The End of the Tour: Mi cuerpo es una jaula

“Everybody is identical in their secret unspoken belief that way deep down they are different from everyone else” – David Foster WallaceInfinite Jest

No sé si alguna vez se preguntaron qué es lo que hacen, consciente o inconscientemente, para sentirse un poco más extraordinarios dentro de la vorágine de rostros de la que formamos parte y a la cual contribuimos para forjar su uniformidad. Lo extraordinario para algunos puede ser la constitución familiar, la particular mirada de un hijo. Sin embargo, el acto de llevar a ese hijo a la plaza y ver cómo muchos otros padres están ejecutando la misma actividad nos vuelve a meter dentro de la vorágine. Lo extraordinario para otros puede ser realizar un viaje, planearlo con dedicación, pisar una calle que meses atrás les parecía tan lejana, la misma calle que transitada por unos cuantos pares de pies más que, iguales a los otros, también hallaron esa intersección con la persistencia de la búsqueda, el ahorro, la famosa prepotencia del trabajo. El trabajo, ese que a veces nos ayuda a considerarnos especiales, nos alimenta, aunque parcialmente debamos mantenernos dentro de una jaula (“my body is a cage” diría Win Butler), ya que el desviar mínimamente la mirada para estar al tanto de lo que hace un-otro-que-hace-lo-mismo nos vuelve a privar de la unicidad. Al apartarnos de las generalizaciones, al focalizar en las tareas mundanas, nos encontramos con cientos de gestos que otros tantos hacen a la par nuestra (minutos antes, minutos después), gestos como lavar la ropa, limpiar una mesa cubierta de polvo, recoger del piso rastros de un plato roto, cambiar las toallas del baño, apagar la luz del velador. Entonces, ¿qué tiene todo eso de especial, qué es lo que erradica la sensación de vacío ante esa multiplicidad de acciones idénticas, qué es lo que nos devuelve la certeza de que podemos hacer una diferencia aún con esas condiciones preestablecidas? Paradójicamente, creo que es en la hermandad donde uno puede toparse con el consuelo, donde uno puede pensarse/volverse extraordinario. Que tanto vos como yo formemos parte de la multitud puede lograr que yo me sienta menos sola en mi solipsismo, que yo advierta que no soy la única persona que le teme a la intrascendencia, a la invisibilidad. Así, tomo noción de que mi vida no se desarrolla de modo aislado, y de que la convivencia (cuando implica conexión) es el antídoto ante el pánico por creer que, en la vorágine de la repetición, lo que yo hago no tiene réplicas, no modifica a un otro, no cambia nada. David Foster Wallace, doce años antes de quitarse la vida, escribía sobre la noción de camaradería social en su obra maestra Infinite Jest. Su descripción de esos ideales de profunda singularidad son menos el reflejo de un hombre ilusionado que el de uno desilusionado. “Creemos que solo nosotros amamos el ‘nosotros amamos’, creemos que solo nosotros necesitamos el ‘solo nosotros’” explica Wallace con ese alto control de la semántica, con la yuxtaposición de significados de los tiempos verbales, los pronombres, y sin olvidarse de hacer esa salvedad que, dentro de esas más de mil páginas de su libro, resalta como ninguna. “J.D. sabe lo que es sentirse solo, así que vos no te detengas a lamentarte, a meditar en la razón por la cual sos uno más que el resto, pensá que eso no va a cambiar, que siempre vamos a ser una cara en la multitud”. Wallace recibió el inevitable mote de heredero de J.D. Salinger – entre muchos otros autores con los cuales se lo emparentó -, por lo cual estaba bien al tanto de que incluso pergeñando algo único como Infinite Jest, no podía escaparle a las comparaciones. Wallace parece Proust. Wallace parece Pynchon. Wallace parece Salinger. Wallace, por su condición de ser mortal, estaba inmerso en ese universo de reglas de comparación, de reglas de unificación, de reglas de homogeneidad. Wallace formaba parte de esa jaula. En otro gran episodio de Infinite Jest uno de los personajes reflexiona, a partir de la necesidad de otro individuo por documentar con fotografías los buenos momentos (o la fama como sinónimo de los mismos), acerca de una de las grandes mentiras esparcidas en nuestro mundo. “La fama no es el escape de la jaula”. Su interlocutor le retruca: “entonces estoy atrapado de igual modo; si soy famoso o si tengo envidia de quien lo es; no hay salida”. Su aseveración es disipada con otra: “tenés que considerar que el hecho de escapar de la jaula seguramente requiera que seas consciente de la misma”. Dentro del enorme caudal de palabras de Infinite Jest - tantas y tan complejas, tantas y tan fascinantes -, me resuena el adjetivo “consciente”. Y sé por qué. Porque es difícil serlo. Es difícil convertirse en eso. Es difícil negarse a la atractiva tibieza que produce la filosofía del solipsismo.

“David, esto es lindo, pero no es real” le dice David Foster Wallace (Jason Segel) a David Lipsky (Jesse Eisenberg) en The End of the Tour, la cuarta y más perfecta película de ese artista de lo desprolijo que es James Ponsoldt. El David más “extraordinario” para el mundo se refiere a cómo pasó de estar confinado en un psiquiátrico por una depresión aguda a estar confinado en un avión que lo está llevando a Minneapolis, la última parada de la gira promocional de Infinite Jest. El David menos “popular” le hace ver, desde cierta ingenuidad por no ser él mismo una persona depresiva, el gran salto que dio, la radical transformación de su vida de la “infama” a la “fama”. Sin embargo, para Wallace ese reconocimiento crítico, ese éxito, esa veneración generalizada es meramente “linda” porque no le hace contrapeso a las voces en su cabeza. Para Wallace, ese avión en el que viajan es otra jaula más, como lo era su habitación durante el período de internación y como lo serían todas esas librerías en las que se detendría sin ganas de convertirse en orador de su propia obra, de explicarse, de recibir esas preguntas de respuesta fácil que a tantos les interesan porque a tanto les gusta hacer perfiles sellados de un personaje, etiquetarlo (¡Wallace es el nuevo Thomas Pynchon! ¡Wallace es el nuevo J.D. Salinger! ¡Wallace es el nuevo Marcel Proust! Etcétera, etcétera, etcétera), en lugar de tirarlo abajo y construirlo desde las imperfecciones. En este sentido, uno podría pensar que tanto Lipsky en su artículo para Rolling Stone devenido libro Although of Course You End Up Becoming Yourself (una frase que dice Wallace y que el escritor brillantemente descontextualiza para el título del registro de ese road trip) como Ponsoldt con su película están haciendo exactamente lo mismo. Ninguno de ellos se queda con las comparaciones, ninguno de ellos escupe clichés (definir a Wallace como “la voz de una generación”, aunque cierto, es otro modo de encerrar a los GenExers), ninguno de ellos defiende la pulcritud. Tomemos como ejemplo uno de los fragmentos más conmovedores del libro de Lipsky, aquel en el que describe cómo era ese otro espacio/jaula compartido con Wallace. “Cuando pienso en ese viaje nos imagino a David y a mí en el asiento delantero de su auto. Ambos somos tan jóvenes. Él quiere algo mejor de lo que tiene, y yo quiero precisamente eso que él tiene. Ninguno sabe el destino de su vida. El auto huele a tabaco masticable, soda y cigarrillos, y la conversación que tenemos es la mejor que tuve en mi vida”. Donald Margulies, en su brillante adaptación, omite de ese fragmento lo que Wallace y Lipsky escuchaban en el auto (R.E.M., quienes musicalizan el trailer, importante aditamento) y decide quedarse no con el Wallace empírico sino con el Wallace que transformó la existencia de Lipsky, con el Wallace visto a través de los ojos de ese joven ambicioso que se autodenominaba escritor para desagrado de quien detestaba esa misma clase de autoproclamación (“yo valoro mucho mi condición de ser un ser regular” le espeta Wallace), con lo más mundano que existe: el aroma inconfundible de un instante ídem. No es la primera vez que una obra de James Ponsoldt transpira, vive, es libre. En The Spectacular Now, el sudor en la remera de Aimee Finicky por estar bajo el rayo del Sol en una fiesta se hermana con el sudor visible en el cabello de Wallace que se le cuela por los bordes de su inamovible bandana, suerte de elemento poderoso, de herramienta que lo ayudaba – como sus perros, como su afiche de Alanis Morissette – a combatir el pánico que le generaba el sentirse un fraude por las enormes expectativas que Infinite Jest había suscitado. Eso mismo le atrae a Ponsoldt, la convivencia de lo ordinario con lo extraordinario en un mismo individuo, el cómo el hombre que concibió tamaña novela era el mismo que cantaba “You Oughta Know”. En su prólogo a Infinite Jest, Dave Eggers también reposa en esa contradicción. “David es de Illinois, es un hombre normal, regular, ordinario, y esta es su obra extraordinaria, su logro irregular y nada normal, algo que nos va a sobrevivir a todos, pero que va a ayudar a que las personas nos entendamos entre nosotras, que entendamos qué sentimos, cómo vivimos, qué nos regalamos mutuamente y por qué”. Fiel a su objeto de estudio, Eggers escribe en primera persona del plural para reconfirmar lo que Wallace auguraba en Infinite Jest. “Solo nosotros creemos que necesitamos el ‘solo nosotros’” y lo cierto es que no. Todos formamos parte de esa broma infinita que es el moverse entre los rostros, entre pares, e incluso entre pares que poseen el mismo nombre.

A medida que el tour va llegando a su fin, Lipsky en particular y la película de Ponsoldt en general van alterando su visión de Wallace, se van aproximando a un conocimiento (conocimiento que nadie jamás alcanzará, claro) de su persona menos periodístico y más humano. En consecuencia, se suscitan los choques de egos que el realizador muestra con una sutileza afín a su mirada (que Wallace le pida sucintamente a Lipsky que sea “un buen hombre” está diciendo mucho sobre los recelos naturales entre dos personas inconformes e inseguras), y se suscita también un enfrentamiento final desatado por la omnipresencia del grabador y la pregunta obligada de un periodista que ya quiere dejar de serlo. El miedo de Lipsky antes de indagar en la posible adicción a la heroína de Wallace se manifiesta a través de la temblorosa voz de Eisenberg, perfecto en el momento de interpretar cómo es tan fácil confundir los límites entre la objetividad y su contraparte. Sin embargo, es Segel quien con un devastador monólogo termina definiendo a Wallace mejor que nadie y quien más hondo cala. Según Wallace, su adicción no pasaba por la heroína o por el alcohol. Su adicción era la televisión y el consumo por inercia del flujo de información que lo detenía en una suerte de hoyo negro (pre-explosión de Internet y las redes sociales), sumada a su aversión ante la eventual evolución de la tecnología. Su adicción implicaba moverse dentro de la misma jaula una y otra vez, esa que tiene la forma de la depresión, estado del que era consciente pero del que no logró soltarse. “Cuando estás en un edificio y las llamas se te acercan, el miedo a caer y morir te parece la alternativa menos terrible, pero eso no significa que estás queriendo la caída sino que estás aterrorizado por las llamas” escribió en Infinite Jest. Esa vívida y gráfica metáfora de la depresión no omite al otro sino que lo incluye en la ecuación: “La gente puede gritarte ‘no, no te tires, esperá, aguantá, no lo hagas’, porque nadie puede entender la caída, tenés que haber sentido personalmente el encierro y las llamas para comprender cómo el miedo va mucho más allá del pánico al caer”. Margulies adapta esa analogía y, con un Lipsky rodeado de libros de Wallace y semidormido en un colchón (lo cual es un guiño a las pocas copias que tiene en su casa de su novela The Art Fair) y el autor de Infinite Jest apareciendo en el umbral de la puerta, los pone en contacto por primera vez sin un grabador de por medio. “Es horrible sentirse así, por eso no creo que ninguno de nosotros podamos cambiar, yo sé que todavía tengo esa parte de mí y supongo que estoy tratando con mucha fuerza no dejar que me maneje”. Cuando Wallace deja la habitación, Lipsky agarra su anotador y escribe esas palabras confesionales con velocidad, seguramente ya siendo consciente de que ese fragmento no será parte del artículo de Rolling Stone sino de su próximo libro, ya siendo consciente de que esa metáfora no puede ser extraída de una obra que, como Infinite Jest, haría sentir acompañada a mucha gente, precisamente lo mismo que a él le sucedió con Wallace: “esos días con él me recordaron lo que se siente estar vivo; en lugar de hacerme escapar de la vida cotidiana, me metió en ella; y si pudiera hablar con David ahora, le diría que me hizo sentir menos solo”.

