Podcast Cinescalero Volumen XXIII: A Year in the Life

¡Bienvenidos! Como les prometimos anteriormente, es tiempo de analizar la vuelta de Gilmore Girls con el especial A Year in the Life. Se trata de un podcast lleno de spoilers, por lo cual les aconsejamos no darle play si no han tenido la chance de hacer maratón en Netflix del regreso de los personajes concebidos por Amy Sherman-Palladino. Tenemos mucho para decir acerca de Lorelai, Emily y (sobre todo) Rory, por lo cual les damos las gracias a quienes nos acompañen en más de una hora de divague. ¡Que tengan una excelente semana!  

Podcast Cinescalero Volumen XXII: Gilmore Girls

¡Buen noviembre para toda la muchachada! En un nuevo podcast analizamos las siete temporadas de Gilmore Girls, como previa a su regreso el 25 de noviembre con el especial de Netflix A Year in the Life. ¿Son Team Dean, Team Jess o Team Logan? ¿Qué sabor tiene el café de Luke’s? ¿Cómo hacen Lorelai y Rory para desayunar, almorzar y cenar afuera sin quedar en bancarrota? Muchas preguntas, muy poco tiempo. Acá tratamos de exprimirlo. Gracias por escuchar.

Tu serie del año (edición 2015)

“My friends and I…we’ve cracked the code,
we count our dollars on the train to the party.
and everyone who knows us knows that we’re fine with this,
we didn’t come from money”“Royals” – Lorde

“En Nueva York las cosas simplemente te suceden” fue una frase que escuché muchas veces en la previa a mi viaje de este año. La aseveración resultó ser menos genérica de lo que aparentaba ya que por “las cosas” cada persona tenía una concepción de la ciudad diferente. Eso que “te sucede”, entonces, es lo que está vinculado a tus propias inquietudes, tus propios intereses, tus propios gustos. La idea del impromptu. La idea de no planear demasiado y dejar que la ciudad vaya revelándose a sí misma bajo el rostro que vos quieras darle. La idea de que Nueva York sea única para vos. ¿Pero qué es Nueva York para Ilana Wexler y Abbi Abrams? Nada de cenas caras en lugares ídem, nada de tener aire acondicionado en un loft. La ciudad, para ellas, representa los pequeños triunfos de los hustlers, de quienes cuentan las monedas para ver si pueden recargar la Metrocard para el subte, de quienes guardan todos los cupones de descuento de Bed, Bath & Beyond y de quienes revenden artículos de oficina para tener plata para un recital. En el extraordinario episodio final de la segunda temporada (“St. Marks”), Ilana cumple veintitrés años y termina recibiendo, como regalo ideal, una remera que Abbi le hace comprar espontáneamente y una pizza que deciden comer del mismo modo, cubiertas por una manta en el cordón de la vereda. Narrativamente se trata no solo de una perfecta respuesta al cierre de la primera temporada (“The Last Supper”, cuyo contexto es el cumpleaños de Abbi en un sofisticado restaurante donde estas amigas no encajan) sino también un homenaje – apuntalado por el uso del plano secuencia – a la Nueva York en la que todo pasa sin la necesidad de lineamientos y a la amistad como un lazo que contiene un fuerte romanticismo. Broad City es mi serie del año porque llegó inesperadamente como llegó Nueva York, porque entablé con ella una relación tan especular que fue alarmante y porque ahí estaba su co-creadora Abbi Jacobson, en The Strand, justo presentando su libro sobre la ciudad mientras yo disfrutaba de mi estadía. Hilarante, desencajada y ciertamente subversiva, Broad City es ni más ni menos que lo que dice su nombre: una celebración del amplio espectro de personalidades, de identidades sexuales, de formas de salir al mundo. 

………………………………………………………………………………………….

 ► [VIDEO 1] Una de mis escenas favoritas de Broad City:

………………………………………………………………………………………..

 ► [VIDEO 2] Abbi Jacobson habla sobre la serie y sobre su libro en The Strand y tuve la suerte de poder estar allí para escucharla en Nueva York:

………………………………………………………………………………………………….

