Las PASO son más que un paso

 

Las PASO sirven, claro, para elegir candidatos. Pero también sirven como una encuesta creíble, que los ciudadanos toman en cuenta a la hora de votar en la primera vuelta. Un resultado bueno, o mejor que lo esperado, en la PASO, da un empujón (Binner 2011, CFK 2011, Massa 2013). Un tropezón (como el de Alfonsín en 2011) puede ser caída.

Las dos PASO con potencialidad de ser competitivas se enfrentan a dilemas asociados a ese segundo rol de las internas abiertas, menos obvio que la mera elección de candidatos. Por un lado, leemos que “el PJ presiona para unificar la candidatura detrás de Scioli”. Tiene sentido. Con una PASO “oficialista” de varios candidatos, Scioli podría aparecer -teniendo en cuenta las encuestas de hoy- como el tercero más votado, después de Massa y Macri. Eso podría generar un feo efecto psicológico: ¿se sumarían en la primera vuelta los que votaron a otros candidatos de esa misma PASO, los kirchneristas más netos votantes -digamos- de Randazzo o Uribarri? El hecho de que no quede claro es en sí mismo un riesgo para la candidatura de Scioli.

Más conflictivo todavía es el caso de UNEN. Suponiendo que UNEN llegara con su conformación actual a las PASO, cada miembro de UNEN debería intentar no solamente ganar su interna, sino lograr que la agrupación sume una cantidad de votos que permita después un “relato” inspirador para la segunda vuelta. Si UNEN como un todo sumara claramente menos votos que Macri, mucho votante fugaría hacia PRO en primera vuelta para intentar que el no-peronismo esté en el ballotage. Si, en cambio, a pesar de una dispersión entre -digamos- Sanz, Cobos y Binner (las candidaturas de Carrió y Solanas me parecen algo menos probables) UNEN lograra sumar un caudal comparable al de Macri, podrían construir una historia para la primera vuelta: “fuimos la más importante fuerza no peronista”. Se trata de un caso diferente al de Scioli. En Scioli la duda es es sobre la potencialidad de un candidato, y la PASO puede debilitarla. En UNEN la duda es sobre la potencialidad de una agrupación, y la PASO puede fortalecerla.

Creo que los miembros más UNENistas de UNEN deberían usar exactamente este argumento para apaciguar las ansias PRO-acuerdistas de Carrió. La regla no escrita ni verbalizada de UNEN podría ser: si Macri le gana por una diferencia importante (¿5%? ¿8%?) a todo UNEN sumado, el candidato presidencial debería hacer una campaña de baja intensidad, quizá centrada en retener votos a legisladores, para permitir a Macri un lugar en el ballotage. Todos los otros caminos parecen más conflictivos.

  • http://www.bligoo.com/ emilio gaviria

    Análisis de una situación futura intrincada entre “istas”, ahora, ¿cómo andan la economía, las finanzas y sus proyecciones?, bases de la superestructura política. Tenga a bien responder a su destino expresado.