Partamos de un supuesto: lo que hay en este momento es un mamarracho. Incertidumbres, nadie sabe cuánto vale un dólar, nadie sabe cuántos pesos puede cambiar por dólares, una empresa extranjera no tiene la menor idea de si podrá o no remitir utilidades, etcétera.
Partamos de otro supuesto: el tipo de cambio real “oficial” de hoy en la Argentina no es extremadamente ridículo. OK, no estamos baratos, pero tampoco es completamente insostenible. Por ejemplo, el gráfico de Facundo Albornoz y Juan Carlos Hallak muestra que el tipo de cambio real multilateral (el relevante) es un 70% superior al de 2001. (Me cuesta pensar que es tan así, pero sigamos).
Y metamos un tercer supuesto, discutible: una corrección brusca del tipo de cambio nominal tendría efectos inflacionarios. Mejor dicho: tendría efectos más inflacionarios que un movimiento gradual.
Con estos tres supuestos, diseñemos un sistema cambiario y dejémoslo ahí como un muñeco para que los comentaristas le peguen. Veamos qué tiene de malo.
El doble mercado de cambios es así:
(1) Mercado oficial, que se mueve a un 10% o 15% anual, de a poquito, dependiendo de si hacemos o no algo con la inflación. Aquí sólo van como oferentes de dólares los exportadores, y como demandantes los importadores y el Estado para pagar intereses de la deuda pública. Podría haber una pequeñita devaluación inicial, incluso. Un $4,50-$4,70 ponele.
(2) Mercado libre: un mercado legal donde se hace todo el resto de las transacciones de dólares por pesos: turismo hacia afuera y hacia adentro, inversiones, dividendos, you name it. Libertad total en este mercado para transferir dinero hacia afuera sin ninguna restricción. En este mercado el dólar se mueve como pez en el agua, como le gustaría a Milton Friedman. Flota con las olas. El Banco Central puede conducir por aquí su política monetaria, si se le da la gana. (Este cronista cree que es irrelevante por dónde metés los pesos, si por el mercado cambiario, las LEBACs o los préstamos a los bancos, pero no quiero discutir ese punto ahora).
Pregunta: ¿cuál es el problema? Yo voy a mencionar los beneficios:
(1) El Banco Central deja de perder reservas inmediatamente, sencillamente porque no tiene ningún tipo de cambio que defender y el mercado “oficial” es superavitario mientras el balance de comercio sea superior a los pagos de intereses de deuda.
(2) Desaparece el incentivo a “esperar la devaluación” para gastar. Ya podés gastar tus dólares, que te pagan más que $4,20. Comprate tu auto, comprate lo que quieras.
(3) ¿Hay márgenes para truquitos y arbitrajes? Creo que no. Sí: algún importador podrá sobrefacturar para que le den más dólares a precio oficial, algún exportador subfacturar para tratar de conseguir por su soja el precio del dólar libre. Pero no creo que sea en magnitudes que muevan el amperímetro.
(4) Nos acostumbraríamos a la idea de un tipo de cambio flexible, pero lo haríamos de manera gradual. A la larga, cuando el libre y el oficial convergieran podrían reunificarse, pero heredando la flexibilidad del libre (o un poco de ella).
(5) La gente deja de viajar tanto afuera. Y a los turistas extranjeros se les abarata viajar a la Argentina.
¿Creo que esto es mejor que una devaluación lisa y llana? Mi instinto me dice que no, que es mejor un tipo de cambio unificado. Pero la verdad, no entiendo del todo por qué. Salvo por el hecho de que con este sistema es bastante posible que el gobierno ponga un tipo de cambio oficial en niveles ridículos por temor a la inflación.
NOTA sólo para nerds: en un libro que escribimos junto a Miguel Braun, hablábamos de 2 tipos de cambio reales “de equilibrio”:
¿Qué pasa si uno cree que los mercados financieros son bastante caprichosos, que a veces me exigen superávits ridículos y otras veces me ofrecen déficits insostenibles? Quizás tengo que decirle a los mercados: vos hacé lo que quieras con los movimientos de capitales, pero yo no tengo por qué legitimar tus creencias sobre mi solvencia, cuando son ridículas, generando movimientos innecesarios en la rentabilidad de mis sectores transables. El doble mercado de cambios es una manera de hacerlo. Por supuesto, hay enormes chances de hacerlo mal: de tener tipos de cambio oficiales demasiado devaluados (tipo 2004) o demasiado apreciados (como, qué sé yo, 1974).
11.11.2011
11:26 am
Preguntas/comentarios:
¿Por qué este sistema es mejor que un mercado cambiario libre y aranceles a la importación/exportación?
(3) es un gran generador de corrupción.
(5) ¿Por qué es bueno que la gente deje de viajar tanto afuera?
Si soy neoclásico no lo pienso así. El TCR es el que iguala las productividades marginales del trabajo entre sectores transable y no transable, y no tiene nada que ver con la demanda en el largo plazo.
11.11.2011
12:04 pm
Lucas, ya que hablas de los beneficios, se podrian mencionar algunos maleficios. Entre los mas obvios:
- Los importadores sobrefacturan, reciben más dolares al cambio oficial de lo que realmente tienen que pagar a sus proveedores, y venden el remanente en el mercado libre. Los exportadores, por su parte, subfacturan, y mantienen una parte de sus ingresos fuera del mercado oficial (luego pueden ingresarlos por otras vías y cambiarlos en el mercado libre)
- En la actualidad los movimientos financieros son mucho más grandes que los pagos por comercio exterior. A punto tal que en balance, el monto de comercio exterior está más determinado por los flujos financieros, que los flujos financieros por los de comercio. La política en cuestión (donde vos no “legitimas las creencias sobre tu solvencia” pero esas creencias igual existen y generan decisiones) acentúa la fuga de capitales y te obliga finalmente no a legitimar sino a rendirte ante las creencias sobre tu solvencia. Seguirás creyendo que no son legítimas, putearás con todas tus fuerzas, pero tendrás que cambiar tu política por “la fuerza de las cosas”.