 ► [DE YAPA] Mi escena televisiva favorita del 2015:

………………………………………………………………………………………………….

 ► [GALERÍA] Sus series favoritas del 2015 en 50 fotos:

………………………………………………………………………………………………….

 ► MIS OTRAS CINCO SERIES DEL AÑO:

 ► 1. SILICON VALLEY

………………………………………………………………………………………………….

► 2. LOOKING

 ………………………………………………………………………………………………….

 ► 3. SENSE8

………………………………………………………………………………………………….

► 4. INSIDE AMY SCHUMER

………………………………………………………………………………………………….

► 5. BETTER CALL SAUL

………………………………………………………………………………………………….

¡BUEN MARTES PARA TODOS! Como hicimos en el 2013 y en el 2014, es hora de elegir sus series del año, ya sea aquellas que descubrieron recién en el 2015 o las novedades que les parecieron más destacables; también están invitados a mencionar sus escenas televisivas favoritas; como siempre, los leo y con sus aportes armaré una galería alusiva; nos vemos mañana con otra charla que tuve en el Festival de Cine de Mar del Plata a propósito del excelente film peruano Ella y él; ¡hasta entonces, muchachada!

………………………………………………………………………………………………….

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!

The Jinx: Un juego macabro

Hoy en Cinescalas escribe: Patricio Imbrogno

“Me interesan este tipo de historias de monstruos. Si averiguo que alguien está loco, es un maníaco o un asesino serial, siempre pienso que esa persona empezó en alguna parte. Empezó siendo una persona con esperanzas y sueños”. La frase pertenece a Andrew Jarecki, realizador de la excelente serie documental The Jinx – The Life and Deaths of Robert Durst que produjo la cadena HBO. El director le transmitió esa reflexión a un periodista durante el estreno de la película All Good Things, que también dirigió, y que está inspirada en la historia de Robert Durst, hijo de un magnate de bienes raíces neoyorkino, que se convirtió en el principal sospechoso de la desaparición de su esposa en 1982. Tiempo después de estrenarse el film, Durst se contactó con Jarecki para comentarle que le había gustado mucho la película y que tenía ganas de ser entrevistado. Sin dudarlo, Jarecki aceptó la propuesta y comenzó a preproducir lo que hoy en día es la serie documental más comentada del momento, no solo por su valor cinematográfico, sino también por su impacto en la vida real de los protagonistas.

Jarecki ya contaba con experiencia en el género documental. En 2003 filmó Capturing the Friedmans, un retrato de una familia estadounidense de clase media cuyo padre e hijo eran sospechosos de abusar menores. La película fue muy bien recibida y ganó el Gran Premio del Jurado en Sundance, además de ser nominada al Oscar. Si hay algo que caracteriza a Jarecki es su capacidad para entablar un vínculo muy cercano con los protagonistas. Sucedió con Arnold Friedman y también en este caso con Robert Durst. Seguramente esa cercanía le permite al realizador exprimir al máximo cada entrevista, tanto con los protagonistas como con el resto de las personas que componen el relato. No solo es un meticuloso narrador de historias, sino también un entrevistador incisivo, pero sutil. The Jinx está compuesta por seis episodios que reflejan los momentos más importantes en la vida de Durst, un hombre que cobró protagonismo no solo por la desaparición de su mujer sino también por ser sospechoso de la muerte de su amiga y portavoz Susan Berman en el 2000, y por haber asesinado y descuartizado a un vecino un año después en Galveston, Texas. A pesar de que es necesario ver la serie para conocer el detalle de cada caso, la lógica indica que una persona con semejantes antecedentes debería haber estado presa. No fue así, y si ven la serie entenderán por qué.

