Sí: para los que no salen.
El Economist hace cuentas sobre cuánto perderían los países con defaults y devaluaciones. Por ejemplo:
If Greece were to quit, the first-year cost would be 40-50% of GDP, and subsequent annual costs would be around 15%.
Sinceramente, no entiendo la cuenta. Que algunos acreedores pierden está clarísimo. Pero, por definición, lo que pierde un acreedor lo gana un deudor. De modo que no contemos como pérdida lo que sufrirían los depositantes pesificados, por ejemplo; porque del otro lado hay un deudor pesificado que (en comparación con tener la deuda en euros) gana. Tomando al país en su conjunto, en la medida en que hay un recorte a acreedores externos el país no sólo no pierde sino que *gana*.
Vamos a analizar en los párrafos que siguen si a Grecia le convendría o no salir del euro. Para los que estén en contra de mi conclusión y quieran leer argumentos a favor de la continuidad en el euro les recomiendo esta columna de Andy Neumeyer en Foco Económico.
El costo hay que medirlo como reducciones del PBI; en realidad, con la diferencia -imposible de calcular- entre la evolución del PBI saliendo del euro con la que tendría lugar sin salida del euro. En Argentina 2001, por ejemplo, es difícil pensar que con la convertibilidad continuando a lo largo de 2002 y hasta el día de hoy (si eso fuera posible imaginar) la reactivación habría empezado en junio de 2002, como empezó.
El principal argumento que asocia salida del euro con depresión económica es el de la crisis bancaria: si se sale del euro, se destruye el sistema bancario, porque todo el mundo trata de convertir sus depósitos en euros contantes y sonantes y el sistema colapsa con una corrida. Dos respuestas: una es que quizás eso ocurra de todos modos, sin que salgas del euro (como pasó en la Argentina). Un segundo contraargumento: lo importante es la percepción sobre el futuro de los bancos, no sobre su pasado.
Consideremos un plan violento (no porque sea el mejor; pero si es viable, uno mejor también lo será):
(1) default indefinido de toda la deuda pública griega, con la idea de cambiarla luego con quitas de 50% o más;
(2) dracmización de todos los depósitos. Cada depositante recibe en efectivo, en dracmas, hasta un máximo de 10.000 euros, a la tasa 1 euro=1 dracma**, y el resto en un bono del Estado en dracmas indexadas.
(3) el Estado se hace acreedor de todas las deudas del sistema bancario. Los primeros ¿300.000? euros de deuda se dracmizan, de allí en adelante se renegociarán las deudas en euros.
Los bancos quedan limpitos, y pueden empezar a funcionar al menos como sistema de pagos. Después, en algún momento, en nombre de la justicia les cobrás algún impuesto.
¿No hay riesgo de hiperinflación, algo que también tendría como consecuencia una depresión económica? Creo que no. Hagamos una cuenta brutal sobre el efecto monetario. ¿Cuánto hay que emitir si se dan dracmas en efectivo hasta un valor de 10.000 por depositante, canjeados por euros 1 a 1? ¿20% de habitantes con 10.000 euros habrá, promediando los que tienen menos que 10.000 y contando todos los habitantes? En ese caso, hay que emitir 20 mil millones de dracmas: el equivalente a 10 mil para 2 millones de personas.
Pensemos que la economía griega tiene un tamaño algo menor a la Argentina. Argentina tiene una base monetaria de 40.000 millones de dólares, unos 30.000 millones de euros. Es decir que, en Grecia de “condiciones normales”, la circulación monetaria debería ser un poco menos. Pero OK, no serían condiciones normales: habría desconfianza. Pero si la demanda de dinero neceasario para transacciones es un equivalente a, no sé, 20.000 millones de euros, y hay circulando solamente 20.000 millones de dracmas, el precio del dinero resultaría ser algo así como 1 euro = 1 dracma. Claro que toda la idea es devaluar, por lo tanto el Banco Central griego debería emitir un poco más todavía para conseguir la devaluación. El punto es: aunque la emisión inicial no tenga respaldo, el hecho de que hay que pagar los impuestos en ese dinero lo convierte en un dinero transaccional, por el que habrá demanda, y una demanda superior a esa emisión inicial (en todo caso, la cifra de $10.000 se puede ajustar).
¿Pero no tendría que emitir el Estado más dinero para financiar su déficit? Veamos. Las deudas que adquirió con los depositantes se cancelan con sus nuevas acreencias. (De hecho, se pueden pagar los títulos a medida que se cobran los créditos de modo tal que no haya acá una fuente de desequilibrio). La vieja deuda está defaulteada, así que lo único que importa es el superávit primario. La devaluación acá ayuda muchísimo. Con un dracma 2 a 1, por ejemplo, una economía bastante integrada con la de Grecia podría tener un salto de precios de, digamos, 40%. En esa magnitud subirían los ingresos públicos (a nivel de actividad constante) y obviamente los salarios nominales no se tocarían.
