
El curioseo intelectual era más sociable que ahora:
Nos pasamos todo el verano de 1982 descosiendo ese ejemplar rojo del Almanaque Mundial con el bloguero Rollo Tomasi y un compañero que hoy es doctor en derecho canónico. Era en Mar del Plata, con balcón que daba al mar. Me acuerdo que una mañana se bajó de un taxi el Profesor Gabinete llevando en las manos los cuerpos sin vida de Carozo y Narizota. Esa imagen desoladora fue el fin de la infancia
01.06.2010
5:48 am
Lo que va de tu década a la mía. Yo añoro las siestas con el Tesoro de la Juventud (leído en voz alta por Sandra) en la estancia de mi amigo el Chacra en Arminda. Me gusta cuando, muy de vez en vez, te aburrís de la sanata y escribís para los palcos del gran abono.
01.06.2010
4:08 pm
Carozo y Narizota mereciron morir