La infancia de Durst estuvo marcada por el suicidio de su madre y por la relación distante con su padre, lo que provocó posteriormente que éste lo elija a Douglas Durst, el hermano menor, como el sucesor en el trono del imperio inmobiliario. En esta parte del relato se explica la primera frase de esta nota. A Jarecki no solo le interesa contar el lado oscuro de un criminal sino también su historia y los diferentes sucesos que lo llevaron a convertirse en un monstruo. Uno podría pensar que esta intención roza la búsqueda de justificación, pero no es el caso. Con la frialdad de un cirujano, el director hace un retrato profundo y complejo que escapa de la mera caricatura de un criminal. La serie hace hincapié en los tres casos que lo llevaron a Durst a la tapa de los diarios más importantes de Estados Unidos. Primero se revela la conflictiva y violenta relación con su esposa, que derivaría en su desaparición; luego se explica el vínculo con Susan Berman, hija de un mafioso, que se convierte en su confidente y posteriormente en su víctima; y por último se le dedica un espacio importante al insólito juicio al que fue sometido tras dispararle a un vecino, desmembrarlo y tirar sus partes al río.

El documental tiene como eje la entrevista a Durst, y a su vez combina de manera armoniosa material de archivo (programas de televisión, diarios, audios, cámaras de seguridad); entrevistas a personas allegadas, a investigadores y abogados a cargo de los diferentes casos, y a familiares y amigos de las víctimas; representaciones de algunas situaciones relevantes, como los crímenes; e imágenes del detrás de escena de la filmación, en donde se ve a Jarecki y sus colaboradores diagramando cada paso a seguir. El uso de la música y la edición le dan a la serie un ritmo vertiginoso y dinámico, pero también provocan la intensidad y la tensión suficiente como para generar un clima dramático, denso y cuasi terrorífico sobre el final. Da la sensación que luego de seis capítulos, uno logra descifrar al menos una parte de la macabra personalidad de Robert Durst, una personalidad que se ve reflejada en sus gestos al decir una mentira – como tocarse la cara, rascarse el pelo, toser o mover los ojos – y en sus extrañas reacciones ante ciertas preguntas. A lo largo de la entrevista que le realiza Jarecki y también al ver sus testimonios a través de los años (siempre ante autoridades, nunca a periodistas) pareciera que Durst estuviera jugando todo el tiempo, como si quisiera que lo descubran, como si prefiriera dejar pistas, migajas de pan que deben ser recogidas para que en su conjunto puedan darle algún tipo de sentido a esta historia. Es como si fuera al mismo tiempo un criminal y un niño que practica un juego macabro y que sabe que no puede ser incriminado. Durst camina durante casi treinta años a lo largo de una fina línea que separa a la obviedad de la sutileza. Esa capacidad de equilibrio se la da su inteligencia, pero también su rol de miembro de una sociedad en la que la justicia muchas veces está sometida al poder económico.

Por Patricio Imbrogno

………………………………………………………………………………………….

► [TRAILER 1] Un pequeño adelanto de The Jinx de Andrew Jarecki:

The Jinx The Life and Deaths of Robert Durst from Malgosia Turzanska on Vimeo.

………………………………………………………………………………………….

► [TRAILER 2] Una mirada al film All Good Things:

All Good Things Trailer from Magnolia Pictures & Magnet on Vimeo.

………………………………………………………………………………………….

► [GALERÍA] 30 documentales y/o películas basadas en hechos reales que recomendaron en este post:

………………………………………………………………………………………….

¡BUEN LUNES PARA TODOS! Arrancamos una nueva semana del blog para debatir The Jinx de Andrew Jarecki; para quienes no la hayan visto, dejo la siguiente consigna: hablemos de los documentales y/o películas de ficción basadas en hechos reales que más los hayan impactado; yo menciono el documental citado por Patricio en su nota, el brillante Capturing the Friedmans; ¡los espero en los comentarios! Nos reencontramos mañana para hablar de The Duke of Burgundy y las mejores parejas “freaks” del cine; ¡hasta entonces, muchachada!

…………………………………………………………………………………………………….

*EL RECORDATORIO DE CADA LUNES:

………………………………………………………………………………………………………..

 La última vez escribió Jimena Guerra Morán sobre… I ORIGINS

…………………………………………………………………………………………………………

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!

