Se ha puesto de moda en este país discutir lo que no se discute en otros: la emisión de dinero es, a la larga, la causa fundamental de la inflación.
Supongamos que fuera así. ¿Lo sería también, el siguiente corolario: “emitir menos, y sólo hacer eso, es una buena política para bajar una inflación alta”? Mi respuesta es curiosa: normalmente diría que no; en la Argentina de hoy diría que en buena medida sí.
Un problema grave que se enfrentan las estabilizaciones puramente monetarias es que tienen el riesgo de una apreciación insostenible de la moneda. Imaginemos una economía en la que los precios vienen creciendo al 25% y la cantidad de dinero al 35%. Si de repente se congela la cantidad de dinero, hay un problema: todo el componente inercial de la inflación (salarios, contratos) sigue su marcha, de modo que los precios siguen subiendo por un tiempo. Como las cosas son más caras, la gente necesita más pesos. Pero si está aumentando la demanda de pesos cuando la oferta está quieta (por el programa monetaria estricto) eso tenderá a valorizar la moneda.
Por supuesto, todo depende de las magnitudes, pero es muy factible que la valorización de la moneda en ese escenario sea insostenible, y el programa se abandone. Más aun: es posible que la percepción anticipada de que la estabilización se abandonará por este motivo mine la confianza en el momento cero: nadie cree en un programa que durará poco. Pero si nadie cree en él, será menos anti-inflacionario: los contratos incluirán una alta inflación esperada a pesar de las promesas de moderación monetaria.
¿Qué es distinto en la Argentina de hoy? Que tenemos un mercado de cambios desdoblado. El problema de apreciación excesiva que normalmente enfrenta un programa monetarista se reflejaría en el mercado que establece el precio de nuestra moneda, esto es, en ese mercado de cambios libre e ilegal (porque es ambas cosas) al que llamamos “blue”. Un programa monetarista no tendría, pues, el problemático efecto sobre la rentabilidad de sectores transbles.
¿Estoy diciendo que hay que hacer un programa monetarista, o que va a ocurrir tal cosa? No, por varios motivos: (1) hay más chances de estabilización si uno incluye también otras variables (fiscales, salariales, etc.); (2) es más razonable mirar directamente a los precios como “ancla” que a la cantidad de dinero — el así llamado sistema de “metas de inflación”; (3) no hay mucha chance de moderar la emisión con este déficit fiscal; (4) etcétera.
Era sólo un pequeño ejercicio.