Fragmento de Although of Course You End Up Becoming Yourself de David Lipsky

Mientras suena la melancólica música de Danny Elfman, Jason Segel baila, como lo hacía Wallace, en una iglesia bautista. “¿Por qué?” le había preguntado Lipsky antes, todavía en búsqueda de la respuesta de color, cuando la respuesta verdadera no estaba demasiado lejos: estaba en las páginas de Infinite Jest. “Me gustaría ser la clase de persona que puede disfrutar de las cosas en el momento en el que las hace, en lugar de siempre mirar para atrás y arrepentirse por no haberlas disfrutado entonces” escribió el autor. Antes de que los Tindersticks hagan propias las palabras de Stephen Malkmus con su cover de “Here” de Pavement (“last time was the best time I spent”), Wallace se mueve junto a los demás bailarines amateurs, con la bandana puesta y una sonrisa en su rostro. La sonrisa puede bien decirnos que Wallace conoció destellos del disfrute del presente que tanto anhelaba pero también puede estar hablando de que ser un rostro más en la multitud no está mal y que ser hermanados por el solipsismo tampoco. “Como tu escritura es personal, leerte es otra forma de conocerte” le dice Lipsky a Wallace en The End of the Tour, una película igual de transparente y honesta que la prosa de ese autor que creía que todos nosotros estamos acá para vivir en las polaridades: “podés moldearte o podés quebrarte, en el medio no hay mucho más”. 

………………………………………………………………………………………..

*ENTREVISTA CON JAMES DAHL, PRODUCTOR DE THE END OF THE TOUR

James Dahl, productor de The End of the Tour

¿Cómo llegó el proyecto de The End of the Tour a tu productora, Modern Man?

Yo soy un admirador de David Foster Wallace y de Infinite Jest en particular. Leí ese libro en un momento en el que necesitaba inspiración y funcionó como un elemento de catálisis porque me envió de vuelta al mundo, a pelearla, fue una experiencia significó muchísimo para mí. Por otro lado, desde el punto de vista de la prosa, no había leído un libro tan excitante desde Lolita de Vladimir Nabokov, me electrificó completamente, lo variada que era su prosa, cómo cambiaba su voz desde un capítulo a otro, y además me habló a nivel personal. Creo que Wallace estaba sintiéndose como mucha gente de mi generación, justamente éso es algo que se discute en la película, y yo me conecté con ese sentimiento en el libro. Por eso siento una enorme gratitud hacia Wallace. También pasé mucho tiempo con sus textos, tuve la posibilidad de leer el manuscrito de Infinite Jest, su diccionario, sus anotaciones, sus diarios, su biblioteca personal, algo increíble, increíble. Pasé alrededor de dos años leyendo todo sobre él y fue un enorme placer hacerlo. Asimismo, yo tenía un contacto frecuente con la productora Anonymus Content y con Matt, otro de los productores del film, por ende, cuando el libro de David Lipsky Although of Course You End Up Becoming Yourself llegó a nuestros escritorios antes de ser publicado fue genial porque era un libro sobre alguien que había pasado tiempo con David Foster Wallace y que pudo conocerlo más íntimamente, así que eso fue algo providencial, Lipsky es un brillante escritor y yo me enamoré de ese libro. Por lo tanto, fue algo orgánico que todos nosotros termináramos llevando adelante esta película y en ese sentido creo que Donald Margulies era la mejor persona en el mundo para escribir el guión

En tu texto “My Wallace, Your Wallace” escribiste que ustedes, como productores, estuvieron mucho tiempo “golpeando puertas para convencer a la gente de que valía la pena contar esta historia”. ¿Cómo fue ese proceso?

Una película como esta, sobre dos hombres hablando en un auto, y siendo uno de ellos un autor norteamericano no demasiado conocido, aún con dos estrellas en el proyecto, no iba a ser algo sencillo de “vender”. La sensación era que no había demasiado amor hacia David Foster Wallace y que la historia no iba a poder traspolarse bien al cine, pero eso era algo por lo cual no podíamos culpar a quienes se ocupaban del marketing y de promocionar el film por fuera de Estados Unidos, era entendible en cierto modo. Sin embargo, pasó algo muy interesante el día en que todos estábamos pensando que no íbamos a poder terminar la película con el presupuesto que teníamos, cuando todos armaron sus mochilas y se fueron a sus casas. Esa noche en Internet salieron alrededor de cien artículos sobre el proyecto en distintos portales del mundo, así que de la noche a la mañana advertimos que efectivamente había un feedback, un amor por la película, así que ésa fue la motivación que necesitábamos para volver a la mesa y empezar a producirla

James Dahl presentando el film en el Sundance Film Festival de Hong Kong

¿Cómo fue la etapa de casting? Jason Segel terminó siendo el actor perfecto para interpretar a Wallace pero me imagino que no debió haber sido la primera idea

Jason está increíble en la película, sí. Nosotros inicialmente estábamos buscando lo que todo el mundo llama “actores serios”, intérpretes más dramáticos, pero a veces uno se enamora de ciertas ideas que no puede explicar cuando está produciendo una película. Es algo similar a la compra de una casa, vos te tenés que visualizar a vos mismo en esa casa o departamento, tenés que tener tu corazón ahí. Eso fue un proceso interesante en The End of the Tour, porque los dos actores elegidos tenían que dar un salto de fe, era un gran desafío, una gran responsabilidad interpretar a esos escritores. Vimos a un par de actores primero, pero o no tenían tiempo para el rodaje o bien no estaban demasiado interesados en la historia. Luego el manager de Jason leyó el guión y nos dijo que deberíamos considerarlo para interpretar a Wallace y si bien nos dio un poco de dolor de cabeza al comienzo, nos duró solamente un minuto el prejuicio de que era solo un actor cómico. Es gracioso cómo a veces tu instinto puede fallarte tanto. Cuando lo conocimos a Jason y nos sentamos a hablar con él y vimos lo inteligente que era y el amor que sentía por el proyecto…no pudimos haber encontrado un escenario más ideal. Ahora no me imagino a otro actor como Wallace

Jason tiene una gran escena sobre el final, cuando se acerca a la habitación de Lipsky para decirle cómo se siente, cómo es vivir con depresión

Esa escena es mi favorita también, es lo que se denomina “escena one-on-one”, fue realmente increíble

¿Cuánto tiempo les llevó el rodaje en total?

The End of the Tour se filmó en un período de veintiséis días, en Minnesota, Nueva York y en el Mall of America. Yo estuve muy involucrado en el rodaje, no hubo un día que haya estado ausente de la filmación

Jason Segel y Jesse Eisenberg en el rodaje de The End of the Tour

En el prólogo a Infinite Jest, Dave Eggers dice que tenés que comprometerte con su lectura de manera exclusiva para poder terminarlo, ¿pensás lo mismo? Se percibe un sentido de comunidad entre quienes leyeron la novela

Absolutamente. Se trata de un libro que por momentos es muy pesado, con muchas palabras complejas que necesitan de un diccionario al lado, te tenés que divertir buscando significados todo el tiempo, observando cómo Wallace elegía cada específica palabra para cada fragmento en particular, sumado al gran sentido del humor que tiene. Yo al pasar las primeras cien páginas sentí que estaba siendo beneficiado por algo, que me estaban premiando por mi nivel de compromiso, porque es una lectura difícil. Cuanto más esfuerzo le pongas a Infinite Jest, más recompensa vas a obtener

Sí, de hecho Eggers señala que el libro no tiene ni una sola oración perezosa

(risas) sí, eso es exactamente lo que yo sentí al leerlo

En la película, Lipsky dice que vos no agarrás de la batea un libro de mil páginas porque escuchaste que el autor es un tipo común, sino que lo agarrás porque es brillante. ¿Qué otros autores pondrías en esa misma categoría en la que se encuentra David Foster Wallace?

Es difícil elegir, pero diría que Graham Greene, estrictamente desde el análisis de su prosa

¿Podrías contarnos un poco sobre el próximo film que vas a producir, Lioness con Ellen Page?

Seguro. Es un proyecto que me entusiasma mucho, como su directora, Reed Morano, quien es una gran persona. Deberías ver su ópera prima, Meadowland, la cual escribió y filmó tras haber sobrevivido cáncer, de hecho ni bien pudo digerir sólidos, empezó a producirla. Es una verdadera artista y tiene un tono único, una visión del mundo y del cine muy particular. Nosotros estábamos buscando a una directora para Lioness, yo quería que fuera una mujer quien la dirigiera por lo que cuenta el film, y Reed me mandó su “mood piece”, con música y fotos alusivas a la historia, y me voló la cabeza, porque noté que ella veía el proyecto con mis mismos ojos. Luego de conocerla directamente no tuve dudas. Vamos a empezar a filmar en abril con Ellen, a quien queremos mucho, es una actriz divertida, muy inteligente y perfecta para el papel. Ella y Reed hacen una buena dupla

Última pregunta pero no por eso menos importante: ¿cómo definirías a James Ponsoldt como director?

Diría que es un director de actores, obtiene actuaciones extraordinarias porque exprime el talento al máximo

Sí, las interpretaciones de sus películas son todas muy naturales

Coincido totalmente. Por otro lado, no puedo imaginarme a otro director para The End of the Tour, porque era un gran desafío para James: una película sobre dos personas hablando. Él la hizo mirable. La escena previa a nuestro momento favorito, aquella en la que ambos están en el living discutiendo, es muy larga y con mucho diálogo, es una que necesitaba dinamismo, tenía que estar viva desde todo ángulo posible y ése fue un logro de James. Este film podría haber sido imposible de ver en otras manos, pero no al haber estado en manos de James. 

……………………………………………………………………………………….

*INTERVIEW WITH JAMES DAHL, PRODUCER OF THE END OF THE TOUR

James Dahl, producer of The End of the Tour

How did The End of the Tour come to you and your production company, Modern Man?

I was an Infinite Jest and David Foster Wallace zealot, I read that book at a time I needed sort of an inspiration and that book did act as a catalyst, it sent me back to the world and to fighting again, so it meant a lot to me that experience. Also, on a prose level, I’ve never read anything that exciting besides Vladimir Nabokov’s Lolita, and when I read that book it electrified me, what kind of a writer David was, how varied his prose was, how different his voice was from one chapter to another, and also the themes really spoked to me. I think that he was feeling what a lot of people in my generation were feeling too, which is discussed in the movie and I connected to that feeling in the book. So I felt like a sense of gratitude towards Wallace. I spent a lot of time with is writing, I got the chance to see the Infinite’s Jest manuscript, his dictionary, his notations, his personal library, his journals, amazing amazing stuff. I spent a couple of years learning a lot about him and it was a pleasure. Also, I had a relationship with the production company Anonymous Content and with Matt, who is another producer in the movie, so when David Lipsky’s Although of Course You End Up Becoming Yourself book came to our desk before it was published, it was a pleasure for me, because it was about this guy who spent time with David Foster Wallace on a personal level. So that was an unbelivable experience, and I think Lipsky is a wonderful writer and I fell in love with that book so it became like a natural, organic thing that all of us started wroking on the movie, and Donald Margulies happened to be the best person in the world to adapt it

In your piece “My Wallace, Your Wallace” you wrote that you guys, as producers, were “banging on doors to convince people the story was worth telling on film”, what was that like?