 

Entre mates y mails, debatimos el final de Mad Men

Hoy en Cinescalas escriben (mails): Soledad Lamacchia, Ana Mancuso y Florencia Romeo

*Atención: esta nota tiene spoilers sobre el final de Mad Men

Como saben, por una cuestión de tiempos, Cinescalas se está actualizando de lunes a miércoles. Sin embargo, a veces está bueno salirse del cronograma por circunstancias especiales. Una de esas circunstancias es, sin dudas, el final de Mad Men. Soledad Lamacchia, Ana Mancuso y Florencia Romeo gentilmente compartieron conmigo (y por extensión, con ustedes) el intercambio de mails que entablaron luego de ver el episodio final de la serie de Matthew Weiner, “Person to Person”. Así, sin filtro y con la espontaneidad que caracteriza a todo fanático, les dejo dicho intercambio y los invito, por supuesto, a sumarse al debate con ellas:

► ANA:

Mis queridas, abro para que mañana nos explayemos.
Solo les digo antes de irme a dormir, que esta serie ha sido de las mejores cosas que vi en mi vida. Magnánima, ni más ni menos.
¡Besos y mañana la comentamos!

► FLORENCIA:

Me costó un montón digerirlo, necesitaba permanentemente que (Don) volviera a New York. Veía que pasaba el rato y seguía en California. Pero era necesario que descendiera a los infiernos, que volviera a ser Dick, que es como lo llama permanentemente Stephanie, y recién entonces pudiera resurgir.
Las tres llamadas me mataron, especialmente las dos últimas. La primera me urgía desde el capítulo anterior, TENÍA que enterarse lo de Betty. Y Sally es un personaje delicioso. La escena con Bobby, que quemó las tostadas, es de una ternura absoluta, sin drama, sin golpe bajo.
La llamada con Betty, terrible!!! Y qué doloroso que nadie lo tenga en cuenta a Don para quedarse con los chicos. Y tienen razón…

Don: Birdie…
Betty: … I know… 

La charla con Peggy, otra delicia, ¡volvé a casa! El bajón con el que queda después, la parálisis, el pánico, todo reflejado en la cara de Don, la desesperación, la desolación!

La escena en el grupo, con ese desconocido (pero vestido como él, bien oficinista urbano) que pone en palabras su angustia, el abrazo… Qué belleza!

Me encantó la declaración de Stan a Peggy, cómo los dos finalmente admiten algo que era obvio pero que ellos no advertían. Me gustó que Roger encontrara una par, una sátrapa como él.
Bien por Joan! Qué terrible que el dilema que se le presenta todavía les pase a muchas mujeres hoy en día! Y lamenté que Peggy no fuera con ella, pero no pude evitar identificarme con el quilombo de su living comedor, porque es lo que le pasa a Joan en su casa, me pasa a mí, jaja… Me encantó lo que Pete le dice a Peggy.

Y podría seguir diez años más escribiendo, pero como hay mil teorías dando vuelta, adhiero a la más sencilla: en la última escena, la del om, ya está afeitado y peinado, ya dejó a Dick atrás, volvió a ser Don y cuando sonríe es porque encontró el aviso para Coke, con el que termina el capítulo. El aviso es real, es de 1971, lo hizo Bill Bicker, misma inicial en nombre y apellido, nombre monosílabo, apellido de dos sílabas… Y Peggy se lo dice, que muchos volvieron y McCann los recibía con los brazos abiertos. O eso quiero creer :) Porque él se lo dijo una vez a Ted, que ellos son creativos, que ellos se dedican a eso y lo hacen bien.

