Lo que sigue es un ejercicio teórico. Toda similitud con la realidad es mera coincidencia. Se invita especialmente al lector a correcciones y comentarios.
Imaginemos dos mercados, el de diarios y el de papel de diarios. El de diarios es competitivo (cualquiera puede poner un diario) y de esa competencia resulta que hay dos diarios que tienen un X% del mercado, con X mayor a 60. Esos dos diarios se unen y fundan Papelera Uno. ¿Generan algún tipo de poder especial en el mercado de diarios, por ejemplo a través de un menor costo de insumos? No nos gustaría eso, porque queremos que la competencia en el mercado de diarios sea pareja: que el que quiera poner un diario enfrente los mismos precios de insumos que cualquier otro.
Hay dos grandes argumentos a favor de permitir que los diarios y la producción de papel de prensa puedan estar “verticalmente integradas”; admitiendo, por ejemplo, que un diario o un conjunto de ellos estén en la industria del papel para diarios:
1. Libre competencia en la producción de papel. La producción de papel de diarios tiene libre entrada y salida. El que quiera puede poner una empresa de producción de papel para diarios: Papelera Dos, o Tres, o Cuatro. ¿Por qué van a tener una ventaja los diarios dueños de Papelera Uno? Si se estén vendiendo a sí mismos por debajo de los costos del papel, la ventaja competitiva que consiguen de ese modo se ve compensada por el hecho de que Papelera Uno –de la que son dueños– pierde plata. ¿Qué ventaja les da esto sobre los otros diarios?
2. Libre importación de papel. Si a terceros diarios no les gustan las condiciones de Papelera Uno, no sólo pueden comprarle a Papelera Dos sino que también pueden importar papel libremente y sin aranceles, consiguiéndolo a precios internacionales.
¿Están bien estos argumentos? Van tres contraargumentos:
1. El poder de mercado de Papelera Uno. Papelera Uno puede tener dos ventajas competitivas sobre Papelera Dos: escala y certidumbre. En primer lugar, si hay economías de escala en la producción de papel, Papelera Uno va a tener costos menores que Papelera Dos sencillamente porque producirá más, ya que tiene garantizada más que una mayoría del papel de diario vendido. En segundo lugar, la demanda esperada que enfrenta Papelera Uno será más estable: cuenta con seguridad con la demanda de sus dos diarios-accionistas, y su incertidumbre se limita a si le compran o no otros clientes. Para Papelera Dos, en cambio, todo es incierto. Ese mayor riesgo implicará que Papelera Dos tendrá un mayor costo del capital (le prestarán plata más cara) y por lo tanto una desventaja competitiva.
2. ¿Son los diarios accionistas únicos en Papelera Uno? A los diarios dueños de Papelera Uno no les da una ventaja venderse a sí mismos por debajo del costo siempre y cuando sean sus únicos dueños. Si, en cambio, hay otros accionistas, les convendrá venderse a sí mismos por debajo del costo del papel, ya que la pérdida no será absorbida solamente por ellos, sino también por los otros accionistas. Desde luego, no les convendrá venderle a otros diarios a ese mismo precio subsidiado. ¿Algún accionista que no sea los propios diarios votará a favor de vender por debajo del costo? No. Pero si ese accionista es estatal, le importará un poco menos ya que no se trata de dinero propio.
3. Libre importación de papel. Si, entonces, Papelera Dos tiene desventajas competitivas respecto a Papelera Uno, ¿no puede suplirse la escasez de competencia genuina con importaciones de papel para diarios? Supongamos que la importación de papel para diarios es libre y sin aranceles. Aquí hay dos escenarios a considerar: (1) el costo de producción de Papelera Uno es inferior al precio de importación del papel; (2) el costo de producción es mayor al precio de importación. (Estas dos situaciones pueden ocurrir en distintos momentos del tiempo según las circunstancias macroeconómicas, como de hecho ocurrió en la Argentina, según explicaba Fontevecchia hace un tiempo). Si el papel importado cuesta menos que producirlo localmente, efectivamente no hay ningún poder de mercado de Papelera Uno. De hecho, a los dueños de Papelera Uno les convendría comprar el papel importado en lugar de producirlo localmente. Pero en el caso (2), esto es, si Papelera Uno tiene costos inferiores al precio internacional del papel, entonces la libre importación no garantiza igualdad de acceso al papel.