A film like this, about two guys talking in a car, with one of them being an american author that maybe people didn’t know was a big challenge, specially in terms of selling it to the foreign market, even with two stars attached to it. The feeling was that there’s wasn’t that much love for David Foster Wallace and that the story wouldn’t translate very well, which of course you couldn’t blame them for that. Until we experienced an actually very interesting moment when we couldn’t figure out how to make the movie for the budget that we were being offered, and everyone closed their backpacks and went home thinking that it was over and that night the story broke about the film, and it ran in like a hundred new sourcers online with different takes on it. So overnight we got the news that there was a feedback, a love for it, and so the next day everyone came back to the table and that was what needed, the motivation to start making the movie

Infinite Jest by David Foster Wallace – Art by Corrie Baldauf – Website: http://corriebaldauf.com/

And how was the casting process like? Jason Segel is perfect for the role, but I’m asuming not many people thought that beforehand

He was amazing. We initially were going with what everyone calls “serious actors”, like dramatic actors, but in the process of casting you fall in love with certain ideas. It’s like shopping for a house, you’ve got to see yourself in that house or apartment, you have to be invested. That was an interesting process because it was a huge leap of faith for the actors, a huge challenge and responsabilty to play those roles. We saw a couple of actors but either they weren’t available or weren’t that much interested in the project. Then Jason’s agent read the script and told us that we should consider him for the role and at first it was kind of head-scratcher, it took us a minute to see this comedic actor in this role and it’s funny how sometimes your instincts can be so wrong because I couldn’t see it first but once we met, and talk to him and saw how intelligent he was, and the love he had for the story, it was the perfect scenario. At this point, I cannot imagine any other actor playing Wallace

Jason is great in one of the last scenes of the movie, when he goes to Lipsky’s bedroom and tells him how he feels, how he is living with depression

That is also my favourite scene, we call it “scene one-on-one”, it was really good

How many days did the shooting take overall?

The End of the Tour was shot in a period of twenty-six days in Minnesota, Mall of America and New York, I was really involved with it, I was on set every day

Jason Segel and Jesse Eisenberg in the shooting of The End of the Tour

In the prologue for Infinite Jest, Dave Eggers says that you have to commit almost exclusively to the book in order to finish it, do you also believe that? That there’s a sense of community amongst people who read it?

Yeah, absolutely, it’s a very dense book at times, there’s a lot of words, you kinda have to love looking up words in the dictionary and finding out their meanings, you have to appreciate the use of his great vocabulary and how he chose every word for a very specific reason and his sense of humor on top of everything. The feeling that I had from reading the first hundred pages was how rewarding it was for me as a reader that level of commitment, because it’s difficult. The more work you put in Infinite Jest the more you get out of it

Yeah, Eggers also wrote that there’s not one lazy sentence in the book

(laughs) Yeah, that is exactly what you can feel while reading it

In the film, Lipsky says that you don’t read a thousand pages book because you heard the author is a regular guy, you do it because he is brilliant. Which others authors would you put in the same category as David Foster Wallace?

It’s difficult to choose, but I would say Graham Greene, but just from a prose point of view

Can you talk a little bit about the next film you are producing, Lioness, with Ellen Page?

Sure. I’m really excited about our director, Reed Morano, she’s a great human being, you should see her first film Meadowland, she wrote and shot that film right in the heels of surviving cancer. As soon as she was able to eat solid food she went right back to the producting process. She’s a an artist and has a very unique tone and a very unique view of the world and movies. When we were looking for a director for Lioness, I knew I wanted a female director because it was appropriate for the story and when Reed sent me her “mood piece” with music and photos it absolutely blew my mind, the tone, the vibe, she saw the story the same way I did. And once I got to know her, there wasn’t any doubt really. And now she’s gonna direct Lioness and we are gonna start shooting with Ellen on April, we love Ellen, she’s smart and funny, perfect for the role and makes a great team with Reed

Last but not least: how would you define James Ponsoldt as a director?

I’ll say his an actor’s director, he gets performances out of actors that are remarkable and takes their talents to the maximum level

He gets very natural performances

I totally agree. And I also can’t imagine another director for The End of the Tour, because it was a very challenging thing for him to do: a movie about two guys talking in a car basically. He made it watchable. The scene prior to the one we both like, when they’re in the living room and they start fighting, that was a very long scene with a lot of dialogue that needed to be dynamic and had to be alive from lots of different angles and that was James’ achievement. This film could have easily been impossible to watch in the hands of someone else, but not in James’ hands. ◄

……………………………………………………………………………………….

► [TRAILER] Algunas imágenes de The End of the Tour:

………………………………………………………………………………………..

► [DE YAPA] La brillante entrevista que Charlie Rose le hizo a David Foster Wallace (dividida en cuatro videos):

………………………………………………………………………………………..

¡BUEN MIÉRCOLES PARA TODOS! Para el post de hoy les dejo dos consignas: 1. Por un lado, que se explayen sobre The End of the Tour y el cine de James Ponsoldt 2. Por el otro, me gustaría saber si, como le pasó a David Lipsky, tuvieran la posibilidad de entrevistar a un escritor (vivo o ya fallecido) por quién optarían y qué le preguntarían; nos reencontramos mañana en los jueves de balance para elegir Las mejores escenas del 2015; ¡hasta entonces, muchachada! ¡gracias por leer, como siempre!

 …………………………………………………………………………………………

 …………………………………………………………………………………………

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!

Lo mejor del 2015: Los personajes

Por el grado de velocidad con el que se mueve, uno podría llegar a creer que Tangerine es una película que pasa por alto los detalles, que se queda en el enorme impacto visual que tiene esa búsqueda frenética, que su narración está supeditada al gimmick de haber sido concebida enteramente con un iPhone. Sin embargo, detrás de todo eso (o por encima) está Sean Baker, un director cuya filmografía no solo refleja un sincero interés por microcosmos de idiosincrasias bien reconocibles pero no siempre comprendidas (la industria de la reventa en Prince of Broadway, el cine porno en Starlet) sino que también sabe que para que sus personajes estén por arriba del vertiginoso montaje tienen que (re)presentar lo genuino, lo humano, lo honesto. Sin-Dee Rella – una prostituta transgénero que recorre las calles de Los Ángeles en la víspera de Navidad para encontrar a su novio/proxeneta quien la engañó mientras ella estaba en la cárcel – no solo no es necesariamente querible desde el vamos sino que no prentende serlo. Los personajes de Baker (y Sin-Dee en particular) no intentan ganarse al espectador con un puñado de secuencias “de redención” ni tampoco pretenden pedir disculpas por sus acciones. Así son en el único ámbito que conocen y así se manifiestan cuando el caos se desata. No hay tiempo para eufemismos. Kitana Kiki Rodriguez – ella misma una mujer transgénero, lo cual es sumamente valioso para un cine que refleja sus cambios y necesidades – le aporta a Sin-Dee un histrionismo desde el minuto uno, aquel en el que pone una dona arriba de una mesa como regalo para su mejor amiga Alexandra (Mya Taylor, también mujer transgénero) hasta el gran final, uno de los pocos instantes en los que la película, tan ahogada en su vorágine, sale a la superficie, toma aire y resignifica todo el accionar previo. En Tangerine poco importa si la protagonista encuentra a Chester o si logra vengarse por el desengaño padecido. El film es único porque va de frente, se ensucia los pies junto a sus mujeres en esa caminata incesante del día, se sube y baja de colectivos, se desarrolla con una personalidad tan avasallante que es imposible no sentir, al concluir la odisea, una profunda familiaridad con ese espacio tan alejado de nuestra realidad. Desde la bolsa con olor a mandarina que cuelga del taxi de un hombre vacío hasta ese atardecer naranja que cubre las ganas de Alexandra de ser cantante (el ser escuchado es fundamental en Tangerine) y las ganas de arrastrar todo a su paso de Sin-Dee, Baker construye una película clave no solo para la comunidad transgénero sino también para quienes se sienten abrumados por la connotación festiva de una celebración que a muchos les pesa. A continuación les dejo mi entrevista con Sean Baker, cuyo film se presentó en la última edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.  

*BREVE ENTREVISTA CON SEAN BAKER, DIRECTOR DE TANGERINE

Sean Baker y su director de fotografía Radium Cheung dirigen a Mickey O’Hagan y a Kitana Kiki Rodriguez en Tangerine

¿Cómo fue el primer encuentro con Kiki Rodriguez y Mya Taylor? ¿Se conocían mutuamente? ¿Tuvieron un período de ensayo?

Sí, mi co-guionista Chris Bergoch y yo conocimos a Mya en el LGBT Center de Los Ángeles. Nos acercamosa a ella porque nos dejó de una gran impresión de inmediato. La vimos a través de un patio y supimos que teníamos que hablar con ella. Cuando le conté del proyecto ella expresó su entusiasmo también, que era algo que yo estaba buscando. Luego Mya nos fue presentando a muchas de sus amigas para entrevistar y un día fue con Kiki a un lugar de comidas rápidas donde estábamos almorzando. En ese momento ellas vivían juntas. Cuando las vi a ambas interactuar me di cuenta que teníamos a un dúo dinámico frente nuestro. Se complementaban y al mismo tiempo se diferenciaban muchísimo entre sí. A partir de eso, Chris y yo supimos que teníamos que contar una historia con dos personajes femeninos protagónicos y que esos personajes tenían que ser interpretados por Kiki y Mya. Hubo un largo período de pre-producción en el que ambos trabajamos y ensayamos mucho. La escena del lugar de donas en particular nos llevó mucho tiempo porque básicamente no teníamos demasiado margen disponible para filmar ahí y teníamos que aprovechar lo que durara el permiso

¿Cuánto tiempo te llevó el rodaje y cuáles fueron los principales desafíos de filmar tu película con un iPhone?

Filmamos la película en un margen de veintitrés días y hacerlo con un iPhone fue sorprendentemente liberador, nos sacó muchos dolores de cabeza. Más allá de que el iPhone tiene lentes de calidad inferior, no hubo demasiados aspectos que nos jugaran en contra. Una vez que el material se pasaba a la computadora, editarlo era lo mismo que con otra clase de filmación. Personalmente, la clave fue aceptar al teléfono como una cámara, sentirlo tan importante como una cámara de 35 milímetros. Hubo un poco de ego en eso. Al comienzo dudaba de poder hacerlo todos los días pero eventualmente entendí que iba a fallar si no me tomaba al iPhone con seriedad

En el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata se hizo la observación de que Tangerine es una película que de algún modo reversiona La Cenicienta, de hecho el personaje de Mickey O’Hagan pierde un zapato y el apodo de Kiki en el film es Sin-Dee Rella,  ¿concordás con esa apreciación?

Bueno, mis guiones de por sí generan muchas alegorías vinculadas a Disney, eso pasa cada vez que escribo con Chris Bergoch. Él conoce a Disney como nadie

Sean Baker en el rodaje de la secuencia de “The Donut Shop” de Tangerine

Una de las escenas más brillantes del film es la discusión en The Donut Shop, ¿cuán difícil fue filmarla teniendo en cuenta el caos intrínseco que la lleva adelante?

Esa escena fue un desafío, sobre todo porque solo teníamos el lugar disponible por dos noches y media y tampoco podía controlar el espacio completamente. Tuvimos que prometer que no íbamos a interfir con sus negocios así que trabajamos alrededor de lo que sucedía con los empleados y los clientes, alrededor de sus salidas y sus entradas. Desde el comienzo que estuvo muy guionado, es una de las pocas escenas que no tiene casi nada de improvisación. Por otro lado, yo no conozco el idioma armenio así que todo el diálogo armenio tenía que estar escrito en inglés primero, ser traducido después y para nada modificado. Mi objetivo era tener mucho material de esa secuencia para después reconstruirla en post-producción. Todo tiene que ver con el caos controlado

Tus películas, desde Take Out hasta Starlet, están focalizadas en trabajos y ámbitos sumamente específicos, con mucho nivel de detalle; ¿cuándo se despertó tu interés por la historia de Tangerine?

