IPC nacional, el último chiste del INDEC

Lorenzino, el otro día

Argentina está trabajando fuertemente en el proceso del IPC con alcance nacional…Es uno de los trabajos que hemos encarado y sobre el cual el FMI está absolutamente al tanto y que, en definitiva, va a a tender al reemplazo del IPC GBA, que solamente tiene alcance en la ciudad de Buenos Aires y algunos partidos del conurbano y que estamos pensando en poner en marcha este año

Hoy nos enteramos en el diario oficialista Gambito Financiero que “para 2015 estaría en condiciones de presentarlo en sociedad“. Dos años, se dirá, no está tan mal. No, es mucho más. Fíjense este comunicado del INDEC de 2005:

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y las Direcciones Provinciales de Estadística (DPE), inician la difusión del Índice de Precios al Consumidor Nacional en su primera etapa de desarrollo.

Es decir, se anuncia como novedad y proyecto algo que existió, pero que luego se suspendió, obviamente por los “problemitas” que había en las mediciones.

¿Vendrá ahora un nuevo y creíble IPC Nacional? En este punto le creo a Lorenzino tanto como a Julio Grondona. Dijo ayer: “Voy a empezar por limpiar el tema de los árbitros”. Está en AFA desde 1979.

Día de los Inocentes, pesimismo en el INDEC

Sabemos que desde hace 6 años siempre es 28 de diciembre para el INDEC, y que nosotros somos los inocentes. Los datos de ayer, 27 de diciembre, son bastante malos en todos los frentes. ¿Será porque hoy es 28 de diciembre que el INDEC se vuelve pesimista?

Vamos a la data. Ventas en shoppings en noviembre: +13% nominal respecto al año pasado, que es como decir menos 10% real o algo por el estilo. Supermercados algo mejor: +26,3%, pero recordemos que la inflacionverdadera al 30 de noviembre era… 26.3%. Hoy, el dato de construcción, que sigue alicaída y con pronósticos sombríos en constructores privados, menos en contratistas de obra pública, acaso confiados en el año electoral. También malo el dato de la industria: -1,4% contra noviembre del año anterior. Es muy posible que este año haya sido, como planteábamos en enero, literalmente uno de Emilio DISI: desindustrialización por intento de sustitución de importaciones.

El problema de la Argentina ahora, y en particular de su industria, no es uno de recesión, que puede moverse al vaivén de las noticias: es uno de estancamiento. Salvo que haya una gran capacidad ociosa (como cuando Duhalde empezó con El Modelo) para crecer hay que invertir. No hay mucho misterio.

Y fijémonos un dato sobre expectativas de inversión industrial que viene en el informe de prensa del INDEC: la respuesta a la pregunta “¿Prevé usted realizar inversiones productivas durante el año [que viene], respecto a [el año actual]?”. Las opciones posibles del multiple choice son (a) “Sí” (b) “En ejecución inversiones de períodos anteriores” (c) “No”. Subjetivo, sí, pero indicativo si se analiza el comportamiento a lo largo del tiempo. Va un grafiquito con esa evolución (no encontré respuestas para 2006):

Este año es el más pesimista de la serie: más incluso que en “la peor crisis del capitalismo desde el año 30″. Sólo un 6,7% de los encuestados planea inversiones nuevas (contra, por ejemplo, 40% en 2005). Y un record de 58,9% no cree que vaya invertir, ni siquiera completando inversiones ya en curso.

Impossible is nothing, pero difícil crecer con esas expectativas. El modelo: game over.

¿Saldrá Argentina del default?

Creo que el primero que lo propuso fue Federico Sturzenegger: aprovechar la oportunidad que abrió el Juez Griesa al obligarle a pagarle a los holdouts para salir definitivamente del default. El día del fallo la consultora Elypsis presentó esa opción como una entre varias alternativas que se abren ante la decisión judicial. Hoy los informes de las consultoras llegan con esa pregunta: ¿qué tal si le pagamos al 7% que no entró en ninguno de los dos canjes de deuda lo mismo que a los que sí entraron, y el juez obliga a los buitres a aceptar ese acuerdo?