► ANA:

Tengo que decir que estoy abrumada con esta serie. Es maravillosa, y no va a pasar mucho tiempo antes de que la agarre y la vea de nuevo. Porque siempre me pareció que sus episodios tienen capas. Es como que cada vez podés fijarte en un aspecto que al principio no tiene tu completa atención porque estás siguiendo el argumento. Me parece que es una serie que se va a proyectar en universidades! Que la van a ver estudiantes de publicidad, obvio, pero también de historia, de sociología, de comunicación…

Sobre el capítulo final en sí, me parece que tuvo un cierre perfecto. Porque además, no sé si se dieron cuenta de que cada personaje tuvo su cierre de acuerdo a la esencia de ese personaje. Los creadores resistieron la tentación de arreglar todo en el final, y que todos sean felices a lo cuento de hadas, y en vez de eso eligieron poner a cada personaje en un lugar de paz consigo mismo. Los hicieron reconocerse, entenderse y simplemente ser quienes son y quienes han sido durante toda la serie:

Betty: enferma terminal y todo sigue fumando, sigue dando órdenes y queriéndose mostrar sin fallas. Ese trauma con su madre que nos muestran al principio de la serie la acompaña hasta sus últimos días: ella no quiere que su familia la vea morir como ella vio a su madre. Y ese llamado con Don resume a la perfección su relación: ellos se entienden, dentro de todas sus limitaciones, y no tienen ninguna necesidad de caretearla adelante del otro. Me pareció una gran escena.

Sally: La nena/adolescente que siempre es sabia más allá de sus años. Dos padres completamente chiquilines y narcisistas en cierto modo, la hicieron a ella una mujer casi desde nena. Y es la que se hace cargo de la situación de su madre aceptándola con una gracia increíble: lo consuela a Henry, le enseña a su hermano cómo va a tener que cuidarse un poco solo de ahora en más (no le hace la cena, le dice “vení que te enseño”. Sabia, sabia hasta las uñas!), le comunica la noticia a Don y le dice lo justo y necesario y lo contiene al mismo tiempo que lo frena, está para su madre sin hacerle sentir que la está cuidando o auxiliando, cosa que el orgullo de Betty y su necesidad de que todo siga con “normalidad” no soportaría.

Roger: El mismo quilombo bon vivant de siempre, encontrando, como decís Flor, por fin la horma de su zapato. No necesitando una mujer mucho más joven que él, de inteligencia dudosa y a quien fácilmente contentaba con un collar o un nuevo abrigo, sino madurando hasta el punto de elegir como compañera a una igual. Y a alguien que no espera de él que sea ese hombre serio y estable con quien terminar su vida, sino un compañero de aventuras, en un momento de la vida en el que se supone que las aventuras terminaron.

Joan: termina lidiando con eso mismo que lidió en toda la serie: hombres que no son capaces de ver más allá de su cuerpo despampanante y ver que es una mujer con ambiciones y deseos de trabajar y alimentar su carrera. Todos sus hombres en la serie o la quieren solo por sexo o la quieren metida en su casa solo para ellos (por sexo, por supuesto, pero además para que sea solo de ellos y nadie la quiera ni la vea). Y ella elige, como siempre en la serie, enarbolando su bandera de “las mujeres contamos también”, y diciéndoles con sus acciones a todos “Si a mi estas tetas no me pesan, por qué te tienen que pesar a vos!?”

Peggy: Misma lucha que en toda la serie! Maravilloso!! No sabe cómo meter su vida personal en la totalidad de su existencia! No reacciona ante lo que le pasa con Stan hasta que él le dice lo que es obvio: que se llevan fantásticamente, que son los mejores amigos, y que no habían pasado a mayores porque, precisamente Peggy había aprendido a ver solo a través de su trabajo. Eso es lo que la define, lo que la salvó de la depresión cuando dio a su hijo, lo que su mentor, Don, le dijo que persiga en un momento en que su estado emocional iba a hacer que eso se convirtiera casi en mantra (se acuerdan la escena en el hospital en la primera temporada?). Por eso la desarma tanto el llamado de Don: si él se cae, cómo me quedo yo en pie? Tienen esa dinámica desde el primer momento, son como un equipo. Han estado uno para el otro en momentos de derrumbe. Y por eso también es acertadísimo lo que le dice Stan: “Tenés que dejarlo ir”.

