Échale la culpa al Excel

 

La comidilla de la semana entre los economistas del Primer Mundo es fabulosa. Si uno tuviera que mencionar *el* trabajo académico que más influyó en los debates de los últimos años, desde la crisis financiera para acá, creo que sin dudas es el trabajo de Carmen Reinhardt y Keneth Rogoff sobre crisis financieras en la historia.

No importa que hubieran cometido una tremenda gaffe al afirmar, allá por 2008, que había ejemplos de naciones que lograban curarse de excesos pasados y reputaciones maltrechas y graduarse en los mercados internacionales de deuda, volviéndose perfectamente creíbles. Los ejemplos de marras eran el país con más defaults de la historia y el país que más tiempo se había pasado en default: respectivamente, España y Grecia.  Auch.

De todos modos, sus resultados históricos eran muy citados y usados como guía de políticas públicas. Uno de los hallazgos más importantes era que, a partir de una deuda pública de 90% del PBI, empezaba a bajar la tasa de crecimiento. Quienes proponen que la austeridad es una cura para las economías débiles del Primer Mundo usan mucho esta presunta evidencia histórica. Resulta ahora que, en parte, este resultado provenía de esto que nos explica Matt Yglesias:

En un punto ponían en la celda L51 del Excel la fórmula PROMEDIO(L30:L44) cuando lo correcto habría sido PROMEDIO(L30:L49). Por ese procedimiento dejaron accidentalmente afuera del promedio a Dinamarca, Canadá, Bélgica, Austria y Australia. Cuando se corrige ese error de Excel, una tasa de crecimiento de -0,1% se convierte en una de +0,2%.

Reinhart y Rogoff respondieron “no cambia demasiado el resultado“. Por supuesto, ni antes ni después de este pequeño papelón podía usarse con propiedad su argumento para la discusión de política fiscal. Que haya una correlación entre alta deuda y bajo crecimiento no indica para qué lado corre la causalidad.

¿Mi opinión? En teoría, ambas cosas son ciertas: deuda altísima te empieza a pegar en el crecimiento; pero el bajo crecimiento también tiende a influir sobre la deuda. ¿Mi intuición de políticas públicas? Si tenés una tasa de desempleo de 25%, como España o Grecia, es mal momento para hacer un ajuste fiscal. Relajate ahora, pero comprometete de manera creíble (como puede hacerlo un país sometido a la disciplina de autoridades supranacionales) a ahorrar cuando vengan tiempos mejores.

  • Huemul Viejo

    Lucas,

    eso de “relajate ahora” se puede hacer solo si el país encuentra formas de financiar el nuevo deficit. En el caso de Grecia, por ejemplo, el financiamiento voluntario sería carísimo, el financiamiento con emisión es imposible (pues el euro solo es emitido por el Banco Central Europeo), salirse del euro sería un remedio peor que la enfermedad (que además de “matar” a Grecia posiblemente también “mataría” al euro y a la UE), y el financiamiento supranacional (BCE + FMI) no está disponible sin ajustes inmediatos y dolorosos; si así no fuera, habría otros varios candidatos, más grandes que Grecia, aspirando a los mismos beneficios, lo cual no lo aguantaría ni el Fondo ni el BCE. Bottom line: No hay guita. Imposible relajar nada. Más bien hay que apretar mas.

    El financiamiento privado es caro, y el institucional tiene condiciones tan duras, precisamente porque el país no es “creíble”. Los paises en una economia financieramente abierta deben competir para hacerse atractivos y creíbles. Deben mantener, claro, su legitimidad politica y la paz social, es decir ser creíbles para sus ciudadanos, y al mismo tiempo tienen que ser creíbles y atractivos para los inversores (locales y extranjeros) que siempre pueden invertir en otro lado sin tantos riesgos. Una ecuación difícil, sobre todo si ya tenés una deuda más grande que el PBI, aparte de otros balurdos difíciles de explicar.

    “Relajarse” (es decir relajar el gasto público) no es una receta factible en esos casos. Solo seria factible en una economía financieramente cerrada, con capitales inmóviles, atrapados en el país, y eso solo en países con suficiente “soberanía económica” como para hacerle pito catalán a los acreedores sin sufrir desastrosas consecuencias. La era de las economias cerradas o insulares, en que esas posibilidades existían, ya ha terminado hace rato.

  • Sergio

    Lucas cuando vi el título pensé que hablarías sobre lo que dijo Kiciloff. Que en la Unión Soviética habían fracasado las medidas económicas porque no tenían elementos como el Excel que nosotros tenemos ahora.