La idea es buena: por unas monedas, acabar para siempre con el default y recuperar la fragata sin ir a la guerra con Ghana. Claro que con la Argentina nunca se sabe. Vivimos un año en el que las miserias de la economía se tapan con gestas épicas (YPF, 7D) que no le mejoran la vida a casi nadie. Timerman afirma que “No vamos a premiar a los usureros“. ¿Eso quiere decir que no pagará nada? ¿O es parte del acting propio de una negociación? No lo sabemos.

En todo caso: es muy obvio qué es lo conveniente para la Argentina. La alternativa no es nada buena: si no se hace nada, aparentemente los pagos de intereses para los bonistas que sí entraron en el canje podrían ser expropiados y usados para pagar a los holdouts. Se habla de pagos triangulados por Francia o Suiza, pero estos subterfugios no alcanzaron a evitar un derrape fuerte de los precios de los bonos argentinos.

De todos modos, tampoco exageremos lo que significaría el fin del default. No implicaría que Argentina pasara a pagar intereses como los uruguayos, que acaba de colocar deuda a 33 años (¿será casual o un homenaje ese número?) a una tasa del 4%. Recordemos que incluso antes del segundo canje, a fines del año 2006, la Argentina llegó a tener un riesgo de 200 puntos. En otras palabras: aun con holdouts (y en ese momento eran más cerca de 30% que de 7%) pudimos tener un riesgo bajo, porque los mercados sabían que nuestro default había sido “excusable”, fruto de una situación imprevista, pero confiaban en nuestro futuro como pagadores. Eso se arruinó a partir de la intervención del INDEC, que implicó pagar menos que lo prometido a quienes tenían bonos ajustados al índice de precios. Fijaos:

Conclusión: muy bueno si finalmente logramos dejar atrás el 2002, 10 años después. Pero mucho mejor si además dejamos atrás el 2007.

Según el INDEC, estaríamos chocando

Frederick Fleet: “Iceberg, right ahead!”

Axel, amigo, quiero decirte algo: Los dólares son escasos” es sinónimo, para cualquier otro economista que yo conozca, a “los dólares están baratos”. Vamos paso a paso, estilo escolástico:

Escaso = queremos más de ellos (para importar, viajar, atesorar en la expectativa de que van a subir, etc.) de los que podemos obtener (por exportaciones, inversiones extranjeras, etc) = demanda excede a oferta = el precio es más bajo que el que iguala la oferta y la demanda = el dólar está barato =  el tipo de cambio está atrasado = estamos caros en dólares.

Y abundo, a riesgo de repetir: queremos muchos dólares *porque* está barato. Entonces viajar es barato, importar (si nos dejaran) es barato, atesorar (en dólares oficiales) es seguro más barato ahora que más tarde; y hay poca disponsibilidad dólares *porque* es barato: las economías regionales se complican y pueden exportar menos (la exportación de vinos, por ejemplo, bajó); los inversores reales o financieros no quieren convertir sus dólares a pesos a un tipo de cambio tan bajo. El dólar es escaso porque es barato. (Aclaración para los seguidores de este blog: no, no estoy diciendo que el tipo de cambio nominal depende de la demanda y oferta de dólares; estoy diciendo que el tipo de cambio real influye sobre el resultado de la balanza de pagos — sería largo de explicar, pero no es lo mismo).

A esta altura sólo queda preguntarme: ¿es neoliberal  la oferta y la demada?

Actualización del gráfico de salarios en dólares en la Argentina. Tiene la ventaja de estar producido con toda información oficial: salarios privados de INDEC, tipo de cambio promedio mensual del BCRA:

Nuestra inflación salarial en dólares sigue rondando el 20% anual, aunque unos puntitos menos en el último par de meses (último dato: agosto). Cada año de los últimos siete, con la excepción de 2009, los salarios en dólares subieron algo parecido a 20%. De US$ 250 en 2005, un salario típico no calificado se ha triplicado hasta los 750 dólares.

En este momento la inflación en dólares cercana a 20% es el resultado de una inflación salarial en pesos de casi 30% (salarios privados, fuente INDEC) y una tasa de devaluación anual de 10%.