Sí, soy una persona que se interesa mucho por los detalles y es muy importante para mí que las personas en cuyas áreas me focalizo puedan apreciar la representación que hago de las mismas. En el caso de Tangerine, quería hacer una película sobre la intersección entre Santa Mónica y el Highland, así que tenía que llevarse a cabo en Los Ángeles. Yo soy un “transplantado” reciente, ya que viví casi toda mi vida en Nueva York, y me terminé enamorado de la ciudad en los últimos cuatro años. Cuando me mudé acá por primera vez, me di cuenta de que Los Ángeles es mucho más que lo que se nos muestra en el cine o en la televisión. Los estudios se encargaron de presentarla a través de imágenes de Beverly Hills, el cartel de Hollywood, Venice Beach y el Paseo de la Fama, pero lo cierto es que hay mucho más. Yo encontré numerosas comunidades, vecindarios, sub-culturas, en las que nadie profundizaba y eso era una lástima. Por otro lado, en el proceso de investigación, Kiki nos dijo que ella sospecha que su novio estaba engañándola con una mujer cisgénero. Chris y yo usamos esa información como puntapié para la historia. A fin de cuentas, la película es ciento por ciento ficticia pero observamos mucho a las mujeres con las que trabajamos para inspirarnos

En la última escena de Tangerine, la película toma aire para mostrar un gesto vital para la comunidad trans. ¿Siempre tuviste ese final en mente? ¿Cuán emotivo fue para Kiki y para Mya el proceso de sacarse la peluca?

Muchas gracias. Es la escena de la que me siento más orgulloso. La escribimos desde el comienzo así que sabíamos cómo iba a terminar la película desde las primeras cinco páginas que concebimos. Quise que fuera una secuencia que no tuviera ni un solo elemento manipulador: sin movimientos de cámara y sin música. La intención era que las interpretaciones hablen por sí solas. Kiki y Mya fueron extremadamente valientes por permitirnos filmar ese momento ya que, como vos decís, es un acto muy difícil para ellas, incluso actuando. Fue tan perfecto lo que hicieron en la primera toma que no pedí una segunda. Sabíamos que teníamos lo que buscábamos. Además, realmente no tenía ganas de que pasaran por eso una vez más

¿Qué directores del cine independiente han sido inspiraciones para tu trabajo?

Hay tantos…pero de los contemporáneos puedo mencionar a Antonio Campos, Josh Mond, Alex Ross Perry y Josh y Ben Safdie. 

……………………………………………………………………………………….

 * BRIEF INTERVIEW WITH TANGERINE’S DIRECTOR SEAN BAKER (ENGLISH VERSION)

Director of Photography Radium Cheng shooting Mya Taylor and Kitana Kiki Rodriguez

Where did you met Kiki and Mya? Did they know each other? Did they have a rehearsal period? 

Yes, Chris Bergoch (co-screenwriter) and I met Mya Taylor at the local LGBT Center.  We approached her because she made an instant impression. I noticed her across a court yard and knew we had to speak with her.  When I told her about the project, she expressed that enthusiasm I was looking for. Mya was then introducing us to many of her friends who we would interview. One day, she brought Kiki to the fast food restaurant where we were hanging out. They were actually roommates at the time. The moment that I saw Mya and Kiki together, I realized we had a dynamic duo on our hands. They complimented yet contrasted one another. Chris and I knew we would have to construct a story with two lead characters that Mya and Kiki would play. There was a long pre-production period in which we both work-shopped and rehearsed. The Donut Time scene in particular required the most rehearsal mostly because we had a limited time available to us to shoot in that location and had to make the most of it

How long did it take you to shoot the film and which were the most challenging parts on shooting it with an iPhone?

We shot the film over a 23 day period. Shooting on the iPhone was surprisingly headache free. Besides the phone having an inferior lens, there really aren’t any cons. Once the media was in the computer, it was the same as editing any other piece of media. Personally, it was about accepting the iPhone as a camera that was just as important as a 35mm camera. There was ego involved. At first, I doubted myself everyday but eventually understood that i would fail if I didn’t accept the iPhone and take it seriously

In the Mar del Plata International Film Festival someone pointed out that Tangerine is sort of a retell of the Cinderella story. Mickey’s character loses her shoe and of course we have Kiki’s nickname. Do you see it that way?

Well, my scripts naturally get Disney allegories everytime I co-write with Chris Bergoch. He knows Disney like nobody else

Sean Baker directs Mya Taylor in Tangerine

I was in awe of The Donut Shop scene. How long did it take you to shoot it? Was it vey much scripted? I imagine shooting such a chaotic moment should have been chaotic as well

That was a challenge. Mostly because we only had the shop for two and a half nights and could not completely own it. We promised that we would not interfere with their business so we had to work around customers entering and exiting the shop. It was very tightly scripted. One of the few scenes that did not have much improvisation. Also, I don’t know Armenian so the Armenian dialogue had to be scripted in English, translated to Armenian and locked. My goal was to have as much coverage of the scene as possible and then construct the scene on post-production. It’s all about controlled chaos

Your movies, from Take Out to Starlet, are about very specific places and professions, were you always interested in the details of different enviroments? How did the Tangerine story come alive in that regard?

Yes, I’m very interested in details. And it is very important to me that people from the areas I’m focusing on appreciate the representation. In the case of Tangerine, I wanted to make a film about the intersection of santa Monica and Highland so it had to take place in Los Angeles. I’m a recent transplant (lived my entire life in the NYC area) to LA and I’ve fallen in love with it over the past 4 years. When I first moved here, I realized that LA is alot more than what we’ve seen presented to us in film and TV.  Studio films have presented the city as Beverly Hills, the Hollywood sign, Venice Beach and the Walk of Fame… however there is so much more. I found numerous communities, neighborhoods, sub-cultures, etc that haven’t been focused on and I think this is a shame. While in the research process, Kiki told us that she suspected that her boyfriend had been cheating on her with a cis-gender woman. Chris Bergoch and I used this as a launching pad for our story. In the end, the plot is 100% fictionalized but we looked to the people we met for inspiration
.

The last scene of the film is my favorite because it’s the first time the characters take a time to breathe along with the movie, was that always the ending in mind and how hard was it for Kiki and Mya considering that the removal of the wig is a very emotional moment for the transexual community?

Thank you. It is one of the scenes I’m most proud of. It was a scene that I scripted early on so I knew it was going to be the ending since our first 5-page treatment. I wanted to strip away all manipulative tools. No camera movement and no music. Just let the performances speak for themselves. Kiki and Mya were extremely brave for allowing me to shoot that scene because as you stated, it was a difficult act for them to perform even while in character. They were so wonderful in the first take that I didn’t ask for a second one. I knew then that we had it. Plus, I didn’t want them to go through that again.

Which other independent american directors inspire you and influence your own work?

There are so many… but of the contemporary ones, there are Antonio Campos, Josh Mond, Alex Ross Perry and Josh and Ben Safdie. 

……………………………………………………………………………………….

►[TRAILER] Algunas imágenes de Tangerine:

Tangerine - Official Trailer from Radium Cheung (H.K.S.C.) on Vimeo.

………………………………………………………………………………………..

*[TOP FIVE] GRANDES PERSONAJES DE ESTE AÑO:

► 1. MARK WATNEY en The Martian

………………………………………………………………………………………..

► 2. TAYLOR JAMISON en The Visit

………………………………………………………………………………………..

► 3. AMY TOWNSEND en Trainwreck 

………………………………………………………………………………………..

4. FURIOSA en Mad Max: Fury Road

………………………………………………………………………………………..

 ► 5. SADNESS en Inside Out

………………………………………………………………………………………………….

► DE YAPA: AARON WILLIAMS & CHARLES POOLE en 7 Days in Hell

………………………………………………………………………………………..

►[GALERÍA] 30 GRANDES PERSONAJES DEL 2015 mencionados en el post de hoy:

………………………………………………………………………………………..

¡BUEN JUEVES PARA TODOS! Hoy es momento de elegir a sus personajes favoritos del cine del 2015 para armar una galería alusiva; por otro lado, me gustaría saber qué opinan de Tangerine quienes hayan tenido la posibilidad de verla; como siempre, los leo y los reencuentro el miércoles 9 luego del fin de semana largo con el megapost que vengo retrasando de The End of the Tour que requirió de mucho trabajo porque viene con entrevista incluida; ¡que tengan todos un gran jueves! PD. Inauguro el tag Posts bilingües, pueden revisarlos acá mismo; ¡eso es todo! ¡hasta el miércoles, muchachada!

 …………………………………………………………………………………………

► MI PERSONAJE FAVORITO DEL 2014 HABÍA SIDO… EVE en GOD HELP THE GIRL

 …………………………………………………………………………………………

 …………………………………………………………………………………………

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!

Hoy habla con Cinescalas…Vanessa Saba

Lelia: What happens now?
Tony: What happens? Um, what do you mean, “what happens now?”
Lelia: I mean, do I stay with you?
Tony: Stay with me? Um, stay with me. Do you mean live with me?
Lelia: Yes
Tony: Do you want to?
Lelia: No. I want to go home

Shadows

En ocasiones, los movimientos corporales son el reflejo más irrefutable del daño que puede hacer el paso del tiempo en una relación tormentosa. Blue Valentine muestra esto a través de las manos de Cindy rechazando las caricias de su marido Dean en un hotel que Derek Cianfrance filma con la misma incomodidad y asfixia que padecen sus personajes. En Like Crazy, por otra parte, los ojos de Anna se abren y se cierran mientras Jacob la abraza en la ducha y ella intenta aprehender un recuerdo para que el presente sea menos presente y más pasado, más cercano a esa locura bien entendida y más alejado del vacío emocional. Sentir algo, lo que sea, pero sentir. En 10,000 Km, Alexandra y Sergi finalmente se reencuentran tras un año de distancia geográfica pero, paradójicamente, sus cuerpos denotan una brecha irreconciliable. Estas tres películas, en un punto herederas del cine de John Cassavetes, no solo se concentran en ese terreno intermedio en el que se toma la decisión de largarlo todo o quedarse para empezar de nuevo sino que también, como diría Federico Moura, obligan al espectador a convertirse en un testigo oculto de esos intercambios ásperos, “espiando sin discreción como un voyeur en vacaciones”. En la reciente edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata tuve la posibilidad de ver en la sección Panorama el film peruano Ella y él, dirigido por Frank Pérez Garland y co-escrito por él y su esposa, Vanessa Saba, además protagonista junto a Giovanni Ciccia. Una pareja con identidad anónima – aquí no hay nombres, solo pronombres – intentan que su vínculo no se desmorone a pesar de que sus vidas están signadas por traumas familiares que les impiden superar fobias, restricciones, miedos para así funcionar “normalmente” y obtener un canónico final feliz. Aquí abajo comparto mi entrevista con Vanessa, quien brinda una de las mejores interpretaciones del año como “ella”, una mujer que al desprenderse de su familia está deseando, con muchos traspiés, construir la propia.

¿Quién tuvo la primera idea para el guión, vos o Frank?

Yo tuve una idea muy chiquita pero que estaba muy alejada de lo que finalmente fue el resultado. Pensaba mucho en contar la historia de una pareja a través de canciones y con muy poco texto. Lo hablé con Frank y me dijo que le gustaba pero que estaba más interesado en sacar las canciones y escribir algo juntos. Así se armó una dinámica de escritura muy relajada, cada uno escribía por su lado y luego nos juntábamos para hacer correcciones y decidir qué sacar y qué dejar. Hubo un período de conversaciones muy extenso

¿Cuánto tiempo les consumió el delinear personajes, teniendo en cuenta que ambos acarrean muchos conflictos?

Nos llevó bastante tiempo justamente por eso. La película se filmó en el verano de 2013, pero mis charlas con Alex sobre la misma arrancaron dos años antes del rodaje, así que invertimos mucho tiempo en intercambios sobre el guión y sobre los personajes, porque si bien ellos son las figuras centrales del film, también los queríamos mostrar interactuando con otras personas que hubieran tenido una fuerte incidencia en esos conflictos. Justamente esos traumas que ambos sienten nos obligaron a ir para atrás, a concebir las dos familias, porque en un punto Ella y él es más un estudio sobre eso que una historia de amor

Eso te iba a comentar, es una película sobre cómo los traumas familiares afectan una dinámica de pareja

Eso mismo, tú lo has dicho exactamente como es. Si te lo pones a pensar es un tema muy interesante porque la familia siempre se quiere mucho a pesar de todo, a pesar de los choques. Cuando eres más grande y creces y empiezas una relación, si todavía tienes mochilas es más complicado que se genere una dinámica pacífica. Si no te sacaste ese peso siendo chico, construir algo nuevo de grande, en los cuarenta, es extremadamente complejo. No todo el mundo puede formar una nueva familia bajo sus propios términos

¿Por eso fue que se optó por un final abierto, como si los personajes estuvieran diciendo “así somos, empecemos algo con estas limitaciones”?

