La ciencia maldita

¿Qué hacer con el dólar?

Comentá (40)

– Seré estúpido, ¿cómo me metí en este país?

Las preguntas son dos: qué sería bueno hacer y que creo que harán. Primero las opciones de política, luego mis preferencias y mis impresiones.

OPCIÓN 1: RELAJACIÓN DE LOS CONTROLES Y MANTENIMIENTO DEL TIPO DE CAMBIO CUASI-FIJO

Si de un día para el otro se anunciara que se pueden comprar todos los dólares que se deseen, sin ningún tipo de restricción, o con restricciones no muy operativas, creo que se acentuaría la pérdida de reservas. ¿Por qué? Porque la expectativa de “todos corremos, caen las reservas y por lo tanto devalúan para no perder muchas” es lo que se llama un “equilibrio de expectativas racionales”: nuestra expectativa sobre algo (el precio del dólar) es consistente con el valor de ese algo (el precio del dólar) si decidimos adoptar esa expectativa (es decir, si creemos que el dólar va a subir y por lo tanto decidimos correr). Enrevesado, lo sé, pero esa me parece la mejor descripción del significado “Expectativas Racionales”, mucho mejor que la otra más difusa de “uso toda la información disponible”.

¿No es, también, un equilibrio de expectativas racionales que nadie corra, porque nadie cree que el dólar va a subir y, como nadie corre, no se pierden reservas, y por lo tanto el gobierno no se ve obligado a devaluar? Creo que no: hay un problema real, no psicológico, y es que la trayectoria de este dólar es incompatible con esta inflación. Y hubo dos hechos que coordinaron el timing de la corrida: la fecha electoral (“hasta las elecciones no van a devaluar, después quizás sí”) y la reacción del gobierno (“no sé si te doy todos los dólares que quieras”).

OPCIÓN 2. STATU QUO: EMBARRANDO LA CANCHA

Siguen las restricciones, o incluso se acentúan. Podemos llamar a esta opción “control de cambios”. Hay un dólar oficial al que se pueden hacer algunas transacciones, con costos burocráticos importantes, pero no es posible comprar todos los dólares que uno quiere. La explicación más clara del control de cambios que leí en estos días la escribió Domingo Cavallo, aquí. No quiere decir que el dólar “oficial” se mantenga fijo. El gobierno podría ir levantando suavemente el dólar oficial, más o menos como venía haciéndolo antes, de a 4 o 5 centavitos por mes, o incluso un poco más. Incluso es concebible una trayectoria alcista del “oficial” hasta empardarse con el “paralelo” y una unificación posterior a ese nivel.

OPCIÓN 3. DEVALUACIÓN LISA Y LLANA

Simple, y similar a lo que se hizo en 2008-2009. Una devaluación de 10% o más para tomar aire, y luego sigue el mismo régimen anterior de algo que no es “flotación administrada” sino más bien “fijación administrada”: algunos centavitos por mes para moderar el retraso ulterior del tipo de cambio. Las preguntas aquí son dos: (1) ¿le cree la gente al nuevo tipo de cambio o sigue corriendo? La Argentina -y el mundo- tuvo muchas experiencias de “devaluaciones que no alcanzan” (2) ¿Cuál es el impacto de la devaluación sobre los precios?. Nótese que hay un dilema entre (1) y (2): cuanto más devalúes, mayor el impacto en los precios pero más probable que logres “matar” las expectativas de devaluación.

OPCIÓN 4. CAMBIO DE RÉGIMEN

El gobierno podría pasar a un sistema más parecido a la flotación cambiaria. Sencillo: desde mañana, no se interviene más a favor de un determinado tipo de cambio. Que el dólar fluctúe como ocurre en Brasil, Chile, Perú, Uruguay y siguen las firmas. Puede ser, claro, una auténtica “flotación administrada”: sin anunciarlo, el gobierno interviene “parándolo” en 5 pesos pero también evitando que baje de $4,40. Entre esas bandas difusas, el dólar se mueve tranquilo, como pez en el agua.

¿QUÉ HARÁN?

