, AMO a Laura Linney en You Can Count on Me, me encanta toda la película, hace muchísimo hice un post sobre Mark Ruffalo y su actuación en ella, gracias por recordármela :)

      • http://www.facebook.com/carolinatorfano Carolina Torfano

        Sí, lo leí! Es difícil no amarla a Laura, y gracias a vos por recordarme día a día cuánto me gusta el cine :)

  • monica

    Milly….hace mucho que no te leia…..pero hoy la verdad es q estoy sorprendida de tu post! deberias pensar seriamente en ampliar tus horizontes literarios!

    Respecto a la pelicula a mi me gustó mucho y mucho de lo que vos expresás..es asi! Mas alla de la historia, me gustaron las cuestiones tecnicas de la peli….edicion, vestuario, iluminacion, fotografia…. que como vos decis, hacen del film algo teatral.

    aprovecho para saludarte y saludarlos a todos por los 600 post! y por todos los que van a venir!!!

    Sdts

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Muchísimas gracias Moni! :)

  • http://twitter.com/NatyPaez Natalia Paez

    Hola a todos!

    A mi esta adaptación me gustó, y me pareció jugada la idea de hacerlo como una puesta teatral. Como que al principio me descolocó un poco el recurso, pero después me terminó gustando. Lo sentí como una dosificación de los climax que logra la pelicula.
    Me parece que tanto la obra literaria de Tolstoi como la adaptación de Wright y Stoppard le hablan a todo tipo de amores: el de Anna y Vronsky, claro, pero también el amor incondicional de Anna por su hijo, de Anna por su hermano, de Karenin por Anna, pero también por Rusia como nación y como proyecto.
    Y también me pareció que el contraste entre luz y sombra e interior y exterior que tan bien describe Mili juega un papel tan esencial como el super vestuario que hay: la escena del campo entre Anna y Vronsky, con los dos vestidos de blanco y ella diciendole: “You’re all I’ve got now” me pareció increible. Esa y la de la carrera de caballos (con el golpe de la caida y el golpe del grito que pega Anna) son de lo más teatral que hay en la puesta.
    A mi me gustó muchisimo. Una de las adaptaciones más fieles a la obra de Tolstoi, sin duda.

    Saludos!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Me encantan esas dos escenas que describís, Nati, la del caballo es de una brutalidad tremenda!

  • gallegamdq

    Ay, Mily! Me gustaría que la película me hubiera gustado tanto como tu post!

    La cosa es que no, que la película me rompió el corazón desde el principio, desde ese telón que se levanta. Yo esperaba de wright eso que el hace como nadie: contarnos un mal amor con realismo, con pasión (con o sin economía de gestos me da igual, de atonement a pride&prejudice tiene para elegir) y con momentos de una ternura y tensión únicos, como nadie cuenta mejor que él. Pero en lugar de eso, elige el camino de lo artificial, de la puesta en escena… y eso me rompió el corazón. Todo el tiempo, la teatralidad de la propuesta me saca de la historia y me impide disfrutar del drama y del amor. Me gustaría que me hubieran dejado sumergirme en el gift que subís, que a eso no siguiera un recordatorio de que la historia es una historia… tal vez por eso me moleste tanto, no me quiero poner a derrapar (ese es tu trabajo, lo hacés tan lindo) pero creo que lo que me pasa tiene una explicación desde la teoría de géneros de jost y otros, porque lo que hay en el cine (y en el audiovisual en general) es una promesa de ficción, de no realidad, que me parece que se quiebra en esta propuesta, que no se cumple porque hay elementos narrativos que impiden o limitan la inmersión en esa fantasía que proponen. Y en ese sentido, me siento traicionada como espectadora.

    No se, creo que deliro. En todo caso, yo quería ver una película de wright (preferentemente no hanna) y no el arca rusa meets moulin rouge.

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      “el arca rusa meets moulin rouge”, me matan tus asociaciones, aunque disienta, me gustó como expresaste de dónde previene el desagrado, la exposición del artificio a veces no funciona, por eso entiendo qué te haya provocado distanciamento!