Sí, de hecho es un final abierto porque no sabemos qué les va a pasar pero para Alex y para mí el desenlace de la película era el comienzo de la historia de ellos, todo lo previo estaba vinculado al quebrar barreras, con él diciendo “este soy yo”, con ella expresando lo mismo, delimitando términos, con la idea de aceptación circundando. En realidad, es por eso que no se puede hablar de un final feliz a secas. Es un final feliz para ellos, acorde a sus circunstancias

Desde el comienzo del film la más expuesta emocionalmente es ella, mientras que de él no sabemos demasiado hasta que se acerca el final, ¿eso siempre se mantuvo inamovible en el guión?

Me parece que eso siempre estuvo pautado pero te diría que como algo inconsciente. Al escribir yo los fragmentos de ella, creo que la puse más al descubierto como sin quererlo. Por el contrario, Frank hizo muchas observaciones “de género” en cuanto al personaje de Giovanni y ahí pensamos que podía ser atractivo que hubiera un cierto enigma a su alrededor, sobre todo porque se trata de un personaje mucho más contenido que el de ella

En ese aspecto, ustedes cuidaron muchos los detalles, a él lo vemos sobresaltado en ocasiones festivas como Navidad o su cumpleaños, sin saber bien la causa

Sí, esos detalles fueron los que ocasionaron una identificación con los espectadores que se acercaron a hablarnos del film. Recuerdo que un chico nos comentó que a él le pasaba eso en su cumpleaños también, que el hecho de [SPOILER A CONTINUACIÓN] haber perdido a sus padres le ocasionaba un sentimiento de culpa tan grande que no podía disfrutar de esa clase de instantes celebratorios, y que la pasaba muy mal por eso

Desde el punto de vista actoral te tocaron escenas muy duras, ¿recordás alguna en particular que te haya costado más que otra?

Mi personaje está cargado todo el tiempo, así que todas las escenas fueron difíciles pero hubo algo que me sucedió que no me lo esperaba. Yo hace veinte años que soy actriz y por primera vez me fue complejo ponerme en la mente de mi personaje porque, al haber escrito el guión y al ser productora, a mi cabeza la costaba atravesar el proceso actoral. Me fue confuso porque a pesar de haberla escrito a ella, no podía definirla, estaba en una especie de nebulosa. Hasta que ahí me cayó la ficha. “Esa nebulosa es ella” pensé. Ella no sabe quién es, no se ha encontrado aún, y creo que intuitivamente absorbí eso mismo

Creo que el acierto está en que la vemos perdida desde la primera escena pero no se sobreexplican los motivos

Sí, eso fue algo a lo que le prestamos mucha atención. Aparecen otros personajes que tiran algunas frases sobre ellos, pero que no detallan sobremanera sus conflictos. Ingresan para dar un mínimo de información, nada más. Por eso tampoco les quisimos poner nombres a los protagonistas. Son particulares y universales. Todos estamos un poco locos si lo piensas, todos hemos pasado por situaciones similares, aunque las anécdotas no sean calcadas

Toda la película se desarrolla a partir de viñetas de la relación amorosa, ¿cuántas quedaron afuera?

Teníamos muchas escenas que finalmente decidimos sacar de la película porque atentaban contra la intención de la historia. Es decir, eran dramáticas pero en extremo y Ella y él es un film que es más bien íntimo, en el que no hay cabida para secuencias caprichosas. Una vez que se determinaron esas viñetas, todo el proceso de filmación fue muy veloz, duró alrededor de tres semanas

¿Tuviste margen de tiempo para improvisar con Giovanni?

No, no improvisamos, solo tuvimos muchas conversaciones sobre nuestros personajes y algunos ensayos, pero también porque estábamos acotados de tiempo y de presupuesto. Esta película se filmó con 25.000 dólares, con un equipo pequeño que hizo un enorme esfuerzo, que cobró por debajo de lo que cobra habitualmente, porque creyó en el proyecto, porque era algo realizado entre amigos, comunitario, honesto. De hecho me sorprendió que en Perú se haya quedado más de cinco semanas en cartelera teniendo en cuenta que no es un film para nada comercial

¿Cómo se enteraron de que iban a formar parte del Festival de Mar del Plata?

Alex recibió la noticia y me despertó a los gritos (risas). Él conocía mucho sobre el perfil del festival y tenía muchas ganas de formar parte de él, aunque lamentablemente no pudo viajar para presentar la película conmigo

¿Qué sentís ahora al verla?

No suelo verla. Solo el comienzo y el final. Me sigue dando mucho pudor verme y, peor aún, escucharme, pero me encanta a la salida de las proyecciones hablar con la gente, eso es lo bueno de una película como esta, que tiene objetivos que exceden su desempeño en taquilla

Sí, eso se nota, en relación con la cualidad honesta que mencionabas, es una película que apunta a generar identificación

Sí, por eso nosotros ya somos felices si alguien comparte la experiencia de verla y si a alguien le llega desde algún lugar. Me moviliza cuando logramos eso. A mi esposo le cuesta mucho filmar algo que no sea personal, por eso nos da nervios mostrar la película, porque ambos nos involucramos mucho y cuando una persona se nos acerca y nos dice que se sintió conmovida por lo que vio no puedo evitar emocionarme. 

………………………………………………………………………………………….

 ► [TRAILER] Les dejo el adelanto de Ella y él:

………………………………………………………………………………………..

 ► [CANCIÓN 1] Vanessa Saba interpreta “No me imagino”, uno de los temas del film de Frank Pérez Garland:

………………………………………………………………………………………………….

 ► [CANCIÓN 2] “Si no estás”, otra de las composiciones de la banda sonora de la película:

………………………………………………………………………………………………….

 ► [GALERÍA] 30 fotos de rodaje de las películas “de dos personajes” mencionadas en el post de hoy:

………………………………………………………………………………………………….

¡BUEN MIÉRCOLES PARA TODA LA MUCHACHADA! Como consigna para el post de hoy, me gustaría que nombremos películas centradas en dos personajes para armar una galería alusiva; desde ya, quienes hayan podido ver Ella y él están más que invitados a debatirla; nos reencontramos mañana con los jueves de balance y el turno de Las mejores frases que nos ha dado el cine durante el 2015; ¡a anotarlas! Que tengan un excelente miércoles, ¡los leo! 

………………………………………………………………………………………………….

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!

El cine bajo la mirada de…Justin Lerner

“Siento de alguna manera que es una desgracia no hacer nada, estar únicamente esperando el momento oportuno, tomárselo con filosofía, ser sensato” le confesó Anaïs Nin en una de sus febriles correspondencias a Henry Miller. En la entrevista que podrán leer a continuación, el director Justin Lerner habló sobre su segundo largometraje The Automatic Hate – exhibido recientemente en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata – citando a Nin como una de las inspiraciones veladas de esta historia sobre secretos latentes que son descubiertos para simultáneamente poner al desnudo una parte de nosotros mismos. Davis (Joseph Cross) es visitado una noche por Alexis (una intempestiva Adelaide Clemens, el gran fuerte del film), una joven que dice ser su prima. Como en el resto de los acontecimientos, Alexis es el disparador excluyente de un gran número de revelaciones. Davis le cuestiona a su padre Ronald (Richard Schiff) por qué nunca le dijo que tenía un tío y tres primas, al tiempo que entabla con Alexis una relación sentimental que lo obliga a redescubrirse. ¿Pero quién es Davis? ¿El joven pragmático de vida organizada que está por casarse con su novia Cassie (Deborah Ann Woll)? ¿O el joven impulsivo que, como decía Nin, considera que lo mejor es eludir la sensatez? ¿Davis es su padre o Davis es su tío Josh (Ricky Jay)? A Lerner, quien co-escribió el guión junto a Katharine O’Brien, le interesa la no-respuesta, o las múltiples respuestas concentradas en una: el rostro de Joseph Cross que esconde tanto como revela.

Tanto tu ópera prima Girlfriend como The Automatic Hate abren con primeros planos que revelan muy poco acerca de los personajes principales. ¿Ésa fue una decisión consciente o surgió en ambos rodajes?

Siempre decido de antemano, más específicamente en el proceso de escritura, ya que me gusta que mis películas comiencen con la cámara por detrás de los personajes porque eso les añade una cuota de misterio a los relatos. El objetivo es que los espectadores se queden con ganas de ver más y la manera de mantenerlos interesados es no contando mucho al comienzo, no revelando demasiado. En las escenas que vos mencionás traté de poner el ojo en algo que va a explotar luego. Me gusta usar la cámara como vehículo para manejar el nivel de conocimiento que uno tiene de los personajes. Cuando pasás mas tiempo con ellos, vas a poder verlos más de cerca y de manera más íntima, pero si empezás con lo íntimo, entonces eso no te deja mucho espacio para recorrer. Por otro lado, si empezás enfocándolos a la distancia, tenés un margen de acercamiento que se va a producir a lo largo de toda la película

¿Cuál fue el personaje más difícil de escribir? Pensaba en Alexis, que podría haberse configurado como el prototipo de stalker, casi como una caricatura de una joven problemática, y que termina siendo mucho más humana y pluridimensional

Alexis fue el personaje más complejo de escribir, sin dudas, ya que su personalidad cambia con el clima (risas). Con Katharine estábamos preocupados de que la gente pensara que ella era simplemente una loquita y no mucho más. Creo que la mejor manera de describirla es partiendo del hecho de que fue una persona prácticamente criada por lobos. En contraposición con Davis que fue criado en la ciudad, ella creció en el campo, no tiene las reglas o la consciencia de alguien que vivió la mayor parte de su vida en la civilización. Además es la más joven de la familia y sus padres jamás le dijeron que tenía que disculparse cuando hacía algo equivocado así como tampoco la incitaron a seguir las reglas o a frenar sus impulsos. Es por eso que ella hace lo que quiere. Fuera de la ciudad hay menos dictámenes. Eso era un dato muy importante para nosotros, ya que no queríamos pintarla como una loca sino como alguien más complejo

En toda la película Alexis se comporta de manera extraña, al punto de que no sabemos exactamente qué es lo que sucede con ella

Ella es encantadora, curiosa, vengativa, está feliz, triste, todo junto. Alexis siente las cosas con mayor fuerza que otras personas. Está viva y eso la hace más excitante. Nunca sabés con qué te vas a encontrar cada vez que aparece y eso a Davis le parece atractivo

Adelaide Clemens y Joseph Cross tienen mucha química. ¿Ensayaron previamente?

Sí, coincido, la química se nota. Eso es porque se cayeron muy bien en el set y pasaron mucho tiempo juntos. A mí no me gustan mucho los ensayos porque quiero captar el primer momento en el que tiene que pasar algo con la cámara y no en instancias previas. Cuando tenés buenos actores no necesitás ensayar demasiado. Hablamos mucho, sí, nos encontrábamos todos los días para discutir las escenas, pero después en el rodaje íbamos cambiando algunas frases si era necesario

¿En qué momento les surgió a vos y a Katharine la idea de contar esta historia?

Decidimos escribirla juntos cuando yo estaba terminando la universidad UCLA y ella estaba por empezar a estudiar cine en Columbia. Escribimos esta película antes que Girlfriend, pero filmamos aquella primero porque pensamos que iba a ser más fácil de financiar porque era más chiquita y con menos personajes. En cuanto al proceso de guión de The Automatic Hate, básicamente nos sentamos a pensar la historia, después nos repartimos las escenas y luego las intercambiábamos para hacer correcciones o aportar algo nuevo. Nos íbamos enamorando de los personajes a medida que íbamos escribiendo

¿De cuál te enamoraste vos?