En primer lugar, hay que ver la política del asunto. Parecería haber una interna en el manejo de la economía, graficada por esta bellísima escena que refiere Van der Kooy:

Cristina convocó a la titular del Banco Central a su despacho de la Casa Rosada preocupada por el rumoreo del mundo financiero y la demanda de dólares. Ya se habían puesto en marcha las medidas de control y las acciones policiales de la AFIP. Estaban presentes también Carlos Zannini y Amado Boudou, con quien había estado conversando a solas. La Presidenta objetó algunas decisiones de Marcó del Pont que, a juicio suyo, habrían fomentado el actual clima enrarecido. La jefa del Central se defendió explicando que hacía todo lo que estaba a su alcance. Pero que había cosas que no lo estaban y que eran determinantes para que los pequeños ahorristas y grandes tenedores de dinero corrieran detrás del dólar.

“¿A que te referís?” , le habría preguntado la Presidenta.

“A la inflación” , contestó Marcó del Pont.

Boudou lanzó una carcajada descalificadora. Cristina se fastidió y dio por finalizado el diálogo. La jefa del Central retornó con mala cara a su oficina. El incidente habría servido para develar, al menos, tres cosas: la resistencia presidencial para aceptar que los índices fraguados del INDEC constituyen ahora el factor más distorsivo de la economía; el peso que la opinión de Boudou tendría sobre ella: hace tiempo que el ministro de Economía cuestiona a Marcó del Pont; la puja interna entre esos funcionarios y otros para controlar, de modo directo o indirecto, el timón económico en el próximo período. Esa discusión terminó sembrando dudas sobre el destino de Marcó del Pont: está donde está por un decreto de Cristina; su pliego no lo aprobó el Senado.

Sin saber exactamente lo que piensan los actores, mi impresión es que Boudou –por decirlo suavemente– conoce más los manuales de economía tradicionales que Marcó del Pont. Su formación CEMISTA le alcanza para intuir que el sistema de controles es bastante descabellado, mientras que para Marcó del Pont los controles son clave para la continuidad del MAMDIS (Modelo de Acumulación y Matriz Productiva Diversificada con Integración Social). Pero en tanto Marcó del Pont se mantenga en el Central parecería ser que el camino más probable es el 2: seguir embarrando la cancha e ir a un sistema bastante parecido a los antiguos controles cambiarios.

QUÉ HABRÍA QUE HACER

Lo mismo que en 2008, mi solución favorita es la número 4: aprovechar la situación para pasar a un régimen de tipo de cambio más flexible, que es una condición necesaria, aunque de ningún modo suficiente, para enfrentar la inflación. ¿Por qué? Porque el sistema actual, este de “el dólar puede mantenerse o subir, pero nunca bajar” hay implícita una expectativa de devaluación y por lo tanto una expectativa de inflación. Desde luego, no es la única causa de la inflación, pero es la causa monetaria más importante: esperamos un poco de devaluación, por lo tanto esperamos inflación, por lo tanto esperamos que se reaccione a esa inflación con algo más de devaluación.

Claro que con el cambio de régimen no alcanza para bajar la inflación. A esta altura del post, sería abusar del lector intentar decir qué es lo que faltaría.

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Publicado el 07.11.11 en La ilusión y el desencanto.
40 Comentarios de los lectores
  1. bullspread

    Opcion 5: Tomar deuda y mantener este esquema?

    • Hector M.

      ¿Y quién sería el que prestará la plata? ¿Y suponiendo que lo encuestren, ¿cómo harán para devolver esa plata y los intereses?, y todavía más importante, ¿qué harán cuando esa plata se la hayan gastado y necesiten más?

  2. Nicolás Tereschuk (Escriba)

    ¿Ese régimen es el que decían los funcionarios ahora jubilados del FMI en 2002 o yo estoy loco?
    Saludos

  3. Gabriel

    Disculpe mi exabrupto, pero como le podes seguir dando pelota al dolape despues de habernos metido en semejante embrollo durante la decada de los 80s y 90s.

    Gracias a semejante especimen nosotros pasamos a ser el asme reir del mundo de la noche a la mañana. Estas mismas recetas fueron sugeridas por el Fondo a paises como Grecia y otros paises que hoy estan en la cuerda floja.

    No podes darle vela en este entierro a un tipo q transaba con el FMI mientras la gente de moria de hambre en el interior.

    Hace rato que este muchacho viene avisando el fin del mundo, cuando fue EL mismo quien nos llevo al precipicio. No logro entender aun como este caradura no entro por Devoto por reiterados defalcos al pais.