¿Entonces? Si los argumentos anteriores son correctos, cuando los costos de producción locales sean inferiores a los de importación, a los accionistas de Papelera Uno les convendrá vender el papel a precios diferentes, más bajo a sus diarios y más alto a competidores, aunque en ambos casos por debajo del precio internacional. Cuando el costo local sea igual o superior al precio internacional, no habrá una ventaja competitiva para los diarios dueños de Papelera Uno. Si ambas circunstancias se alternan en distintos momentos del tiempo, entonces –tomando un promedio– los diarios dueños de Papelera Uno tienen una ventaja sobre sus competidores derivada de su coalición en la producción de papel. Así las cosas, concluimos:
1. Regulación. Se trata de un mercado que requiere regulación si el objetivo es que el mercado de diarios funcione en competencia pareja. La regulación más sencilla es la prohibición sobre la discriminación de precios, incluidos los descuentos por volumen. De manera más radical, aunque posiblemente innecesaria, podría estar prohibida la integración vertical en la producción de papel para diarios. La integración vertical es más dañina cuando está combinada con colusión: si cada diario tiene su propia papelera, el poder de mercado sólo existe en la medida en que sea un diario híper exitoso; si se permite la colusión entre más de un diario para proveerse de papel, el poder de mercado da una ventaja al conjunto de diarios coaligados sobre los demás.
2. Participación estatal. La participación estatal directa en la producción de papel es un problema por encima de las ineficiencias que habitualmente se dan cuando el Estado se pone a producir. La participación estatal –sea como accionista en Papelera Uno o declarando al papel de diarios un ”mercado de interés público” en el que el Estado puede decidir quién participa y quién no, más allá de regulaciones generales sobre poder de mercado– amplía la influencia del Estado –ie., del gobierno– para definir a qué diarios favorecer vía un menor costo del papel, agravando lo que ya ocurre por la vía de la publicidad oficial.
EX-POST, 1: Fontevecchia dice hoy que todo esto ya no tiene mucho sentido. En el mundo de hoy, puede importarse papel en condiciones ventajosas, por mejoras tecnológicas y por el exceso de capacidad de las papeleras gracias a la crisis de los diarios.
EX-POST, 2: En la misma línea globalización-destruye-monopolios, el comentarista Tomás Vergara aporta:
Si el precio internacional es más alto que el local entonces aparece la posibilidad para Papelera 2, 3 y 4 de abrir su negocio y recibir beneficios vendiendo al exterior aun cuando Papelera 1 venda a precios infreriores al mercado local. El tamaño del mercado internacional permite además que Papelera 2, 3 y 4 alcancen las economías de escala de Papelera 1 y por lo tanto puedan abastencer también al mercado local con costos no superiores a los de Papelera 1. Dado este proceso Papelera 1 habría perdido su poder monopólico [sigue, ver primer comentario a este post].
Touché. El argumento expuesto más arriba sólo se sostiene si el costo de producción es más bajo que el precio de importación pero más alto que el precio de exportación. Eso ocurrirá, por ejemplo, si los costos de producción son iguales a los de Finlandia (por nombrar un típico productor de papel): en ese caso no será negocio exportar a Finlandia pero tampoco será negocio importar desde Finlandia, en ambos casos por costos de transporte. Si, en cambio, somos exportadores de papel, no hay motivo para que Papelera Uno tenga poder de mercado; sus competidores pueden alcanzar la misma escala.