De Alexis. Me gustó más escribir ese personaje que cualquier otro y a Katharine le pasó lo mismo pero con el del tío Josh. Si bien ambos escribimos todo, yo concebí la mayoría de los diálogos de Alexis ya que era algo que me divertía y que disfrutaba, en parte porque salí con muchas mujeres de personalidad similar a la de ella, así como Katharine tiene primos hippies que viven en el campo, por lo cual basamos esa parte de la historia en su familia

El final de la película genera una ambigüedad interesante: en un punto da la impresión de que Alexis vuelve y en otro, al no aparecer nunca en pantalla, se constituye como algo que acosará a Davis por ausencia

Exacto, queríamos crear la duda de si ella estaba realmente ahí cuando Davis escucha un ruido o de si lo estaba imaginando. Pero eso no es lo más importante, lo importante es que Alexis siempre va a estar en su mente, la vea a ella o no. Nos aseguramos de que Davis escuchara el sonido de algo que podía ser la camioneta de Alexis o bien un camión de basura. Queríamos crear la doble naturaleza en su rostro, en el cual se pueden percibir dos sensaciones. Por un lado, Davis está asustado de que ella reaparezca en su vida. Por el otro, cuando se da cuenta de que no hay nadie allí, se pone muy triste. Fue una escena que tenía que salir perfecta y por eso la filmamos más de veinte veces. La idea es que así como Davis y Alexis querían destapar el secreto de sus familias, ellos mismos terminan creando el suyo. Davis hereda su propio secreto

En relación a eso que mencionás, cuando Davis le miente a su novia sobre el final, lo hace para asemejarse más a su padre (“un cobarde” bajo la mirada de su hermano) que a su tío; sin embargo, en el fondo tiene la impulsividad de su tío aunque reniegue de ella

Precisamente era eso lo que quería mostrar. Davis está con un pie en el campo y con otro en la ciudad. Tiene una pierna en cada lugar y siempre está yendo de un lado al otro. En una vereda, está la vida similar a la de su tío, la que te dice que está bien que vivas siguiendo tus deseos independientemente de cuáles sean. En la otra vereda está el padre de Davis y su novia, ambos representando la civilización, las reglas, quizás una futura boda, un compromiso

¿Cuál sentís que es la vereda que está pisando más fuerte?

No te puedo decir eso (risas). La cara de Davis en el final de la película debería decirte todo lo que querés saber y aún así siento que aunque no hay una respuesta correcta. Todo lo que muestra su rostro es verdadero. Lo que más me gusta del cine es cuando te encontrás con películas que se quedan con vos por un largo tiempo. En algún punto busco generar eso con la mía. Quise hacer un final más desordenado, en el cual al personaje le sucedan muchas cosas en cuestión de un minuto. De hecho, la mejor manera de mostrar el cambio en un personaje, según mi punto de vista, es haciéndolo girar 360 grados para luego posicionarlo en el mismo lugar del comienzo, pero habiéndole hecho atravesar muchas cosas en el medio. Éso es lo que pasa con Davis. La película empieza y termina en el mismo sitio, pero él ya no es la persona del inicio. Es por eso que tiene un pie en la ciudad, lugar donde está parado físicamente, pero la mirada perdida en otro, que es el campo. Davis está detenido, está en el limbo. Me parece que todas las personas estamos estancadas en ese lugar o en ese no-lugar: entre lo que debemos hacer y lo que realmente queremos hacer. Por lo tanto, lo que veas o infieras de su cara en el final es correcto porque él no está pensando en una sola cosa

Como dice Jesse en Before Sunset, hay escenas que uno interpreta según su propia personalidad o sus propios deseos, según tu romanticismo o tu cinismo

Sí, o dependiendo de en qué parte de la cara del personaje decidiste concentrarte; ¿conocés a Anaïs Nin?

Sí, claro

Ella dijo que nosotros no vemos las cosas como son sino como somos. Por ejemplo, The Graduate es mi película favorita, y si bien al comienzo creía que tenía un final feliz, cuantas más veces la veía, más se iba convirtiendo en una tragedia

Tus padres son psicólogos, ¿cuánto influyeron en el guión de The Automatic Hate en particular?

Mis padres siempre están influyendo en muchas cosas ya por el hecho de ser mis padres (risas), pero para esta película tomé bastante de ellos, ya que mis padres también son profesores como los padres de Davis, al tiempo que los primos de Katharine son hippies como la familia de Alexis. Emplear algunos componentes autobiográficos nos ayudó, ya que partíamos de la premisa de mostrar cómo un chico que siempre obedeció las reglas despertó una parte de su mente que desconocía

En tu película trabajás mucho con los detalles, desde el brazalete que Alexis usa como disparador de una disputa familiar hasta los gestos faciales, ¿eso era algo que te interesaba explorar?

Sí, absolutamente, me gusta concentrarme en los detalles, como cineasta y como espectador. Siempre me atrajo cómo el hecho de mirar a un personaje en silencio por mucho tiempo puede afectarte, aunque parezca que no está sucediendo nada. Eso mismo hacen algunos de mis directores favoritos como Michael Haneke, Lucrecia Martel y Lisandro Alonso, acercarse a los rostros de manera muy íntima pero sin que el espectador pueda precisar a ciencia cierta todo lo que internamente les está sucediendo a esos personajes. La mujer sin cabeza es buen ejemplo de eso, es una gran película

En Girlfriend vos hacés algo similar, lo mostrás al personaje de Evan en situaciones mundanas de manera prolongada

Sí, quise tratar a Evan casi como si fuera un modelo, algo que Robert Bresson hacía de manera magistral. Mirar a una persona ser ella misma es ocasionalmente una de las cosas mas interesantes que podés hacer

¿Cuál fue la escena más compleja de filmar de The Automatic Hate y aquella de la cual estás más orgulloso?

Tengo la misma respuesta para ambas preguntas: la de la cena familiar donde se produce la confrontación

Me imaginaba que ibas a optar por esa 

Sí, fue una secuencia que nos llevó una semana entera de los veinte días de rodaje. Fue muy difícil y muy intensa, pero afortunadamente los actores llegaron muy preparados porque no querían hace un papelón frente al resto del cast (risas). Además era una escena que estaba acompañada por una canción que empieza lenta y que luego explota [N. del E.: "Quand on n'a que l'amour" de Jacques Brel], y era Alexis esa bomba siempre a punto de explotar. Alfred Hitchcock decía que para crear más suspenso en tu película solo tenés que ubicar a dos personas hablando en una mesa pero con una bomba abajo, una bomba que los espectadores vieran para generar tensión. Alexis era eso para mí. Por otro lado, se trata de un momento trágico pero al mismo tiempo musicalizado con una linda canción francesa (risas). Fue lo más cercano a una obra de teatro, porque los actores tenían una suerte de audiencia, ya que es la única secuencia en la que están todos juntos

Me imagino que la escena de amor entre los primos también debió haber sido difícil de filmar, ¿cuán complejo fue encontrar el tono justo para que el espectador no se distancie?

Muy complejo. Se trataba de una situación extremadamente íntima. Me parecía que la relación con un primo o prima ayudaba a reflejar lo gris de los vínculos humanos, en los que nada es tan blanco o tan negro. Me gusta mostrar esa zona moralmente intermedia, creo que mis dos películas y mi cortometraje The Replacement Child hablan sobre eso mismo

En la película hay un gran secreto que se revela sobre el final, ¿a la hora de escribir el guión siempre lo tuvieron definido?

Te voy a decir algo que seguramente no imaginabas, ni Katharine ni yo sabíamos cuál iba a ser el secreto hasta que llegamos a esa escena en la que todo explota. Al momento de filmar la secuencia de la cena de la que hablamos previamente, decidimos cuál iba a ser ese hecho tan grande que arruinó la vida de muchas personas. Afortunadamente Katharine es una mujer muy inteligente y ella pensó que el secreto debía hablar más sobre lo duro que es pasar algo de generación a generación, de lo duro que es heredar ciertos patrones. Asimismo, pensamos que lo pasó entre esos hermanos tenía que ser similar a lo que pasaría luego entre Davis y Alexis, es decir, tenía que ser una revelación que impactara pero que al mismo tiempo fuera lógica y no del todo sorprendente

A fin de cuentas, es una película sobre la familia como peso

Sí, tomamos algunas cosas de Romeo y Julieta o de películas como La celebración para hablar del tema. La familia y la cultura pueden pasar odio de una generación a otra, por eso el título del film debía tener esa palabra, hate, que en inglés suena muy dura, muy fuerte. Absolutamente todos tenemos mochilas familiares que nos pesan. Es más, yo no hubiese escrito esta película si no tuviera algo familiar con lo que lidiar. Vivimos con secretos, con problemas familiares, con situaciones ante las cuales nos vemos obligados a tomar una determinada posición

¿Considerás que la familia es lo único de lo cual no se puede escapar?

Considero que uno puede intentarlo, pero como es algo que te elige, en un punto no podés controlarlo. Si te escapás de tu casa o te vas en algún momento, quizás podés decidir quién querés que te críe, pero no quiénes van a ser por siempre tus padres. Hay algo muy fuerte en tu ADN que jamás vas a poder cambiar

¿Tu próxima película va a abordar el mismo tema?

La próxima será algo así como la tercera entrega de “historias de amor consideradas tabú” para los ojos de la sociedad. Es sobre una adolescente que se convierte en estrella pop, queda embarazada y debe ocultarlo porque creció bajo las reglas de un padre pastor muy rígido. Por lo tanto, su círculo debe contratar a una doble que finja ser ella por nueve meses y entre ambas se genera un vínculo sexual y espiritual muy fuerte

Definitivamente la voy a ver (risas). Más allá de Haneke, Alonso y Martel, ¿qué directores contemporáneos que pertenecen como vos al circuito indie norteamericano nos recomendarías?

Me gusta mucho todo lo que hace Sean Baker (Starlet, Tangerine), también me encanta el cine de Adam Christian Clark (Caroline and Jackie), el de Jeremy Saulnier (Blue Ruin) y el de Shane Carruth (Upstream Color). 

………………………………………………………………………………………….

 ► [TRAILER 1] Les dejo el adelanto de The Automatic Hate:

………………………………………………………………………………………………….

► [TRAILER 2] Algunas imágenes de Girlfriend, la ópera prima de Justin Lerner:

GIRLFRIEND - Theatrical Trailer from Justin Lerner on Vimeo.

……………………………………………………………………………………………………

¡BUEN MARTES PARA TODOS! Si alguien pudo ver The Automatic Hate en el Festival de Cine de Mar del Plata, los invito a explayarse sobre la misma; por otro lado, en relación a la temática del film de Justin Lerner, me gustaría saber qué cosas sienten que han heredado de sus padres o de algunos de sus familiares; como siempre, los leo y los espero mañana en El post del baboseo versión 2015; ¡buen martes para toda la muchachada!

………………………………………………………………………………………………….

La última vez vimos el cine bajo la mirada de… BEATRIZ SANCHIS

…………………………………………………………………………………………………….

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!

Hoy habla con Cinescalas…Raúl Castillo

Foto Gentileza: Enoch Chan / www.enochchanphotography.com

Recientemente tuve la grata posibilidad de entrevistar a Raúl Castillo, a mi criterio una de las revelaciones actorales de la televisión gracias a la serie Looking sobre la que ya he escrito por acá, y al mismo tiempo una magnética presencia en el cine independiente norteamericano. Me parecía interesante hacer debutar una nueva sección del blog (Hoy habla con Cinescalas) con mi charla con Raúl, una que espero sirva como puntapié para ir sumando otras conversaciones con actores (recordemos que las entrevistas con directores las pueden encontrar todas en este link). Como siempre, gracias por leer. Les dejo la nota en sus dos idiomas (consideré apropiado hacer una traducción, siendo este el tercer post bilingüe del blog) y un audio de la misma para quienes también quieran escucharla. Nos vemos en los comentarios.