No es difícil de entender: un pizzero no tiene por qué legitimar las creencias de los clientes sobre la mala calidad de sus pizzas; por ello, mantiene sus precios más altos que en la pizzeria clase A de la otra cuadra. Ese orgulloso desconocimiento de las creencias de los demás sobre la calidad de tus pizzas (o de tu moneda) te conduce a la ruina.
Y en este mundo de comunicaciones instantáneas, esto no tarda mucho en suceder: puede ocurrir incluso anticipadamente, precisamente porque los demás pueden tener expectativas (no digamos racionales, sino solo “cínicas”) y se anticiparán a los efectos, adoptando preventivamente justo las conductas que querés evitar.
11.11.2011
12:12 pm
¿Porqué los argentinos tenemos que ser tan complicados?. Que se baje la inflación a un nivel aceptable del 3/4% y listo. No es mas facil?
11.11.2011
12:41 pm
No, no es facil bajar la inflacion al 3-4
11.11.2011
12:13 pm
Se entiende la idea. En lo personal, aborrezco de la intervención del gobierno en los mercados, pues siempre miran el corto plazo y el beneficio político, al menos por estas latitudes. No estamos hablando de Suecia, verdad? El doble tipo de cambio con gobiernos corruptos y autocráticos creo que trae mayores perjuicios que beneficios.
11.11.2011
12:24 pm
El problema es el cambio de reglas, una y otra vez. Por un lado tenes politicos gritando tonadas populistas bajo los acordes de “no queremos capitales golondrinas” pero por otro lado no generan un marco legal mas o menos uniforme a traves del tiempo.
Es como querer caviar con el presupuesto de bondiola.
11.11.2011
12:39 pm
Si estuviera hoy mágicamente en el gobierno, probablemente tomaría tu sugerencia aunque sentado en la computadora y sin responsabilidades de gobierno se me ocurren varias razones téoricas para rechazarlo; pero está claro que el éxito del sistema está en que la diferencia entre ambos dólares no sea muy grande. Y que el sistema es una fuente de corrupción, está clarísimo, pero también que cuanto menor sea la diferencia entre ambos precios, menos incentivos a la sobre y subfacturación.
11.11.2011
12:43 pm
Muchachos, me parece que lo que lucas está contando no es una propuesta, sino una descripción de como está funcionando el mercado de cambios en al realidad…(descripción con la que acuerdo por otro lado)
11.11.2011
1:02 pm
claramente no funciona asi, en la realidad el mercado no oficial de libre tiene 0
adhiero al aborrecimiento por cambios paralelos, puede llegar a traer ciertos beneficios en le corto plazo pero son altamente distorsivos en manos de politica economica no creible.
el mejor argumento apoyando esto ultimo es q no hace falta mas que mirar los ultimos 30anios… eso YA lo intentamos, repetidamente, y NOOOOOOO funciono. hace falta probar otra vez mas??
“Locura: hacer la misma cosa una y otra vez y esperar resultados diferentes.” A Einstein
11.11.2011
8:05 pm
Lucas
A mí me da que el TCR multilateral está 53% por encima de 2001, en línea con el que citás.
http://elhombrecitodelsombrerogris.blogspot.com/2011/10/tcre-septiembre-2011-15343.html
Saludos
13.11.2011
12:25 pm
MI PREGUNTA ES:
NO SE PUEDE APLICAR UN IMPUESTO A LA COMPRA DE DIVISAS DEL 20%, COMO EXISTE EL INMPUESTO A LA COMPRA DE SUNTUARIOS QUE TIENEN LO JOYEROS?
14.11.2011
9:57 am
Che, a nadie se le ocurre decir que eso sería literalmente robarle a los exportadores?
Qué diferencia habría entre hacer eso e ir a sus casa, apuntarlos con un arma y pedirles que les den la diferencia entre lo que recibieron en dólares y el valor del “dolar oficial”?
14.11.2011
10:03 am
Creo que el comentario 1 resume la inconveniencia de la medida.
Vos ponés el problema (3) y lo relativizás. Justamente ese punto es crítico, pues si la diferencia inicial entre los dos puede que sea pequeña, cuando empiece a crecer es imposible evitar la imaginación y vericuetos para la trampa.
14.11.2011
5:44 pm
el sector exportador ya tiene “virtualmente” un tipo de cambio diferenciado, producto de las retenciones, o me equivoco? que diferencia hay con lo que vos decís?
14.11.2011
6:16 pm
En el Gobierno del General Lanusse, se llamaba “dolar comercial” y “dolar financiero” y no era, presumiblemente, un gobierno populista. Muchos se desgarran las vestiduras como si vinieran de un país donde jamás se prohibió la compra de divisas o se crearon mil artificios para desalentarla.
De acuerdo, las actuales autoridades no actuan a la perfección. ¿Cuales lo hicieron?
17.11.2011
3:01 pm
Dos mercados con precios diferenciales para un mismo bien es una invitación al arbitraje y la corrupción. Creo que en Argentina esto se ensayó alrededor de 54 o 55 veces más o menos. Como dice gandhiano, existían el dolar comercial, el financiero, y le agrego el dolar turista, y siguen las firmas. El resultado siempre el mismo. ¿Esta vez sería distinto?