    Asi les va a USA tambien con este tipo y otros semejante dictando clases por alla.

    • garca

      No le va tan mal a USA. Reality check, por favor

    • Gabriel

      No entiendo tu sarcagasmo. No le va mal ?. Deuda por las nubes, 10% de desocupados, 16% de pobreza (casi 50 Millones), estados enormes como California super-quebrados, tres guerras en 10 años que no han sido pagadas aun, fabricas que siguen cerrando, la balanza no les cierra por ningun lado, la aprobacion del ultimo presupuesto fue casi un parto… la lista continua.

      Al que si le va bien es al Miguito dando catedras en Harvard University.

  4. dedicate al futbol.com

    La opción 5 no es buena, para mí es patear hacia adelante… Creo que la 4 es la mejor, pero debemos tener presente que estamos discutiendo sobre una consecuencia. La causa es el motor que se mueve para generar inflación. Si ajustamos “solamente” al dólar a la realidad, nos faltarán todos los otros bienes y servicios. Es el momento del antiguo y viejo esquema del desarrollismo de Frondizzi : “sincerar los mercados.”

  5. Hector M.

    El embrollo en que está el gobierno es que no puede devaluar con eficacia (porque en seguida se va a los precios y volves al casillero de partida) ni tampoco puede no devaluar o tratar de mantener el dólar quieto (porque se le van las reservas debido a la creciente fuga de capitales).
    Si bien dejar flotar sería lo más lógico en el corto plazo, ello no arregla las cosas excepto en el (muy) corto plazo. Para una solución estable hay que parar la expansión del gasto público, posibilitar el acceso a fuentes de financiación (lo cual implica arreglar el mamarracho del INDEC, arreglar con el Club de Paris, pagar las sentencias del CIADI, y jurar de rodillas comportarse bien según las reglas vigentes en el mundo, establecidas por el G20 en presencia de Cristina), y parar fuertemente la expansión monetaria (es decir la financiación del fisco con la maquinita y subir la tasa de descuento para emcarecer la plata para los bancos y el sector privado). La escasez de mosca es la manera más efectiva de que las expectativas inflacionarias no tengan eficacia (por más expectativas que tengas, no podrás comprar dólares si no tenés pesos). La segunda condición (acceso a la financiación) no es tanto para acceder a préstamos, sino para hacer el país más atractivo para la inversión argentina y extranjera, especialmente la de largo plazo (energía, etc.) que es donde están los bottlenecks reales del “modelo” (que se parece mas a un vetusto Ford T que a un cero km).

    • CECILIA DE MENDOZA

      no puedo estar mas de acuerdo

    • Goodlife

      Jajaja… El pliego de condiciones de Escribano… jajaj

    • Javier

      Totalmente de acuerdo

  6. Fer

    Héctor M., un receta neoliberal de primer orden. Veo que el 2001, Europa y el mundo no te dicen nada. Seguí rezándole a la “confidence fairy”. ¿Tenés helicóptero? ¿Tu apellido es Papandreu? ¿O sos un acreedor? Eso al menos daría una explicación racional a tu comentario. Mi propuesta es que a todos los que piensan como vos el gobierno les aplique una “escasez de mosca”, se lo merecen.

    • Flics

      Bravo, Fer!

    • Salvador Estado

      No entiendo porque Lucas y vos Fer no proponen la solución inversa a la del malvado FMI, la que Lucas propone pra grecia, dolar a 8 mangos y empezamos en el 2002 de nuevo. Si nos va tambien con el capialismo de acumulación de matriz diversificada. Si se lo aconsejamos a los griegos cada dos por tres.

    • marcelo

      Hector M. será el seudónimo de Cavallo?

    • Hector M.

