Pico Mónaco, gran decisión

Dios mío, qué país iluso que es este. Oigo a los comentaristas decepcionados con la actuación de Pico Mónaco, como que “le tenían más fe”. Pico Mónaco contra Nadal en polvo de ladrillo, y de visitante! No, chicos.

Sinceramente no entiendo cómo Gonzalo Bonadeo dice las tonterías que dice, como “es que en la Davis podría pasar cualquier cosa, pero curiosamente hoy se está dando la lógica”.

¿Quieren ver la estadística de Nadal en polvo de ladrillo, desde sus dieciocho añitos en adelante? Ahí va, en orden por año:

50–2, 26–0, 31–1, 24–1, 24–2, 22–0, 26–2.

Resumen: ganó 203 partidos, perdió 8. Y le va a hacer fuerza Pico Mónaco. No, chicos.

Cuanto más dura sea la paliza de Nadal a Mónaco, más correcta parece la decisión de ponerlo: revela que ganarle a Nadal en polvo es más difícil que ganarle a los All Blacks en Nueva Zelanda. Que descanse Nalbandian. Lo único que se puede pelear son los otros tres puntos.

Gastón Gaudio tiene razón

O, al menos, opino igual que él:

Tiene que jugar Pico (Juan Mónaco) de entrada y el doble, para mí, tiene que jugar Del Potro. Si se apunta a ganar la Davis, tiene que jugar Juan Martín, lamentablemente, los tres días. Argentina tampoco tiene un doble tan consolidado. En esta situación lo mejor que puede pasar es que juegue Juan Martín con David. Es más, hasta por ahí en el quinto día jugaría con Pico de nuevo. No sería una locura que juegue Pico los dos singles.

Coincido con todo menos con la última parte. En el escenario utópico de ir 2-1 arriba, el último día para mí es Del Potro-Nadal  (casi imposible) y Nalbandian-Ferrer, posible en un gran día de David. Probablemente ya sea tarde, pero no puede ser tan difícil para un jugador como Delpo practicar un poco de dobles.

Por un Torneo Occidental y Cristiano Ronaldo

Parece que España podría reemplazar a Japón para la Copa América.

Hay que aprovechar la oportunidad. Con todo este chamuyo de China, el petróleo, los BRICs, están destruyendo el Mundial. Los próximos tres mundiales son en BRICs o países petroleros, incluyendo la ridícula idea de un Mundial en un país que nunca jugó un Mundial y es una ciudad en un desierto. Juegan una decena de países africanos y asiáticos en los Mundiales, y nunca hacen nada. Como siga así la cosa, la Eurocopa será más interesante que el Mundial. Pero la Eurocopa pasa por estas eliminatorias ridículas, en la que Yugoslavia va segunda en tres de las zonas, tercera en otra, cuarta en otra y quinta en otra. Es que Yugoslavia tiene seis participantes.

Propongo entonces la Copa Latina de América, con 16 participantes, al estilo de los viejos mundiales de fútbol: se clasifican dos, y después cuartos, semis, final y a otra cosa. Los participantes serían (1) los diez sudamericanos, (2) los países latinos de Europa: Italia, España, Francia y Portugal (a Rumania, de idioma latino, podemos dejarlo afuera; con el tiempo veríamos cómo incorporar al Cantón Ticino o a Catalunya) y (3) los dos de la CONCACAF mejor ubicados en el ranking de la FIFA. Si es Estados Unidos, bueno, no importa, es un país parcialmente latino.

La Copa Latina de América juntaría a nada menos que 15 de los 20 títulos mundiales de fútbol: Brasil 5, Italia 4, Argentina 2, Uruguay 2, España 1, Francia 1. Un lujo. ¿No hay tiempo de organizarla ahora? Canchas tenemos de sobra.

¿Qué le pasa a Juan Martín Del Potro?