Con respecto a lo laboral, también Peggy va con su esencia: ella quiere reconocimiento, pero más que nada quiere hacer lo que le gusta, no quiere simplemente hacer negocios y triunfar haciendo carrera en lo que sea. Ella se para y dice lo que quiere, pero no tiene problemas teniendo jefes, como si los tiene Joan después de haber experimentado el ser “socia”.

Pete: Termina con un trabajo que le de mucha $$ y su esposa y su hija. Status, o sea, que es lo que persigue también desde el día uno. Y en el camino hace las paces con una Peggy con la que muchas veces rivalizó, y a quien muchas veces menospreció porque Peggy está donde está a fuerza de un talento que Pette nunca tuvo. Lo suyo fue el chupar las medias siempre lo suficiente hasta llenar su agenda de contactos y lograr, finalmente, un lugar gracias a esas relaciones.

Y nuestro amado Don, a quien dejo para el final… qué perfecto final!! Don lo hizo todo, lo tuvo todo… mujeres que lo adoraron hasta lo indecible, éxito profesional, éxito económico hasta el punto de no necesitar trabajar si ese fuera su deseo. Pero todo esto nunca lo hizo feliz, porque no podía conciliar que fue él quien logró eso. Era un otro, era ese Don que le sirvió para sobrevivir al convertirse en alguien más, pero que nunca se fusionó del todo con el que él era antes, y eso lo llenaba de culpa, y siempre quería algo más que no era eso que había conseguido. Quería ser él (el) mismo y no lo lograba. Y ese breakdown que tiene, qué luego se convierte en breakthrough, ese reconocer que no se pudo contar con él familiarmente, ese sentir que no lo elegían (como dice el hombre que lo quiebra, porque por fin alguien pone en palabras lo que él ni siquiera entendía de sí mismo), cuando en realidad lo que le pasaba a él era distinto: lo elegían, pero no terminaba de sentirse conforme porque él no nació Don, él nació Dick. En ese retiro, lo que logra es renacer como Don, finalmente hace las paces con esa transformación. Ya no se ve como un usurpador de identidades y que por ende, todo lo que logró, lo logró a fuerza de falsedades, sino que es una especie de ave fénix, renace de sus cenizas y Don y Dick se convierten en uno. Y eso te lo muestran, sutilmente, tan sutilmente, con ese aviso de Coca Cola al final: Don está de vuelta haciendo lo que mejor sabe hacer: siendo creativo. Traduciendo sus experiencias personales en avisos maravillosos. Tanto la época (los 70´s, tan significativos y que forman el marco par este Don) como su viaje personal decantan en ese aviso de Coca Cola en el que le cantan a la igualdad, y al ser quien uno es.

Amé Mad Men, y la amaré forever!

► FLORENCIA: 

Y este nuevo Don se tiene que dar la oportunidad de ser padre. Quien no fue amado, no puede amar. Él nunca fue hijo, nadie lo crió, se lo fueron pasando como un paquete, se lo fueron sacando de encima. Es abandónico y no puede hacerse cargo de sus hijos, porque nadie se hizo cargo de  él. Ahora tiene la oportunidad de convertirse en padre. Algo amagó cuando al final de la temporada 6 los lleva a los tres chicos a la casa de su infancia. Sería la mejor forma, creo, de exorcizar su historia, su infancia y adolescencia, siendo mejor que aquellos con los que vivió en su infancia. Y de paso, reparar el dolor y la culpa de haberle dado la espalda al hermano menor que también se aferró a él como salvavidas. No nos olvidemos que él carga con dos suicidios en su conciencia. No los  mató, pero fueron dos personas a las que les dio la espalda. Ya no puede ser hermano  mayor, pero sí puede ser el padre de sus hijos como no lo fueron con él.