      Fer, desgraciadamente la escasez de mosca la padezco hace muchos años. Pero la idea de que cada uno habla con el bolsillo no es refleja realmente lo que se sabe sobre la naturaleza humana y sobre los debates racionales.
      El 2001 lo que dice es que se expandió enormemente el gasto y el endeudamiento en 1996-98, y se dejaron a medio camino las reformas estructurales (empezando por la tributaria, y ella empezando por la coparticipación), aparte de mantener por demasiado tiempo el tipo de cambio 1:1 (debió dejárselo flotar en 1996-97, cuando hubiera bajado el dólar a menos de un peso, apreciando la moneda, y ello hubiera dado margen para que volviera a subir más tarde). Pero no indica que oponerse a las leyes económicas vaya a tener ningún efecto duradero. Impulsar el consumo y mejorar el balance comercial con un dolar real temporariamente alto (que luego se diluye con la inflación) es un recurso de corto plazo para salir de una depresión o recesión, pero no sirve para el mediano plazo: cuando la economía vuelve a funcionar a plena capacidad, como ocurre en la Argentina desde 2007 aprox., ese esquema se pudre: inflación, fuga de capiales, pérdida de competitividad, falta de inversiones, etc.
      No hace falta ser neoliberal para conocer cómo funcionan las economías de mercado. Podés leer a Marx o Keynes, o a cualquier heterodoxo de tu elección tipo Krugman, y deducirás más o menos lo mismo.

  7. Poe

    Van der Kooy!!! mamita, sin juzgar sus cualidades como periodista ( esto dicho sin chicanas) seguramente es la persona menos informada con respecto a actos de gobierno que debe haber en el país. Hace tiempo que sus notas son más ficción que realidad… simplemente porque nadie le da un solo dato.
    Muy buena la nota, interesante la opción 4, la pregunta es que contras podría tener…

  8. francés

    No entiendo el post, me parece descabellado. 1- Devaluar no tendría incidencia en términos reales dado que provocaría inflación y aumento de salarios nominales (dada la fuerza de los sindicatos). Ergo: rodrigazo, catástrofe.
    2- Dejar “flotar” el tipo de cambio puede ser muy peligroso, podemos caer en una maxi-devaluación (dejando actuar las expectativas, conducta de manada mediante) o una reevaluación con impactos en la balanza comercial. Ergo: convertibildiad, catástrofe.
    Si pudiesemos devaluar aumentando la alícuota de las retenciones a las exportaciones (devaluación “compensada”) sería genial, pero luego del conflicto del campo eso no se puede tocar.
    Lo más seguro es que todo siga igual, si tampoco estamos tan mal. 2 últimas cositas:
    - estaba Van der Kooy en el despacho de la rosada? No creo…
    - vendo dólares a 4,80. Quien compra?

    • Hector M.

      Francés, a 4.80 no vas a encontrar compradores por ahora (el paralelo hoy martes 8 de noviembre parece que está a 4.67). Esperá unos días.

    • francés

      4,67? Vender dólares es el mejor negocio en la actualidad!!

  9. Jose Francisco

    Solucion 5: aprovechar ahora y hasta que dure para liquidar unos cuantos dolares del BCRA comprando pesos a precio caro y asi hacer negocio sacando el dinero en circulacion, lo que aliviaria las tensiones inflacionarias.

    Y a meterle pata, antes que los greenbaks no valgan ni el papel en que estan impresos…..

  10. Jagger

    Si Cavallo es tan brillante como para dartle la razón, significa que cuando nos hundió sabía perfectamente lo que hacía?

    Y hablando de dólares, en ningún lado escuché qué pasa a la inversa, o sea, al tipo que va a vender dos palos verdes al banco, también le preguntan de dónde los sacó o le ponen alfombra roja con un wisky???

    • Gabriel

      Sabia exactamente lo que hacia las dos veces. En le 80s metiendo toda la deuda interna y externa en la misma bolsa y tambien en los 90s con Don Carlos Saul y Chupetonto “De LaCalle”.

    • Hector M.

      Cavallo cometió varios errores (el principal fue no flexibilizar el tipo de cambio alrededor de 1996, cuando el mercado hubiera puesto al dólar por debajo de un peso), pero no “nos hundió”. Ese mérito le corresponde a Menem y a los ultraliberales Pou y Roque Fernandez, que fogonearon el enorme aumento del gasto, del déficit y de la deuda después que Cavallo salió del gobierno; mérito adicional para De La Rúa que no frenó inmediatamente ese proceso desde diciembre de 1999 sino que intentó un impuestazo en plena recesión –muy mala movida– y luego no hizo nada para corregir el problema, hasta que le cancelaron la tarjeta de crédito. El otro error grave de Cavallo (esta vez político, para su carrera personal) fue aceptar la convivencia con la megacorrupción del gobierno menemista, incluyendo las horribles privatizaciones de Dromi y M.Julia, y aceptar de nuevo el ministerio en 2001 cuando ya todo estaba jugado y era imposible parar el desastre.