¿Hace falta señalar por qué es insostenible una situación así o nos alcanza con mirar la experiencia de la tablita, de la convertibilidad y los obstáculos que tuvimos que imponer recientemente para enfrentar nuestro encarecimiento en dólares?

¿Estamos haciendo algo para evitar que la curva de salarios en dólares siga subiendo indefinidamente? ¿O tenemos la política del “siga siga”?

Perdón que insista. Pero si Federick Fleet hubiera visto el iceberg un ratito antes…

Moreno, hermano, aflojemos la mano

La secretaría de Moreno le inició un sumario a la ONG Consumidores Libres por difundir un índice de inflación de 17,53% entre enero y principios de agosto. Podemos ir a la data de inflacionverdadera.com a ver qué nos dice. 03-Ene: 232,4 (base 2007=100). 14-Ago: 272,97. Inflación acumulada entre principios de enero y mediados de agosto = 17,45%. Recordemos que inflacionverdadera se ha movido de una manera casi idéntica a la inflación de las (cada vez menos) provincias no alineadas con el INDEC, y que la inflación de esas provincias era igual a la del INDEC hasta el momento de la intervención. Felizmente inflacionverdadera no está hecho en la Argentina ni por personas que residan en la Argentina.

Recordemos también que esas mismas personas y con el mismo método estiman la inflación norteamericana, y que esas cifras son utilizadas, entre otros, por Paul Krugman. En suma: sancionamos a Consumidores Libres por dar a conocer datos de inflación que triplican al INDEC pero que coinciden con los datos obtenidos con la misma metodología y por las mismas personas que construyen los datos que usa el Premio Nobel más famoso del mundo.

Así estamos.

INDEC: lo mataron antes de que muriera

Señoras y señores, reformas en www.inflacionverdadera.com, y para bien. Ahora recoge una canasta más amplia de bienes y servicios, tomada siempre de precios online.

¿Sirve? Claro que sí. Comparen su comportamiento con el de las inflaciones provinciales del blog Cosas Que Pasan. Inflacionverdadera (marrón los datos propios, azul los del INDEC):

 

Promedio de provincias creíbles en Cosas Que Pasan:

Inflación similar (un par de puntos arriba los de inflacionverdadera, pero una trayectoria parecida). Ventajas de inflacionverdadera: se actualiza todos los días, con datos que tienen apenas 10 días de retraso. Además, no padece el peligro que ahora tienen las inflaciones provinciales: cada vez son menos las provincias que las publican.

Un pequeño paso para una página web, un gran paso para la libertad.

¿Puede empeorar el INDEC?

Sí, siempre puede ser peor. El contenido ya sabíamos que era otra rama de la literatura fantástica, pero ¿la estética? Ahora entrás a la página web y se ve como si estuviera en modo a prueba de fallos, if you know what i mean. Y si llegás a intentar posar tu apuntador sobre uno de los rubros del menú de la izquierda y luego llegás a embocarle a un renglón del submenú, te ganás un premio. (En Google Chrome, al menos, es casi imposible).

Todo esto porque trataba de ver los resultado de la balanza comercial. Seguimos en superávit declinante, todavía no déficit. Primer cuatrimestre, exportaciones +7% en términos reales, importaciones +27%. Nos salva las papas que los precios de las expo crecen al 17%, los de las impo a al 9%.

Todavía tiramos un añito más. Disfrútenlo.

El INDEC, Cobos y vos

¿Cómo se llama la de Drew Barrymore y Adam Sandler en la que ella pierde la memoria cada mañana? Ah, 50 First Dates, divertida.

Aparentemente, Cobos recomienda la remoción de Redrado porque fue cómplice en la manipulación del INDEC. Es genial. Cuando era candidato a vicepresidente decía que el mes siguiente iba a comenzar a usarse el sistema norteamericano, para que no hubiera distorsiones por estacionalidad. Como si ese fuera el problema.