  • crisromero

    Me encantó este post (que recién ahora pude leer) porque sigue prolongando la temática cine-literatura planteada por Luciano Sívori el lunes pasado. Acá también se trata de discutir los méritos de una adaptación de lo literario a lo audiovisual y como no ví la película no sé si suscribir la visión “amondarayana” o la “galleguiana”, jaja. En todo caso, creo que debe ser la adaptación más jugada de Tom Stoppard, que es primordialmente un dramaturgo (y experto en Shakespeare), porque es en donde más deja “ver la hilacha” de su amor por el teatro, al punto de simular que estamos viendo una película sobre un escenario, con telón y todo!. No olvidemos que también coescribió el guión de Shakespeare in love, donde delineó el personaje de Viola con líneas similares: una mujer impulsiva, jugada, ultra romántica, desafiadora de su tiempo, precipitada a un amor sin futuro posible (como la Julieta a la que prefigura). Debe ser el tipo de mujer/heroína que más le atrae. De paso, la misma Viola me parece la heroína fuerte del cine ideal, junto con la inmortal Scarlett O’Hara, y en literatura quizás la Constance de Lady Chatterley’s lover, otra mina sin rodeos a la hora de elegir a quién amar y a la mierXX con los prejuicios sociales!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/cine Milagros Amondaray

      Cris, impresionante comentario, me encantó el análisis sobre Stoppard!

  • roxane

    Ana Karenina refleja no solo a una sociedad rígida y cruel en cuanto a los sentimientos verdaderos,sino que aborda una realidad inocultable.¿ se puede elegir el amor verdadero cuando su elección se basa en una renuncia que nos da tanta angustia como placer el nuevo amor?. Ana debe dejar a su adorado hijo que ella sabe muy dependiente del amor materno.Su marido siempre fue cortes y cariñoso un matrimonio ideal para una época donde la pasión era un condimento casi incompatible con la relacion marital.Esto seria con reparos superado por una Ana joven y enamorada pero el abandono del hijo es algo que no puede superar. Se vuelve obsesiva mente celosa ,temerosa de ver sucumbir una relación por la que ha dejado tanto.El sentimiento de culpa y el temor de que ello sido en vano la consumen,asta que no soporta mas esta situación y se suicida.
    La película no permite que uno, como espectador ,se compenetre e identifique con la historia , por momento ridícula,salta entre un musical ,una obra de teatro y una satira.
    Lo lamento de todo corazón y no comprendo como un director que me maravillo en orgullo y prejuicio , priorizo su verborragia artística olvidándose del publico

  • http://strangelovebloger.blogspot.com/ João Paulo Rodrigues

    Ahora si, lo vi la pelicula …

    Un asombro. Creo que fue la mejor pelicula de Joe Wright que ha visto. La montaje espetacular … Escenas que dislumbran los ojos y que rescatan el cine antiguo con su charm y grandeza. Increibles actuaciones del trio y de los jovens enamorados que fueran citados en la foto. (dejo pasar el bigote de nene de Aaron ….)

    Pero cuando hablamos acerca de los sentimientos … bien … Es una pelicula dura ya que hablan de las desilusiones que el amor puede crear … En el punto de vista de Anna que no puede tener el amor del bigotim y aún presa a los costumbres que culminan a su final (tremenda aparicion de Shirley Henderson) y del campesino que luchó por su amor y mismo con el rechazo inicial, nunca ha dejado de seguir su amor.

    Es una pelicula que es para mirar más y más veces, con el corazon y la mente abierta.
    Abrazotes.

  • Sol

    Tenía mis dudas sobre ver esta película, y no fue hasta que ví en las redes sociales que le habías dedicado una nota, que la agendé en mi cuaderno mental para verla luego.

    Así, sin aún haber leído la nota, decidí verla un viernes frío a las 11 de la noche (Rusia, el mal de amores y la sensación térmica de Buenos Aires parecían ir de la mano).

    Todo comienza y todo termina como un verdadero festín para los sentidos. Desde ese infinito juego de escenas y escenografías, pasando por un guión impecable, hasta dar con un violín que se desengra de amor, todos y cada uno de los elementos se entrelazan, se dan la espalda, y luego vuelven a entrelazarse, así, intermitentemente (como los episodios de Anna), sólo para probarnos que un film bien logrado es, y siempre será, envolvente, haciéndonos sucumbir ante su encanto y logrando un nivel de compenetración absoluto (lo mismo que podría decirse de este artículo).

    Respondiendo a la siguiente consigna, algunas protagonistas que se me vienen a la mente son: Anna Karina en Une Femme est Une Femme, Julie Delpy en Before Sunrise y Before Sunset, y Marion Cotillard en Jeux des Enfants.
    Gracias Mily por otra nota memorable.
    Slds!