    • Gabriel

      Oh! vamos. No aclares que oscurece hermano.

      Este muchacho laburo y convivio con los milicos en los 80s, despues con Don Carlos Saul y la 3ra con el eselentisimo Sr. Presindente con un ratio elevadisimo de cero acierto durante tres mandatos.

      Basicamente en los tres se mando sus buenas c@gadas,… y una te puede pasar, dos… mas o menos, pero tres NO!.

      Si te pasa esto, entonces vos sos el problema. Lo que es peor aun, si en las tres no sabias que estabas lidiando con Orangutanes, entonces este tipo es medio p3lotu0, por no decir del todo o bien te gustaba el mono.

      Demasiados errores juntos para un “guru” de Hardvard que supuestamente debe saber al menos de estadisticas.

  11. Nicolás Tereschuk (Escriba)

    La receta del exitosísimo presidente de Alemania http://www.losandes.com.ar/notas/2002/3/24/economia-36154.asp

  12. Fede

    Don Llach, me decepciona prestando sus oidos a Van Der Kooy que a esta altura va camino a ser premiado como novelista, porque de analisis todavia esta en 3er grado dado que no supera las expresiones de deseos (“cristina se fastidio”)

  13. Guillermo

    Disfruto del blog, me resulta una lectura entretenida.

    Cambiando el enfoque, solo para agregar formas de enfocarlo, diría que quizás es interpretable como una variación del dilema del prisionero “agregado”, que se repite varias veces.

    Yo persivo la forma de dilema del prisionero asi:

    El grueso de la gente sabe que la inflación tarde o temprano trae algún tipo de ajuste.

    Se puede decir cada uno ve en el resto de aquellos que tendrían acceso a tomar decisiones de comprar o no dólares como el otro prisionero.

    Si ninguno compra dólares la situación momentánea estaría controlada y sería beneficioso para todos. Para colmo el dilema es diario.

    Y no es un equilibrio de Nash, ya que no responde a la mejor estrategia que puedo tomar (en términos económicos) considerando que el otro elegirá su mejor respuesta (comprar dólares, para protegerse de la devaluación).

    De hecho, esto se vió en todas las situaciones anteriores que recuerdo desde el Plan Austral, lo que me dice que además los actores no tienen esperanza alguna en que el otro prisionero no compre dólares.

    La devaluación tiene el aire de profecía a auto-cumplirse y entonces lo natural para alguien de escasos o abundantes recursos es buscar la protección en el dólar, como hizo históricamente. Y es escencial para romper el juego por lo menos controlar la inflación. Pero más aún, si se va a devaluar, no dilatarlo hasta que se termine como con Cavallo en el 2001. Y lo ideal sería borrar en la gente la idea de que esa es la única solución final y que no llegue, pero no parece realista hoy.

    • francés

      Lindo cuentito, pero esto no tiene nada que ver con la economía: las reservas de 47 palos de palos rompen todo esquema como el planteado. Aqui no hay libre competencia, sino que el que define el tipo de cambio es el que más dólares tiene, en este caso en gobierno nacional.

    • Mariano T.

      No parece que este muy dispuesto a pagar el precio, que es perder MUCHAS reservas.

  14. HERNAN

    En este pais el dolar es un problema psicologico. Yo he vivido en varios paises de america latina, y el tema del dolar como “asunto nacional” es algo que realmente se ve aca en argentina. En el 2002, estando en colombia fui testigo como el dolar saltaba un 20% en 3 dias y en bogota no habia ni colas, ni dolar negro, ni paralelo, ni remarcaciones de precio. Y eso que es un pais que tiene una gran parte de su comercio con USA e incluso conatos de guerra civil. Al tiempo, el dolar empezo a bajar, y tampoco nadie prestaba atencion. Lo mismo comento de Costa Rica, donde el dolar solo se conversa cuando le preguntas a un tico donde hay un banco para cambiar. La moneda brasileña perdio 11 ceros y nadie corre por el dolar, han tenido incluso hiperinflacion en la misma epoca que Argentina. Creo que si me dan a elegir, me quedo con Japon: cuando fue el tsunami (marzo 2011), el Banco de Japon tuvo que intervenir en los mercados para evitar que el YEN SE REVALUARA, es decir que el dolar siguiera cayendo, dado que los japoneses repatriaban dinero en el exterior a su pais por las necesidades ocasionadas. Miremos el mundo en que vivimos.

