No, ya sé, imposible. Una vez en la puerta de una oficina pública vi un cartel que decía algo así: “Art.XX, inciso YY: la relación laboral entre el empleado público y el Estado sólo podrá ser interrumpida por (i) renuncia, (ii) fallecimiento”. Está en nuestra constitución: “estabilidad en el empleo público”.
Hoy fui testigo de un experimento de productividad de ciertos empleados públicos. En Alem y Ramos Mejía (Retiro) suele haber un puñado de guardias urbanos que controlan el cruce de peatones. (La zona está en obra por el kilómetro de vías subterráneas más útil de la historia de la humanidad, que unirá de un plumazo las cinco líneas de ferrocarril que vienen del norte y el noroeste con el centro y el sur de la ciudad). En las noches y en los días de lluvia, los guardias urbanos no están. Resultado: nada. Todo está igual que antes. Cuando están y cuando no están los guardias urbanos, un 10% de los peatones cruza mal (pasan por el costado de esa útil barandita que está en nuestras esquinas más importantes), y un 99% de los autos dobla igual de bien, respetando los turnos de la senda peatonal.
¿Tiene sentido que esté prohibido echar empleados públicos? Entiendo que en su origen era para limitar la influencia política. Pero la prohibición de echar es too much, y obviamente atenta contra la productividad. Aunque más no sea una remota amenaza de tarjeta roja te hace laburar un poco más, aquí y en la China.
En todo caso, nadie tendría los cojones para cambiar esa norma. ¿O sí? Tengo un candidato: el impostor inverosímil Fidel Castro. De un plumazo echó a 500 mil empleados en una isla con tres millones de trabajadores.
13.09.2010
5:39 pm
En principio el despido que no permite la ley es el sin causa. En caso de faltas graves y con el consiguiente sumario administrativo, un empleado público puede ser cesanteado.
Desgraciadamente en este país de eterno partido y revancha, la inexistencia de una protección de este tipo implicaría que con cada cambio de Gobierno serían echados todos los empleados, reemplazandolos por clientes del nuevo funcionario.
El ejemplo de Castro también deja claro que ningún trabajador debe quedar a merced de los delirios de un individuo, por encumbrado que éste sea.
13.09.2010
5:57 pm
Aclare don Lucas que 95% de los ocupados en Cuba son “empleados públicos”. O sea que más que echarlos los mandan a crear un “sector privado” actualmente inexistente.
13.09.2010
6:39 pm
Idem en Reconquista y San Martín pero peor: La mina sí está ahí pero se resguarda debajo del techo de la esquina.
13.09.2010
7:22 pm
Cada vez es menor el % de gente que trabaja en Argentina y tiene que mantener con su trabajo a todo el resto.
Es una forma singular de exclavitud.
Antes entre muchos esclavos mantenían el estandar de vida de un amo.
Ahora el trabajo de una persona alcanza para mantener 3, 4 …
Productividad.
13.09.2010
8:03 pm
Una vez mas ceap clap clap. Peor en algunos casos el empleo es hereditario!
13.09.2010
8:09 pm
Más que puedan ser o no despedidos (con o sin causa justa) el debate que nos debemos es discutir acerca de cuántos empleados necesitamos en los tres niveles del Estado y con qué nivel de capacitación. Me consta que hay áreas en los que faltan empleados calificados(enfermeras, por ejemplo) y otras en los que sobran (administrativos). Ni hablar de los ñoquis, de los que ya ni siquiera hablamos. O de los que por la mañana son empleados públicos y al mediodía rajan a ejercer su actividad privada, en lugar de cumplir con el horario que corresponde. Ni el Estado controla (no quiere, no puede o no lo dejan -teoría de las “manos atadas”-) ni el empleado siente el menor remordimiento por estafar a la sociedad. La única solución que le veo es un plan de largo plazo, en el cual se tome menos personal del que se jubile/muere/renuncie y que, a su vez, se contrate con criterio según necesidades, capacitación, mérito y no por cuestiones político-partidarias (el famoso “me conseguí un currito en Obras Públicas”)… en fin: no creo que nadie tenga un plan y, mucho menos, que se lo dejen implementar. Sldos. NP
13.09.2010
8:30 pm
El único impostor inverosímil era Tom castro. Fidel es el dictador bueno, el progre facho, el coitus interruptus de la izquierda argentina.
13.09.2010
11:15 pm
Bien ahí Lucas.
Pongámoslo claro. Nosotros servimos a los empleados públicos. Nosotros no les podemos decir “no sos productivo, te tenes que ir”, trabajamos para sostenerlos a ellos.
A menos que tengan algún tipo de dignidad sobre humana, no hay ninguna razón por la que tengamos que estar sometidos a su voluntad.
Son tipos que cuando no son útiles a la comunidad, tienen que irse a algún lugar en donde sean útiles.
Pero bueno…. Los interesados tienen toneladas de literatura de Political Economy.
Piensenlo: trabajamos para sostener a los empleados públicos: o alguien va a venir a decir que el trabajo que hacen no lo podrían hacer la quinta parte si los hicieran laburar como se labura en una empresa?
14.09.2010
4:46 am
clap clap clap…dios te oiga y te ampare.
Tenemos más empleados públicos que Alemania, con la mitad de población.
14.09.2010
3:51 pm
A los socialistas de todos los partidos lo único que se les ocurre para ajustar es despedir gente….de crear condiciones donde los ciudadanos puedan comerciar libremente y respetar contratos nada.
Patético pero real y encima se las dan de progres
14.09.2010
5:24 pm
Rothbard:
pedirte una fuente para tu afirmación es pedir demasiado, no?
15.09.2010
3:47 pm
Explíquenle el tema a la Corte Suprema, que parece en el caso Sosa no estuvo muy de acuerdo con eso de echar empleados públicos…
15.09.2010
11:59 pm
No los podemos echar, pero creo que la productividad de todo el pais aumentaría si les dieramos 20 hs semanales y 2 meses de vacaciones anuales.