► ANA:
Es cierto, todo ese pasado que mencionás lo hizo el Don que conocemos, y al que ese desarraigo lo llevó a ni dudar sobre si bajarse del tren y seguir siendo Dick, o no detenerse y cambiar esa identidad tan débil por la de Don… pero eso ya corre a interpretación del espectador. También es cierto que con lo de Betty, forzosamente tendrá que tener un rol más activo en la vida de sus hijos. Pero lo que a mí me gustó es que este final, más allá de las potencialidades que le surjan a Don de acá en más, después de hacer las paces con el mismo, es que te lo muestra como, conflictos más, conflictos menos, es desde el principio: un Madison Avenue Man. Un hombre de la publicidad, que es lo que saca su mejor self, y él así lo acepta.

► SOLEDAD:

Ahora sí. Ya con mate cocido en mano y un poco más despierta sigo un poco la línea de Ana para que me quede ordenado.

En líneas generales. La serie me pareció maravillosa de principio a fin. Hubo algún momento más chato pero cada momento “chato” se justificó más adelante. Eso la hizo para mí genial. El arco de tiempo que recorre es, como charlábamos con Ana el domingo, un protagonista más de la serie y, si bien lejos estoy de ser experta en esto, creo que está excelentemente plasmada.
Para mí la presentación de la serie es un poco un reflejo de lo que fueron todas las temporadas. Ese hombre que entra a su oficina y crece para después envuelto en éxitos profesionales, mujeres y dinero, empezar a caer sin darse cuenta y sin control hasta, por decirlo de alguna manera, “caer sentado” y volver al éxito. No sé si se entiende lo que quiero decir. A mí la presentación de esta serie me hace ruido hace rato.

Los personajes. Coincido con que cerraron muy muy bien y prolijamente la línea de cada uno. Y cerrar es una forma de decir porque en cada uno se abrió una historia que, conociendo a cada personaje como lo conocemos, no sabemos cómo puede terminar. Si, como también comentaron, cada “cierre” fue fiel a la esencia de cada personaje.

-Joan. Como dijo Anis. Siempre fue la que más ambiciones tuvo en cuanto a su vida profesional y en cuanto a salir de ese estereotipo de mujer fatal que carga desde que la conocimos. Hasta último momento intentó crecer profesionalmente y armar una vida familiar y no pudo. Todos los hombres que tuvo, salvo Roger, la hicieron elegir o la minimizaron. Si bien nunca fue uno de mis personajes preferidos esta última temporada estuvo genial.
La escena con Roger, aceptando lo que él le da sin pedirle nada a cambio, creo que fue maravillosa y una muestra de lo que Joan es: una mujer capaz de saber cuándo aceptar, cuándo el orgullo no sirve de nada. Obvio que esto está condimentado por un hombre que le ofrece ayuda sin pedirle absolutamente nada a cambio. Alguien que siempre supo qué era y cuánto valía esa mujer.

-Roger. Encontró su media naranja. Es otro que maduró con la serie. Tal vez por momentos parecía que todo le importaba tres pitos pero creo que nunca fue así. Estos hombres se la pasaron con caretas puestas para vender sus publicidades ocultando la vida que llevaban interiormente y Roger no fue ajeno a eso. Otro cierre perfecto.

-La Flia Draper. Acá no tengo mucho que agregar a lo que dijo Ana porque lo dijo perfecto. Betty, sus hijos, Sally. La llamada de Don me desarmó. A pesar de todo lo que vivieron, sin decirse nada, lo saben. Se conocen. Fue terrible escucharle decir a Betty esa verdad a gritos, decir que sus hijos no necesitan a Don y para él fue terrible escucharlo pero, como ella le pidió, dejó de lado ese ego que le sale por los poros y aceptó que nunca fue ni marido, ni padre ni ejemplo para esa familia.

-Pete. No puedo dejar de decir que en esta última temporada lo ASESINARON con el peinado!. Otro cierre a su medida. El lujo, la mujer, la guita, su hija, el avión privado. Siempre fue el más ambicioso y logró lo que quería. Me gustó mucho la despedida con Peggy, los dos por fin bajando las armas. Crecieron todos tanto!.