¿Qué cualidades de Richie hicieron que te encariñes con el personaje?

Yo creo que el hecho de que Richie sea una persona con principios y un sentido de orgullo muy fuerte. Él es una persona atrevida como se puede ver en el primer capítulo de la serie y alguien que sabe lo que quiere y lo persigue

¿Qué momentos de la serie disfrutaste filmar como Richie y cuáles son aquellos que te gustó ver como espectador?

El que más me gustó filmar fue el quinto capítulo de la primera temporada [N. del E.: "Looking for the Future"], ése fue mi favorito porque era tan íntimo. Estábamos solo Jonathan [Groff], Andrew [Haigh, director del capítulo] y la camarógrafa de la primera temporada. Ese capítulo es el más feliz para mí porque fue algo más personal, y yo estaba muy concentrado en el trabajo. Y por otro lado, como espectador, me encantaron los personajes de Doris y Dom, me gusta mucho su historia en la serie

¿Cómo fue filmar la última escena del programa, en la que Richie le corta el pelo a Patrick?

Ya sabíamos que iba a ser una escena importante, a Andrew le gusta filmar las escenas en secuencia, con la misma continuidad del guión, y a esa la filmamos justamente el día en que ya nos estábamos preparando para irnos de San Francisco. Entonces por eso tiene un sentido sentimental, sumado a que yo tenía un tiempo sin salir en la serie, no había estado en el noveno capítulo y en el décimo solo aparezco en esa secuencia, entonces tenía dos semanas sin trabajar en mi personaje

Es cierto, porque a Richie no lo vemos por un tiempo hasta el momento final

Sí, claro, para mí era como que me había empezado a desenganchar de mi personaje, de lo sentimental que me unía a él, como que se había cerrado una etapa. Fue lindo tener una última escena con Jonathan porque nos llevamos muy bien y tenemos una amistad muy linda, por eso cuando voy a filmar con él me encanta porque sé que va a ser divertida la filmación. Pero esa escena fue muy emocional para él y yo como su pareja en la escena quería apoyarlo, tanto como él quería acompañarme en la última de la primera temporada que a su vez fue muy emocional para mí

Lo acompañaste como partenaire actoral

Exactamente, en ese momento del final de la primera temporada él me apoyó mucho, porque es mi personaje el que se expresa emocionalmente y yo quise hacer lo mismo y fue muy interesante el cambio. Me encantó lo simbólico del final de la serie, todo lo que representa el acto de cortarle el pelo a alguien

Además vos hacés un gesto de rozarle el pelo con la mano muy sutil…

Sí, y como la filmamos una sola vez porque realmente le cortamos el pelo no había oportunidad de repetirla (risas)

¿Ya sabías que la escena iba a concluir con la cámara alejándose? Es una decisión estética hermosa que remite mucho a Weekend

Definitivamente se parece al final de Weekend. Yo no sabía nada de cómo iba a quedar, pero confío tanto en Andrew que lo que él diga yo lo hago, sé que siempre va a filmar algo interesante y respetando el arco emocional que tienen todos los personajes

Raúl Castillo y Jonathan Groff filmando la última escena de Looking

¿Cómo viviste la cancelación del programa? Porque ustedes son como una familia a esta altura

Sí, es un grupo muy unido, nos llevamos como una familia tanto el elenco como el equipo, muchos de ellos son de San Francisco y creo que aprecian el programa porque es íntimo y todos tenemos una muy buena relación. Fue una decisión triste pero a la vez estoy muy agradecido por lo que pudimos hacer, y también por la posibilidad de la película que la vamos a empezar a filmar en septiembre y por todo lo que me ha dado la serie y el personaje de Richie, me ha abierto puertas y ha hecho mucho para mí en lo profesional

¿Cómo es interactuar con los fanáticos, sobre todo teniendo en cuenta que Richie es uno de los personajes más queridos de la serie?

Yo vivo en Nueva York y estuve viajando mucho el último año, pero cuando me reconocen y me hablan, se comunican conmigo como si yo fuera Richie y ahí es donde se nota en la manera en la que se conectaron con el personaje, lo quieren mucho y de un modo muy sincero. Soy muy afortunado porque la gran mayoría de los televidentes lo ven a Richie con mucha ternura y al mismo tiempo sé que mucha gente joven gay se identificó con el personaje. Como te digo, me siento muy agradecido de haber podido interpretar a un personaje que hace a mucha gente feliz

Además Richie funcionaba como la voz de la conciencia de la serie y eso fomentaba el fanatismo. La primera aparición de Richie como personaje es en “Lorimer”, un cortometraje de Michael Lannan. ¿Ese corto lo filmaron como piloto para luego desarrollar Looking?

Sí, era un corto que al comienzo queríamos que funcionara como propuesta para una película y que luego fue para el piloto de la serie. Michael me había visto en la película Cold Weather y por amigos mutuos se puso en contacto conmigo, me pasó el guión y a mí se me hizo muy interesante. En el corto había solo tres escenas. La primera mostraba a tres amigos que iban caminando por Brooklyn y no por San Francisco, hablando de cualquier cosa y uno de ellos empieza a contar que conoció a un muchacho y que tuvieron una experiencia muy íntima y que excedía lo sexual. En la segunda escena hablan de sus familias, de sus deseos en la vida, y en la tercera escena los vemos vivir en Nueva York juntos. Mi personaje se llamaba Richie pero era más neoyorkino (risas)

Uno de los puntos fuertes de Looking es la naturalidad con la que hablan los personajes de (y en) situaciones cotidianas. ¿Improvisaron mucho o se ajustaban al guión?

Definitivamente nos ajustábamos al guión, estaba todo totalmente escrito. Solo nos dejaban improvisar para empezar o acabar la escena, porque el material estaba muy prefijado ya

Volviendo al episodio “Looking for the Future”, ¿cómo fue la experiencia de filmarlo? ¿Se rodó en una sola jornada o en varias?

Lo filmamos en seis días y me acuerdo muy bien porque el guión decía que en la primera página el personaje de Patrick salía del baño y Richie estaba desnudo en la cama tocando el bajo. Ellos sabían que yo tocaba el bajo y me hicieron tocar algo, pero yo quería que la canción dijera algo de la historia de estos personajes. Me mandaron opciones, y yo pensé en esa canción de Maná [N. del E.: "Oye mi amor"] y luego conseguimos los derechos. Practiqué una semana porque además me daba mucha vergüenza cantar y me puse más nervioso aún por estar al lado de un gran cantante como lo es Jonathan. Pero estuvo muy linda esa semana, vimos muchas partes de San Francisco que no conocía, y es una ciudad tan hermosa, que creo que se refleja en el capítulo. Queríamos mostrar eso que sucede cuando una pareja está empezando a salir, cómo tienen la experiencia de pasar todo un día así juntos, eso es muy común, bien íntimo, algo muy universal. Creo que todos hemos sentido la fortuna de tener una relación romántica en la que uno se va conociendo y se está de a dos todo el tiempo, es algo muy bonito. Por eso me encantó filmar ese capítulo y ver lo que les va pasando a los personajes

Raúl Castillo en Cold Weather de Aaron Katz

“Looking for the Future” tiene ciertas simetrías con “Looking for Truth”, el quinto capítulo de la segunda temporada, que fue escrito por tu amiga de la adolescencia, Tanya Saracho. ¿Cómo fue que llegaron a trabajar juntos?

Tanya y yo nos conocimos cuando yo tenía catorce años, ambos vivíamos en McAllen, un pueblito de Texas. Luego estudiamos juntos en la Universidad de Boston y nos hicimos muy amigos. Cuando se terminó de filmar el piloto de Looking en marzo de 2013, en mayo de ese mismo año nos confirman que HBO quería toda la serie y que íbamos empezar a filmar en septiembre. Una semana más tarde me llama Tanya para contarme que tenía una entrevista con Michael Lannan. Le desee mucha suerte, y a Michael solo le dije que ella era una talentosa dramaturga, pero sabiendo que el puesto se lo iban a dar a quien lo mereciera más. Finalmente ella se ganó la posición, además de que no era su primer trabajo como guionista. Trabajar juntos en Looking fue algo que no hubiéramos esperado nunca, eso de estar en la televisión juntos. Además después me dijeron que en el capítulo ella iba a interpretar el papel de la prima de Richie, Ceci, y al tener nosotros una relación tan especial, porque nos conocemos desde hace tantos años, nos pudimos comunicar de una manera muy directa pero con mucha ternura a la vez. Fue como trabajar con una hermana, y eso creo que se refleja en los personajes de Richie y Ceci

Sí, se nota la confianza en la interacción

Sí, totalmente y además el lugar donde filmamos me recuerda mucho al pueblito donde nacimos y crecimos

Hace un rato mencionabas Cold Weather, ¿qué recuerdo tenés de filmar con Aaron Katz? ¿Te gustaría seguir haciendo cine independiente?

Sí, claro, yo empecé en el cine independiente y me gustaría seguir ahí. En el rodaje de Cold Weather me llevé muy bien con Aaron y con todo el equipo. Yo al mismo tiempo estaba en una producción teatral en Nueva York de una de mis obras, y en medio de los ensayos volaba a Portland, filmaba unos días allá y regresaba. Así tuve varias semanas de ir y venir. Aaron trabaja de una manera muy parecida a la de Andrew Haigh: confía mucho en el actor y no le gusta sobrecontrolar todo. La pasé muy bien la película, y además tengo una gran amistad con Cris [N. del E.: Cris Lankenau, el protagonista del film]

Además de actor sos dramaturgo, ¿en qué momento encontrás tiempo para escribir y cómo está siendo recibida tu reciente obra, Between You, Me & The Lampshade?

Ahora acabo de regresar de Chicago donde se está presentando mi obra. Lo que sucede es que yo aprendo tanto de la actuación cuando estoy en papel de escritor, cuando observo a los actores hacer su trabajo, y al mismo tiempo cuando participo de un proyecto como actor aprendo de la escritura y de la estructura dramática. Me gusta hacer las dos cosas. Claro que con la escritura se necesita de mayor tiempo, se requiere de una rutina, de cierta disciplina. Estoy muy orgulloso de la obra y la están recibiendo muy bien afortunadamente

Formaste parte de muchas puestas teatrales, ¿tenés un cariño especial por alguna?

No, siento un cariño por todas porque todos los personajes tienen algo, es como que entablás una relación con cada uno de ellos y llegás a quererlos, a empatizar, y hasta cierto punto te llenan de vida. Por eso cuando los tenés que dejar es como un duelo. Sí te puedo mencionar a La Escuela de las Américas, del dramaturgo José Rivera, quien escribió el guión de Diarios de motocicleta. Es uno de mis dramaturgos favoritos, y esa obra fue presentada en el Public Theater de Nueva York

Raúl Castillo como Richie Donado Ventura en Looking

¿Cómo fueron los primeros contactos con el mundo artístico? Leí que formaste parte de una banda punk

(risas) Sí, de muy niño dice mi mamá que jugaba con los muñecos de Star Wars y de G.I. Joe y que les hacía actuar escenas. Más tarde me empezó a gustar escribir historias cortas y a los once empecé a tocar el bajo y a estar en grupos. Me gustaba el hecho de estar arriba del escenario y presentar algo para el público. Luego gracias al teatro de la escuela me dieron una beca para la universidad, y como yo era de un pueblo tan pequeño quería ir a una ciudad más grande, quería conocer Nueva York. Terminé estudiando en Boston, pero desde la universidad que mi familia me apoyó mucho y desde entonces que no he dejado de trabajar

Ahora se viene la película de Looking, muchos fanáticos de la serie en Twitter me pidieron que te pregunte cuánto tiempo aparecerá Richie en el film, aunque estimo que todavía no hay nada concreto

No, no hay nada, se empezó el proceso de guión recien ahora, pero no debe haber mucho más para contar

¿Qué otros proyectos hay en el futuro?

