El nuevo modelo económico y la minera Vale

 

Creo que fue a @fedesturze a quien le oí alguna vez clasificar contextos macroeconómicos según su competitividad mirando los costos del trabajo y del capital. Momentos como la convertibilidad tenían, comparativamente, costos laborales en dólares altos pero costos del capital relativamente bajos: al menos hasta la recesión iniciada en 1999, la Argentina enfrentaba tasas de interés relativamente bajas porque se confiaba en la moneda (tasa de devaluación esperada reducida) y en la capacidad de repago. Las empresas en ese esquema podían ser competitivas, aunque quizás ahorrando trabajo e invirtiendo más en capital.

Un segundo modelo posible, en esta clasificación, sería el del primer kirchnerismo: costos laborales en dólares muy bajos (o, lo que es lo mismo, tipo de cambio real muy alto) pero costo del capital alto por la incertidumbre asociada al reciente default. Hubo un momento, incluso, donde ambos costos fueron bajos. Fíjense la evolución del riesgo argentino comparada con la de otros países emergentes. Entre la reestructuración de deuda de 2005 y la intervención del INDEC, el riesgo argentino fue declinante. Llegó a ser, por momentos, inferior al de Brasil.

El modelo de costos salariales bajos pero costos del capital más altos es uno en el que la expansión es más intensiva en trabajo que en capital.

El tercer modelo combina lo peor de los otros dos: altos costos en dólares y riesgo país elevado: el tipo de cambio real de (algún momento de) la convertibilidad y el riesgo país de mil puntos o más de un país con percepción de riesgo de default. En ese contexto no hay expansión productiva ni con nuevas inversiones ni por aumentos en el empleo. En este contexto pasa lo que pasó con la minera brasileña Vale: las inversiones no sólo no vienen, sino que se van. Se van porque piden “una adecuación del tipo de cambio” y no se la dan; y porque perciben “risco Argentina”. Es el modelo del estancamiento.

EX-POST: quienes sigan este blog desde hace un tiempo saben que, en mi opinión, en el modelo del primer kirchnerismo estaban las semillas del segundo: la sobre-devaluación inevitablemente iba a llevar a una inflación que tarde o temprano, en ausencia de un programa de estabilización de precios, se iba a comer la competitividad. (Acá, por ejemplo, un post al respecto del año del señor de 2005)

  • Flavio Pigazzi

    hay quienes todavía creen que el tipo de cambio resuelve todo, por eso creen que una mega devaluación es la solución. Lo curioso es que muchos que creían en esto en el 2001, hoy están en el gobierno y hacen todo lo posible para que el dólar se devalue lo menos posible produciendo una revaluación monetaria vía inflación que termina en un dólar barato, fuga de capitales, cepo y dolar blue, perdida de reservas y perdida en actividades como turismo que dan déficit de divisas. ¿Como salir de este dólar barato sin producir una espiral entre inflación y devaluación, sin empobrecer el ingreso del trabajo? no tengo la respuesta. Creo que en tiempos de la gestión Lavagna esto ya era evidente que iba a ser el resulado, pero todavia teníamos un fuerte ingreso de divisas y un dolar alto, lo que hubiese permitido apostar por un rumbo más productivo y menos consumista, sin que eso fuese traumático.

  • Flavio Pigazzi

    El problema que veo es que el modelo del gobierno ha impuesto una lógica empresaria de hacer caja con las ventas y con los precios, porque no hay garantía de las inversiones y porque no hay financiación posible -interna con este nivel de inflación, externa por el riesgo-. Entonces el capital no tiene valor, es capital hundido que no rinde un retorno a largo plazo, como el caso de las eléctricas el más evidente o la falta de inversiones en petroleo.

    Lo que vale es la recaudación de cada día y para eso lo más factible es subir el precio. Ahora si el gobierno también te condicina el precio, tampoco tenes posiblidad de hacer caja, y entonces o vendes o te vas o te fundis. Yo no creo mucho en los ortodoxos que reclaman “seguridad jurídica” como sinónimo de rentabilidad asegurada, libre disponiblidad de utilidades y concentración de actividades. Pero si creo que hace falta una política que fomente la producción y construya un circuito entre el ahorro privado interno -que hay mucho pero va a ladrillos o al blue o al gasto en turismo- y la inversión. Creo que en eso esta la clave para salir de la inflación, la falta de inversiones y una política que solo alimenta el consumo.

  • http://twitter.com/Convercat Gustavo Garcia

    Bueno, gente, si después de más de 80 años de aplicación no conocemos como funcionan los modelos populistas, es hora de pensar en dedicarse a otra cosa.