La ciencia maldita

Max Weber en la Argentina

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Me llega un artículo de Max Weber (sí, Max Weber) sobre los productores de trigo entrerrianos, caracterizados por Weber como competidores desleales para la agricultura alemana. Algunas perlitas, como los efectos de la devaluación de la crisis del 90 sobre la estrcutura productiva:

La referida empresa rural fue manejada en el año económico 1891/1892 en la Argentina, en la provincia de Entreríos (sic), cerca del Plata, por un alemán con exiguo patrimonio y formación en el gimnasio. Carente de recursos, trabajó durante largos años en una casa de comercio en Buenos Aires, y luego, debido a la precaria situación en que las muy deplorables condiciones de cambio de la moneda extranjera habían colocado a las firmas de la Argentina, y especialmente a los importadores extranjeros, fue obligado a hacer el intento de establecerse en forma independiente en el ámbito de la agricultura, la cual podía subsistir, justamente, a causa de la caída de la moneda extranjera (sobre esto, véase más adelante)

Y una descripción sobre nuestra población transhumante. Nótese, al final, el carácter escasamente vegetariano de la dieta:

Estos son los únicos trabajadores permanentes que fueron mantenidos. Para el cultivo de la tierra y la cosecha vienen y vinieron trabajadores migratorios, o, mejor dicho muchedumbres nómadas arrancadas de las partes aún cubiertas por la espesura de un bosque virgen en la provincia de Corrientes en el Plata superior. No resulta claro dónde y cómo existe esta gente en el tiempo en que se encuentra sin trabajo, aparece cuando comienza el tiempo en que hace falta y desaparece luego de la terminación y después de que ha despilfarrado el jornal en aguardiente, y el colono se asienta de nuevo solo sobre su despoblada hacienda. Toda su posesión consiste en un caballo, una silla de montar, un traje por valor de aproximadamente 15 pesos, revólver y cuchillo y -de rigor- el poncho, un abrigo para montar, que consiste en un paño de lana muy rústico con un agujero para la cabeza. En lo que atañe a viviendas conocen sólo chozas de tierra; el colono pone a disposición de ellos exclusivamente un cobertizo de paja que reposa sobre postes, bajo el cual duermen sobre silla de montar.

La mayor parte de estos trabajadores no están casados, y se busca también en lo posible conseguir exclusivamente no casados.

Tienen relaciones monogámicas relativamente permanentes, pero regularmente sin ninguna celebración eclesiástica o civil y también de hecho sin un vínculo duradero con una y la misma mujer. Estas “esposas ” infinitamente sucias y los hijos aun más sucios -de qué viven y se crían en realidad- constituyen también para los colonos un enigma no resuelto. Si buscan cuidar en lo posible el cuerpo, se mueven de acá para allá en huecos en la tierra, roban ganado y procuran arrebatar a la insaciable garganta del hombre una fracción del jornal tan grande como sea posible.

Todo cuidado de los pobres, o algo análogo, o alguna otra obligación legal administrativa del que proporciona trabajo para los trabajadores, son totalmente desconocidos.

Estos trabajadores son tomados por un mes, pero sin ningún tipo de vínculo contractual. Junto con el dinero efectivo del jornal, reciben por regla general alimentación. Esta se compone de la siguiente manera característica:

Mañana: carne asada a gusto y té, así como cuatro galletas, esto es un pan redondo sin levadura, tipo bizcocho, de seis a siete cm de diámetro.

Mediodía: sopa de arroz o fideos; carne cocida a gusto.

Noche: carne asada a gusto; para trabajo duro, maíz cocinado en leche.

Nada de bebida. O sea: casi exclusivamente carne, la cual es devorada en una cantidad de casi 1 kg por día y cabeza (10 kg para 13 trabajadores). Es el medio de nutrición más barato: el verdadero pan es una exquisitez porque todo el cereal se destina a la exportación; los molinos no existen, y tampoco pueden existir en los predios individuales de los colonos, ya que la propia producción para esta necesidad tan sólo periódica exigiría mucho tiempo y sería relativamente costosa. Los costos propios de esta alimentación ascienden para el colono (esencialmente a causa del material de cocción caro) a cerca de 3/4 pesos por día y hombre.