Guarda con lesionarte de la muñeca que empiezan a decir cosas como esta (30 de abril de 2010):

La pregunta que surge es: si la lesión no era importante, ¿por qué hace más de tres meses que no juega? O la dolencia en la muñeca derecha efectivamente es más grave de lo que dicen o hay algo más. En esta última afirmación se encuadran las supuestas dudas de Del Potro para volver a jugar. Por eso, en ese momento, LA NACION mencionaba que en este tiempo ausente a Juan Martín le habían caído las fichas de todo lo vivido a partir de su explosión entre las estrellas mundiales de tenis. Hablamos de un muchacho que siempre vivió pausadamente los procesos madurativos, que en un deportista profesional y tan público como él, quedan expuestos. Comprendiendo esto, se enmarcaron sus triunfos y sus deficiencias en diferentes etapas de crecimiento. Siempre se pidió tiempo y calma para no ahogar a una enorme promesa. [...] Entre otras cosas, el muchacho había dado su consentimiento para asistir al lanzamiento de becas de la Asociación Argentina de Tenis para tenistas menores de 21 años para el programa educativo a distancia del Ejército Argentino, con el que Del Potro terminó el nivel secundario. Pero no estuvo allí, aunque sí se lo vio en los últimos tiempos en la Bombonera siguiendo a Boca y a su amigo Martín Palermo. [...] Hasta donde pudo averiguar Del Potro no está en tratamiento psicológico, pero sí hubo consultas. Más allá, todo es un misterio.

Ahora que lo operaron satisfactoriamente de la muñeca empezó la “recuperación psicológica del muchacho”. Qué casualidad.

Pregunta tramposa

¿Cuál es el país con más tenistas ganadores de torneos Grand Slam en los últimos seis siete años?

Suiza: 1 (Federer, 15)
España: 1 (Nadal, 9)
Serbia: 1 (Djokovic, 1)
Rusia: 1 (Safin, 1)
Argentina: 2 (Gaudio, 1; Del Potro, 1)

Sí, sólo seis ganadores de majors, y dos de ellos argentinos. Si agregáramos Masters se sumarían a la lista Davydenko y Nalbandian. Es decir: ocho ganadores, tres de ellos argentinos.

A ver si ganamos la Davis de una vez por todas.

La Davis, cerca

Se bajó Tsonga. Quedan Simon, Monfils, Llodrá y Benneteau. Y hay un dato clave. La otra semifinal es Serbia–República Checa. Con República Checa jugamos el año pasado allá, así que nos toca locales. Y felizmente Serbia es considerada por la Davis como heredera de Yugoslavia, país contra el que jugamos por última vez en 1964, en Belgrado. Perdimos 5-0.

De modo que en caso de ganarle a Francia –nada fácil– tenemos final de local. Con Nalbandian bien y, quién te dice, quizás Del Potro. Por tenis, dos Top-10.

Fin de una época

Después de lograrlo 23 veces consecutivas a lo largo de seis años, Roger Federer no llega a semifinales en un torneo de Grand Slam.

Salud, Rogelio.

Periodismo in the pendiente

Típica argentinada. Estamos figurando en el circuito tenísitico menos que en cualquier momento de los últimos ocho años, Del Potro no está jugando, y entonces nos ponemos a teorizar sobre un posible “síndrome de miedo escénico” de Delpo (uno de los jugadores con mayor fortaleza mental del circuito; el único fuera de Nadal y Djokovic que le ganó a Federer en un Grand Slam durante su fabulosa racha de seis años). Un escrache ahí por favor.

Preferencia revelada

OK, nuestro deportista perfecto Manu Ginóbili cree que es mejor para él y su familia que no juegue el Mundial. Sinceramente, me parece la actitud más racional y más razonable para una persona en su situación. Con esta decisión, Emanuel Ginóbili nos muestra que es una persona todavía más perfecta que lo que creíamos. ¿Poner en juego un contrato del que depende el bienestar de sus nietos para que lo idolatren veinte millones de boludos que ni conoce? ¿Perderse el momento irrepetible de un mes compartido con sus mellizos recién nacidos para seguir alimentando los bolsillos de anunciantes y el pequeño orgullo de un pequeño país? La verdad, sería bastante insensato. Es ídolo, Manu, y que haga lo que se le cante. El pueblo internético apoya:

gino

Pero claro, es por insensateces simétricas a la sensatez de Ginóbili que queremos a los gordos de Diego y David, que han jugado lesionados cuando el equipo los necesitaba. Sus egos pasan más por lo público, por calzarse la celeste y blanca y que el circo se venga abajo. Bastante ridículo, por cierto, pero qué va a hacer, nos contamos entre las víctimas de su demagogia.