Trabajo sucio hecho, muy parecido a la Argentina. Y ya está: te fuiste de un sistema que te puso en problemas graves y, mejor que eso, te saliste de un sistema (el tipo de cambio fijo) que es peor como régimen que el tipo de cambio flexible, al menos en la opinión de un 80% de los economistas.
Un tercer argumento de por qué la salida del euro en combo con default sería muy dañina es el de la “reputación”: por portarte mal, los mercados de castigan con un alto riesgo país. La experiencia argentina tampoco favorece esta hipótesis: incluso con un canje incompleto de deuda, el riesgo argentino ya era igual al brasileño en enero de 2007, es decir, un año y medio después de realizado el canje (que, creo, llevó más tiempo del necesario).
¿Por qué, entonces, no sale Grecia del euro y empieza a recuperarse? Creo que por dos motivos: uno político y uno que me gustaría llamar religioso. El obstáculo político parece insuperable: es imposible que un presidente le diga a su pueblo: “el que depositó euros recibirá dracmas, con suerte; en el peor de los casos, recibirá un papel que dice “el Estado te debe X dracmas indexadas, que irá pagando a medida que recobre los créditos bancarios”.
Y el obstáculo religioso es que muchas mentes se niegan si quiera a hacer la cuenta, a considerar los costos y los beneficios, sencillamente porque no pueden tolerar que se viole el principio de que “the right is the good”: el principio de que lo bueno tiene que ser lo que es moralmente correcto. Parece haber una superioridad de tipo moral en “cumplir los compromisos”; puedo entenderlo y hasta puedo coincidir con que es mejor moralmente cumplir compromisos que no cumplirlos. Pero (i) no me queda claro que esos compromisos puedan cumplirse siguiendo en el euro: una crisis bancaria que no elegís es una violación obscena de compromisos; y (ii) la superioridad del principio moral no implica que sus consecuencias sean mejores para la sociedad. Lo que traté de mostrar es que salir de un tipo de cambio fijo puede ser mejor para un país. Creo que la experiencia argentina así lo sugiere. Es una pena que cosas que pasaron después de la devaluación y el default, no necesariamente asociadas a ellos (como la política inflacionaria de dólar alto, el manotazo desprolijísimo a las AFJPs y la manipulación del INDEC) nos han colocado en niveles altos de riesgo país e inflación que le quitan lustre a la correcta decisión de devaluar nuestra moneda.
** ¿Por qué 1euro=1dracma y no un poquito más, como fue acá con el $1,40? La verdad que sería razonable convertir esos primeros 10.000 euros a una tasa tal que mantengan el poder de compra, y obviamente con 1-1 no lo mantienen porque algo de inflación habrá. Ahora bien, no se puede hacer indexado porque se los estás dando de inmediato, antes de calcular el IPC. Pueden pensarse alternativas, pero obviamente el riesgo de ser generoso es pasarse con la expansión monetaria. La verdad que en la Argentina la tasa de $1,40 resultó bastante sabia, porque compensó aproximadamente con el impacto inflacionario inicial.
18.09.2011
4:33 am
Y si no queres usar Argentina como ejemplo, podes usar Islandia.
18.09.2011
9:19 am
Lo que propone The Economist es que se reestructure la deuda griega pero sin que Grecia salga del euro. Esto es porque consideran que Grecia no tiene solo problemas de liquidez sino de solvencia, y nunca podría pagar la deuda, pero los costos de salirse del euro serian enormes dentro y fuera de Grecia.
Al mismo tiempo propone que la UE y el BCE garanticen totalmente la deuda pública de los países que solo tienen problemas de liquidez, principalmente Italia y España. Contra lo que suele pensarse, ambos tienen bajo déficit y España tiene baja deuda respecto a PBI. La enorme deuda italiana es bastante estable. Tendrán que hacer los deberes para reformar el gasto público, pero lo más importante (dice The Economist) es restablecer la confianza.
El último requisito es que hay que convencer a los alemanes de que esa solución, aunque implique costos para los alemanes (y los holandeses y otros miembros “austeros” de la UE), los costos alternativos serían peores. Y piden a Angela Merkel que le diga esto claramente al electorado alemán: o bien se tragan este sapo, o bien tendrán que tragarse sapos mucho más grandes. La discusión no se refiere a si deben o no deben tragar sapos, sino al tamaño de los sapos que deberán tragar. No sé si los alemanes entenderán (ya ha habido victorias socialdemócratas en regiones antes dominadas por los socialcristianos de Merkel) pero esa es la opinión de The Economist.
