Hay mentiras pequeñas, mentiras medianas y el INDEC

Ya a nadie le importa demasido el INDEC. Mentían la inflación, se pasaron años preparando el “nuevo indice”, el nuevo índice fue trucho. Sobreestimaban el crecimiento, pagábamos de más el cupón PBI, de repente y de un saque cortaron un par de puntitos de crecimiento para no pagar.

Y ahora, las aguas bajan turbias en las estadísticas de empleo. Seguir leyendo

Mulitplicadores desagradables

Cristina, on the record:

¿Qué cosas han aumentado en estos años 2389% [como el salario mínimo de junio de 2003 al primero de enero de 2015]?. Por cierto, podemos hablar de la inflación. Calculemos que la inflación hubiera sido 100% de inflación por año, o sea le sumamos la del Congreso Nacional más la del congreso de Chile, el de Paraguay, el de Bolivia y el de Brasil y llegamos a una inflación del 100% anual, bueno, nos estaría dando 1100%. Estamos con un salario que subió el 2389%. Esto para terminar con algunas discusiones…

Si fueran 11 años entre mediados de 2003 y mediados de 2014, la cuenta sería 2^11=2048. Al 100%, los precios se habría multiplicado 2048 veces, o sea que habrían subido un 204700%. Para llegar a 1100% bastaría una inflación de 25% anual.

¿Estoy cometiendo un esnobismo de economista? Puede ser. Pero creo que es importante para mostrar las grandes confusiones a las que lleva la inflación. Entre otras: escandalizarse por los aumentos patrimoniales de los funcionarios medidos en pesos; o hacer todo un tema con que Kicillof sea millonario (también en pesos).

¿Cuál es el sector estrella del Modelo?

Maravilloso gráfico de la consultora Econométrica. Sí, mientras la contribución del sector industrial al PBI está un par de puntos por debajo de su nivel de los años 90, el sector financiero duplica en este momento su participación respecto a aquella época.

En gran parte, esto es, como la teología para Borges, una rama de la literatura fantástica. Decíamos el otro día que la sobreestimación del producto bruto se daba sobre todo en los sectores cuyo crecimiento se mide como la diferencia entre el aumento nominal y la inflación estimada, y el sector financiero es uno de ellos. El mismo informe de Econométrica señala que el sector financiero explica un tercio del aumento del producto entre el primer trimestre del 2012 y el primero de 2013; una obsecenidad tratándose de un sector que representa unos pocos puntos del PBI.

Pero quizás ahora el éxito del sector financiero se vuelve real con el boom del CEDIN. Hoy parece que entraron 40.000 dólares via Banco Credicoop.

INDEC vs INDEC

Inteligente paper de la macrista Fundación Pensar: comparan los precios de diversos alimentos reportados por el INDEC en junio 2006 (hace rato que dejaron de publicarse) con los precios de esos mismos productos según la lista de 500 de Willy Moreno. La gran mayoría de los productos varió entre un 200% y un 400% en esa comparación. La Canasta Básica que calcula el INDEC, sin especificar los precios de sus componentes, supuestamente subió un 85%. También hay en el informe un ejercico que trata de replicar una Canasta Cásica de hoy con una combinación de esos 500 productos; da un crecimiento de 289%, bastante similar a la inflación de 271% que estiman consultoras privadas.

En otras palabras: el gobierno nos miente pero al menos nos dice que nos miente.

El INDEC va a agrandando sus fábulas

Muy buen artículo de Juan Llach en Cronista: “El nuevo relato del INDEC: el PBI creciendo al 3%“. Como enfatiza allí este ilustre pariente, la mentira alcanza sus picos máximos en el consumo de supermercados y en intermediación financiera. No es casual: en ambos casos, el crecimiento real se mide no de manera directa, como en la siderurgia (“tantos tubos de acero más que el año pasado”) sino restando de la variación nominal el incremento de los precios. Entonces, claro: si “Supermercados” aumentó 24,8% en pesos e imputás una inflación de 9,2%, te da un crecimiento real de 14,3% (no es exactamente una resta, sino: 1,092 x 1,143 = 1,248).

Me pregunto entonces si, a medida que se acumulan años de mentiras, no hay una tendencia natural a que la mentira se vaya agrandando. Si desde 2007 sobreestimás el crecimiento de los supermercados, el peso de los supermercados y los servicios financieros en la economía va creciendo; es decir, es cada vez mayor la porción (irreal) de la torta cuyo crecimiento estás sobreestimando.

Si el kirchnerismo dura 100 años, en 2113 tendríamos, según el INDEC, una economía estructurada alrededor de los Cotos y Britos de este país. Sería fantástico: con inflaciones de 25% pero declaradas al 10%, creceríamos casi 15% al año.