Panqueques a la Nalbandian

¡Cómo le dimos a David en noviembre de 2008, cuando perdimos con España! ¿Se acuerdan? Nalbandian era un miserable que humillaba a sus compañeros, un tipo que jugaba por la guita,  etcétera:

El más firme en el no al Orfeo fue Del Potro, representado por su padre. Y Nalbandian se lo facturó en cuotas. Por eso, pasamos de aquel abrazo en el Parque Roca (“El es el 1″, decía Delpo) al frío saludo tras la paliza del cordobés en el Masters Series de París. ¿Por qué otra vez las peleas internas en un equipo argentino? Porque el tenis es un deporte naturalmente individualista: “Quiero ganarte porque quiero tus puntos y tu plata”. Sólo en la Davis tu rival se transforma en compañero. Domesticar el propio ego es fundamental para evitar problemas de celos y de dinero. El resto lo hace nuestra idiosincrasia. El viernes, Nalbandian ofreció una clínica de tenis. Lo paseó a Ferrer por todo el estadio y le dio al equipo argentino su único punto en la final. Siempre es un placer verlo jugar así, con su talento incomparable y sus golpes de máxima pureza. Pero ahí se acabó su aporte positivo. Más que líder, creyó que era el dueño del equipo. Y el capitán se lo permitió.

Ahora resulta que es un superhéroe:

Su vida es así, a puro riesgo. De bungee-jumping , como aquella foto de Viena modelo 2004. El tipo está de vacaciones pescando y lo llaman para ir al Masters de Shanghai 2005. Va, lo juega y le gana la final a Federer. El miércoles se tomó el avión. Llegó el jueves a la noche. Ganó el sábado. Y el domingo, tras 2 horas y 40 minutos, metió un revés paralelo marca registrada para cerrar su viaje soñado. Justo en Estocolmo, David Nalbandian se cargó el síndrome de la Copa Davis. No es una mala manera de, de una buena vez, arrancar?

Claro que a veces las personas se portan bien y otras veces se portan mal. Y no está mal que un periodista diga primero “te portaste mal” a alguien que se portó mal y después le diga “te portaste bien” cuando se portó bien. El problema es que siempre tendemos a decir “te portaste mal” cuando se pierde, y “te portaste bien” cuando se gana. Y eso no está tan bueno, porque implica condenar o endiosar a alguien por los motivos equivocados. Si Chucho Acasuso le ganaba a Verdasco y Nalbandian lograba el quinto punto contra Feliciano López, ¿íbamos a escribir lo mismo? La foto de bungee jumping y el Masters 2005 eran de una fecha anterior.

En el tenis, en el fútbol o en la macroeconomía –y ni hablar en el sexo o en el rock and roll– la relación entre virtudes morales y éxito es bastante menos que perfecta. Dadas ciertas condiciones básicas de paridad, el resultado depende mucho menos del esfuerzo –que, creo yo, los deportistas de primer nivel casi siempre ponen cerca del máximo– que del talento, de tener un buen día, de una cuestión física, de cómo juega tu rival. Si en Estocolmo Nalbandian se lesionaba, o Vinciguerra jugaba el partido de su vida, ¿no íbamos a empezar con historias de que “David presionó demasiado a Tito Vázquez para jugar el quinto punto, y no estaba en condiciones”, o cosas por el estilo?

Por mi parte, no sé si Nalbandian es buen pibe o mal pibe, ni me interesa demasiado. Es un enorme deportista con algo que me cae simpático, y que también tiene el Diegote: le gusta la camiseta de su país. No me parece moralmente superior a lo de Federer, que se entrenaba para Indian Wells mientras Suiza perdía con España. Seguramente se trata de distintos caminos para saciar el ego: a uno le calienta ganar la Davis y que todos los boludos digamos “Te amo David”, a otro le gusta ganar Grand Slams y quedar en los libros de historia. Pero –se me escapa una vena nacionalista– el de Nalbandian o Maradona es un tipo de ego que me cae más simpático, me compra.

Por eso estamos contentos de haberlo propuesto para el Olimpia de Oro 2008 el día en que la Argentina perdió la final de la Copa Davis.