¿Por qué los ricos se compran sus casas fabricadas por el sector privado y los pobres tienen que comprar las casas que fabrica el Estado (como estas torres que Néstor inaugura hoy con Capitanich)? La respuesta sencilla es que tienen menos dinero. Pero sabemos que es una respuesta falsa. Perfectamente podría el Estado subsidiar créditos a viviendas para personas de bajos recursos. Me cuentan que en Chile el sistema funciona hace treinta años del mismo modo, aproximadamente: la persona junta 1000 dólares; el Estado le da 20.000 dólares para comprar/construir una casa; el banco pone otros 20.000 dólares, a una tasa razonable porque el colateral (el activo que respalda al crédito, y que puede ser rematado en caso de no pago) es de 41.000 dólares. Obviamente se arma un mercado de desarrolladores que compiten por precio y calidad para atraer compradores por sus casas.
Ya me veo venir los argumentos en contra: ¡los desarrolladores van a cagar a los pobres! ¡las casas del Estado son más baratas! Primer contraargumento: si las personas buscan su propio beneficio, lo más probable es que el Estado sea bastante caro/ineficiente construyendo casas –a nadie le importa demasiado si salen carísimas, y si son malísimas tampoco hay mucho que hacerle– en comparación con un mercado de desarrolladores que compiten entre sí. Si no creés este contra-argumento, ¿por qué estás a favor de que la construcción para ricos sea privada y la construcción para pobres sea estatal? Ah, ya sé: “los pobres son distintos/más tontos/tienen menos información”.