IPC nacional, el último chiste del INDEC

Lorenzino, el otro día

Argentina está trabajando fuertemente en el proceso del IPC con alcance nacional…Es uno de los trabajos que hemos encarado y sobre el cual el FMI está absolutamente al tanto y que, en definitiva, va a a tender al reemplazo del IPC GBA, que solamente tiene alcance en la ciudad de Buenos Aires y algunos partidos del conurbano y que estamos pensando en poner en marcha este año

Hoy nos enteramos en el diario oficialista Gambito Financiero que “para 2015 estaría en condiciones de presentarlo en sociedad“. Dos años, se dirá, no está tan mal. No, es mucho más. Fíjense este comunicado del INDEC de 2005:

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y las Direcciones Provinciales de Estadística (DPE), inician la difusión del Índice de Precios al Consumidor Nacional en su primera etapa de desarrollo.

Es decir, se anuncia como novedad y proyecto algo que existió, pero que luego se suspendió, obviamente por los “problemitas” que había en las mediciones.

¿Vendrá ahora un nuevo y creíble IPC Nacional? En este punto le creo a Lorenzino tanto como a Julio Grondona. Dijo ayer: “Voy a empezar por limpiar el tema de los árbitros”. Está en AFA desde 1979.

Día de los Inocentes, pesimismo en el INDEC

Sabemos que desde hace 6 años siempre es 28 de diciembre para el INDEC, y que nosotros somos los inocentes. Los datos de ayer, 27 de diciembre, son bastante malos en todos los frentes. ¿Será porque hoy es 28 de diciembre que el INDEC se vuelve pesimista?

Vamos a la data. Ventas en shoppings en noviembre: +13% nominal respecto al año pasado, que es como decir menos 10% real o algo por el estilo. Supermercados algo mejor: +26,3%, pero recordemos que la inflacionverdadera al 30 de noviembre era… 26.3%. Hoy, el dato de construcción, que sigue alicaída y con pronósticos sombríos en constructores privados, menos en contratistas de obra pública, acaso confiados en el año electoral. También malo el dato de la industria: -1,4% contra noviembre del año anterior. Es muy posible que este año haya sido, como planteábamos en enero, literalmente uno de Emilio DISI: desindustrialización por intento de sustitución de importaciones.

El problema de la Argentina ahora, y en particular de su industria, no es uno de recesión, que puede moverse al vaivén de las noticias: es uno de estancamiento. Salvo que haya una gran capacidad ociosa (como cuando Duhalde empezó con El Modelo) para crecer hay que invertir. No hay mucho misterio.

Y fijémonos un dato sobre expectativas de inversión industrial que viene en el informe de prensa del INDEC: la respuesta a la pregunta “¿Prevé usted realizar inversiones productivas durante el año [que viene], respecto a [el año actual]?”. Las opciones posibles del multiple choice son (a) “Sí” (b) “En ejecución inversiones de períodos anteriores” (c) “No”. Subjetivo, sí, pero indicativo si se analiza el comportamiento a lo largo del tiempo. Va un grafiquito con esa evolución (no encontré respuestas para 2006):

Este año es el más pesimista de la serie: más incluso que en “la peor crisis del capitalismo desde el año 30″. Sólo un 6,7% de los encuestados planea inversiones nuevas (contra, por ejemplo, 40% en 2005). Y un record de 58,9% no cree que vaya invertir, ni siquiera completando inversiones ya en curso.

Impossible is nothing, pero difícil crecer con esas expectativas. El modelo: game over.

¿Saldrá Argentina del default?

Creo que el primero que lo propuso fue Federico Sturzenegger: aprovechar la oportunidad que abrió el Juez Griesa al obligarle a pagarle a los holdouts para salir definitivamente del default. El día del fallo la consultora Elypsis presentó esa opción como una entre varias alternativas que se abren ante la decisión judicial. Hoy los informes de las consultoras llegan con esa pregunta: ¿qué tal si le pagamos al 7% que no entró en ninguno de los dos canjes de deuda lo mismo que a los que sí entraron, y el juez obliga a los buitres a aceptar ese acuerdo?

La idea es buena: por unas monedas, acabar para siempre con el default y recuperar la fragata sin ir a la guerra con Ghana. Claro que con la Argentina nunca se sabe. Vivimos un año en el que las miserias de la economía se tapan con gestas épicas (YPF, 7D) que no le mejoran la vida a casi nadie. Timerman afirma que “No vamos a premiar a los usureros“. ¿Eso quiere decir que no pagará nada? ¿O es parte del acting propio de una negociación? No lo sabemos.

En todo caso: es muy obvio qué es lo conveniente para la Argentina. La alternativa no es nada buena: si no se hace nada, aparentemente los pagos de intereses para los bonistas que sí entraron en el canje podrían ser expropiados y usados para pagar a los holdouts. Se habla de pagos triangulados por Francia o Suiza, pero estos subterfugios no alcanzaron a evitar un derrape fuerte de los precios de los bonos argentinos.