18.09.2011
9:28 am
Tanto Islandia como Irlanda son malos ejemplos para este caso. En esos países el problema es que los bancos estaban overextended, con mucha exposición a hipotecas subprime y otras porquerías financieras, pero con finanzas públicas mucho más solidas. El problema es que dejar hundir los bancos causaría un tremendo efecto dominó, y el Estado no tiene capacidad para absorber las pérdidas bancarias, por lo cual necesitan ayuda externa (de Gran Bretaña en el caso de Islandia, y de la UE en el caso de Irlanda, aparte del FMI).
El caso de Grecia es diferente: es toda una estructura económica de baja productividad y poca competitividad (excepto en turismo), con un Estado benefactor que se ha comprometido a gastos muy por encima de sus posibilidades tributarias, y por ende acumulando una deuda explosivamente creciente. Incluso con una devaluación y dracmización, tendría un respiro de corto plazo pero su moneda se apreciaría en términos reales (como ha ocurrido en la Argentina o Brasil). La solución de fondo de Grecia es efectivamente la reforma institucional y económica para aumentar productividad y reducir gastos recurrentes del Estado. Esto no tiene escape, con euro o sin euro.
Dado el enorme tamaño y corto plazo de la deuda, restructurarla es inevitable. Puede hacerse ordenadamente, con asistencia de la UE, el BCE y el FMI, o desordenadamente tipo Argentina.Pero habrá que hacerla.
Dado que una gran parte del problema es la creciente desconfianza en la capacidad de otros países, la salida de Grecia del euro acentuaría esa desconfianza (“¿quién será el próximo?” se preguntarían los mercados). Por ello The Economist recomienda trazar claramente la línea entre insolvencia e iliquidez, reestructurar la deuda de los insolventes (Grecia) y garantizar ilimitadamente la liquidez de los otros (España, Italia, potencialmente Francia o Bélgica).
No sé si los alemanes se tragarán el sapo, y menos aún sé si los griegos aceptarán los sacrificios inherentes a una reforma económica muy demorada. Pero me parece esencialmente razonable lo que dice la revista. No porque me guste esa solución, sino porque las alternativas son mucho peores.
18.09.2011
10:14 am
El problema Hector es que la reducción nominal de salarios y jubilaciones (medidos en euros) es políticamente imposible.
Así que la dracmización va a hacer ese trabajo sucio, para que queden en un nivel acorde con la productividad y recaudación fiscal griega.
18.09.2011
10:59 am
Ciertamente que hay problemas politicos de indudable severidad en el caso de Grecia. Pero no son imposibles. La reducción nominal de salarios públicos (como el 5% ya decretado en España) es posible, y del mismo modo la extensión de la edad jubilatoria, la exención de subsidios u otros beneficios (p.ej. remedios baratos) a las jubilaciones más altas, la limitación en el tiempo de los subsidios por desempleo, y otras medidas por el estilo, son más o menos factibles una vez que la gente se da cuenta de que no hay otra salida (hay que complementarlas, probablemente, con otras medidas más simbólicas como una rebaja fuerte en los sueldos más altos del Estado, un impuesto extra a los ingresos muy altos, etc.)(digo simbólicas porque su efecto total es pequeño, y porque los impuestos a las empresas o a los ricos pueden ser excesivos a fin de no ahuyentar capitales y gente rica hacia otros países). Simbólicas o no, esas medidas sirven para que el resto del público acepte los otros sacrificios, más pequeños individualmente pero que pesan por el número de afectados.
Posiblemente en Grecia (como en España) una mayor disciplina laboral en el sector público no vendría mal: menos ausentismo de maestros, médicos, enfermeras y otros empleados públicos, y una mayor productividad por hora trabajada, con simplificación de trámites, etc., lo que permitiría una gradual reducción del número de empleados mediante jubilaciones, renuncias, retiros anticipados y simples despidos. Si cada año se logra un efecto, digamos, del 3-5% mediante esas medidas, el efecto acumulativo en 5-10 años sería muy considerable. En el interin, sobre la base de que se están implementando esas políticas, la UE puede ayudar a sortear el corto plazo con su Fondo de Estabilidad Financiera.
18.09.2011
1:48 pm
Coincido con Mariano T., A lo que agrego que el problema de que bajar sueldos sea politicamente inviable reside en un sobredimensionamiento del peso de los sindicatos y sus grupos afines respecto del resto de los poderes, algo construido con toda la intension. Es decir, los grandes ganadores del 2002 fueron los gremios que durante los 90 no tuvieron que negociar aumentos de sueldo porque la inflacion dejo de existir. Volvieron a cobrar importancia, pero por los malos motivos.