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Publicado el 25.08.10 en La ilusión y el desencanto.
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14 Comentarios de los lectores
  1. Ramón Sánchez

    jajajajaja ¡Grande Flaco! después de leer a Max Weber los europeos pusieron los subsidios a la agricultura y garcaron a los países del Tercer Mundo en su desarrollo, haciendo que los negros de Africa vayan en pateras y los latinoamericanos a laburar a Europa….claro que ahora pagan esos subsidios con la crisis ,pero de eso no se habla ¿no? y sí de culpar al subdesarrollado de mal competidor.

    Lo más cómico que lo dice un habitante de la Pampa Gringa ….un Rosarigasino….pero “progre” eso sí.

  2. gandhiano

    Es muy interesante leer el artículo de Weber completo para entender de q. La parte que transcribís pareciera poder aplicarse ahora a las condiciones laborales en grandes potencias emergentes (China) con textos y argumentos casi idénticos.

  3. Carlitos

    ¡Excelente artículo! Es la época que añoran Biolcati y cia. Gracias a ello es que fuimos el granero del mundo. Hasta que vinieron los brutos peronchos con sus huevadas de industrialización y derechos del trabajador.

  4. Valdo Etcheverry

    Gandhiano, las condiciones laborales descriptas son las actuales. Los empresarios del citrus -en la zona de Concordia- siguen trayendo en camiones changarines del sur de corriente, por una paga exigua, completamente en negro, duermen en galpones, comen guiso carrero, mate y galletas y un poco menos de carne que la que desccrine MW. En el año 2006 dieron vuelta y quemaron una camioneta del Ministerio de Trabajo de la Nación que -junto con a Provincia- iban a hacer la inspección laboral, bajo el pretexto de que eso era asedio a la producción privada. De todos modos, lo que hacen cuando hay inspecciones -como el Estado tiene que detenerse en la tranquera hasta que abran-, en ese interín llevan todos los correntinos a la finca de al lado… y así. Sería buena una visita -de instrucción- de economistas porteños que, abandonando sus escritorios, se den un baño de economía real por esta zona… Muy bueno el post, Lucas.

  5. Mariano T.

    Gracias a Dios la mecanización terminó con esa explotación en los cultivos extensivos que caracterizan el 97% de las 30 millones de hectáreas cultivables, incluyendo soja, trigo, maíz, etc.
    En ese sector de la economía se acabaron las tareas manuales y los golondrinas. Seguro que algun ambientalista los echa de menos.

  6. gandhiano

    Mariano, mejor que leas lo que escriben los demás (por ejemplo Valdo). Pensar que hace poco me acusaron a mí de porteño y de desconocer el campo fuera de la General Paz.
    Solo los ingenuos o los amnésicos pueden seguir con el verso de que en el campo argentino sólo hay cosechadoras automatizadas de 300.000 dolares realizando todas las tareas.
    se supone que todos los trabajadores migratorios se evaporaron por arte de soja?

  7. Mariano T.

    ghandi, hay dos campos. El de la soja, el trigo, etc no usan trabajadores migratorios. Vos pensás que la soja se cosecha a mano? Vivís en Argentina?
    Después esta el otro campo, el que no participó de la gesta de 2008, el de los cultivos intensivos que van en en general (aunque hay excepciones) al mercado interno. El de las frutas, hortalizas, viñedos, tabacales, cañaverales, granjas de pollos y huevos, etc. Ese si usa mucha mano de obra, y mucha mano de obra migratoria. Mejor no pedirles los papeles.

  8. Ramón Sánchez

    es un funcionario público ¿qué querés?

  9. gandhiano

    Sánchez, seguís hablando al pedo como siempre. Por si te interesara, soy médico. Mariano T., gracias por reconocer que hay vida fuera de la soja.

  10. Ramón Sánchez

    Entonces funcionario privado …seigual¿”privado” dije? nahhhhh

  11. Ramón Sánchez

    ¿En dónde trabajás, en una OS, en un Hospital Público, en un sindicato,te pagan con bonos,sos dueño de una clínica “sindical”? …..sos un empleado público y nunca te diste cuenta,sal….

  12. Ramón Sánchez

    Médico, profesión liberal…..¡de acáááááááá´!

  13. gandhiano

    Cuando termine de vomitar pasen el trapo, por favor…

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