Podría decirse que me *acusan* de neoclásico, de creer que la macroeconomía solita librada a sus fuerzas logra que todo está donde debe estar, incluido el precio en dólares de los países. Por supuesto que no creo eso. Pero sí creo que, como primera aproximación, país rico=país caro, país pobre=país barato. Actualización empírica para 2009, usando los cien países más poblados del globo:

(Datos del maravilloso buscador de datos del Fondo Monetario para 2009). Las diferencias de productividad entre países (algo así es el PBI per capita) pueden dar cuenta de tres cuartas partes de las diferencias de precios en dólares entre países. Claro que todavía queda esa cuarta parte que requiere una explicación, y hay setenta candidatos: términos de intercambio, apetito de los inversores, propensiones a ahorrar, política fiscal, etc. Pero que quede claro que estamos discutiendo sólo ese 25%.
La Argentina aparece como más barata de lo que “debería”. Claro que en la base de datos del Fondo se cuelan las picardías del Indec: inflación menor a 9% entre 2007 y 2009. Es decir, el cuadrito no sirve para entender a la Argentina. Mis humildes cálculos de Tipo de Cambio Real, abajo:

Sí señores, este trimestre o el que viene llegamos finalmente al nivel de precios en dólares de 2001 (línea roseé). La línea azul muestra la inversa del tipo de cambio real: compara nuestros niveles de precios en dólares con los de nuestro comercio (promedio de exportaciones e importaciones). Es mi medida favorita de tipo de cambio real porque se fija exactamente en la competitividad de nuestros productos transables. Cuando la línea azul sube, estamos encareciéndonos en relación con el precio internacional de los productos que comerciamos. Es notable la comparación entre la actualidad y 2001. Nuestros niveles de precios en dólares son similares, pero en comparación con el mundo somos bastante más baratos que entonces, sencillamente porque el mundo es un lugar más caro (y particularmente en los productos que comerciamos).
Más carne de cañón para uno que el otro día me dijo que estoy un poco monotemático con la cuestión cambiaria. Lo admito, pero qué querés que le haga: es una variable que (1) manejan los gobiernos (2) si le embocás, podés tener pleno empleo e inflación baja, en cambio (3) si le errás, como hacemos nosotros una vez por década, tenés desempleo (90s) o inflación (2000s).