Comparemos como influyo en nuestra capacidad de compra un descuento del 13% en el sueldo del 2001 respecto de una devaluacion de 1 a 3 en el periodo 2002-2007.Para mi fue mucho mas nefasta la devaluacion del 2002 que el descuento del 2001, pero entiendo que para la masa sea al reves.
En definitiva, la devaluacion genera menos agitacion en el corto plazo que la baja de sueldos. Pero en el mediano plazo empeora las cosas porque desensambla la cadena de compraventas y hay que armarla de nuevo. En el largo plazo tampoco conviene, porque los beneficios terminan neutralizados por la inflacion y quedan todos los entuertos de la pesificacion.
18.09.2011
3:08 pm
Hector, si, la deflación nominal es políticamente posible a veces (los bálticos lo hicieron), pero NO es la única salida (eso es lo que trata de mostrar Lucas, no?).
Y no veo porqué “su moneda se apreciaría en términos reales (como ha ocurrido en la Argentina o Brasil)”. ¿Acaso Grecia va a empezar a producir soja o algo así?
Sobre el efecto que tendría la salida del euro griega sobre el resto de Europa..y sí, sería severo… pero eso es un problema del resto de Europa, no de los griegos.
La cuestión es que ya está probado que la salida default/devaluación es posible (ya se hizo en Argentina), y NO está probado que la salida “Reestructura de deuda/Reestructura de todo el estado griego/Transformación masiva de todo el sector privado griego” sea posible (me hace acordar a una especie de plan quinquenal sovietico, la verdad).
18.09.2011
7:28 pm
falta mucho para ir de vacaciones a Mikonos por el precio de Toninas ?
18.09.2011
9:24 pm
coincido que no le queda otra que salir del euro. si bien creo que la crisis bancaria puede ser controlada con una decision politica de garantizar los depositos de los bancos griegos, la realidad es que no hay pais (y menos un pais desarrollado) que aguante 20%+ de desempleo durante muchos anhos, insostenible.
no creo que la comparacion con la experiencia argentina post devaluacion. ciertamente va a haber una recuperacion por reduccion de endeudamiento y mejora de competitividad, pero la recuperacion de los precios de commodities jugo un papel fundamental en nuestra rapida recuperacion (y en la perdida de toda reforma institucional pero eso es para otro post). el mercado de pistacchios no es lo mismo que el de soja… pero veranear en mykonos va a ser mas barato que carilo. slds
19.09.2011
11:44 am
Coincido, no solo no es tragico sino q es lo mejor q le podria pasar a un griego en ¨este contexto¨.
Grecia no tiene nada q hacer compartiendo una moneda con Alemania, punto y aparte. El default es el menor de los males, no hay salida ¨buena¨.
Un default sin salida cambiaria tampoco tiene sentido, hay q licuar esa deuda q de todos modos ya es impagable, luego la devaluta te llevara al nivel de superavit primario y se termino el tema.
Los adoradores de una Europa unida no comprenden la sutil diferencia cultural, de valores y comportamiento q existe entre el sur y el norte. Un irlandes podria tolerar un mega ajuste y hasta lo veria como algo positivo, un griego lo percibe como una humillacion. No es cuestion de quien tiene razon sino de quienes no ven la division entre un sueño y una realidad.
Salutti
19.09.2011
12:27 pm
Porque no tiene nada que hacer compartiendo la moneda? De hecho, cuando podes cambiar un billete por otro ya lo estas haciendo. Lo unico que tienen que hacer es tener sueldos acordes a la productividad que tienen.
Y eso lo podes conseguir pagando 1000 en dracmas con un dolar a 10 o pagando 100 euros sin tener moneda local.
Es una ilusion suponer que un moneda local manijeable soluciona de por si el problema de productividad. Convertis impuesto inflacionario en un subsidio al desempleo generando puestos de trabajo que producen bienen berretas incapaces de generar desarrolo. Lo unico que podes hacer con eso es sustitucion mediocre de importaciones.
La ventaja de no hacer la devaluacion brusca es que no tenes el desbarajuste tipico que dura 2 o 3 años hasta que todo se normaliza.
Con dracmas, el despilfarro griego hubiese terminado en hiperinflacion.
19.09.2011
11:36 pm
Lobo, el tema no es el tipo de cambio en un momento dado, sino la evolución. Es decir ¿porqué pensar que la economía griega y alemana van a evolucionar tan parecido?. El tipo de cambio no te soluciona el problema de la productividad…pero te permite ajustar tus precios internos más rápido y con menos dolor.