-Peggy. Qué pedazo de personaje. Si a alguien vimos crecer (y a los golpes y a fuerza de romperse el alma) fue a Peggy. Desde que entró a trabajar con Don hasta ese último OMG llamado fue una evolución maravillosa. Cada vez que recuerdo su escena con Don en el hospital se me pone la piel de gallina. Todo lo que fue haciendo para posicionarse y lograr reconocimiento fue a fuerza de dejar de lado su vida hasta el punto de convertirse casi en una amargada. Y cuando llegaba a ese punto, ahí estaba Stan para sacudirla y hacerla volver. Ellos dos tenían que terminar así. Él diciendo lo que sentía y ella aceptando que podía seguir dando la vida por el laburo pero que se iba a perder un montón de cosas si seguía ese camino.

Mención aparte para el llamado. Si bien quería que estén frente a frente una vez más, la escena fue perfecta. Él destruido (“me robe un nombre y no hice nada con él”…la-pi-da-rio) y ella pidiéndole que vuelva a casa y él descargando toda esa angustia que hasta quedar literalmente sin poder moverse.

-Don. Qué decir de Don? Podría tipear durante horas. Esta caída libre que fueron estos últimos capítulos hasta llegar a ese abrazo con un desconocido que fue para mí como tocar fondo y pegar un empujón para salir a dar una bocanada de aire. Tener que volver a ser Dick para que salga el Don que hay en él. Para darse cuenta que fue necesitado, fue querido, fue valorado por todos…menos por él. Y darse cuenta de eso (me gusta pensar que el llamado de “volver a casa” de Peggy no un seco “volver a trabajar” tuvo que ver con que le caiga esa ficha) fue un proceso de terrible angustía para él (y mierda que lo fue para nosotros!), un proceso que lo llevó a subirse a un auto para manejar sin rumbo con una bolsa, a dejar el traje y la gomina para terminar con esos jeans (OH POR DIOS ESE LOOK!), despeinado y desprolijo (me imagino que así sería Dick), un proceso que terminó dando a luz lo mejor que hay en él y eso no es ni un hombre de familia, ni un padre, ni un amigo…renació  Don Draper.

Fue realmente genial. Y si bien me dejó triste por la despedida, todo cerró tan bien que no me dejó con esa cosa del pecho tomado por cosas que quedaron sin decir o resolver…

► ANA:

Genial lo que decís de la presentación! No lo había pensado, pero es una muy buena gráfica de la evolución del personaje. Ahora me queda la duda de si a Weiner le habrá parecido así desde un principio, o si nunca se lo planearon y les salió de culo jajaja
Coincido también con que se despidieron allá arriba, con que fue un muy buen final, no apto para análisis básicos (gracias gracias por eso, Weiner!), y que a pesar de que hubiera seguido viendo 7 temporadas más, el cierre fue perfecto. 

………………………………………………………………………………………….

► [ESCENA] Un gran momento de Mad Men:

Mad Men - The Carousel from Josip Kostic on Vimeo.

………………………………………………………………………………………….

► [COMPILADO] Un repaso por algunas sencuencias inolvidables de la serie de Matthew Winer:

Top Five MAD MEN Moments from Press Play Video Blog on Vimeo.

…………………………………………………………………………………………………

► [DE YAPA] Un análisis técnico del uso de las cámaras en la serie:

RETRO: The Camera & MAD MEN from Jefferson Robbins on Vimeo.

…………………………………………………………………………………………………

¡BUEN JUEVES PARA TODA LA MUCHACHADA! En un post especial del blog, debatimos el final de Mad Men, quienes lo hayan visto están más que invitados a sumarse a la charla; por otro lado, para quienes no la hayan visto, una consigna: ¿cuáles fueron los mejores y peores finales de series que nos dio la televisión? Los leo y me sumo a los comentarios más tarde, que tengan un excelente jueves y fin de semana largo; recuerden que nos reencontramos el martes con post sobre Inherent Vice, ¡hasta entonces!

…………………………………………………………………………………………………….

 La última vez escribió Eduardo Blake sobre… MAD MAX

…………………………………………………………………………………………………………

 

………………………………………………………………………………………………………..

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!