Sigue el operativo desgaste. Lo criticaron Morales y Carrió, y no le fue bien con los lectores de la Platea de Doctrina:

cobos

Mientras tanto, en las secciones deportivas, el candidato de La Ciencia Maldita se aferra disciplinadamente a la maravillosa estrategia de hacer la plancha, mejor dicho, hacer la “Pechito”. Si hubo pankekismo que no se note tanto.

Un decimal de honestidad

Si no fuera triste sería bastante gracioso: un ministro de economía pide disculpas por no haber logrado aumentar la tasa de inflación: “El fruto de las tareas que estamos llevando adelante se va a ver con el tiempo“. Léase: no puedo aumentar la inflación de un día para otro. Pero logró su décima: hacía tiempo que la inflación oficial no superaba el 0,5% mensual, y esta vez fue 0,6%. Ese decimal es, de momento, el gran logro de la gestión Boudou.

Salir del trampeo de las estadísticas es mucho más difícil que no haber entrado. Como explicaba Kritz hace unos días, no es posible recobrar la credibilidad estadística sin, por ejemplo, ponerle las etiquetas correctas de precios a los productos de la canasta básica. Pero eso implicaría pasar de un día para otro de 15% a 30% de pobreza: políticamente imposible. Pagni agrega hoy otras dificultades: si la idea es cambiar los bonos CER por bonos no indexados, arreglar las estadísticas sería levantar el precio de aquello que queremos comprar. Costoso.

Amado está en problemas. Evidentemente la principal tarea que le asignaron es la de cajero: pagar la deuda pero ahorrándole hambre y sed a los argentinos y usando lo menos posible las reservas pacientemente amarrocadas por el Central. Construyó una pequeña fama dentro del gobierno haciendo exactamente eso: ejecutando el saqueo de los fondos jubilatorios para pagar deuda: hambre, sí, pero para mañana.  Ahora deberá aguzar el ingenio. Volver a los mercados de crédito sin arreglar el INDEC es casi imposible. Y cada día le suman una facturita de varios millones: un día 500 (reimposición de los subsidios a la energía para la clase media y alta), al día siguiente 600 (fútbol gratis), otro día 3650 (la Aerolíneas de los 10 palos diarios).

Como siga sin mostrar re$ultados, debería ir tomando nota de una costumbre de los Kirchner, ejercida sobre los Fernández, los Massa, los Cobos, los Lousteau: del Amado al Odiado hay un pequeño paso.

48 84 09

Mi colega Dr Pangloss tenía que hablar sobre el alfonsinismo, y buscaba en las páginas del 1984 de Orwell algún gracejo que pudiera aplicarse al primer año democrático de la Argentina. No lo encontró, por subestimar a Orwell: él era capaz de ver, desde el año 48, no a la Argentina del 84 sino a la de 2009. O de 2010. O de… ¿en qué año estamos, según el Indec?:

Pero en realidad, pensaba Winston mientras reajustaba las cifras del Ministerio de la Abundancia, ni siquiera era una adulteración. Era simplemente sustituir una falsedad con otra. Casi todo el material no tenía ninguna relación con los hechos reales, ni siquiera la conexión de que fuera una mentira directa. Las estadísticas eran pura fantasía, tanto en su versión original como en la rectificada. Muchas de ellas eran producto de la inventiva de los propios funcionarios. Por ejemplo, el Ministerio de la Abundancia predecía que se iban a producir un total trimestral de ciento cuarenta y cinco millones de pares de botas, en tanto las cifras reales de lo fabricado se referían a sesenta y dos millones. Pero Winston, al volver a escribir la predicción, fijó la cifra en cincuenta y siete millones, para más tarde poder afirmar que la cuota se había superado. De todos modos, sesenta y dos millones estaban tan lejos de la verdad como cincuenta y siete o ciento cuarenta millones….Sólo se sabía que cada trimestre se fabricaba sobre el papel una cifra astronómica de botas, aunque quizás la mitad de los habitantes…estuvieran descalzos. Y ocurría lo mismo con los demás datos registrados, fueran importantes o no. Todo acababa por diluirse en las sombras, hasta el extremo de que se ignoraba a ciencia cierta la fecha del año que se estaba.