De todos modos, tampoco exageremos lo que significaría el fin del default. No implicaría que Argentina pasara a pagar intereses como los uruguayos, que acaba de colocar deuda a 33 años (¿será casual o un homenaje ese número?) a una tasa del 4%. Recordemos que incluso antes del segundo canje, a fines del año 2006, la Argentina llegó a tener un riesgo de 200 puntos. En otras palabras: aun con holdouts (y en ese momento eran más cerca de 30% que de 7%) pudimos tener un riesgo bajo, porque los mercados sabían que nuestro default había sido “excusable”, fruto de una situación imprevista, pero confiaban en nuestro futuro como pagadores. Eso se arruinó a partir de la intervención del INDEC, que implicó pagar menos que lo prometido a quienes tenían bonos ajustados al índice de precios. Fijaos:

Conclusión: muy bueno si finalmente logramos dejar atrás el 2002, 10 años después. Pero mucho mejor si además dejamos atrás el 2007.

Según el INDEC, estaríamos chocando

Frederick Fleet: “Iceberg, right ahead!”

Axel, amigo, quiero decirte algo: Los dólares son escasos” es sinónimo, para cualquier otro economista que yo conozca, a “los dólares están baratos”. Vamos paso a paso, estilo escolástico:

Escaso = queremos más de ellos (para importar, viajar, atesorar en la expectativa de que van a subir, etc.) de los que podemos obtener (por exportaciones, inversiones extranjeras, etc) = demanda excede a oferta = el precio es más bajo que el que iguala la oferta y la demanda = el dólar está barato =  el tipo de cambio está atrasado = estamos caros en dólares.

Y abundo, a riesgo de repetir: queremos muchos dólares *porque* está barato. Entonces viajar es barato, importar (si nos dejaran) es barato, atesorar (en dólares oficiales) es seguro más barato ahora que más tarde; y hay poca disponsibilidad dólares *porque* es barato: las economías regionales se complican y pueden exportar menos (la exportación de vinos, por ejemplo, bajó); los inversores reales o financieros no quieren convertir sus dólares a pesos a un tipo de cambio tan bajo. El dólar es escaso porque es barato. (Aclaración para los seguidores de este blog: no, no estoy diciendo que el tipo de cambio nominal depende de la demanda y oferta de dólares; estoy diciendo que el tipo de cambio real influye sobre el resultado de la balanza de pagos — sería largo de explicar, pero no es lo mismo).

A esta altura sólo queda preguntarme: ¿es neoliberal  la oferta y la demada?

Actualización del gráfico de salarios en dólares en la Argentina. Tiene la ventaja de estar producido con toda información oficial: salarios privados de INDEC, tipo de cambio promedio mensual del BCRA:

Nuestra inflación salarial en dólares sigue rondando el 20% anual, aunque unos puntitos menos en el último par de meses (último dato: agosto). Cada año de los últimos siete, con la excepción de 2009, los salarios en dólares subieron algo parecido a 20%. De US$ 250 en 2005, un salario típico no calificado se ha triplicado hasta los 750 dólares.

En este momento la inflación en dólares cercana a 20% es el resultado de una inflación salarial en pesos de casi 30% (salarios privados, fuente INDEC) y una tasa de devaluación anual de 10%.

¿Hace falta señalar por qué es insostenible una situación así o nos alcanza con mirar la experiencia de la tablita, de la convertibilidad y los obstáculos que tuvimos que imponer recientemente para enfrentar nuestro encarecimiento en dólares?

¿Estamos haciendo algo para evitar que la curva de salarios en dólares siga subiendo indefinidamente? ¿O tenemos la política del “siga siga”?

Perdón que insista. Pero si Federick Fleet hubiera visto el iceberg un ratito antes…

Moreno, hermano, aflojemos la mano

La secretaría de Moreno le inició un sumario a la ONG Consumidores Libres por difundir un índice de inflación de 17,53% entre enero y principios de agosto. Podemos ir a la data de inflacionverdadera.com a ver qué nos dice. 03-Ene: 232,4 (base 2007=100). 14-Ago: 272,97. Inflación acumulada entre principios de enero y mediados de agosto = 17,45%. Recordemos que inflacionverdadera se ha movido de una manera casi idéntica a la inflación de las (cada vez menos) provincias no alineadas con el INDEC, y que la inflación de esas provincias era igual a la del INDEC hasta el momento de la intervención. Felizmente inflacionverdadera no está hecho en la Argentina ni por personas que residan en la Argentina.

Recordemos también que esas mismas personas y con el mismo método estiman la inflación norteamericana, y que esas cifras son utilizadas, entre otros, por Paul Krugman. En suma: sancionamos a Consumidores Libres por dar a conocer datos de inflación que triplican al INDEC pero que coinciden con los datos obtenidos con la misma metodología y por las mismas personas que construyen los datos que usa el Premio Nobel más famoso del mundo.

Así estamos.