En mayo tengo otra película para filmar en Estados Unidos, una producción independiente de una directora que me gusta mucho. El film se llama In Radio City. Como te dije, Looking y Richie me han abierto muchas puertas y se van presentando oportunidades, ojalá que siga todo así

¿Qué impacto crees que tuvo Looking en la comunidad gay? Porque la serie fue única en ese aspecto, casi todos sus protagonistas son gays y se naturalizó ese hecho

Sí, eso es algo que me llama mucho la atención. Tengo una cuenta de Instagram, la única red social que tengo, y mucha gente me manda mensajes, muchos muchachos y muchachas de pueblos chicos que no tienen historias en las que se puedan ver reflejados, y que me cuentan cómo Looking tuvo un impacto fuerte para ellos. Porque la gente joven de pueblos chicos generalmente no tiene la posibilidad de ver personajes que reflejen sus experiencias, y por eso espero que Looking los haya ayudado en ese aspecto. Cuando la cancelaron me sorprendió la cantidad de personas que se expresaron, que manifestaron su pena, porque era un programa muy importante. Yo estoy de acuerdo con eso, no hay nada como este programa en la televisión y es una lástima que ya no esté

Sobre todo porque uno siente que los personajes no se agotaron

Exactamente. Pero ojalá la serie les pueda abrir más puertas a otros programas similares. 

♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦

*INTERVIEW WITH LOOKING’S RAÚL CASTILLO (ENGLISH VERSION)

Which qualities made you fall in love with Richie’s character?

I think that the fact that he is someone with very strong principles and a sense of pride. He is also very daring as you can see on the first episode of the show. He knows what he wants and he goes after it

Which moment of the show did you enjoy filming the most as Richie and which one did you enjoy watching as a viewer?

The one that I liked filming the most was the fifth episode of the first season, “Looking for the Future”, is my favorite one by far because is so intimate. There was Jonathan, Andrew and myself. It is a really happy episode because of that intimacy, and I was really focused on the work. On the other hand, as a viewer I really enjoyed watching Doris and Dom’s storyline

How was it like filming the last shot of the series, when Richie gives Patrick a haircut?

We knew beforehand that it was going to be a very important scene, and Andrew likes filming the scenes as the story unfolds, respecting an order, and that one was actually shot the day we were getting ready to leave San Francisco. That is why is so sentimental, and also I wasn’t working in the show for a few weeks, because Richie wasn’t featured in episode nine and barely in episode ten, only in the final minutes, so I hadn’t been working on my character for a while

That’s true, because we don’t see Richie for almost two entire episodes until the very end

Right, so I was like detaching from the character, from all the sentimental bond that tied me to him, leaving that part of me behind, like closing a chapter. It was nice to have one last scene with Jonathan because we get along so well and we have a great friendship, that’s why I like working with him so much, because I know for a fact that is going to be a really fun ride. That last scene was very emotional for him and I wanted to be there, to support him, as he did in the last episode of season one., in which my character was very emotional as well

You gave him support as the co-participant of that scene

Exactly, specially since he was there for me in the last season, when Richie expresses himself very emotionally, I wanted to be there for him in that sense too. It was very interesting. That scene is really simbolic, specially with the haircut and all its meaning

You do a perfect gesture of touching his hair briefly, is a very powerful and subtle detail…

Yeah, and since we only got the chance to shoot it once I had to be very focused, there were no do-overs (laughs)

Did you know how that scene was going to play out visually? The camera pulls away from the action in a very Weekend-like decision

It’s definitely close to Weekend in that regard, yeah. I didn’t know anything, but I’ve always trusted Andrew and whatever he told me to do, I will do it. I knew he was gonna shoot something in a very atractive way, always having respect for the emotional arc the characters went through

Raul Castillo and Jonathan Groff in the last scene of Looking

When the show was cancelled how did you take it? You guys are like a family at this point

Yeah, it’s a very nice group, we are a family, not only the cast but also the crew, because many of them are originally from San Francisco, so they liked shooting such an intimate show there, and we are all very close and tight. It was a sad decision, but at the same time I’m very happy with the upcoming movie, we start shooting it in September, and I’m also very grateful for everything the show and Richie brought into my life. It opened a lot of doors for me profesionally

How is the interaction with the fans, specially considering that Richie is one of the most beloved characters on the show?

I live in New York and I’ve been travelling a lot in the past year, but when they recognize me, they come up and talk to me as if I were Richie, and that is when I see how much they connected with him, and how much they love him in a very sincere way. I’m very lucky because most viewers see Richie on a tender light, and at the same time lots of gay people saw themselves in him. As I told you before, I am really grateful for having been able to play a character that made so many people happy

Richie was also the voice of reason on the show, and I think that was why he was so loved, every time he opened his mouth, a truth emerged (laughs) His first appareance was in the “Lorimer” short film, shot by Michael Lannan, right? Is there any way to see it?

I don’t think so, no. It was a short film that at first was meant to be like a prototype of a movie and then it became like the foundation of Looking’s pilot. Michael had seen me in Cold Weather and we had mutual friends, he contacted me, handed me the script and I thought it was extremely interesting. In the short there were only three scenes. In the first one, three friends were walking through the streets of Brooklyn, not San Francisco, and talking about some sexual encounter that one of them had, and that turned out to be so much more than that. Then in the second scene they talk about family and live’s golds and then in the last one we just see them living the city. My character was also named Richie but he was more of a newyorker type (laughs)

One of the strongest aspects of the show is the natural way in which these friends talk to each other, was there any room to improvise?

Very little. We took the script very seriously, and said everything that was on the page. We could improvise maybe at the beginning or ending of a scene, but not during one

Coming back to “Looking for the Future”, how was the experience of shooting it? Was it shot in one day or it took several?

We actually shot it in six days. The script said, in the first page, that Patrick comes out of the bathroom and sees Richie naked in bed playing the bass. They knew I play bass so they made me play something, but I wanted to find a song that was related to the character’s feelings. So they sent me some options but I finally chose to do that Maná track ["Oye mi amor"] and then we got the rights. I practiced for over a week, specially because I’m very shy when it comes to singing and I was even more ashamed with such a talented singer like Jonathan beside me. But it was a very nice week overall, we saw many parts of San Francisco that I didn’t know, is such a beautiful city, and we wanted to show that in the episode. We also wanted to show the beginning of a romantic relationship, when you can’t get your hands off of the other person, when you can spend a whole day with them, that is a very universal feeling and it’s a very nice feeling to have. That’s why I loved shooting that particular episode, and also to witness what is happening emotionally to both characters as the day progresses

Raul Castillo and Cris Lankenau in Aaron Katz’s Cold Weather

“Looking for the Future” shares a lot of similarities with “Looking for Truth”, also the fifth episode but of the seacond season, an episode that was written by your teenage friend Tanya Saracho. How did you end up working together on Looking?

Tanya and I knew each other when I was fourteen and we were both living in McAllen, a small town in Texas. Then we went to Boston University together and we became very tight friends. When we finished shooting Looking’s pilot in March, 2013, in May HBO ordered a full season, and we started shooting it in September. A week later Tanya calls me to tell me that she had an interview with Michael Lannan. I wished her best of luck and only told Michael that she was an excellent writer, knowing that whoever was taking that job was going to be the most deserving. And Tanya finally did, and she had written many stuff before that one, she was a consumate writer. Working together on Looking was something that we never expected, the whole being-in-television-together thing. And on top of that they told us that she was going to play my cousin Ceci on the show and since we have such a close and sincere friendship, we talked to each other in a brutal but tenderly way in our scenes. It was like working with a sister, and I think that you can see that closeness in the episode between Richie and Ceci

Oh, yeah, absolutely, the connection you have is palpable on that moments together, there is a lot of trust there

Yes, totally, and we even shot in a town that reminded us of the little town we grew up in together

A few minutes ago you mentioned Cold Weather, a film that I really like; which memories do you have of working with Aaron Katz and would you work in independent cinema again?

Of course I would, that is where I started and where I would love to continue. I had a great time working with Aaron in that movie, and with the whole crew. I was working in New York at the same time with rehearsals of a play I’d written, so I had to travel to Portland back and forth many times for that shooting and it was great. Aaron works in a similar way to Andrew Haigh: they both trust the actors they have and they don’t try to control everything, they let you perform. I had a great time in Cold Weather and I have a nice friendship with Cris Lankenau, the main actor

You are a playwriter as well as an actor, where do you find the time to write and how is your new play, Between You, Me & The Lampshade, is being received?

I just came back from Chicago where my play is being showed. The thing is that I learned from acting when I am writing because I watch the actors do their job, and at the same time I learn from writing by being an actor and learning about the process and the dramatic structure of the scene. I like to do both. It goes without saying that writing takes more time and more discipline. I am very proud of the play and the actors in it and it’s being well received fortunately

As an actor you were part of many theater productions, is there any one that stands out?

Not really, I’m very fond of every play I did because all those characters gave me something. It’s like being in a relationship with each and every one of them, and then having to say goodbye, and going into a mourning period. But I can tell you that I have a very special bond with The School of the Americas, a play that was written by the great José Rivera, one of my favorite writers. That played was shown in the Public Theater in New York

Raul Castillo as Richie Donado Ventura in Looking

How were your first encounters with the artistic world? I read that you were in a punk rock band, is that true? (laughs)

(laughs) Oh, yes it is. My mom said that as a kid I used to play with Star Wars and G.I. Joe fugures and made them act in scenes together. Later I liked writing short stories and at eleven I started playing bass and being in different bands. I liked the fact of being on stage showing something to an audience. Then thanks to the plays I did in highschool I got a scholarship and went to Boston University. Since I grew up in a small town all I wanted was to be in a really big city, I wanted to see New York so bad. My family was always very supportive and since college I didn’t stop performing and acting

Now we have the Looking movie to look forward to. Many of your fans on Twitter told me to ask you about how long Richie is going to be in it. I’m assuming that there’s a lot in the air right now

A lot, yeah. I think the writing stage had just begun so I don’t know much about the story yet, and don’t have much to tell you guys about it

What projects are waiting for you in the future?

On May I’m gonna start shooting a film here in the US called In Radio City, directed by a very talented female filmmaker and then, as I said before, since Looking and Richie opened lots of doors for me, I hope that the opportunities will keep coming

Finally, I wanted to know what impact do you think Looking had on the LGBTQ community? It was a very necessary and important show

Yeah, that is something that never ceases to amaze me. I have an Instagram account, the only social network I use, and lots of people leave messages there, specially young girls and boys that live in small towns and that don’t have many other shows in which they can see themselves in. Looking had a huge impact on them, because small town teenagers and young people really don’t get the chance to see characters that speak to them, so I think Looking helped them in that sense. When the show was cancelled I was really surprised by the amount of support we had. As you say, it was a very important TV show, there is nothing like it, and it’s a pity that is no longer on the air

Specially because you can’t help but feeling that we didn’t fully explore the characters, that there is so much more to tell

Exactly, I do hope that Looking will open doors for other shows with similar concerns. 

♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦

► [ESCENA] Raúl Castillo en Looking:

………………………………………………………………………………………..

► [AUDIO1] La entrevista completa con Raúl:

Entrevista con Raúl Castillo de Looking / Raúl Castillo Looking Interview by Milagros Amondaray on Mixcloud

………………………………………………………………………………………..

► [AUDIO2] Raúl envía un saludo a la comunidad de Cinescalas:

………………………………………………………………………………………..

¡BUEN MIÉRCOLES PARA TODA LA MUCHACHADA! Hoy les dejo dos consignas: 1. Por un lado, quienes quieran volver a hablar sobre Looking y la actuación de Raúl en la serie, son más que bienvenidos a hacerlo; 2. Por el otro, la consigna televisiva del día es que mencionen grandes actuaciones y/o personajes secundarios de series; ¿cuáles son sus favoritos? (no tienen que ser necesariamente actuales); como siempre, leo sus comentarios y los reencuentro el lunes con un post sobre Tootsie de Sydney Pollack y declaraciones de amor del cine; ¡hasta entonces! ¡que tengan un excelente día!

 …………………………………………………………………………………………

…………………………………………………………………………………………….

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES DE CINESCALAS POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” Y POR TWITTER, DENLE “FOLLOW” AL BLOG ACÁ; ¡GRACIAS!