    • Hector M.

      Hernan, es cierto que se trata de una peculiaridad argentina (y de algunos otros países), pero no es de origen psicológico sino económico e institucional. Las políticas económicas argentinas se encargaron de demoler la confianza en el mantenimiento futuro del valor de la moneda nacional, llevandonos al triste record de tener dos hiperinflaciones en apenas dos años y medio (junio 1989-enero 1991). Cuando logramos hundir incluso el sistema insumergible de la convertibilidad (que con gasto público no muy desbalanceado y una posterior flexibilización cambiaria podría recomponer duraderamente aquella confianza), el intento de resucitar el peso a la fuerza mediante la pesificación asimétrica dio solo un resultado transitorio (mientras hubo capacidad ociosa, 2002-06), pero luego acabó en lo de siempre: exceso de gasto, freno de la inversión, inflación, y fuga masiva de capitales. Habra que volver a empezar.

    • Salvador Estado

      ¿y cual es tu explicación para esa peculiaridad argentina?¿somos marcianos?

    • Hector M.

      Salvador Estado, si tu pregunta iba dirigida a mí, creo haber dado ya la explicación. La idea de que se trata de un fenómeno “psicológico” o “cultural”, como si fuese la creencia en el Gauchito Gil o en los horóscopos, o el gusto por el mate y el dulce de leche, me parece carente de fundamento. Las poblaciones desarrollan preferencias en función de las experiencias que sufren y los estímulos que reciben en la sociedad en que viven.

  15. Mariano T.

    Notable el aporte de los K. Lo único que se les ocurre es descalificar a los opinantes, el famoso ad hominem, pero no dan ningún argumento.
    Yo creo que se debe a que no saben para donde va a salir el gobierno, así que no saben bien a que oponerse o que propuesta apoyar.

  16. alberto

    Frances dijo: “…Aqui no hay libre competencia, sino que el que define el tipo de cambio es el que más dólares tiene, en este caso en gobierno nacional…”

    Cierto pero, ¿cuántas son en realidad?, de los 47K una buena parte son [contrario a la Carta del BC] títulos publicos no muy líquidos, de [muy]largo plazo; otra parte encajes bancarios [ahora mismo están saliendo por retiro de depósitos] y otra parte préstamos o montos ya asignados [pago de deuda en el 2012]…; el mal llamado “poder de fuego” del Central es menos que 47K, ¿qué tanto?, no lo se, pero me atrevo a conjeturar que bastante menos.

    • alberto

      Decía un servidor “…Cierto pero, ¿cuántas son en realidad?, de los 47K una buena parte son…” y se lee en La Nación [artículo de F. Laborda][*]“…Las limitaciones vienen por el lado de los números, y en especial los de las reservas del Banco Central. De acuerdo con los estudios del economista Rodolfo Rossi, las reservas de libre disponibilidad no superan hoy los 33.000 millones de dólares. Si se relaciona esa suma con el total de pesos que circulan en la economía o se hallan en depósitos bancarios de corto plazo, nuestra moneda sólo tendría un respaldo de reservas del 47,9%, cuando cuatro años atrás era del 94 por ciento….”

      Ver: http://tinyurl.com/bm46g23

      [*] Todo bien, sí, pero podría citar el sitio de la fuente [dónde y cuando] y no sólo quien la produjo.

  17. Mariano T.

    Si con tanto poder de fuego hacen estas cosas, cuando tengan menos no se puede descartar cualquier manotazo. Ese es el asidero de las versioones que se corren que ahora parecen locas, y que en el futuro no lo serán tanto.

  18. Rafael B.

    La mejor solución es la 4 claramente , a mi juicio. No es verdad que si se deja ir el billete a 4,70 después vayamos a tener que ir a buscarlo a 6 o 7, porque sí es cierto que todavía el BCRA es el jugador más importante. Ojo los controles tienen que seguir pero posteriores a la compra, no anteriores a la misma (en dónde el único mensaje que se deja es que no hay para vender, ni aún a los que tienen todo en blanco)

  19. gandhiano

    La Nación parece News of the World, pero enlugar de hackear teléfonos tienen micrófonos en la Rosada, al parecer.

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